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Acá publicamos los apuntes o articulos que se trabajaron en los distintos encuentros

Año 2001

Encuentro del 2-3 de agosto de 2001

Apuntes de José Ignacio González Faus

2-3 de agosto de 2001

  1. I.-

Hacen falta unas “actas de los mártires latinoamericanos” (Myst. Liberat III). Los que pasaron por El Salvador preguntando por la muerte de Romero, insistían en el odium fidei. (cf. Myst Liber II, 477 art. de Jiménez Limón). Hay que destacar la autonomía de lo real.

En el NT se deja clara que la existencia cristiana es conflictiva (1 Tes 3,3-4). “Mi reino no es de este mundo” porque los valores del reino no son los valores del mundo; “el pecado central de este mundo es la opresión socio-histórica” (J. Limón). Debemos “ser testigos de los sufrimientos de Cristo” (1 Pe 5,1) no implica que lo vio sino que es testigo del valor del sufrimiento, del sentido de la muerte. Para el

mundo antiguo, la muerte de Jesús no es la muerte del héroe (tendría que ver con el mundo estoico, la coherencia del decir y el hacer). Lo bueno no es llamarse cristiano, sino serlo realmente. En la 1° Apología, Justino compara la muerte de Jesús con la de Sócrates (“pueden matarme pero no hacerme daño”); Jesús en cambio dice otra cosa: “no me quitan la vida, yo la doy”. El Pastor de Hermas ya establece una distinción entre los testigos-mártires y los confesores (aunque esto tiene una cierta arbitrariedad), pero los confesores tienen tanta importancia que pueden ejercer el presbiterado sin imposición de manos (Traditio Apostólica). “No fue sólo un maestro excelso, sino también un mártir excelso” dice el Martirio de Policarpo. El confesor enseña poniendo en riesgo su vida (lo que implica que todo maestro enseña no tanto con la palabra cuanto con la vida); el martirio es la enseñanza suprema (es un Jristou koinonôs).

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por los amigos; es el amor el que da el contenido de la enseñanza. “Todo el que da testimonio de la verdad puede ser llamado mártir. Pero entre los hermanos se ha impuesto la costumbre de llamar mártires a quienes con la efusión de su sangre dieron testimonio del misterio de la piedad” (Origenes).

La enseñanza cristiana es fundamentalmente “el amor manifestado en Cristo” y “no hay sino un solo Señor”. Estas dos realidades son conflictivas. Los textos de conflicto de Jesús están cerca de las referencias a la misericordia, a las entrañas de misericordia; en cambio en los primeros mártires lo más importante fue la idea del Señorío de Cristo, y la acusación de ateísmo, el rechazo a la divinidad del Emperador (= ¿el mercado?) pone en riesgo “la ley y el orden”. Esto recoge una ligera polémica ya insinuada en el NT: el theios anér para poner de relieve que el varón divino no es el que triunfa sino el que entrega su vida. La verdad cristiana es inseparable del amor.

Conclusiones: Para la Iglesia primera, el martirio era un don, por eso no era algo que debía buscar cada uno. Se diferencia de la muerte del soldado, o la del kamikaze, o del fanático. Aunque acepta la muerte, no la busca. Recibe la muerte sin haberla buscado, pero no se aparta de su camino.

El testigo es el que “da fe”; es necesario creer, “dar fe”; los mártires “dan fe”; es testigo de la fe siendo testigo del amor más grande. El martirio es así un regalo de Dios al mártir y un regalo de Dios a su pueblo. Olvidar un mártir no es sólo un “descuido”; no es un “escudo” psicológico de subsistencia; es sencillamente desoír una enseñanza. Cerrar los oídos, endurecer el corazón para no oír la enseñanza: “si escuchan hoy su voz, no endurezcan el corazón” (Sal 95)... “Nadie hará callar tu última homilía”.

  • ¿De qué me convencen a mí aquellos de cuyo martirio he sido cercano?
  • ¿Cómo podemos ser testigos nosotros?
  • ¿Qué y cómo hemos de hacer para no olvidarlos y que la Iglesia no los olvide?

“odio a la fe”... para liberar la conciencia cristiana de los que no son mártires por que no los mataron por odium fidei. Maximiliano Kolbe se lo llama mártir por “cabezonada” de JP II por que se lo había considerado solamente “confesor”. A última hora se lo canonizó como “mártir”; y Cullás (canonista) cuenta que en la curia estaban irritados con JP II por el título de “mártir”. Rahner afirma –irónicamente- que a María Goretti no la mataron por odio a la fe.

De dónde viene y qué puede significar ese “odium”. Así no está en la tradición teológica...

En el viejo DTC se afirma que hay una “versión teológica y una versión canónica del martirio”. Allí se señala que aparece por 1° vez en Benedicto XIV en un documento muy benemérito en el que todo se beatificaba llenándonos de santos por competencia “con los de al lado”. Al intentar “regular” aparece la idea del odium. Pero el acento está puesto en “odio” pero después se corre a “fe”.

Ese intento de extender la idea no sólo a los que buscan la muerte, sino también a los que la padecen...

  Entender la fe sólo como algo intelectual, sólo un no cristiano puede producir mártires. Así, un cristiano por mucho que odie, como acepta la fe, no puede provocar mártires. Recién el sensus fidelium puede reconocer como mártires a los suyos en América Latina.

  Hernández Pico escribe que el martirio hoy en América Latina escandaliza al poder y a cristianos cercanos al poder por que el cristianismo emigró de los sectores del poder hacia las masas empobrecidas. Con ese criterio, Jesús no podría ser considerado como mártir.       Hace falta simplemente rescatar el sentido tradicional de la fe para empezar a cambiar el modo de pensar. La fe debe ser informada por la caridad, sino es muerta y ociosa y no merece el nombre de fe (Trento).

  1. Tromp en 1950 escribía así: perpectio voluntaria vere mortificet firmiter ex odium fidei vel praxis divinam. (vel = identidad). La fe es una praxis...

LG 42.2: El martirio, por consiguiente, con el que el discípulo llega a hacerse semejante al Maestro, que aceptó libremente la muerte por la salvación del mundo, asemejándose a El en el derramamiento de su sangre, es considerado por la Iglesia como un supremo don y la prueba mayor de la caridad. Y si ese don se da a pocos, conviene que todos vivan preparados para confesar a Cristo delante de los hombres y a seguirle por el camino de la cruz en medio de las persecuciones que nunca faltan a la Iglesia.(El contexto del texto del Vat II es todo en el marco de la caridad).

  STh II II 124 (también Comm in Rom). Es el odio al amor y no a un sistema intelectual abstracto…

  Si hay mártires es porque hay víctimas; la recuperación del odio a la caridad rescata a los que son solidarios con las víctimas de los desaparecidos, la lucha indígena, contra el hambre... Y muchos de los mártires no tienen “nombre” porque estaban totalmente del lado de las víctimas. Pero también hablar de víctimas es hablar de verdugos. Y muchos de estos no han sido paganos ni estados ateos o nazis sino gente que profesaba la fe y no la “odiaba”, sino que odiaba la caridad. Que hayan sido verdugos; ¿qué ha pasado en este continente para que aquí el cristianismo haya recuperado su identidad primera? ¿qué ha pasado para que los obispos argentinos no hayan dicho una palabra?

  Casaldáliga en Concilium: ... convierte mi fe en abatimiento: Señor, ¿por que los has abandonado?

  El mundo excluye el misterio de la iniquidad y la pregunta ¿por que me has abandonado? Tomar esto en serio es algo que cuesta, y quita el sueño, especialmente en una sociedad hedonista como Europa.

  • ¿Porqué es tan conflictiva la “macro-caridad”? (la micro no es conflictiva; como la Madre Teresa).
  • En mi entorno, ¿dónde están las víctimas que constituyen mi pasión (en doble sentido)?
  • En América Latina se ha levantado mucho la idea del perdón; ¿cómo compaginar mi obligación cristiana de perdonar con mi obligación de solidaridad con las víctimas?

Comenzamos con una reflexión sobre la historia, como espacio del mal y del pecado.

Ya en Jn aparece la expresión “pecado del mundo”. Creo que Jn es el evangelio más pesimista, pero disimulado en un lenguaje solemne; como la dialéctica de un Jesús totalmente majestuoso, pero plenamente “hecho carne”. En Jn hay contraposición entre “pecado del mundo” y la noción del “reinado de Dios” (más propia de los Sinópticos). Ya se aclara que “vino al mundo y el mundo no la recibió”, los suyos no lo recibieron, pero... Jesús como “cordero” carga, quita, lleva en sí ese “pecado del mundo”, ser hijos de la luz lleva a quitar ese pecado. El Reinado de Dios, en contraposición a los Sinópticos, no se encuentra en Jn (salvo 2 veces): ¿por qué? Sólo lo encontramos al comienzo (Jn 3,3.5) y al final donde se dice que el reino no se construye con los valores de este mundo, sino con fraternidad: hermanos de Jesús y los “suyos” (como se indica en el primer texto). Jesús es el que no se fía de los hombres  y se descubre en Jn y las cartas un desencanto con varios.      Sin embargo, no hay evangelio de refleje tanto entusiasmo por la figura de Jesús que compensa todos sus pesimismos. Por eso la fe es la vinculación personal, no una sistema de verdades.

Juan Pablo II hace suya en la “Solicitudo Rei Socialis” dos veces la idea de “pecado estructural” (36 y 46).  Pero ¿cuántos crímenes se han cometido en nombre de la libertad, o la justicia? Mientras dicen que se han acabado los grandes relatos (la posmodernidad), no podemos negar que allí siguen, el gran relato de la salvación, y el gran relato del misterio del pecado.

  Esto plantea el tema de la relación entre el cristianismo y la historia. No sólo por la fe de la gente sencilla, a veces ajena a la historia, sino porque para los cristianos el lugar del encuentro con Dios es la historia humana. Para el cristiano la historia está hecha de fracasos que generan futuro. Esto se ve en el marco más amplio de la historia de los mártires, marcados por el fracaso. El primero de todos es la muerte de Jesús, que genera el gran futuro de la resurrección; por ser este, es un futuro intra-histórico. El libro del Ap dice en medio del fracaso, que todo esto tiene futuro. Cuando me preguntan cuál es mi teólogo preferido respondo Bartolomé de las Casas, que es un precursor de la teología de la Liberación, pero él es un fracaso histórico. El enorme esfuerzo por la defensa de los indios fue un fracaso, pero que genera futuro.

¿Cómo se encuentra este esquema en Hch? Pareciera un libro escrito en dialéctica hegeliana de momento positivo – crisis – solución que se transforma en nuevo momento positivo. Comunidades – persecución – conversión de Pablo; Pablo – persecución y divisiones – encuentro de Jerusalén; resuelto el problema, Pablo – prisión en Jerusalén – Pablo a Roma. Esto es importante porque la historia nos desborda y cuando estamos en la tesis creemos haber llegado, o cuando estamos en la antítesis creemos que todo ha terminado... El marxismo, al no tener esperanza de futuro, necesitaba una confianza de los super-revolucionarios que quieren todo aquí y de inmediato (ej.: En villa Salvador el ataque de Sendero a las organizaciones, por ser “paso” y “no salto”). Una concepción “hindú” de la historia le quita su carácter teofánico. Hay dos cosas que son muy reales: el sufrimiento y también el amor. Desde el Dios de Jesús, puede que la historia en sí mismo no tenga valor, pero Dios se la da al amarla. Es necesaria una profunda percepción de la gratuidad (el compromiso por la justicia brota de la experiencia de la gratuidad). Necesidad de que la esperanza esté fundada en el amor que no se resigna ante el dolor de los que amamos, y no en unos presuntos análisis históricos de futuro. Y porque no se resigna, busca caminos y los encuentra como puede. La vida no se resigna, el amor no se resigna... Hay una canción religiosa española que se titula “pequeñas aclaraciones” que dice que “cuando un pobre comparte”, “cuando un sediento da agua”, etc... el estribillo remata “va Dios mismo en nuestro mismo caminar”. Es cierto que es mejor “si ganamos”, pero debemos saber que “va Dios mismo...”

Los que piensen que todo va muy mal deben pensar que siempre hay algo que hacer. Es una “pastoral del mosquito”, el ruido que perturba nuestro sueño. ¿Dónde podremos perturbarles el sueño? Y también la “estrategia de las grietas”. Por más monstruoso que sea el sistema tiene grietas por donde debemos meternos. Muchísimos tienen conciencia que este sistema ya no va; un descrédito del FMI y del BM que los está obligando a sacar el discurso de los pobres, p.e.: no consumamos lo que está producido por explotación de niños (hay sensibilidad sobre el tema y puede pegar).

Schumacher tiene un libro: “lo pequeño es hermoso” (era un discípulo de Keynes, luego convertido al cristianismo) que parece “profético” y critica a su maestro señalando que detrás de la economía subyace una antropología. Cuando creemos que el fin justifica medios malos, los medios malos terminan “maleando” el fin.

Estamos como David frente a Goliat, pero en la vida hay dos cosas que no siempre juzgamos bien: David, lo poco que tiene, la honda, lo sabe manejar muy bien. La mística ayuda a buscar los medios que tenemos –por pequeños que sean- debemos manejarlos bien.

  • Recemos con esto, preguntándonos qué me dice esto, para ir a los grupos sabiendo “voy a decir esto”.
  • ¿Cómo vivo yo mi esperanza? ¿Cómo amor que no se resigna o buscando signos inmediatos?
  • ¿Qué grietas veo en el sistema que son aprovechables?
  • A veces los reformismos son pereza enmascarada; los reformismos son afanes de protagonismo, y necesitaría alguien que me ponga en alerta.

“Amo, Señor tus sendas; y me es suave la carga

que llevaron tus hombros y en mis hombros pusiste;

pero a veces encuentro que la jornada es larga,

que el cielo ante mis ojos de tinieblas se viste,

que el agua del camino es amarga ¡es amarga!...

Y se nubla este ardiente corazón que me diste,

y una sombra, y honda desolación me embarga,

y siento el alma triste: ¡hasta la muerte triste!

Con mi espíritu débil y mi carne cobarde,

lo mismo que el cansado labriego por la tarde

de la dura fatiga quisiera reposar,

yo quisiera sentir que vos venís conmigo,

saber que no voy solo, que camino contigo,

y en ti puedo apoyarme, y en ti confiar...”

Quedó pendiente las pregunta de que la gente es religiosa con una piedad seguramente superior a la nuestra y probablemente algunas cosas más “horizontales” no encajen con esa religiosidad, y eso no deja de encarnar cosas muy buenas. Jesús se adapta a la fe de la gente por más impura que fuere, como es el caso de la hemorroisa. Y Jesús no la corrige e ilustra, sino que le dice “grande es tu fe”; esa debe ser nuestra primera actitud ante la fe de la gente. Jesús habla a todos y da a todos esperanza, pero pide a algunos un seguimiento (no a todos); lo que no significa es que los que llama sean mejores, ni mucho menos. Las minorías son para las masas, y han de acabar fecundándolas; y las masas son para que las minorías las escuchen. (Ej. del fútbol: todos juegan, y así aparecen Maradonas, y los Maradonas hacen que otros empecen a jugar mejor). Ese que sale, no es para dedicarse en lo personal a amar a Dios, sino que Dios le dice “no me ames a mí, sino a los que yo amo”. Al elevarse, parece que Dios lo vuelve hacia abajo; de esto ya se vislumbra en el AT: el viñador ha cuidado la viña, y ¿qué esperaba de ella? Justicia, algo para los demás (Is 5).

Donde aparece concretada la propuesta del Seguimiento es en “la carta magna” del Reino, que son las Bienaventuranzas. En los Evangelios hay dos clases de Bienaventuranzas, las de Lc y las de Mt. Prescindiendo ahora de si las de Mt son redaccionales o no, diría que las de Lc son bienaventuranzas “de situación”, de “esa situación”; las de Mt son “de actitud”. Así, las de Lc serían las del “pueblo”, las de todo; las de Mt las del “discipulado”.

El esquema quiástico muestra que la 4° y la 5° son lo central, sin prioridad de una sobre la otra.; un hambre de justicia que quiere hacer la justicia desde la misericordia. Los otros son las ondas que van resonando... Así los D llevan a los C, estos a los B, para concluir finalmente en el A.

A Se empobrecerá

B Mansos, lucha no violenta

C Dolidos, conmovidos

D Hambre de justicia

D Misericordia

C Limpio el corazón... ese ve a Dios, pero no se refiere al cielo, sino a la realidad

B Constructores de la paz, pacíficos

A Persecución, como consecuencia

  Así, en este compromiso con los pobres puede ocurrir lo de Ignacio de “amar a todos en él y a él en todos”.

  Des-occidentalización del cristianismo. Me sorprendió la repercusión del artículo, y no por que sí, sino por que el tema cala hondo; el tema es importante por el diálogo de las religiones; es sabido cuántas veces los cristianos queriendo anunciar el Evangelio anunciaron a Europa. La separación total nunca es posible, pero una teología que ame a los pobres necesita des-occidentalizarse porque nunca ha podido pensar el sufrimiento.

Como sabemos, la “palabra” (dabar; lógos) existe en el mundo griego, y también en el mundo bíblico. Para el mundo griego, conocer es manipular, dominar el objeto; y la palabra es el contenido de aquello. En el mundo bíblico, en cambio, es una palabra que llama e invita a seguir; se relaciona no tanto con la vista como con el oído. Por eso el conocimiento está más en la línea de la comunión, confianza, obediencia. A un griego no le cabría en la cabeza que “conocer” se refiriera a lo sexual.. Por eso cuando Moisés le pregunta su nombre (Ex 3,14) se le responde con una evasiva: “ya verás quien soy, ven y lo verás”; con Tomás, en cambio, se muda al campo del conocimiento, no de la experiencia. Por eso se destacan los atributos: omnisciente, infinito... mientras que la razón bíblica nos comunica “actitudes”: el que libera, el que saca de Egipto, es el que...

  En el cristianismo occidentalizado se destaca la idea del “poder”, a Dios como “todo-poderoso”; es lo primero que se dice de Dios, mientras que en el NT lo que se destaca es el amor (1 Jn 4,8). Con nosotros no quiere tener más poder que el del amor . Con Constantino la cruz se transforma en “con este signo vencerás”, el signo de derrota se transforma en signo de triunfo y poder. Tanto que Eusebio llama a Constantino “logos de Dios”. Se identificó logos y poder. Acá, por lo tanto, no cabe el sufrimiento. El tema está ahí, y los cristianos desde nuestra mirada griega no tenemos respuesta. ¿Por qué Dios permite el sufrimiento? Nuestra fe es una que ha nacido en el seno del sufrimiento, no al margen de él (cf. el caso de Job, y la teología de los amigos). Gutiérrez dice que los teólogos tenemos el riesgo de tener la teología de los amigos de Job.

  Otro elemento a des-occidentalizar es la recuperación de la historia. El pensamiento griego tiene una concepción circular del tiempo, nunca lineal, como es el caso bíblico. Eso no implica que se avance bien, pero sí que es posibilidad de progreso y crecimiento progresivo. Todavía en Ireneo se ve esta concepción lineal (Dios puso al hombre en el mundo para que creciera y se superase), pero luego se pierde (ya santo Tomás desconoce la historia)...

  En Platón hay una degradación de la materia, así se ve en la muerte de Sócrates. Como si la causa de los males fuera el ser “carne”, mientras que bíblicamente la cosa se mueve en otro nivel.

  Es necesario una eclesialidad firme, que –por conflictiva que sea- debe ser “en rebelde fidelidad” (Casaldáliga). Debemos recuperar el significado, la ekklesía, la asamblea, los convocados; y evitar que sea “el de arriba” (los obispos, el papa); es necesario comprender que es el pueblo de Dios, y que amamos al pueblo de Dios. Claro que este pueblo necesita servicios, servidores, porque sino sería un caos, pero el centro está en el pueblo de Dios (hay que volver a destacar la eclesiología del Vaticano II). Por más que lo digan, la Iglesia no es objeto de fe. Aceptar la fe en el Dios de Jesús tiene implicancia comunitaria; consecuencia de una fe trinitaria. El latín tiene un credo in Deo (“hacia” Dios); credo Deo (en Dios) y credo Deum (le creo a Dios), el castellano no tiene esas posibilidades y quedó “creo en la Iglesia”; el catecismo de Trento dice “no se puede creer en la Iglesia como creemos en Dios” (cf. la “Meditación de la Iglesia” de H. De Lubac). No se trata de mejorar la Iglesia para “sentirnos mejor” sino porque Jesús merece una Iglesia mejor.

  • De todo esto ¿Qué elementos me sirven? ¿por qué?
  • De todo esto ¿qué me puede servir a mi pastoral? ¿por qué?

Conclusiones

Este grupo es un motivo de esperanza. Debe ser oído.

Lo importante son los pobres.

Un ejemplo ha de ser Gustavo Gutiérrez, ha estado en una situación siempre difícil y siempre dijo que lo importante no es él sino los pobres. Y quizá por eso se ha granjeado un gran respeto que hace que muchas de las cosas que se dijeron contra él ya no las sostengan casi ninguno.

La historia tiene ritmos más lentos que los nuestros.

Es importante saber dónde colocamos nuestro “radicalismo”. Determinados lenguajes |excesivamente agresivos más que proféticos provocan que el otro se cierre. “Uno de los males de la izquierda es que se equivoca de enemigo” (G. Gutiérrez), y no se toca –por lo general- a los verdaderos culpables. Hay que hacer una jerarquía de reivindicaciones que así como ha de tener en cuenta una pedagogía del oprimido, también ha de tener en cuenta una pedagogía del opresor. P. Freire también habla de encontrar el “inédito y viable”. Muchas de las propuestas de las izquierdas son inviables; y sería una pena que por una reivindicación no fundamental se cierre el corazón a propuestas más fundamentales.

Valor de la Eucaristía; se ha convertido en mero rito, y acto de culto cuando en el NT no hay culto, y el verdadero culto es la entrega de nuestras vidas (Rom 12,1). La eucaristía, entonces, debería ser, no un culto a Dios, sino el trampolín desde el que salgo a competir toda mi vida en un culto espiritual. Deberíamos recuperar el valor esperanzador de la Eucaristía; en el momento más oscuro de la vida de Jesús, él se reúne a celebrar una comida con sus amigos (que no es comida pascual sino comida con los suyos); toma el pan, lo parte, es el símbolo de la necesidad humana, es compartir la necesidad; se puso el centro en la materia olvidando el gesto, el pan que se comparte, la copa que se pasa, comunicar la alegría. En ese horizonte negro, Jesús apuesta por la esperanza con el gesto de la necesidad compartida y la alegría comunicada. Por eso es bueno permitirse “ligeras infracciones” para que la gente pueda comprender más vivamente esto.

La macro y micro caridad puede coincidir con lo central de las bienaventuranzas que es el hambre de justicia. La micro se dedica sólo a paliar los efectos, la macro busca sanar las causas; por eso se entiende que los que estén en las causas se asusten frente a la macro y no molestos con la micro.

Año 2002

Apuntes J. Sobrino Encuentro 2002

  1. Sobrino

 San Ignacio solía preguntarse a dónde voy y a qué. Voy a la Argentina, me invitaron pero todavía no se había desencadenado todo lo de diciembre. Vengo de El Salvador donde ha pasado de todo: no conozco algunas cosas particulares de la Argentina, pero sí conozco lo que pesa la historia hasta aplastar a mucha gente.

Con toda razón hablamos de la esperanza, pero para eso queremos hablar de Jesús y del espíritu para vivir con esperanza.

Kant decía que había que hacer 3 preguntas: ¿qué podemos saber? Es una de ellas. Para tener esperanza hay que tener honradez con lo real; para responder qué podemos saber es necesaria esa

honradez. Queremos ver los brotes de vida, y más en cristiano decimos que el pobre tiene como garante a Dios. Dios ha echado su suerte con el pobre y eso es honradez con lo real. ¿Qué debemos hacer? Bajar a los crucificados de la cruz, como decía Ellacuría. Porque el que hace puede tener esperanza, el que no hace ciertamente no. La 3ª pregunta de Kant, ¿qué puede esperar el ser humano? Los primeros cristianos lo formularon sencillamente: “pasó haciendo el bien”, y “ustedes lo mataron”, “no murió en un accidente de auto” (Boff). Pero Dios reacciona devolviéndole la vida. En la resurrección hay un signo de esperanza para las víctimas. Hay una cuarta pregunta, ¿en qué podemos tener voz? En vivir con la libertad de los resucitados. En mi opinión, en el modo que tengamos de ver a los pobres, de hacer algo por ellos, en eso se juega que la fe cristiana sea fe. Si los pobres no están en el centro, la fe se transforma en una “religión civil”, no una “fe cristiana”.

 

Empecemos por lo último. Esto de poner “a los pobres en el centro” se ve muy raramente en facultades de teología, en curias, en el Vaticano. Eso que debiera ser lo obvio, ocurre como los milagros, raramente. Pero eso no sólo ocurre en la vida práctica; se empezó a pensar el cristianismo de manera que no hubiera que poner a los pobres en el centro. Metz habla de que el cristianismo de ser una religión sensible al sufrimiento pasó a ser una religión sensible al pecado; su mirada no se dirige tanto al sufrimiento como a su culpa; lo que entumece la sensibilidad ante el sufrimiento ajeno y oscurece la mirada de sensibilidad ante toda hambre y sed. Ya no aparece la mujer sufriente por el dolor de la hija, sino el dolor por su pecado; y Jesús no perdonó pecados sino que se ocupó del sufriente. “Tienen hambre... denles de comer”. El sufrimiento es lo que llega al corazón de Dios; pero luego pasó a centrarse en el pecado. Y luego viene el “mega-pecado”, los hipócritas que ponen cargas intolerables, que esquilman a las viudas... como no se pone el sufrimiento en el centro (no “una cosa” sino “el centro”). Tengo la impresión que la democracia, cuando funciona bien, debe poner en el centro a los pobres. Habitualmente a lo sumo los pone en segundo lugar; y por no ponerlos en el centro, no tenemos sociedades sanas. Por ejemplo, muchas veces hay discursos que le dan mucha importancia al indígena, pero no llegan a ponerlo en el centro.

¿Cómo veo la pobreza? Se puede reducir la pobreza a algo importante pero que no es lo central. En tiempos de Jesús “el pobrerío” es multifacético. ¿Quiénes eran? Un teólogo de Sri Lanka los especifica: los excluidos: los marginados religiosos, los oprimidos culturalmente, los dependientes socialmente, los discapacitados, los atormentados psicológicamente... todos aquellos para quienes la vida es una carga pesadísima. Hoy podríamos decir que pobres son aquellos para quienes la vida básica es un problema grave (hablemos de la desocupación, el hambre, el SIDA, la guerra del coltán en el Congo [1.800.000 muertos]). Otro problema es la indignidad, que es el desprecio que sufren muchas personas. Por ejemplo el agravio comparativo: el 11 de febrero hubo un terremoto en El Salvador. Ese día el diario tituló en España que 600 millones de dólares estaban en el césped de un partido de fútbol y explicaba los costos de cada equipo; eso es 3 o 4 veces el presupuesto del Chad. ¿Cómo va a ser que en Boston se gasten 420 veces más en el nacimiento de un bebé que en Etiopía? Esa es la indignidad, y la sufre quien la sufre. En el Comité de Concilium hay una doctora negra que en la última reunión terminó casi llorando. El que sufre la indignidad, simplemente la sufre. Otro elemento es tener palabra. Sabemos que el que no tiene dinero no tiene posibilidad de expresión, y por eso no tiene palabra. La realidad forcejea para tomar la palabra. Eso es una expresión de la pobreza; no tiene palabra. Romero quería ser voz de los que no tienen voz; y por eso molestan tanto a los que tienen el monopolio de la voz. Hay que recuperar el peso específico de la palabra. Lograr que hable el in-fans, el sin palabra. Y los que no tienen nombre; los pobres no tienen nombre, se da por supuesto que no tengan nombre. En Washington hay paredes con los nombres de los ciudadanos que murieron en Vietnam; en El Salvador no se sabe quienes fueron los muertos. Eso implica que no existen. Es el acto des-divinizador por antonomasia, Dios es quien pone nombre. No tienen entidad, no cuentan en la historia. En la parábola del rico y el pobre, el rico no tiene nombre, mientras que el pobre sí tiene nombre, Lázaro.

Este tema de los pobres tiene una dimensión teologal absoluta. Si los pobres son pobres en todo, si no contamos con fuerzas políticas, recordemos que en esto está Dios.

Para Jesús, a quien generalmente van los carenciados a que les solucione algo, Jesús al decirle a la mujer “tu fe te ha salvado”, le dice que algo tiene; cuando muestra a la viejita pobre en el templo... ¿Qué era Buena Noticia para Jesús? ¿Qué había en la mujer siro-fenicia? Cuando en El Salvador ocurrió el terremoto, ¿qué veíamos allí? Instinto de vida. ¿Por qué no hay suicidios colectivos en África? Porque tienen algo, no se dejan vencer del todo. Eso es una suerte de “santidad primordial”; ¿qué tienen? ¿virtudes heroicas? ¡Vida heroica! ¿Cómo se transforma eso políticamente? No es idealismo, es realidad. Cuando un niño ha perdido todo, a su familia, su casa (en el África) sólo le queda matar o comer (por ejemplo en el caso de los niños soldado).

 

 

Decimos que hay que “bajar de la cruz a los pueblos crucificados”, que queremos “que quepan todos”. Decir que ponemos a los pobres en el centro significa que en el centro de la respuesta debe estar la compasión y la misericordia. “Bajar de la cruz” es hablar de la misericordia. Es palabra de Ellacuría, en 1981 estaba en Valladolid hablando de las Iglesias latinoamericanas que interpelan a la Iglesia española: “ya que soy jesuita permítanme terminar como hace Ignacio en la meditación sobre el pecado: ¿cómo terminamos? Poniéndonos delante de un muerto, y preguntarnos qué puedo hacer, que voy a hacer... pongámonos delante de un pueblo crucificado. ¿Qué hemos hecho nosotros? ¿qué estamos haciendo para que resucite? ¿cómo vamos a hacer para que baje de la cruz?” De allí viene la metáfora.

Voy a empezar reflexionando de fútbol. Los pobres nunca ganan el campeonato. A lo sumo pueden llegar al segundo puesto, pero nunca ganar el campeonato. La tendencia a no hacer de los pobres lo fundamental es clara. Jesús predicó el Reino de Dios que –según muchos expertos, como J. Jeremías que en su Teología del N.T. dice que al anunciar el reino que alborea, se dirige a los pobres. Es “únicamente para los pobres” dice subrayando. ¿Cuál es una manera elegante de pasarlos a segundo plano? Desvirtuando un poco o mucho el Reino de Dios. Se pone en el centro a Jesús y su relación con el Padre –Jesús no se predicó a sí mismo- y se desvirtúa su relación con el Reino de Dios. Se lo ve en lo vertical y la llamada horizontalidad va desapareciendo. En Hechos va desapareciendo, lo mismo en Pablo y Juan. Lo que va ocurriendo es que las comunidades cristianas van hablando de Jesús sin mencionar el reino, lo que implica el peligro de quitar a los pobres del centro. Así Orígenes va a decir que Jesús es el auto-basileia. Reino es que los seres humanos vivan entre ellos como Dios quiere. No puede haber reino si no hay pobres en el centro. Los sinópticos recuperan el Reino de Dios, lo que es muy importante. Olvidar el reino es olvidar elegantemente a los pobres. Si se recupera el Reino de Dios la cosa cambia. En realidad el reino se caracteriza por los signos que va a tomar ese reino. Y como se hacen contra los signos del anti-reino eso alienta la esperanza de poder salir, como se ve en las llamadas curaciones. ¿Cómo suelen narrarse esos milagros? Suelen presentarse y “chantajean” a Jesús: “ten misericordia”. Es el modo de acercarse del pobre a Jesús. La compasión aparece como algo central cuando Jesús quiere hacer presente el reino de Dios. Y es el centro de su comprensión: “sean misericordiosos como es el Padre”. Jesús habla bastante de la misericordia, teoriza bastante eso, especialmente en Lc. Para definir a Jesús hay que echar mano a la misericordia, es el moverse las entrañas (splajna). Así Lc cuenta la parábola de aquel que se quedó sin dinero y se puso a trabajar y su padre, que lo vio de lejos, se le movieron las entrañas. Dios es uno que cuando ve a alguien con la cabeza baja se le mueven las entrañas. Y también hay un levita que quiere interrogar a Jesús y se excusa preguntando ¿quién es mi prójimo? Hay una víctima en el camino –sin víctima no hay parábola- y un sacerdote y un levita no se detuvieron; en cambio, pasó un infeliz, un ser humano como Dios manda, que hace todo lo que hace –ya que quiere explicar quién es el prójimo; cosa que no explica- porque “se le removieron las entrañas”. Ciertamente no es un mero sentimiento, es un movimiento que hay que historizarlo según sea la víctima en el camino, especialmente si es un sujeto colectivo. La misericordia historizada es aquello que plantea Mt 25 donde se decide la suerte. Ante las víctimas hay una llamada; Metz lo plantea como la autoridad de los sufrientes: ¿Ud. por qué se siente autorizado a hacer esto? Es porque los sufrientes tienen autoridad (autoridad doctrinal de los pobres, dije una vez). Allí donde hay sufrimiento surge una obediencia. Ob-audire, es salir al encuentro de una palabra. Obedecer al pobre es salir al encuentro de su palabra.

La profecía es una manera de defender a las víctimas. Cuando ofenden y engañan al pobre, la voz es misericordia. ¿Por qué hablar? Para dar voz a los enmudecidos. Porque esperamos que discurriendo podamos defender a una víctima; es una razón compasiva. La misericordia, por tanto, tiene sus praxis. En América Latina tiene experiencias de centenares y miles que mueren por defender a otros. Hay 17 sacerdotes, 5 religiosas en El Salvador que fueron consecuentes y dieron testimonio de la fe. Tuvieron que confrontarse con ser o no consecuentemente misericordiosos. Los mártires son tenidos en cuenta si los mata “la República”, pero hubo centenares de muchos que los mataron por defender a las víctimas. Y no poner esto en el centro es un desatino; eso es la misericordia. No es la sangre derramada la que produce un bien sino que expresa un bien, expresa un gran amor. Si no se entiende hay una falla muy grande. Eso es lo que implica bajar de la cruz al pueblo crucificado.

Pero la Iglesia ha ido por otro camino, y en vez de poner en el centro la misericordia –con lo que sería verdaderamente Iglesia- se busca el éxito en movilizaciones, canonizaciones, en lo exótico (lenguas...); el peligro es que la Iglesia va por allí –y allí hay muchas cosas buenas- y no por la misericordia.

A los mártires los han matado, pero no murieron por la fe, y se pasó a la idea de mártires por la justicia. K. Rahner en el ’83 escribió un artículo sobre el significado del martirio preguntándose por qué no lo serían Romero y otros y hasta el Papa lo debió decir. “Mártir” es análogo, es una manera de participar de una realidad, de muerte, son los que en vida se parecen a Jesús, y en muerte se parecen a Jesús. Y ¿qué pasa con los que los matan “inocentes”? Son la inmensa mayoría, son los que en vida han cargado con el pecado del mundo, han tenido hambre, mala salud, como el Siervo de Yavé y al final mueren sin nombre... Hay un cierto elitismo si recordamos a Romero y no a los 50.000 indígenas de Guatemala. Hay que hacerse un lugar para todos estos; lo que no podemos hacer es dejar de poner al pobre y la víctima en el centro –sea el rubro que sea, teológico, pastoral, curial-...

 

 

En la historia hay diversos escenarios de esperanza. Uno es cuando el corazón empieza a soñar utopías pensando en algo que debiera hacer frente a la realidad que se vuelve insoportable. Ese sueño (Platón, Isaías, Tomás Moro, Luther King) es característico de los seres humanos. Pero miremos otro horizonte, ambos centrados en Jesús (hablaremos de la esperanza como espíritu de los seres humanos). Debe haber espíritu de esperanza para que haya esperanza de lo real.

Jesús tiene ese modo de ser; va comunicando esa esperanza que él tiene. Jesús decía esperanza, ¿de qué? De que las fuerzas del mal, que allí están, pueden ser vencidas. Ese es el modo fundamental de generar esperanza. Sean las posesiones o las fuerzas del mal más históricas como las estructuras temporales como el honor, y el desprecio. ¿Cómo las vence? Comiendo con ellos. De todos modos, Jesús fue viendo que eso no era fácil. Así la persecución a Jesús aparece creciente. Es que Jesús “se las buscaba”, cura en sábado, en las 5 controversias de Mc 2-3 por lo que “fariseos y herodianos se confabularon para eliminarlo”. Por su parte, Lc agrega que “buscaron despeñarlo” desde su discurso inaugural. Es que Jesús desde el principio muestra que las cosas pueden ser diferentes. Jesús no comienza a predicar “terminado el seminario” sino una vez apresado el Bautista, que probablemente haya sido el que lo introdujo en lo religioso. Es como cuando decimos “muerto Rutilio Grande apareció mons. Romero”. Es que la esperanza de Jesús fue todo menos esperanza ingenua. En el final de los Sinópticos también encontramos 5 controversias. Ciertamente esto lo lleva a la muerte, que no es presentada de ningún modo placentero. No es la muerte de Sócrates o de un héroe; es una muerte terrible, pero Jesús mantiene la esperanza hasta el final. Sólo con esperanza podemos dar esperanza. Es el caso de Jeremías, en sus desventuras. En 11,21; 15,10; 20,14 vemos lo terrible del profeta, pero que mantiene la esperanza. Sin embargo se reconoce “seducido” por Yahvé; aunque trataba de ahogarlo no podía. Si bien no es el lenguaje de la esperanza, todo está en juego: la vida, todo. Volviendo a Jesús, vemos que muchas veces no lo comprenden, pero sacaba su fuerza del Abbá. Parece que Jesús se equivocó en la espera del reino, como se ve en la Cena, pero mantuvo la esperanza.

Después de muerto, se narran las apariciones del resucitado. La resurrección es el símbolo cristiano por excelencia de que para las víctimas hay esperanza. La idea de que con la muerte la cosa no acaba no es lo específicamente cristiano; es el mensaje a las víctimas. Dios reacciona y devuelve la vida a la víctima. No es un cadáver sino una víctima, lo que indica que las víctimas tienen esperanza. Si somos víctimas o solidarios con las víctimas eso significa que hay esperanza. Eso indica que la injusticia puede ser superada, que el poder de la negatividad no tiene la última palabra, que el caos no es lo último. La esperanza tiene una dimensión práxica, no es para mí. El que tiene esperanza tiene que hacer algo. Se pone a producir. La causa de Jesús sigue (W. Marxen); si cree en ello le sale de lo más hondo. Así se puede entender la historia como promesa. La tradición cristiana nos dice que como Jesús fue víctima, Dios lo oye. La raíz no es el optimismo, el cálculo, sino la esperanza. No toda vida es ocasión de esperanza, pero si lo es la vida de Jesús cargada de amor (J. Moltmann). Romero –que estaba en un país de muerte- decía: “la Iglesia espera con seguridad, esos desaparecidos aparecerán... el dolor de estas madres se convertirá en paz... en medio de tanta angustia, ¿no hay salida para El Salvador? Yo, lleno de esperanza no sólo divina sino también humana digo que sí hay salida, pero que no se cierren esas salidas. Gracias a Dios la voz ha resonado: ‘es mi Hijo, escúchenlo’. Y verán queridos pobres, queridos marginados... cómo está fulgurando la aurora de la resurrección. Por eso mi palabra quiere ser palabra de esperanza”. En realidad no dice nada, pero en eso pone a la gente en tesitura de hacer algo, que es el principio de la esperanza.

 

 

¿Cómo vivir como resucitados en la historia? Lo escatológico ha ocurrido, ¿pero se nota en la historia? Dios hace algo en serio y nadie lo nota. Hace 30 años estaba en el noviciado. Ellacuría hablaba del seguimiento de Jesús, y les decía que hay que vivir como resucitados. Pero en la historia se debe notar algo de plenitud, algo que se ha superado. Esto en realidad no es algo nuevo, Pablo decía que lo único que sé es Cristo resucitado, pero algunos pensaban que ya habían resucitado por lo que no hay que esperar resurrección, por lo que la negaban. Es mal entender lo de vivir como resucitados. En la antigüedad nos decían que el voto de castidad significa que no tenemos la corporeidad normal y vivimos como ángeles en el cielo. Vivir como resucitados significa que algo se ha renovado en la historia. Más resucitado vive quien más mayor vive ya que es la máxima superación posible de la esclavitud.

Es vivir con esperanza. Es una chispa que no nos hace salir de esta tierra pero sí poner las manos para avanzar. Lo terrestre significa por ejemplo oprimir la verdad (Romanos), ser entregados a todos los desmanes. La diferencia es gozar en la verdad. Decir la verdad, superar las trampas, las falsas democracias, hace que uno no sea “terrestre”. Por ejemplo mons. Gerardi empezó a generar vida cuando dijo “vamos a empezar a decir verdad”. Otros, en cambio no están asentados en la verdad, sino en el poder, por ejemplo económico. La tercera es la honradez. Ser honrado con lo real, eso significa que muchas veces encubrimos la verdad. De allí el desenmascaramiento de la verdad. ¿En qué orden se violan los mandamientos? ¿cuál es el dinamismo del mal? Normalmente se viola primero el séptimo. Pero simultáneamente al matar viene el encubrimiento, se miente. La persona honrada es aquella que respeta el 8° mandamiento y desenmascara el encubrimiento. Vivir en la honradez es vivir en plenitud.

La cuarta cosa es la libertad. La libertad es que nada va a ser obstáculo para hacer el bien. Libertad es no tener ataduras, pero para hacer el bien. Así hay victoria...

G. Gutiérrez cuenta que estuvo en un barrio de Lima y que un señor le dijo “nosotros sufrimos mucho, pero estamos alegres, porque lo contrario de la alegría es la tristeza, no el sufrimiento”.

Quiero destacar el tema de la solidaridad. En lo personal importa, pero no hay mucha precisión en el término. Solidaridad no es ayuda. Ayuda supone dar pero no supone darse. Ayudar, además, es unidireccional; es uno el que da. Que puede esconder incluso hipocresía. Pero no se le ocurre, por tanto, que vaya a recibir nada. Solidaridad no es tampoco juntarse gente. Es una realidad antropológica, es una realidad entre desiguales de modo que se llevan mutuamente de modo que unos dan a otro lo mejor que tienen, y unos reciben de otros lo mejor que ellos tienen. Es estar abiertos a dar y a recibir. Por ejemplo, para Europa es mucho más difícil recibir que dar. ¿Qué noción tiene Europa de sí misma de manera de pensar que puede recibir algo de El Salvador? Europa tiene, entonces prepotencia, arrogancia. ¿Nosotros recibir de esos pobres analfabetos? Por eso muchos cuando entran a los barrios y comparten descubren que reciben más que lo que han dado. Se recibe, y se da: dan médicos, dinero, salud, y reciben un sentido de la vida, un modo distinto de vida. Durante la guerra había gente que en los refugios pasaban más de un año sin ver la luz. Fueron unos ingleses que les dieron gestiones que les permitieron salir. Pero qué recibieron: un abrazo, un vaso de agua, y poco más. La cosa es que unos dan unas cosas y otros otras. Es un activo estar al alcance del otro. Pero ocurre algo tan hondo que algo ocurre. El sacerdote no me va a llevar a Dios porque Dios ya está. ¿Por qué se necesitan es otra cosa? Todo aquel o aquella que ayuda o expresa el acercamiento de Dios a la historia es sacerdote. Luego sí hay un sacerdocio cristológico. La fidelidad, la compasión, la solidaridad son sus características. Cualquiera que ayude a acercar a Dios en ese sentido es sacerdote.

Ellacuría escribió esta idea: “este mundo se ha organizado según la civilización de la riqueza. Eso es el progreso. Pero esa civilización ha fracasado, como el hambre del mundo lo demuestra. Por tanto hay que oponer una civilización de la pobreza”. Es decir que hay que empezar a ver el mundo desde otra perspectiva. La primera supone que los bienes son inagotables e ilimitados, pero como no lo son hay que proponer otra civilización. Esto de Ignacio no ha sido seguido como si fuera una cosa rara. El espíritu humano no se agota en esa línea. Es un grave error creer que nos vamos a civilizar en la riqueza.

Cuando caminamos en la historia, con el misterio santo, con el que guarda memoria, el servicio, hay una reserva que no se agota cuando caminamos humildemente con Dios. Es una invitación a vivir en la historia en plenitud. Tener el humilde convencimiento de que la realidad puede dar de sí, puede dar resurrección. Quizá eso introduce algo en la historia.

 

- (pregunta) ¿podes poner ejemplos concretos de la civilización de la pobreza?

- No, concretos no. Pero veamos: “la pobreza ya no sería la privación de lo necesario debida a los grupos que acumulan, sino un estado universal de cosa donde se garantiza la satisfacción de las necesidades básicas, fundamentales. Que estén garantizadas la libertad de las opciones personales. Y un ámbito de creatividad personal, de no ser objeto que consume sino que permita las diferentes formas de vida y cultura. Esta civilización de la riqueza nos engañó de todas formas. Una solidaridad que comparta con la naturaleza, los hombres y con Dios. Hay que buscar un espíritu que no se verá ahogado por el ansia de tener más que el otro; ansia concupiscente de tener toda suerte de superfluidades. No nos engañemos, esa no es la cultura. Por estar más desarrollados, no por ello son más plenamente humanos” (Ellacuría). Ignacio de Loyola habla de los dos caminos. Uno es la riqueza, que suele llevar a honores, y de allí a la soberbia y luego todo lo demás. Y hay otro camino que empieza en la pobreza, allí hay un dinamismo distinto. Y eso le impide caer en la arrogancia lo que lleva a la humildad. Hay modos distintos, y si se empieza como principio con la riqueza, eso lleva a cualquier cosa menos a ser más humano. Eso es lo que quiere decir. Este mundo no va a un camino de humanización.

Año 2003

Encuentro 2003: UNA ECLESIOLOGIADESDE AMERICA LATINA

“ UNA ECLESIOLOGIADESDE AMERICA LATINA “   

                                           Victor Codina S.J.

19 al 21 de agosto de 2003

Método:

  1. - Prioridad de la Iglesia sobre la Eclesiología. Que la Eclesiología sirva para la Iglesia; debe ser profética para que la Iglesia se transforme en aquello que Jesús quería.
  2. - El sentido eclesial. Reflexionamos sobre la Iglesia desde la Iglesia. No es un análisis de sociología religiosa, sino que reflexionamos desde dentro. Por eso a veces nos duelen las críticas que tenemos que hacer.
  3. - Seguimos un método histórico. La Iglesia está ubicada en el tiempo, en la historia y la Eclesiología ha de ser histórica. Lo mismo que se dice de la cristología, que ha de ser histórica, la Eclesiología debe incorporar la historia de la Iglesia. Por eso no hay una Eclesiología sino varias eclesiologías.

El esquema será:

  1. una reflexión bíblica sobre la Iglesia.
  2. un recorrido por la “historia de la Eclesiología” (1er y 2do milenio)
  3. una reflexión sobre la Eclesiología de la liberación
  4. una reflexión de las últimas décadas (del éxodo al exilio)

 Esta Eclesiología queremos hacerla desde los pobres. Que son la mayoría en América Latina, un lugar teológico privilegiado. Veremos la Eclesiología desde los desheredados de la historia. Por eso evaluaremos eclesiologías subterráneas, que no han sido Eclesiología no oficial, por ejemplo el movimiento franciscano, que no está incorporado a lo oficial pero está renovando la Iglesia.

  1. - REFLEXION BIBLICA

  +           En el A.T. Podemos encontrar 3 imágenes de Iglesia: Pueblo de Dios, Reino de David y Resto de Israel.

 El Pueblo de Dios, laos tou theou, el pueblo escogido de entre las naciones paganas. Se nos habla del proyecto de Dios, que es un proyecto de comunión, que en los primeros capítulos de Gen se muestra como triple comunión, con el otro, con la creación y comunión con Dios. Este proyecto de comunión queda roto con el pecado (caída, Caín, diluvio, babel), pero esto que parecía roto, se reinicia con la vocación de Abraham (c.12), será padre de un pueblo. Esto alcanza un lugar primordial en el éxodo, donde Dios escucha el clamor de su pueblo. La pascua es el hecho fundante de la identidad de Israel. Por eso los profetas, cuando ven que se ha perdido la identidad, se los invita a volver la memoria al éxodo. Este hecho es simultáneamente político y religioso. Es una liberación económica, política, cultural, pero en esto se manifiesta la fuerza del Dios de Israel. El éxodo también es una clave hermenéutica para interpretar la teología de América Latina. No deja de ser interesante que en todo el cap. II de la LG, donde se habla del Pueblo de Dios, en cambio, en Medellín se empieza hablando del éxodo. Esto implica diferentes acentos.

 

El Reino de David, es el paso de una concepción tribal y nómada, a una concepción más clasista, con centro teológico en Sión, la ciudad santa y el templo como símbolo. Un lugar seguro, centro teológico y materno del pueblo. Pero es una etapa sumamente ambigua, de transición entre la federación tribal y el post-exilio, permanecerá como lugar teológico (el medías),pero también como permanente tentación: la del poder teocrático, de confundir a Dios con su representante, la de identificarse con la idolatría de los pueblos vecinos. Tentación que en los libros históricos de ve claramente, los reyes caen en la idolatría del dinero y del poder, olvidando que Israel fue esclavo, vuelve a tener esclavos, se vive una economía de abundancia para el rey y su grupo, y una política de explotación para los pobres. Los profetas propondrán volver al éxodo, recordar que fuimos esclavos, recordar el clamor, es lo que hicieron también los profetas de América Latina.

El Resto de Israel. Un grupo va al exilio, es tiempo de añoranzas, de purificación. Los profetas anuncian un nuevo éxodo, Dios no se olvida de su pueblo, es fiel a sus promesas. Se recopilan las Escrituras, de vuelve a proclamar la ley, se reúnen en sinagogas... del exilio sale un resto, un grupo de pobres y creyentes, el resto de Israel, los anawim, el pequeño rebaño de cuyo seno nacerá el Mesías futuro.

 

=         Estas 3 imágenes anticipan las 3 eclesiologías que queremos mirar, del 1er milenio, del 2do y del Vaticano II y Medellín. Claro que hay constantes:

 

  1. Vinculación con Yahwéh liberador (ligado estrechamente al éxodo);Israel es el pueblo de Yahwéh. Dios es el Dios del pueblo y el pueblo, el pueblo de Dios, la causa de Dios es la causa del pueblo y la causa de Dios es la causa del pueblo. Por eso Dios está siempre presente, la nube, la tierra, el agua... La convicción más importante no es la existencia de Yahwéh sino que Yahwéh camina con su pueblo.

 

  1. La personalidad corporativa. El pueblo es representado por una serie de figuras, es el yo del pueblo, el rey, el siervo, el “singular” de los Salmos, con conexión con el pasado y con el futuro. Esto se relaciona con la expresión paulina “cuerpo de Cristo”.

 

  1. La misión entre los pueblos. Israel es escogido, pero para una misión, para los demás. Es segregado, pequeño, despreciable (gusanito de Israel), pero “para” el mundo. Yahwéh es salvador de todos los pueblos, una salvación universal que culmina en la escatología. Si sólo se acentúa la identidad se pierde la misión, si solo la misión se olvida la identidad. Es mantener la tensión escatológica hacia la utopía del Reino. Israel no se identifica con el Reino, y su característica más importante es el mispat we sadaqá (derecho y justicia). El espíritu de Yahwéh desciende sobre el Mesías para que establezca la justicia, pero es algo pleno en la escatología, por eso la Iglesia está al servicio del reino. Otra característica es la ley de la marginalidad. Dios actúa siempre con medios pobres y desproporcionados, de Abraham un pagano forma el pueblo elegido, Israel un pueblo esclavo, David derrota a Goliat, los grandes héroes nacen de mujeres estériles, los pobres de Yahwéh serán la semilla del pueblo nuevo. El Siervo de Yahwéh será instrumento de salvación para todos los pueblos. Esta ley de la marginalidad es muy importante en América Latina.

 

Israel es un pueblo oprimido y sufrido, hay más de 16 raíces hebreas para hablar de la opresión, lo que indica que es algo muy común en su vida, pero en esta situación, Dios se pone del lado de los pobres, lo que es un problema para toda la Biblia. Los teólogos amigos de Job lo acusan como faraón acusaba a los israelitas, el “pueblo crucificado”.

Tomás de Aquino dice “así los antiguos patriarcas pertenecían al mismo pueblo de la Iglesia al que nosotros pertenecemos”.

 

Antes de entrar en el NT tenemos que preguntarnos históricamente si Jesús fundó la Iglesia, o qué decir. Podemos decir que Jesús es el fundamento de la Iglesia. Él no funda una “institución”, ya la había. El reúne a los Doce para reunir al pueblo de Israel. Entre Jesús y la Iglesia hay continuidad y ruptura., por la pascua. La Iglesia nace de la cruz, de Pentecostés...

 

  1. Supone la existencia de una comunidad nueva. Pablo escribe a una comunidad, es porque allí hay una Iglesia. Hay una prioridad de la Iglesia sobre la escritura. La misma inspiración bíblica tiene un marcado carácter eclesial. Tienen que crear documentos fundantes para la Iglesia. Los discípulos se reúnen después de la pascua superando el escándalo de la cruz, la fe nace de la Pascua. Hay un paso de la muerte a la vida, de Jesús y de los discípulos, derrotados, vencidos, pasan a constituir la comunidad cristiana. Tiene como novedad la efusión del Espíritu, nace de un pueblo insignificante y pobre y tiene la fuerza del Espíritu, Pentecostés es el anti-Babel, la comunidad anuncia al Reino y a Jesús, a éste como portador del Reino. Los 12 son el símbolo de Israel, con poder de atar y desatar, centrada en la Eucaristía, y con lugar preponderante de Pedro. La mujer tiene un papel muy importante en la Iglesia primitiva: Jesús evita textos antifeminista, rompe estructuras patriarcales, tiene discípulas, se aparece primero a mujeres, Magdalena está casi al mismo nivel de Pedro. Pero ya en las Pastorales se empieza a alcanzar una estructura más patriarcal. Una es la Iglesia de Jerusalén, otra la de Antioquia, otra la de Corinto.

Lo central es la comunión; la Iglesia se ofrece como modelo alternativo al mundo, una sociedad de contraste. No para quedar al margen sino como fermento de la sociedad de su tiempo.

 

+     En el NT hay diversidad de eclesiologías (R. Brown).

 

*           En los escritos auténticamente de Pablo hay 3 imágenes de Iglesia: Pueblo de Dios, donde recoge toda la tradición del AT, injertado en el olivo de Israel. Cuerpo de Cristo, la imagen más típicamente paulina, que no es una pura metáfora (‘cuerpo’ de médicos), sino que es una expresión de la persona, la personalidad corporativa, el nuevo Adán, es Cristo viviendo en comunidad (está muy ligado con el bautismo y la eucaristía). Templo del Espíritu, aquí se realizan las promesas escatológicas de los profetas. Es Espíritu es de libertad, la Iglesia es un acontecimiento del Espíritu.

*             Otra imagen paulina es la de las Pastorales, la imagen de la Iglesia como casa, donde lo importantes que haya orden limpieza, disciplina, buena administración., Es una imagen mas preocupada por la ortodoxia, el depósito de la fe, con un sentido mucho menos dinámico que antes, más estática, con preocupación por la jerarquía u oficios eclesiásticos, es la preocupación de la Iglesia, y su gobierno cuando desaparecen los Apóstoles. No se puede construir una Eclesiología con la base sólo de las pastorales.

*               Otra tradición paulina es la de Col-Ef, la Iglesia como esposa de Cristo, y Cuerpo. Se abre la dimensión de Iglesia universal, ya no es la Iglesia de tal lugar, sino la Iglesia universal.

*               Otra tradición paulina es la de Lc-Hch. Para Lucas la historia de la salvación se presenta como preparación, el tiempo de Jesús y entre este tiempo y su venida, surge el tiempo del Espíritu, el de la Iglesia, el que lanza a la Iglesia a los gentiles...

 

*               Otra tradición es la petrina. Su dimensión es la de Pueblo de Dios, a una comunidad que se considera como una secta extraña, se les recuerda que son pueblo de Dios, linaje escogido, nación santa... No eran pueblo y han pasado a ser pueblo.

 

*                Otra tradición es la de Mateo, dirigido a una comunidad judeo gentil. Es como en Pablo la asamblea del pueblo de Israel, el nuevo pueblo. La Iglesia es una comunidad de salvación, y entre ellos Pedro. En esta Iglesia hay una prioridad de los pequeños, los débiles, los pecadores, y la suprema ley es el amor sobre todo a los pobres con los que Jesús se identifica haciendo de ellos el test escatológico (Mt 25).

 

*             Otra tradición es la del discípulo amado (Juan), que es mucho más cristológica que eclesiológica, pero aparecen la imagen del rebaño y de la vid.

 

*           Otra tradición es la carta a los Hebreos, aparece una Iglesia peregrina hacia el santuario. Y aparece la figura del Sumo Sacerdote Jesús que tiene como característica su debilidad y misericordia.

 

*             Otra tradición es la carta de Santiago, de carácter judeo cristiano que insiste en poner en práctica la fe. Hay una clara afirmación de la prioridad de los pobres en la Iglesia. Es interesante que en algunas eclesiologías del NT (Schlier, p.e.) no la citan.

 

*             Otra tradición es el Apocalipsis, donde se habla de los salvados, pero aparecen imágenes femeninas: la mujer... La que tiene todas las de ganar es el dragón, pero la mujer dando a luz vence al dragón. La Iglesia dando a luz vida, vence al Dragón. La esposa del Cordero, la Jerusalén Nueva.

 

¿Cuáles son los rasgos generales de la Eclesiología del NT?

 

No hay contradicciones entre estas eclesiologías. Las diferencias enriquecen y conducen a un verdadero ecumenismo. El peligro es lo unilateral. Por ejemplo, las pastorales aisladas pueden conducir a un conservadurismo; Lc a un triunfalismo; Jn. a un gnosticismo individualista, Mt. a juridicismo, Cor. a un carismatismo.

Pero surge algo común: la comunidad. La comunidad es convocada por el Dios trinitario. La fe es eclesial. La radical fraternidad eclesial. Todos son iguales; el NT no favorece el eclesialismo. La prioridad carismática; todos son responsables, pero algunos tienen función diferenciada. Va en contra de la anarquía carismática ni monopolio jerárquico. Hay una responsabilidad personal. El individuo tiene una responsabilidad personal irrenunciable. La encarnación e historicidad. La Iglesia se encarna en un tiempo y espacio. No puede instalarse como si ya hubiera llegado el reino. Cristocentrismo, es Iglesia de Jesús, Señor resucitado. No es la Iglesia del Papa, ni de los curas, sino de Jesús. NT no favorece una identificación entre Iglesia y jerarquía. La kénosis: el resucitado es el crucificado. La Iglesia sigue a su Señor, es pobre y martirial. El NT está lejos de todo triunfalismo eclesiástico. La Iglesia es pneumática, del espíritu que es libre. Pero la Iglesia está al servicio de la Iglesia y es mucho más amplio que la Iglesia. La Iglesia se orienta hacia el reino, que es la utopía de Dios, y no se identifica con el Reino. Los pobres deben ocupar un lugar privilegiado en la Iglesia, deben sentirse en la Iglesia como en su casa, lo que va en contra de todo espiritualismo desencarnado y toda desencarnación eclesial.

 

(pregunta) ¿Cómo la Eclesiología bíblica interpela hoy a la Iglesia actual?

 

II.- HISTORIA DE LA ECLESIOLOGÍA

 

Esta mañana 3 temas se repitieron bastante. Uno es el del pluralismo, otra la ley de la marginalidad y finalmente el tema del Reino. Estos se pueden recoger como fruto de esta sesión. Se ha hablado de la tensión, tensión de las diversas eclesiologías en búsqueda de cuál es la mejor para el momento actual; tensión en la realidad de los pobres y tensión entre Iglesia y reino. Si pudiéramos, veríamos la Iglesia misterio y la Iglesia de cristiandad; como no alcanza el tiempo, las compararemos, que es una suerte de comparación entre la Iglesia del primer milenio y del Segundo milenio.

 

Desde el s.IV comienzan a cambiarse las estructuras de la Iglesia. Muchas de las estructuras e intuiciones de los primeros siglos permanecen hasta Gregorio VII (año 1000), por lo que podemos hablar de 1er milenio, y el 2do milenio llega hasta el Vaticano II, en que se vuelve a la Iglesia del 1er milenio. Por eso sigue arraigado, y no es fácil de cambiar...

En cambio, en América Latina la Iglesia del 1er milenio no existió, sino la Iglesia de cristiandad, por lo que es más difícil el cambio.

 

A) * La del 1er milenio es una Iglesia pequeña, perseguida o tolerada, que llega a las ciudades, de martirio. Que se abre a las diferentes culturas. Deja de ser secta para convertirse en Iglesia

* En el 2do tenemos una Iglesia oficial, ligada al poder, de “cristiandad”. Hay diferentes etapas, lo feudal, la reforma, la revolución francesa, el Vaticano I... son momentos diferentes, pero siempre es una Iglesia ligada al poder.

 (El Emperador cristiano Constancio) “Nos apuñala por la espalda, pero nos acaricia el vientre... No nos destruye el camino de la libertad metiéndonos en la cárcel, pero nos honra en su palacio para esclavizarnos. No desgarra nuestras carnes, pero destroza nuestra alma con el oro... Confiesa a Cristo para negarlo... Reprime herejías para destruir a los cristianos... Construye Iglesias para demoler la fe. Por todas partes lleva tu nombre a flor de piel, pero hace todo lo que puede para que nadie crea que tú eres Dios.... Distribuye entre sus seguidores sillas episcopales, sustituyendo a los buenos por los malvados... Su genio sobrepasa el del diablo, con un triunfo nuevo e inaudito: consigue ser perseguidor sin hacer mártires

(san Hilario, Contra Constantinum Imperatorem 4-5; PG 10, 580-581, Velasco p. 124-125)

 B) * La Iglesia misterio se llama así porque forma parte del plan salvífico de Dios. Es Iglesia de koinônìa del Padre por el Hijo en el Espíritu, con los hermanos en la fe, con Cristo en la Iglesia y la eucaristía, y una opción por los pobres. Las hemos separado y hemos hablado de dos, pero no de las tres comuniones juntas.

   *   Las notas que surgen del Segundo es una clerical, es juridicista, y es triunfalista.

 C) *   La Iglesia misterio es ligada al Espíritu. La Iglesia primitiva introdujo la Iglesia en el credo (y no es casual). En castellano se confunde con la preposición “en”, mientras que en latín y griego no existe, se “cree la Iglesia” no “en la Iglesia”, ya que es lugar donde el Espíritu Santo actúa. ¿Creemos que el Espíritu Santo actúa en la Iglesia o no?

     * En la Iglesia del Segundo milenio no hay pneumatología, el Espíritu está en manos de la jerarquía, la Iglesia se cree depositaria del Espíritu.

 D) *   Con respecto a la Eucaristía, De Lubac formuló así la primera eclesiología: “la Iglesia hace la Eucaristía y la Eucaristía hace la Iglesia”. El fruto primero de la Eucaristía es formar la realidad eclesial. En el Segundo la Eucaristía la hace el clero y los laicos son pasivos.

En el 1er milenio la Iglesia es cuerpo de Cristo y la Eucaristía es el cuerpo místico.           Los problemas eucarísticos del Segundo milenio lo cambiaron, el verdadero cuerpo de Cristo es la Eucaristía y la Iglesia es cuerpo místico.  

 E) *   El 1er milenio es una teología bíblica (por ejemplo paulina) y simbólica: los padres con muchos símbolos hablan de la Iglesia: Iglesia Eva [como del costado de Adán surge Eva, del costado de Cristo nace la nueva Eva. Esposa de Cristo. Madre que engendra la vida. Y se hace un paralelismo con María. Así como del seno del agua de Jesús nace la Iglesia, del agua del bautismo nacen los cristianos]. Otro simbolismo es el de la luna, [que brilla con luz ajena, Cristo es la luz, lumen gentium. La luna desaparece cuando sale el sol, la Iglesia es provisional, en el cielo no habrá jerarquía ni sacramentos. Además, la luna está relacionada con la fertilidad, engendra, da fuerza], y la imagen más corriente es la de la nave [la de Pedro, Ulises, Noé... y se hace una alegoría, el mar es el mal, el piloto es Cristo y el ayudante el obispo, el mástil la cruz, el puerto la escatología, aunque tambalee no se hunde]. Otra imagen de los padres es el de la santa y prostituta [los padres recurrirán a los varios casos de mujeres prostitutas del AT para hablar de la Iglesia].

       *   En el 2do milenio según De Lubac se pasa de lo simbólico a la dialéctica escolástica. La Iglesia es sociedad perfecta (Belarmino). Es una Eclesiología jurídica y apologética. Los primeros tratados de Eclesiología son tratados sobre la potestad del Papa frente a la potestad del Emperador. Es como una contraindicación. Ahora el sol es el Papa y la luna el Emperador, que recibe su luz del Papa.

 F)   *   No sólo se habla de la comunión, sino que además se establecen estructuras de comunión. El Vaticano II no estipula estas estructuras con lo que la Eclesiología de comunión queda huérfana. Estructuras de comunión son las iglesias locales, el papa obispo de Roma, la recepción, la elección de los obispos por la comunidad...

a) La Iglesia local. La Iglesia primitiva nace como Iglesia local, Iglesia que está en... y tiene como base una casa (oikía) solo de las iglesias locales se pasa a la Iglesia universal. En el Segundo milenio desaparece de la Iglesia local, sólo se habla de la universal, identificada con Roma. Roma de ser Iglesia local para a ser iglesia universal. Para Rahner el mayor aporte del Vaticano II es haber descubierto la Iglesia local.

b) El pluralismo eclesial. Hay un pluralismo de gobierno, hay teología gala, africana, española, alejandrina, antioquena... decir que no puede haber una teología latinoamericana que debe ser universal es desconocer todo esto. En el Segundo milenio se pasa a una Iglesia central, Una teología universal.

c) El primado romano. Tenemos datos suficientes e históricos que demuestran que había una preferencia de la Iglesia de Roma, esta tiene “potentio principalitas” (Ireneo), “el primado de la caridad” (Ignacio). En los conflictos de acude al Papa de Roma para que resuelva los conflictos. ¿De dónde viene la primacía? Es por ser el obispo de la Sede Romana. Es el obispado de Roma el que tiene primacía. ¿Por qué tiene esta primacía? No sólo por ser la capital del imperio, sino por ser el lugar del martirio de Pedro y Pablo. La primacía de Roma pasa de Pedro a sus sucesores. ¿Por qué esta prioridad de Pedro y Pablo? Porque en el NT Pedro tiene prioridad sobre los demás apóstoles. Antes que se escribieran los textos bíblicos ya tenía Pedro la prioridad, y los Padres tardan siglos en citar textos como Mt 16, Jn 21, etc... El papa es visto como Vicario de Pedro, para Tertuliano el Vicario de Cristo es el Espíritu, y en la Edad Media los vicarios de Cristo son los pobres. La misión del Papa es mantener la comunión en la Iglesia.

    *   En el Segundo milenio: cambia la función del Papa que pasa a ser vicario de Cristo, vicario de Dios. Como vicario de Dios el Papa se siente con autoridad para ceder territorios descubiertos en África y América. También Cabeza de la Iglesia, Soberano Pontífice, Jefe de los Estados pontificios... Pablo VI reconoce que el mayor obstáculo para la unidad de las Iglesias es el Primado, y así lo que debería ser signo de unidad es signo de división de las Iglesias. Lo que implica que esto se debe repensar. No se puede pensar que el modo de ejercer el primado es el único que es posible (Ratzinger).

d)   La elección episcopal. Hasta el s. V por lo menos la comunidad es la que participa de la elección, Celestino V (papa) dice que no debe haber ningún obispo impuesto, y cosas semejantes dicen otros padres. Es un punto esencial para que la Iglesia sea de comunión. La Iglesia local elegía el candidato, y lo ordenaban. No podía existir obispo sin comunidad. Cada obispo debería ser obispo de una comunidad local. En el Segundo milenio en Roma se eligen obispos para impedir la intromisión de los príncipes, pero todavía se sigue manteniendo, cuando ya no hay este peligro.

e)   Recepción. Se trata del “amén” litúrgico, lo que significa que el pueblo asimila esto que se ha dicho. Lo mismo ocurre con la comida, si es sana y buena el estómago la asimila bien, y si no, se produce un rechazo. No indica que el estómago funcione mal, sino que funciona bien. La recepción es la asimilación por parte del cuerpo eclesial de lo que la Iglesia propone para ser aceptado. Esto da un realce a la participación del pueblo, que tiene el espíritu, el instinto de fe, que no es pasivo. Por recepción se recibieron los Concilios, todavía estamos en proceso de recepción del Vaticano II. Por recepción se aceptó el canon de la Escritura (textus receptus). Por recepción se recibieron prácticas litúrgicas y se canonizaron santos. ¿Quién canonizó a Pedro y Pablo, a San José? ¿quién a Romero? Lo contrario a la recepción es la “contestación”. Los teólogos también tienen que “contestar” lo que no puede ser aceptado. Por ejemplo, la Humanae Vitae fue “contestada.” Y tantas normas de la Iglesia que no han sido recibidas, no es signo de que sean falsos, sino de que no se ha formulado bien, o que no es el momento, o no se ha consultado bien... Y lo mismo nos puede ocurrir a nosotros en la pastoral. Lo que subyace aquí es la Eclesiología del Espíritu, el pueblo tiene el Espíritu, “los oídos del pueblo son más sabios que los labios de los sacerdotes” (San Atanasio). La recepción desaparece en el Segundo milenio. La comunidad es pasiva, “obedece”, si sólo se habla de obediencia no se habla de la recepción. Son teólogos modernos los que han redescubierto la importancia de la recepción (Grillmeier, Congar).

f) La Pneumatología. En el 1er. milenio estaba integrada a la Eclesiología. En el 2do. milenio, el Espíritu se manifiesta como contestación. Cada vez que se avanzaba al modelo de cristiandad, surgieron voces proféticas de contestación. En el s.IV surge el monacato enfrentando una Iglesia que se ha instalado, ha desaparecido el martirio. Los monjes dicen que tienen dos enemigos, las mujeres y los obispos. El motivo es que ambos sólo imponen tareas pastorales y el monje debe dejar la soledad. Los monjes se consideran sucesores de los apóstoles, no en la línea jerárquica, sino espiritual del seguimiento de Jesús. Otra contestación, la separación de Oriente (1054) Oriente se separa del tronco católico romano, porque Oriente vive la Eclesiología trinitaria, simbólica, pneumática, de Iglesias locales, etc... pero cuando se rompe el esquema con Gregorio VII la comunión se rompe. Cuando el Vaticano II propone volver a la Eclesiología del 1er milenio, se reinicia el diálogo con Oriente. Otro movimiento contestatario son los movimientos laicales de los s.XII-XIII son los que proponían la vuelta a una iglesia pobre, fraterna, libre. Algunos terminan en herejías (fraticelli, cátaros) y otros en la comunión (los mendicantes). Otro movimiento es la Reforma, no sólo la protestante, sino también la católica (Ignacio, Teresa, Juan de la Cruz) que proponen una vuelta a Cristo, a la fe, a la Cruz... frente a una Iglesia mundanizada. La Iglesia así fue incapaz de aceptar las intuiciones de Lutero (la palabra de Dios, el sacerdocio del pueblo, las dos especies...). En la primera evangelización de América Latina aparecen los grandes obispos que defienden los indios, la inculturación (Zumárraga, Las Casas, Ancietta, Nóbrega, etc...). Basta recordar los frecuentes viajes de Las Casas para enfrentar la teología oficial de Ginés de Sepúlveda. Otra contestación es la minoría del Vaticano I que quería otros argumentos, más bíblicos, comunitarios. La minoría que perdió en Vaticano I es la que triunfó en el Vaticano II, que recibe el Vaticano I pero lo completa con nuevos elementos.

 +   También hay cosas positivas de la eclesiología del Segundo milenio, de ella hemos recibido la palabra, el amor a los pobres, a Jesús... de ella hemos recibido mucho. Genera mucho positivo, pero la comunión cede ante la jerarquía, se olvida la pneumatología, se provoca escisión entre Oriente y Occidente, hay mundanización, cerrazón ante la modernidad, a la Iglesia siempre la ha costado mucho no reconocer los signos de los tiempos.

 

Muchas de las cosas que pasan hoy no son sino la inercia de la Iglesia del Segundo milenio.

 

(pregunta) Lecciones de la historia de cara a comprender y vivir nuestra Iglesia de hoy

 

  1. III.- LA ECLESIOLOGÍA DEL VATICANO II Y DE AMÉRICA LATINA

 

A) El Vaticano II no nace de la nada, una serie de movimientos, estudios, momentos sociales, políticos, culturales van llevando hacia él. Los movimientos bíblicos, litúrgico, patrístico, los estudios de Dupont y Gelin, el concepto pueblo de Dios surge desde la Biblia, se comienza a hacer teología de un modo mucho más histórico, bíblico, partiendo de los signos de los tiempos, especialmente a partir de la Nouvelle Théologie, aunque encuentra resistencia con la Humani Generis de Pio XII, y encuentra sanciones a los grandes teólogos como Congar, Chenú, De Lubac...

Pero todo esto quedaría disperso sin la figura de Juan XXIII. No hace falta recordar anécdotas, pero sí hay elementos a tener en cuenta: campesino pobre, lo que le dará una religiosidad, una sensibilidad por el tema de la pobreza. Fue historiador de Historia de la Iglesia, estudia a Gregorio Magno, la reforma de Carlos Borromeo, lo que le permite ver el presente a la luz de la historia. También fue nuncio en Oriente, lo que le permite conocer el mundo de Oriente y el drama del ecumenismo, también nuncio en París, lo que le permite conocer el pensamiento moderno, y algunos elementos (curas obreros, Theillard “de Chapardin”), y fue Patriarca de Venecia, lo que le permitió vivir la pastoral en una gran ciudad moderna... todo esto lleva a muchos elementos que confluirán en el Vaticano II.

 

Si queremos mirar los aportes del Vaticano II diremos que hay, aportes a las realidades terrenas (política, cuerpo...), la noción de comunidad (rompiendo con la mentalidad individualista del Segundo Milenio), la Palabra de Dios (la vuelta a la Palabra permitió además un acercamiento a los protestantes; la Palabra de Dios –en un Evangeliario- se entronizaba en cada sesión); se provoca un redescubrimiento del Espíritu (lo que permite un acercamiento a los Ortodoxos, que son más sensibles a él).

 

La Eclesiología está fundamentalmente presentada en LG, GS y también en AG donde se destaca qué es, cómo crece la Iglesia...

El Vaticano II, en su elaboración, creó comisiones romanas para preparar los documentos previos. Y prepararon un esquema sobre la Iglesia, (lo preparó el mismo que hizo la Mistici Corporis), pero los padres conciliares lo rechazaron por juridicista, clerical y triunfalista (propio de la Eclesiología del Segundo Milenio). En lugar de una Eclesiología del Segundo Milenio se prefirió una Eclesiología misterio, una Iglesia pueblo de Dios, una Eclesiología peregrina hacia la escatología. Si queremos mirar mejor cuál es la Eclesiología se debe hacer mención a la Iglesia sacramento (Rahner, por ejemplo, hablan de Ursakrament). La Iglesia es el misterio de Cristo en la historia, el sacramento es una realidad visible. La comunidad es la visión de esa realidad: comunidad con los pobres, comunidad local... se aparta de la Eclesiología del segundo milenio para volver a la Eclesiología del primer milenio. Otra cosa que se da es el cambio de sujeto eclesial, es el interlocutor que tiene una asamblea; la iglesia pasa del sujeto eclesial premoderno al sujeto eclesial moderno. De lo rural, sacralizado, poco democrático, a un sujeto de libertad, progreso, secularización. La GS dialoga con el mundo (en especial del Norte) moderno. Dialoga con lo que se llama la primera ilustración (cuya figura es Kant, que exige pasar de la infancia a la adultez, ser críticos); pero la humanidad había pasado a la segunda ilustración (cuyo nombre emblemático es Marx). El Concilio dialoga con la primera ilustración, pero no logra dialogar con la segunda ilustración. Por eso no se escuchan las voces del Tercer Mundo, es más bien un diálogo con lo Nor-atlántico, y lo centro europeo, pero lo profético del Tercer Mundo no logra hacerse escuchar en el Concilio.

 

Estos obispos estaban perdidos en eso ya que no estaban al tanto de los movimientos patrístico, litúrgico, bíblico, etc... y no eran conscientes de su originalidad en lo que les era propio: los pobres.

 

Recepción del Concilio: en primer lugar, una primavera. Era algo desconcertante; se vivía con entusiasmo, como el fútbol, las sesiones. Una primavera ecuménica, abrazo con Atenágoras, se levantan excomuniones, encuentros con el Consejo Mundial de Iglesias, se crea un Centro para el diálogo interreligioso, se crean las Conferencias Episcopales, una mentalidad de aggiornamento, una mentalidad que se llama “Conciliar” para distinguirlo de la pre-conciliar. Pero luego de la primavera, en las cumbres se producen deshielos y avalanchas. Al abrir las ventanas al espíritu se suscitaron exageraciones en pastoral, en liturgia, en moral, en ecumenismo, en misiones, y una gran hemorragia de religiosos, religiosas y sacerdotes que dejaron “los hábitos” lo que suscitó una reacción conservadora, cuya máxima figura es Léfebre (la única excomunión pública desde el Vaticano II), pero también la restauración, el invierno eclesial, la “noche oscura”, un repliegue después de la primavera. Repliegue que ya tuvo su comienzo al final de Pablo VI (“el demonio ha entrado en la Iglesia” dijo). En ese invierno todavía estamos. Los síntomas los conocemos, la importancia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Catecismo (cuando el Concilio se negó a hacerlo; ‘basta con un breve directorio’; años después los mismos obispos piden un Catecismo Universal), en liturgia hay frenos, en el Ecumenismo también, se frenan y callan las voces proféticas (episcopales y religiosas), las Conferencias episcopales son meramente administrativas, sin tener magisterio... hay conflictos con Obispos.

El Vaticano II es una “yuxtaposición de dos eclesiologías, la eclesiología jurídica y la Eclesiología de comunión” (Achuri). Para que sea aprobado por la mayor cantidad posible, se aceptaron e integraron modos que integraban diferentes eclesiologías. Y lo peor es que no se establecieron normas para la eclesiología de comunión. Los Sínodos han quedado como meramente consultivos, la elección de los obispos no se toca, la figura de los nuncios no se toca (a pesar que no se los nombra ni una sola vez en el Concilio), no tienen cabida en esta Eclesiología tampoco los Cardenales, o que el papa sea jefe de Estado Vaticano. El Concilio ¿es punto de partida o punto de llegada?

Su dimensión centroeuropea no permitió que entrara la “Iglesia de los pobres”, la intervención del cardenal Lercaro fue aplaudida, pero no entró en los documentos (salvo alusiones parciales en LG y GS). Parece que la intuición de Juan XXIII no tenía categorías que la expresaran. Deberemos esperar a Medellín para que eso ocurra. En 1980 en Bologna, en una reunión de teólogos evaluando el Vaticano II, se dijo que la antorcha del Concilio había pasado al Tercer Mundo.

 

B) La Eclesiología de América Latina. Confluyen una serie de elementos, sociales, políticos, eclesiales... Se pasa del desarrollismo a la dependencia. Los pobres irrumpen en la historia. Fue importante la revolución cubana, la Alianza para el Progreso... En 1964 golpe en Brasil, y ante el golpe en Brasil por un lado, y la revolución cubana por otro, EEUU opta por una postura de decir que no apoya ni una ni otra, sino posturas como la DC de Chile. Es asesinado el Che, comienzan las revoluciones populistas: Velasco Alvarado, Torres, Perón, Allende y en el encuentro teológico de El Escorial varios pensaban que se venía el socialismo, pero González Faus habló de martirio. En el ’81 un rebrote, el sandinismo, pero nace la contra. La guerrilla del Salvador causa guerra civil. Desde el ’80 un regreso de democracias, pero débiles, con malestar económico, inflación, narcotráfico... Es interesante la presencia de cristianos en estas luchas por la liberación. Ya no bastan los viejos criterios de análisis. Medellín se levanta como voz profética, y con el ejemplo del Éxodo se empieza a mirar desde América Latina. Continúa en Puebla. Surgen las CEBs como una nueva forma de ser Iglesia de comunión. Nace la Teología de la Liberación. Elementos: historicidad de la salvación, no sólo hay una historia de la salvación, sino que la salvación es histórica. La teología no es neutral, la teología tiene que tomar partido en el conflicto. Es teología desde el reverso de la historia, desde abajo, desde los últimos. La teología es posterior a la praxis, es ‘acto segundo’, es la reflexión sobre la praxis de la liberación, posterior a la experiencia espiritual, la experiencia de Cristo en los pobres. Es teología desde la misericordia. El nuevo horizonte es el Reino de Dios.

   

Apliquemos esto a la reflexión eclesiológica: es una eclesiología situada históricamente, en un momento cultural, político, social... es una Eclesiología excéntrica, su centro no es la Iglesia, la Iglesia está abierta al mundo, no es eclesiocéntrica sino reinocéntrica. Es una Eclesiología centrada en los pobres. En el 1er milenio se centra en la comunión, la del 2do milenio en la autoridad, la latinoamericana, se centra en los pobres, es una eclesiogénesis, nace de la base por la fuerza del Espíritu. Es una Eclesiología original. No se daría sin el Vaticano II, pero aporta algo nuevo, hay una nueva visión a lo del Vaticano II. La Iglesia sacramento de salvación es ahora “sacramento histórico de liberación” (Ellacuría). Bíblicamente, el Vaticano II se centra en el ‘laos’ (pueblo), la teología latinoamericana se centra en el "ojlos", la multitud, los despreciados por los fariseos...

 

Algunos rasgos teológicos:

 

Es una eclesiología desde abajo, desde la puerta de servicio de las casas, desde el reverso de la historia, desde Jesús de Nazaret. “Nazaret” es un apellido, es un estilo de vida, es su connotación, esto marca su teología. Es una Eclesiología de las Comunidades de Base. Una eclesiología de la cruz, los crucificados de este mundo, bajarlos de la cruz. Se inicia una eclesiología indígena y afroamericana, todavía tímidas. Se da una eclesiogénesis pneumática. Hay una irrupción pneumática del Espíritu, unos nuevos ministerios, hay un nuevo modo de ser obispo. Un nuevo estilo de ser sacerdote, pastores junto al pueblo, un nuevo estilo de vida religiosa (cambió mucho la vida religiosa desde el Concilio), hay un nuevo ecumenismo (más desde la praxis de la justicia), una integración de la religiosidad popular, es una eclesiología del martirio.

 

¿Cuál es la recepción de este modelo? Son tres los riesgos que se atribuyen: 1) reducción a lo sociopolítico. No es que se reduzca a lo socio-político, sino que se recupera esto que había sido olvidado por el espiritualismo. 2) Se le atribuye marxismo, mientras que se apoya en la Palabra de Dios; el marxismo se utiliza para algún análisis (como Juan Pablo II utiliza categorías marxistas). 3) Se la acusa de crear una Eclesiología paralela, una Iglesia popular, lo que es extraño habiendo obispos que la acompañan. Hay dos documentos de la Congregación para la Doctrina de la Fe, pero también la carta del Papa a los Obispos de Brasil. La teología de la liberación es más tradicional de lo que puede parecer. Recordando las eclesiologías del primer milenio, y es una gran interpelación para la gran iglesia.

 

Hay cuatro imágenes gráficas de lo que llevamos dicho:

 

Iglesia de comunión (1er milenio), simbolizada con una mesa

Iglesia de cristiandad (2do milenio), simbolizada con una torre

Iglesia del Vaticano II, simbolizada con una carpa

Iglesia de América Latina, simbolizada con una villa (y el anillo que el Papa regaló en Río de Janeiro, en el Vidigal, como signo de alianza esponsal de la Iglesia con los pobres)

 

(pregunta) ¿Qué lecciones sacamos de la Eclesiología del Vaticano II y de la Liberación para nuestra praxis pastoral?

 

  1. IV.- DEL ÉXODO AL EXILIO

 En los años ’80 usábamos estos esquemas que hemos presentado, pero a partir de los años ’90 el escenario ha cambiado. Hemos de ser sinceros y afrontar la reflexión con toda su verdad, la situación no es clara, es difícil y falta la perspectiva necesaria para el análisis. Ya no estamos en mayo del 68 (Paris, Praga, EEUU, los graffiti que hablaban de “la imaginación al poder”: “tú querías cambiar la sociedad, yo quiero vivir bien” le escribía un hermano menor al mayor que había participado del mayo francés); ha caído el muro y el Papa se pasea por las puertas de Brandeburgo en papamóvil, se buscan los huesos del Che en Bolivia sin que sea un problema, los sandinistas fueron derrotados en Nicaragua y aceptaron la derrota pasando el poder a Violeta Chamorro.

 Montaner (un periodista conservador) compara el primer viaje a Nicaragua, con censuras y sanciones a Ernesto Cardenal con el segundo besando a la presidente, y el periodista dice “la Teología de la Liberación ha muerto”; las guerrillas ya no existen salvo en Colombia, los Zapatistas no pretenden tomar el poder, los universitarios no se interesan ya del marxismo, es un mundo post-marxista y post-moderno. La modernidad tiene dos hijas, la primera ilustración simbolizada por Kant como la segunda, simbolizada por Marx. Jurassic Park o Titanic son símbolos de la modernidad, un creador es devorado por sus monstruos, la modernidad se hunde. Así se critican los meta-relatos, que son esas palabras que escribíamos con mayúsculas, Liberación, Revolución, Justicia, y solo queda la “insoportable levedad del ser” (Kurdera), se ha pasado de Marx a Nietzsche, de Prometeo a Narciso, de la sociología a la psicología (la auto-ayuda), se habla del pensamiento light, en un menú ético cada uno elige los valores que más le interesa, una telenovela brasileña se titulaba: “todo vale”, y también aflora la religiosidad de lo sagrado, “una religiosidad sin Dios” (Metz), al margen de las religiones tradicionales, una religión “a la carta”, un poco de cristianismo, un poco de budismo, un poco de...” el símbolo es la New Age, el paso de Piscis a Acuario; se sacralizan las realidades humanas como el cuerpo, el sexo, la tierra... se sacralizan otras cosas distintas a las que se valoraban hasta ahora. A este aspecto cultural de la posmodernidad se unen las dimensiones del neoliberalismo: la idolatría del mercado, la privatización, el achicamiento del Estado, ajustes económicos, que la riqueza de los ricos rebalse a los pobres, aunque en realidad crecen el desempleo, el hambre, la inseguridad, la debilitación de la democracia... “el neoliberalismo ha venido para quedarse” (Comblin), “fuera del neoliberalismo no hay salvación”, y hemos llegado “al final de la historia” (Fukuyama). Frente a esta situación, tan diversa de los ’80 hay 3 posturas posibles, posturas que afectan a los pobres, a la Iglesia de los pobres, a la Teología de la Liberación.

 

  1. Todo pasó, la Teología de la Liberación ha muerto, hay que olvidar a Medellín, la opción por los pobres es algo pasado, hay que vivir el espíritu light de la posmodernidad, olvidar los grandes relatos, volver a la cristiandad, o una neo-cristiandad. Los cambios han sido muchos, estamos muy lejos de la primavera conciliar, de Medellín, de la Teología de la Liberación de los años ’70. Santo Domingo silencia la Teología de la Liberación, la desconoce, cambia el “ver-juzgar-actuar” que habían seguido Medellín y Puebla, no menciona a los mártires actuales, ni siquiera a los obispos, en esta línea se sitúan los teólogos del “capitalismo democrático”como Michael Novak, el capitalismo es como “Siervo de Yahwéh”, se lo mira con horror pero es el único que salva. Si América Latina está atrasada no es por ser capitalista sino por ser poco capitalista. Las microempresas de EEUU son como las CEBs. La Iglesia ¿puede hacer marcha atrás de lo que ha dicho? El Papa ya ha incorporado la Opción por los Pobres a sus escritos. No se puede negar la intervención del Espíritu.
  2. Nada ha cambiado. Se sitúa a la defensiva de la anterior, la opción por los pobres es más actual que nunca; hay que bajar de la cruz a los pueblos crucificados. Es verdad que hay que abrirse a sexo, cultura, pero no se modifica el paradigma liberador de los pobres. Es acertado no querer dar marcha atrás. Pero ¿las novedades no modifican en nada la reflexión liberadora? ¿No dice la Teología de la Liberación que hay que partir la realidad? Una nueva realidad, ¿deja intacta la reflexión? Muchos son venerables teólogos que sienten que se los ataca.
  3. Discernimiento teológico. Está en contra de la primera, pero no admite el inmovilismo de la segunda. Hay algo irrenunciable en lo que se ha conseguido, pero algo debe cambiar. ¿De verdad en los ’90 y 2000 no ha pasado nada? Admite un nuevo análisis de la realidad, un nuevo enfoque teológico y una nueva praxis.           Un nuevo ver, un nuevo juzgar, un nuevo actuar.

 

  • Un nuevo ver. La teología de la liberación debe hacerse cargo de la realidad. El Sitz im Leben es un Sitz im Tode, el contexto vital de la teología de la liberación es un contexto de muerte. Estos análisis de la realidad, la mediación socio-analítica (C. Boff), utiliza incluso elementos del análisis marxista (desacralizando y desatanizando el marxismo), elementos de la psicología. Al utilizar este método vemos que no es sólo de subdesarrollo sino también de dependencia (lo que requiere liberación). Pero la teoría de la dependencia no basta para mirar las relaciones Norte-Sur. Los pobres han aumentado, y pasado de pobres a excluidos, a masa sobrante. De dependencia a prescindencia, ya no son necesarios.

 

Esto revalida la opción por los pobres más todavía; se mantiene la utopía de un mundo más justo aunque haya caído la opción socialista. Cayó el comunismo, pero los pobres siguen.

Ambas ilustraciones están en crisis, la razón moderna y la razón militante. Hay que completar el análisis social con el antropológico, cultural y religioso. No sólo utilizar la razón social sino la simbólica. Lo que supone abrirse a la cultura, el sexo, la edad, la ecología, la religión. Que no sólo han quedado oprimidos sino que son sujetos de gran riqueza. No se puede reducir la mujer o los indígenas a una mera opresión económica porque es tener una mirada miope. El pobre no es sólo un explotado, tiene rostro, cultura, sexo, religión (ahora se habla de diálogo interreligioso en América Latina, reconociendo las culturas originarias). Un proverbio chino dice que ‘si tienes dos monedas gasta una en pan y otra en flores’. Al mirar un barrio no basta mirar su estructura, el agua corriente, las cloacas, también hay que mirar su cultura, su religión, su relación con la tierra, su sexo, qué esperan, qué sueñan, ¿por qué no se suicidan? La gente tiene esperanza, espera un mañana mejor, tiene fe, hace fiesta...

 

B) Pasemos al juzgar, a las mediaciones hermenéuticas. No es sólo sociológico, sólo la palabra de Dios nos dice que esto es contrario a la voluntad de Dios. La cristología pensó a partir de los pobres, pero “¿no hemos sido demasiado mesiánicos del Mesías de la impaciencia de los celotes? (María López Vigil). ¿No hemos sido demasiado paternalistas con el pueblo (iluminados)? ¿no fuimos demasiado materialistas pensando en el pan olvidando que la gente vive de otras imágenes, de paisajes, televisión? ¿no hemos tenido riesgo de caer en un cierto milenarismo? El peligro de la Teología de la liberación no es el marxismo sino el milenarismo (G. Faus), ¿no hemos tenido una visión demasiado parcializada del reino olvidando la cruz, el misterio pascual? La práctica en la historia llevó a la teología de la liberación a ser una teología del martirio, y se debe complementar con una pneumatología. Sin el Espíritu la opción por los pobres es moralismo, conocemos muchos que se han quebrado en la opción por los pobres; quizá porque falta el Espíritu.

 

C) El actuar, una nueva praxis liberadora, la mediación práctica. Encargarse de la realidad, cargar con la realidad (Ellacuría), ayudar a bajar a los crucificados de la cruz. En los ’70 se hablaba de cambio de estructuras, como si el socialismo estuviera a la vuelta de la esquina. Hoy no somos tan optimistas, no poseemos una alternativa global al sistema neoliberal. Sabemos que ese otro mundo es posible, pero no tenemos las recetas, los caminos para hacerlo realidad. No podemos limitarnos a llorar con nostalgia el pasado, hemos de meternos en el único mundo que tenemos para tratar de transformarlo desde dentro. Es más eficaz comenzar por pequeños cambios que desde abajo vayan modificando la realidad social y eclesial.

 

Frente a la crisis política hay que tomar en cuenta una toma de conciencia cívica, social y ética (Ellacuría). Los nuevos movimientos sociales (ecologistas, mujeres, DDHH,... cada vez tienen más fuerza) con lo que se pasa a un cristianismo más ético que político. Caminar hacia una visión más amplia que incluya género, cultura, religión, naturaleza... Hay algo que está cambiando, aunque es un problema decir cultura sí, opción por los pobres no... Frente a una visión política militante, abrirse al mundo de lo social y ético. Frente a la razón ilustrada y militante, abrirse a la razón simbólica; frente a un cristianismo mesiánico davídico con peligro milenarista, y triunfalista abrirse al grano de trigo; frente al milenarismo, abrirse a lo simbólico, abierto a la fiesta, la ternura, la gratuidad, la vida ordinaria, la sabiduría, el Cantar de los Cantares. Frente a un cambio violento de estructuras, abrirse a un cambio más lento según la levadura en la masa. Frente a los grandes relatos, realizar pequeños relatos liberadores que se puedan articular un día en un gran relato (una red). La estrategia parece que debe ser más desde abajo, de lo pequeño. En una CEB que se reúne ya está la utopía de un mundo nuevo, en un grupo de vecinos que buscan sus derechos, está la utopía del mundo nuevo. Frente a la alternativa del mercado y las montañas, existe la alternativa de ir a la casa del pueblo (Trigo). En lugar de buscar elefantes, hacer redes de hormigas (Richard).

 

En los ’70 se utilizó el paradigma del Éxodo, el “calco hermenéutico” (C. Boff) en una alegoría de faraón, Egipto, el Mar Rojo, Moisés... Actualmente, aunque el éxodo sigue siendo clave de lectura, hoy no sabemos quién es el faraón, ni qué Mar Rojo hay que atravesar, ni qué tierra nos espera, ni tenemos a Moisés...

 

Se parece más al Exilio, sin reyes, sin sacerdotes, sin tierra, sin templo, sin profecías, sin patria, entre imperios de civilización refinada y otras religiones, con angustia de la impresión de haber sido olvidados por Yahwéh, ¿dónde están las promesas? Los exiliados se mantienen juntos, se niegan a cantar en el extranjero, escuchan las voces de los profetas que les hablan de un nuevo éxodo, el éxodo sigue, pero releído; se generan las Escrituras. Mantienen la fe y se reúnen en las sinagogas, surge el Siervo de Yahwéh, mantienen la esperanza, aparece la noción de Creación.

Nosotros estamos ‘en Babilonia’, globalización, neoliberalismo, exclusión de los pobres, sin horizontes, sin perspectivas claras, hemos de mantenernos unidos, resistir, recuperar la esperanza, recuperar la fe en el Dios de la vida, consolar al pueblo, confiar en la fuerza de la Palabra, en la fecundidad del Espíritu, preparar los caminos del Señor, confiar que el sufrimiento del pueblo –como el del Siervo- es salvador, no mirar con nostalgia el pasado, pensar que Dios nunca abandona a su pueblo, mirar con ojos nuevos el futuro que nos espera, y ver los signos que comienzan a aparecer. ¿Qué imagen podríamos poner que simbolizase esta nueva situación? Así como hemos hablado de la mesa, la torre, la carpa y la villa, quizá la mejor imagen sea la de la mujer que pone un poco de levadura en las medidas de harina hasta que fermenta toda la masa. La modernidad es machista, la posmodernidad es más feminista, y no es casual que en estos momentos produzcan tanto las mujeres, y tampoco que sea “un poco” lo que se pone, en lo germinal está la utopía. Creer en la fuerza del Evangelio para que transforme toda la masa.

   

(pregunta) Reaccionar ante este texto. ¿Qué añadir?, ¿qué sacar?, ¿qué falta?

 

Año 2004

Los Apuntes del Encuentro 2004

  • Victor Codina

    Encuentro 2004 Pedro Trigo

    Pedro Trigo (24 y 25 de agosto)

    El tema del sujeto parece un tema centralizador de todo lo que se vio en los años anteriores. Por qué el tema del sujeto hoy es ineludible. El mercado totalitario (podría ser otro tipo de mercado) se caracteriza por la totalitarización. El problema actual es la corporativización, lo que hecha abajo la democracia. Este mercado impone una existencia conductual; se nos fuerza a vivir en la práctica como conjunto. “Ud. aténgase a las reglas del juego, sino no puede vivir”. En esta situación, ¿qué es el individualismo”. 1. El esfuerzo victorioso de las corporaciones por eliminar las entidades colectivas. Las corporaciones sustituyen a los partidos e imponen su propia política. Ud. no pertenece a un pueblo, lo que es una entidad vacía, es un híbrido. 2. es el modo de pertenencia a las corporaciones; siempre condicionado por el desempeño. Ud. debe estar dentro de los estándares; la empresa no tiene responsabilidades con respecto a la corporación, mientras que ud. sí tiene responsabilidades con respecto a

    ella. El otro, se transforma en un potencial enemigo, ya que puede ocupar mi puesto, y no queda más remedio que pelear. 3. es el afán compensatorio para vivir según mis apetencias. Es tanta la presión de hacer lo que me exigen hacer, que después hago lo que quiero. Y lo que quiero es lo que se me induce a hacer, lo que el mercado me induce. Hasta cuando uno cree estar haciendo lo que le place, está haciendo lo que el mercado le dicta, o la propaganda le sugiere que haga. Las corporaciones mundializadas, primero relativizaron los partidos políticos y los Estados. Los gobernantes son “mandaderos” de las trasnacionales, y se creen en la obligación de velar por sus beneficios. Los embajadores velan por la propiedad intelectual, la flexibilización laboral, crean la opinión pública y el imaginario colectivo, cooptan gran parte de las ONGs, y establecen las reglas de juego. Tienden también a corporativizar las demás instituciones (incluida la eclesiástica). Hace años nos impresionaban mal las prácticas de las iglesias electrónicas; hoy marcan la pauta y las demás buscan competir con ellas. La Ford busca distinguirse de la General Motors, así hay identidad, pertenencia a la familia. Lo mismo ocurre con las congregaciones (interesa el carisma, lo ignaciano, los jóvenes ignacianos, nos sentimos en familia y nos reunimos, pero eso es un mercado cautivo, es un ghetto). Inconscientemente, se ha tendido a asumir eso mismo. Mucha gente recién “recibida” es miembro de la institución más que otra cosa. Los curas recién ordenados, de Maracaibo ni siquiera hablan como los “maracuchos”, son miembros de la institución, se manejan con el Derecho Canónico, soy de la corporación, represento los intereses de la corporación. Una situación en la que todo tiende a ser un bien transable, donde todo se compra o vende, dentro de las reglas de juego del mercado totalitario, elimina la vida, porque todo está servido… Hoy el sujeto humano está amenazado, es difícil constituirse; es altamente improbable que hoy se mantenga el ser humano como sujeto. En este caso, el cristianismo sería el alma e un mundo desalmado. Los que estamos aquí sentimos esa presión interna y externa de dejarnos llevar, de no proponernos ningún empeño trascendente, una presión por aceptar que las cosas son como son y nosotros somos como somos, que no hay que empeñarse en lo que no se mantiene, que va a contrapelo. Hoy, o hacemos sujetos, o no hay nada que hacer. O hay una libertad liberada que pueda resistir la presión, o acabamos teniendo que ceder a la presión. Para constituirnos en sujetos, ayudarnos entre nosotros y constituir a los demás en sujetos es lo más importante. Por eso no estoy de acuerdo en que hay que comenzar por la comunidad; se nos pide volver a la iglesia primitiva, una iglesia de sujetos que es la superación del individuo.

    Voy a dividir la charla en 4 partes: 1° el sujeto para el cristianismo. 2° tres insistencias cristianas actuales. 3° elementos en cuestión en la situación actual. 4° el sujeto popular.

     

    1. - El sujeto para el cristianismo.

    Para el cristianismo, el ser humano es un ser abierto. Tiene que constituirse lo que ya es constitutivamente. Somos humanos y tenemos que ir haciéndonos humanos. Es cierto que la existencia precede a la esencia (Sastre); soy humano, pero todavía no tengo la calidad humana. Esta calidad propiamente humana, no le adviene por el solo hecho de socializarse o participar de conjuntos; el ser miembro de conjuntos tiene su importancia y hay una evolución humana importante (por ejemplo, si nazco en una era en la que no hay esclavitud, ya es una costumbre que tengo; las costumbres son causas de la libertad). Así, las buenas costumbres es algo importantísimo; y sociedades que tienen incorporadas las buenas costumbres, hacen bien, pero eso no hace humano. En lo propio humano no hay evolución. El primer ser humano puede ser más humano que uno de 5000 años después. Constituirse como humano es producto de la acción humana, del propio sujeto y de otro sobre él. El amor que otros depositan en mí, también me humaniza a mí. Esa acción humanizadota consiste en un tipo de relación con los otros, con la naturaleza, consigo mismo y con Dios. Somos dialógicos. Las relaciones de mutuo respeto y entrega humaniza, los constituye en personas (Gn 1-2). ¿Qué es la persona? “sustancia individual dotada de entendimiento y voluntad” (Boecio); eso no es la persona cristiana. La relación constituye a las personas y las mantiene. La relación que constituye a los sujetos y los sujetos que se relacionan son dos modos de la misma realidad. Las relaciones y los sujetos que se relacionan son dos aspectos de la misma realidad, y hay que verlos ambos (vale para la Trinidad y para la persona humana). Me asumo como persona cuando acepto el don y me convierto en don para otros. Yo recibo el don de otros (lo primero es ser hijo), me constituyo como persona cuando acepto el don. El “tomen y coman/beban” es tomar, es recibir la vida de Jesús, y que la vida que se me ha dado la conservo cuando la doy”. Sólo se tiene lo que se da, y sólo se da lo que no se tiene. No tengo el don de la vida de Jesús sino en cuento lo doy; sino, no permanece en mí su amor. Sólo tengo amor, vida, esperanza cuando doy. ¿Por qué doy la vida? Porque se me da. La viuda puede dar lo que no tiene, porque vive de fe (sino no puede dar). Mi vida me la da Dios; sólo el que se hace cargo que recibo la vida, entonces puedo vivir dándola. La primera palabra la tiene Dios, y él nos llama a la existencia, y él nos da lugar, da el encargo de humanizar la tierra, tiene fe en nosotros, y nos acompaña… Soy responsable porque respondo. La única manera de responder es con la misma fe con que él se dirige a mí; ¿cómo? con la misma manera de relación con los demás. Si no tengo fe en nadie, no tengo fe en Dios. Las acciones que nos constituyen en personas, son las acciones y relaciones personales. Esas relaciones se dan en el mundo, en la historia. Y son relaciones personales, corporales (“resurrección de la carne”); entendiendo el cuerpo en sentido orgánico y simbólico. El ser humano es ser necesitado, que necesita (comer…), por eso dar de comer es un acto personalizador por excelencia; y por eso en el Evangelio ocupa un lugar tan importante lo que tiene que ver con el cuerpo… El yo se constituye por la relación con muchos tús, y llega a un nosotros. Para que el yo permanezca en el nosotros que constituye la relación, la relación de la corporación no tiene nada que ver con la fe. Yo entablo mi relación desde mi libertad, y no la entrego, no la alieno sino que la colmo. No hay intercambio personalizador sin una relación trascendente. Solamente en un horizonte trascendente (el reino, el mundo fraterno de hij@s de Dios) tiene sentido; y no tiene sentido sacrificarse por nada que no sea trascendente. No hay sacerdotes, o papas en el cielo, por tanto no es trascendente; pero sí hay hijos e hijas de Dios. Cuando se absolutiza lo que no es absoluto, se relativiza lo trascendente. Se absolutiza la Iglesia y se relativiza las personas. No caben dos absolutos; eso es la idolatría. La entrega sólo colma la libertad cuando se realiza en un horizonte trascendente. Esta relación personalizadora, mutuamente libre, siempre es una meta. Desde la relación filial con Dios y desde la relación fraterna con los seres humanos. El inicio fehaciente de la realización está en la relación fraterna; para saber si amo a Dios tengo que saber si amo a los seres humanos. Ama como hijo de Dios quien ama con la calidad con que Dios ama, con la incondicionalidad con que Dios ama. ¿podemos? siendo que somos seres de necesidades… El cristiano no podría ser jugador porque ya ha apostado todo; apuesto que Dios me ama por la fe que él tiene en mí; porque puede sacar bienes de los males. Conviene entender qué decimos cuando decimos que podemos amar. Eso no significa tener simpatía por toda la gente, lo que es imposible. El amor cristiano se realiza en querer el bien de los demás, y contribuir eficazmente en su realización. Sólo hay amor por una persona si quiero su bien. Y así descubro facetas favorables… incluso con neutralidad emocional. ¿Puedo amar humanamente a Dios? El problema, para la Biblia, es la idolatría; el ser humano es un hacedor de ídolos. ¿Qué distingue al Dios verdadero de los dioses falsos? Arguedas se pregunta ¿crees en Dios? Y la respuesta es ¿qué Dios? ¿en qué se diferencian? No en los nombres, sino en el modo de relación. Si la relación es una carga, es un ídolo. Porque el Dios de Jesús carga con uno (Is 64). El Dios verdadero no lo somete a uno sino que establece relaciones de gratuidad. Dios no mete la mano en el mundo, no da cosas, da todo. Lo único que Dios nos da es su amor; un amor que nos hace reales, un amor que no nos sustituye problemas y dolores, pero nos acompaña. Dios tiene fe en nosotros, una fe que lo lleva a esperar que nos demos cuenta que podemos dar como él se da. Preferimos un Dios a nuestra imagen y semejanza, un Dios manipulable; la labor de toda la vida es llegar a un Dios que nos hace sujetos, un Dios que merece confianza… Lo mismo las relaciones humanas, nos deben hacer sujetos, si son relaciones correlativas. ¿Cómo se relaciona Jesús con su padre y madre? La gran herejía es que nadie cree que Jesús sea humano. Se relaciona como humano, porque así es la relación humana. La relación de fe se puede tener con uno sabiendo que me está mintiendo. A Dios no lo engañamos, y sin embargo tiene fe en nosotros. Al tener fe en el otro, eso nos personaliza, y humaniza. La relación con Dios es solo de fe, porque no puede ser de sujeto a objeto. ¿Cómo se relacionó Dios con Jesús y Jesús con Dios? En un don de absoluta libertad. Jesús en su vida humana ve cómo hacerlo presente. Y lo hace haciéndose hermano (el bautismo de Jesús es la mejor expresión; él nos ha asumido; es una confesión, y la mejor porque es en primera persona, pero del plural. En el bautismo se hace hermano). Cuando se hace hermano y dice “perdónanos, Padre”, se abre el cielo y dice “tú eres mi hijo”. ¿Cómo es esta relación? Totalmente en libertad. Jesús en la cruz, el Padre que le había dejado vivir su vida, le deja morir su muerte. Si no lo hiciera, no tendría confianza en él. Esa certificación de la confianza, aparece como abandono. Y aceptar ese rechazo es el supremo acto de fe. Se rechazó su condición de hermano, y es hijo sin Padre, y en su muerte asume plenamente a Dios como Padre y hermano de los hombres. Al absolutizar Jesús a las personas, relativiza todo lo demás; y los que absolutizaron las instituciones y se absolutizaron como representantes de Dios tienen que matarlo… Los tenidos por no humanos (los pobres y los pecadores públicos) son tratados como personas, tuvo fe en ellos; encontró una masa postrada, y se encontró con ellos.

    Jesús es sujeto público, pero no político. No viene a instaurar un sistema, como sí Moisés, o Mahoma, (no porque sea mala, pero al no instaurarla no se puede sacralizar; sí se sacraliza al hermano). La cosa no son otras instituciones sino otra lógica. Lo que Jesús quiso para la gente es que su fruto diera todo. ¿Qué es fruto? Las acciones responsables, las de fraternidad. Pero aunque las acciones fueran químicamente puras, no significa nada. El Emperador Teodocio se somete a la Iglesia, pero eso no es el Reino de Dios; ¿qué es una revolución? Es pasar de un estado de cosas más malo que bueno a un estado de cosas más bueno que malo. Si se cree que es pasar a algo bueno, eso sería pésimo. Las acciones miden el grado de humanidad; pero el resultado de las acciones no es absoluto. En la tierra cabe el reinado de Dios, pero no el reino. El resultado siempre será más o menos. El sujeto se realiza en una historia ambivalente, que podemos pretender que sea más malo que bueno; pero nunca será bueno. Ese es el lugar de las utopías; si es motivador es maravillosa, e insustituible; si es lo que se pretende concretar, se come la vida.

    No se puede demonizar ni sacralizar la política… pero lo humanizador es buscar ser hermanos y hermanas.

     

    1. se discute si no hay acuerdo o plantea si hay
    2. qué me parece, lo del sujeto
    3. dónde estoy

     

    1. - Tres insistencias cristianas con respecto al sujeto.

     

    1. ¿de qué le sirve al ser humano ganar el mundo entero si pierde su alma? (Mc 8,36) No perder el        alma
    2. Busquen reino de Dios y su justicia y lo demás se les dará por añadidura. (Mt 6,33) Buscar el Reino
    3. el que quiera salvar si vida la perderá y el que pierda su vida, la ganará. Dar la vida

     

    1. Algunos buscan el éxito, y lo buscan a costa de todo; y Jesús le dice ¿cuál es el precio? El alma, es decir, la vida. Es un dilema el que plantea. Jesús no está en contra de la pretensión de excelencia; al contrario, quiere que c/ser humano dé el máximo posible. Lo del fruto parece ser una palabra del Jesús histórico. Jesús quiere que nuestra vida sea fecunda. Jesús no rechaza la pretensión de ser el más grande; lo que rechaza son los criterios sobre qué es el ser más grande. Son como los españoles que vienen a América, están dispuestos a pasar cualquier trabajo, pero no a trabajar. Uds. me llaman el Sr. ¡y lo soy! Y por eso los sirvo… Dios es aquel a quien nadie le sirve y quien sirve a todos. El Dios de la mayoría de los cristianos y de los ateos es el Dios de dioses y señor de señores; es el más poderoso y que aunque justo, es poderoso como son los poderosos. El Dios de Jesús no es poderoso de esta manera; como dice Pablo es el que llama a la existencia lo que no existe y da vida a los muertos. Nada repodemos dar a Dios porque nada necesita; da todo y sólo pide la respuesta libre; pero servir de tal modo que todos estén agradecidos por su existencia y alaben su presencia. Así muere Jn XXIII, llorado por todos que agradecen su existencia… Eso propone el orden establecido, el mercado. Cada quien tiene acceso a bienes y servicios si puede ofertar y poner en el mercado bienes y servicios. Es más equitativo que el autoritarismo monárquico: “me apropio porque sí”. Pero la cosa es poner un bien civilizatorio que aumente la calidad de vida. Lo mismo vale para quien da bienes culturales, que enriquecen la vida de los demás. Y si además busca que lleguen a todos, y trabaja por eso, es un verdadero sujeto. Por eso no puede demonizarse el mercado. García Márquez ha vendido millones de 100 años de Soledad no es malo, si nos hemos enriquecido con eso. Pero también es cierto que el mercado tiende a absolutizarse y volverse oligopólico. Todo se reduce a bien transable, no se busca el bien de la gente sino colocar lo propio; eliminar la subjetividad humana, es un oligopolio. La publicidad busca la magia, en la que si te ponés las mismas zapatillas de Jordan, jugarás como él. ¿Qué pretende la propaganda? Elementalizar todo; desestructurarnos (destruere; que es sinónimo de destruirnos). Si el mercado se distorsiona hasta volverse totalitario por individuos que buscan “vender su alma” porque dejan de ser personas. No aceptan ser hijos de Dios ni ser hermanos, porque tratan de despersonalizar a los demás, transformándolos en consumidores adictos. Pero estos no sólo hipotecan su condición de sujetos; sino que se entregan a otros que también se despersonalizan… Hay muchos a los que se les proponen estas cosas y lo aceptan. Arrodillarse frente a mecanismos que son menos que uno eso sí es vender el alma. Esto hace que la vida sea una mención dramática, no un dilema trágico. Al demonizarse los mecanismos, la pelea parece despareja desde el inicio; no tienen poder sino el que se les da. Para conservar su alma, lo van a mirar mal, lo van a dejar de lado, perderá seguridad económica, prestigio… Y la libertad dirá “sí”; pero además hay que vivir con tal sabiduría que sepamos vivir de ese modo, y vivir con felicidad. No puedo no aspirar a la felicidad ya, pero es distinto a aceptar lo que el mercado me dice que es la felicidad. Tampoco es aceptar el sufrimiento ya, para gozar la felicidad mañana. La felicidad se debe vivir y buscar ya.
    2. Es una lección vital. El estado de bienestar, que da origen a la CE estuvo animado de un fuerte compromiso ético; vivir la humanitas herencia del greco-romano y lo cristiano. El cristianismo descubre la interioridad; y las relaciones de hijo y hermano que relativizan todas las demás relaciones, despertando un gran relativismo histórico. Sin embargo, la institución eclesiástica absolutizada, y traicionando las fuentes cristianas, se opuso a la emancipación de la política, la ciencia, la sociedad… El Vaticano II destruye estos malentendidos, e insiste en que era sano que en los diversos niveles se realizara la autonomía; eso dio lugar a que se repusiera la trascendencia de las personas; por eso la Iglesia se proclama “la sirvienta de la humanidad” (Pablo VI). Pero la competencia del modelo anglosajón y el hedonismo destruyeron el individuo visto como sujeto: a todos nos irá mejor si c/u se ocupa sólo de lo suyo. El resultado está a la vista; una brecha inmensa entre ricos y pobres. La creciente unidimensialización de los que se entregan a este sistema, provoca la despersonalización. También debemos creer en la humanidad de los ricos; es bueno que Ud. sea humano, y así, Ud. no lo es… la brecha es la gran oportunidad de humanidad. La cosa no es que Ud. generosamente ayude; ya que esto es también bueno para Ud.; es mejor que otras cosas también para uno. Ante este esquema dominante, el cristianismo sigue proponiendo el Reino. ¿Por qué es así? La basileiatoutheou, en presente es la soberanía de Dios sobre su pueblo y las personas, es el reinado, es dinámico: Dios quiere acercarse de modo absoluto a la humanidad y quiere que se responda de ese modo. Así, el reino es lo que resulta cuando todos aceptamos la soberanía. Pero estaríamos como en el caso de Teodoción, la aceptación de todos no supone eso. El reino no llega por la decisión, sino cuando Dios decide, cuando la humanidad le abre la puerta. Los que vivan “vida eterna” hoy, no vivirán “vida eterna” después. ¿Qué tipo humano sale cuando acepto la voluntad de Dios? Si descanso en Dios, eso significa que me librará del deseo insaciable, del ansia de poder, de hacerse cargo con un sano relativismo. Eso permite cargar al hermano: hermano competidor, hermano vecino y hasta hermano enemigo. Pongo mi vida en manos de Dios y no necesito acaparar. Llenarme de cosas, tener poder, y puedo hacerme hermano de los demás. Pero ¿por qué lo demás se dará por añadidura? Jesús insiste que no hay que preocuparse por la comida y el vestido. ¿Cómo actuó esto en Jesús? La tentación de hacer pan de las piedras es eso, pensar como nosotros; Jesús le dice que no sabe qué es ser hijo de Dios; porque le basta la palabra. Y no necesita tentar a Dios. En el caso de Jesús, Dios nunca actúa directamente; no mete la mano en su vida y su historia. Jesús cuando sale como profeta itinerante, como está en manos de Dios se pone en manos de los que están en manos de Dios. Eso hace que los demás se pongan activos, se levanten. Jesús se pone en manos de los demás, porque no es unidireccional; no es el líder de la masa. Eso de matarse por los demás no es cristiano; lo de Jesús es la reciprocidad, el ponerse en manos de los demás. Ante la pregunta de Jesús, ¿cómo tuvieron ese 100 por uno? De esta manera. Pablo va por primera vez a Europa sin saber qué hacer. No corresponde tratar con mujeres, y siempre en lugares públicos. Acaba con mujeres y en un río, en Filipos. Lidia le cree y se bautiza; y si lo reconoce como hermano, “los obligó a aceptar”, y allí aprende a aceptar. Luego no puede no pasar por casa de Lidia… Pablo aprende esa relación importantísima; y tiene “100 casas” porque se pone en manos de Dios… Jesús dice “vengan a mí los que están cargados” y agrega “carguen mi yugo”. Están sobrecargados porque los de arriba sueltan sus cargas en los de abajo. ¿cuál es su carga? En especial el trigo (había que dar el 70%)… ¿qué dice Jesús? No sigan el mismo esquema; deben liberarse de ese esquema. Yo me responsabilizo de mi vida, no cargo a nadie; y además, nos ayudamos mutuamente a llevar las cargas. En Hch se pone el modelo fracasado para no aplicar: el de Jerusalén, que es vender todo y termina siendo necesitado de ayuda de todos (Hch 2); y un modelo para aplicar, el de Pablo, que trabaja para ganarse el pan, para sus necesidades y las de los demás (Hch 20). En una traducción mínima de lo que es el Reino, ¿Qué decir? No pasarse la vida enfermo con enfermedades de pobres. Lo que todos piden es que haya salud. Enfermarse es propio del ser humano; pero pasarse la vida con enfermedades que ya están resueltas, no es bueno. Construir casas y habitarlas; sembrar y comer esos frutos, trabajar productivamente, y participar del fruto del trabajo social. También estar tranquilo en la casa y caminar tranquilo en la ciudad; no vivir aterrorizado y entre rejas. Siguiente: poder participar. Luego, poner coto a la incitación al consumo… Esto es el mínimo de lo mínimo y estamos muy lejos de alcanzarlo. ¿Por qué llamo a esto Reino de Dios? Porque Dios nos ha creado con ese designio; eso es la vida humana. Otra dirección es extravío, fracaso de los individuos y la humanidad. Esta es propuesta para pobres y ricos; este plan de Dios es bueno para todos, nos conviene a todos.
    3. El sujeto no se construye atesorando. Yo no soy mío. Esa pretensión, de que yo sea mío nos empequeñece. Mucho más empequeñece si lo que pretendo que sea mío son mis posesiones, mis pertenencias. Lo mío tampoco puede ser mi Dios. Si pretendo que Jesús sea lo central, lo más importante de su vida, eso no va; eso es lo que entienden los discípulos y esto no establece ninguna relación. Ese es mi Jesús, no Jesús de Nazareth. Si yo no soy lo mío, ¿Quién soy? El que se relaciona conservando la relación. El que permanece cuando se entrega y cuando recibe la entrega. Uno sólo es   persona cuando se conserva en la entrega y cuando recibe la entrega del otro sin tragarlo al otro. Lo primero es la salida de sí, lo segundo la entrega. Salir de sí, darse es des-apropiarse; es estar a merced de otros. Es abrirse al otro en cuento persona, es perderse. También encontrarse en el otro, si la entrega es personalizadora; pero ese encontrarse es posterior al perderse. Perderse con la esperanza de encontrarse es una aventura… Sólo cuando la fe supera al miedo, uno se atreve a dar el paso. Hoy muchos no tienen fe; son incapaces de depositar la fe en nadie. Un hijo, uno que recibió la experiencia de recibir la vida, y confiar medianamente en otros, puede saber que vive de fe, y ese puede tener fe en los otros. Ud. es digno de fe; esa es la respuesta cristiana. No es lo mismo tener fe en el padre que “no desobedecer jamás una sola de sus órdenes” (como el hijo mayor). Es creer que uno vive la religión sin desobedecer jamás, pero es expresión de la no fe, de no tener fe en Dios. La religión de fe es incondicionada, es libre, y por eso busca expresarse libremente. Para algunos la vida es una pista de atletismo: cada uno corre su vida. Si es característico no tener fe en nadie; por eso en este sentido lo terrible es que la sociedad no es anti-cristiana, sino que es a-cristiana, lo que es terrible. La entrega en fe no es la entrega al ideal del compañero (o en el matrimonio, al otro/a), es una entrega al otro, a la persona real, frágil, con tendencia a desmoronarse, en una entrega tendencialmente La entrega de Jesús y Dios es la expresión de que no podemos tener fe en ellos si no tenemos fe en los demás; porque Dios que nos conoce sigue confiando en nosotros; es la fe depositada en uno la que lo transforma en digno de fe. La fe debe revestirse de paciencia y gratuidad. Si soy conciente de lo que significa que Dios tenga fe en mi soy digno de fe. Si el sujeto se constituye desde la fe (en Dios, en uno mismo, en los demás), la vida es una apuesta. Ese entregarse sin perderse es el sacramento de la fe. Eso va alimentando la entrega; lo que no impide que existan desencuentros. Por eso el sujeto descansa en la acción (por eso Dios es actualidad pura). La humanidad cualitativa va en dirección a la estabilidad definitiva. No es una causa que sacrifica a las personas en su provecho, porque es la vida de hijos e hijas. Es la acción del padre materno y la acción de vivir como hijos. El que se pierde se encuentra en los demás; el que se da… Y esto está en marcha, la democracia, los DDHH, y puede aparecer como una apuesta que se ha perdido, pero sabemos que acabará teniendo fecundidad.

     

    1. Algo que aclarar

    2. Qué me parece

    3. Dónde estoy

     

     

    1. - Elementos que están en cuestión en la situación actual

     

    1. Dificultad de la experiencia.
    2. Un dilema es desde dónde se construye el sujeto. Desde los requerimientos de la situación y las propias apetencias o desde la libertad.
    3. La libertad, si es un componente exclusivo del sujeto, se determina autárquicamente o asumiendo la realidad del sujeto. Por ejemplo, puedo elegir quién quiero ser, porque genéticamente se pueden generar sub-hombres o super-hombres; ¿eso constituye?
    4. Tiene que ver con el imaginario que se nos está metiendo, en todo el intento por detener la muerte. Ese empeño ¿es humano?
    5. Esta vida da

     

    Ibsen presenta a XX haciendo un pacto con el diablo, y al final de la vida se encuentra con alguien en el camino, que le dice que no puede ni ir al infierno ni al cielo, porque no tienen valor. Así que vamos a agarrar a muchos como usted y los vamos a fundir para que hagan uno que valga la pena para ir a alguna parte. Así tiene una oportunidad, y se deprime porque creía ser alguien. Y ve a una mujer cantando, una a la que había amado, y es muy pobre, pero la ve viviendo una vida plena. Le cuenta el fracaso de su vida; ella le dice que no se ha perdido, “tú vives en mi fe, en mi esperanza y en mi amor” termina la obra.

     

    1. - La dirección dominante tiende a convertirnos en espectadores. Estamos como frente a la pantalla. Nuestros ojos, ¿saben distinguir y personalizar o se van funcionalizando? Como ante una realidad estereotipada, que ven iconos, ¿vemos a las personas de modo que puedan manifestarlas o solo podemos registrarlas en base a códigos preestablecidos? Este modo se manifiesta de muchos modos, si vemos códigos previos ¿no haremos lo mismo con nosotros mismos? ¿No nos sorprendemos actuando de un modo maquinal? ¿no reaccionamos así frente a noticias o rostros? Este modo maquinal de vivir, provoca un modo de experiencia solipsista. El concepto de experiencia, ¿no ha pasado a ser el de resonancias subjetivas ante un estímulo? Las drogas, el sexo, ¿no se presentan de este modo? No es el encuentro sino el estímulo lo que cuenta. La realidad de la mercancía es que se exhibe y presenta para ser consumida pagando el precio. Se nos seleccionan los enfoques y se presentan a los ojos. Se nos sobresatura tanto de estímulos, que no podemos reaccionar frente a los estímulos de la realidad. Se nos enerva de modo que no la realidad parece no ser realidad. Así no podemos estar en silencio y necesitamos encender la radio o la TV. ¿Cómo es el camino para poder tener experiencia de la realidad? ¿Cómo voy a abrirme si todo el tiempo me están asaltando? Por una parte, la experiencia se hace problemática, por vivir acosado por estímulos y sobre-estímulos y sin embargo, la experiencia es casi con lo único con lo que la mayoría cuenta. Pensar con ideas generales es algo cerrado para mucha gente. Para muchos solo queda el camino que va de lo particular a lo concreto, de una relación codificada (cura-feligrés, donde todo está pautado y se ha establecido, y nunca pasa nada a nivel de sujetos) a “aplicarla”. Ordinariamente, nosotros nos relacionamos así, yo espero que él se relacione así, y todo funciona como está estipulado. Allí no hay ninguna configuración del sujeto. ¿Cuál es el precio? La soledad absoluta. Si me mantengo en mi nivel, no hay nada personal. La relación se hace concreta cuando llega a la realidad de los que se relacionan. Se huye de la relación abierta, porque puede dar lugar a cosas inéditas. ¿Cuál es la propuesta? Sólo se constituye sujeto cuando pasa de lo particular a lo concreto. Pero eso puede ser peligroso, y debe relacionarse no de cualquier manera. Si en lo particular todo es previsible; en lo abierto puede llegarse a la realidad o también a la absolutización de uno o del otro que no llega a la libertad. En uno no hay novedad, en otro es necesario el discernimiento, la sabiduría… Este es un punto sumamente práctico. La pastoral debe ir por aquí; no puede ir por propuestas generales, sino que deben ir de la realidad. Pero para proponerlo, debo moverme en ese nivel. La respuesta más elemental al amor de Dios debe ser abrirme a la realidad. Lo más elemental es estar en la realidad; de allí la confianza como actitud de base, a la vez que la actitud perceptiva, de ser honrado con la realidad, de abrirme a la sym-patía. Esto es lo propio cristiano; en el resto, uno se relaciona con ensayo y error, como es lo frecuente. Dios no libra de los avatares de la vida, pero Dios nos presenta experiencias de humanización; por ejemplo la enfermedad, vivida como experiencia de lo concreto, o los éxitos y fracasos, son terriblemente humanizadotes. Dios no está fuera de la humanidad, no es “el Separado”. Los dilemas que plantea Jesús van por este lado. Esto nos lleva al tema del silencio. Hay tres tipos de silencio: El silencio de uno mismo para que la realidad se haga presente; quiero conocer lo que pasa (muchas veces no queremos conocer lo que pasa, sino que coincida con lo que nosotros creemos). Ese silencio es lo que es la ascética. Yo no quiero que el evangelio confirme lo mío, sino que hable; quiero ser discípulo, no que Dios confirme lo mío sino que diga lo que él quiere. Yo no quiero estar en la realidad sino en mi interpretación. Edith Stein escribió “Estrellas amarillas” donde presenta “mi familia”, es una joya de fenomenología. Es lo que dice Sobrino “ser honrados con la realidad”. El segundo es el silencio que impide verse a uno mismo, conocerse. La gente no puede estar en silencio consigo mismo. Si no puedo hacer un silencio para que aflore mi realidad, ¿cómo puedo constituirme como sujeto? Un tercer silencio es el propio. Es el silencio de la realidad, de uno mismo para estar ante el vacío, la nada. Es como mirar la realidad desde fuera de la realidad, lo que no se puede. Es cierto que la realidad es relativa, pero yo puedo estar en la realidad en cuanto relativa. Sin ese silencio no cabe estar ante Dios ni ante la realidad. ¿Qué significa relativa? Que no es absoluta, y que está relacionada. Esa es “la madre de las experiencias”. Sólo el amor tiene capacidad de respetar la libertad del otro, de detenerse a la puerta esperando su reacción. Si Jesús debió estar ante el silencio de Dios frente a la muerte; si debió arrojarse a sus manos con confianza, esa es la alternativa. Es la potenciación libre del sujeto como tal. Este debate sobre el poder es el planteamiento de base y que está detrás de muchos otros planteamientos. El amor de Dios consiste en encogerse, para nosotros (afirma un rabino). La constitución del sujeto tiene que ver con la experiencia de la realidad. El paso de lo particular a lo concreto da miedo, pero eso es lo humanizador. Sólo hay constitución del sujeto en ese caso. Este es el punto base para entrar en los otros, el más elemental.
    2. - Construir el sujeto desde dónde. ¿Qué es libertad moral? Moral suele entenderse como moris, costumbres. Una persona moral es la que tiene buenas costumbres, según los usos del ser humano. Si alguien inculca esto, es la institución eclesiástica. Un sujeto así, no es un sujeto que tiene trascendencia, se ha metido en los límites de la situación. ¿Qué constituye al sujeto? El sujeto ético se caracteriza por 3 vectores: tendencia a la vida, preocuparme por el otro, sacrificarme por otros que no sean de mi entorno. Por ejemplo, la gran parte de los europeos son gente de buenas costumbres, pero ¿son éticos? La falta de fertilidad es índice de la poca confianza en la vida. La falta de creatividad, ningún contacto con la realidad me viene de la realidad misma, sino de lo preestablecido. La gloria del Occidente es el humanismo, “nada de lo humano me es ajeno”, pero es distinto que “nada de lo humano” a que “ningún humano”. Occidente se tragó las esencias del os pueblos, y vomitó las existencias de los pueblos. Todos los tesoros de la humanidad están en Occidente, todos los tesoros de los egipcios, pero ¿y los egipcios? No hay ninguna relación entre lo humano y los humanos… Y no pueden darse cuenta porque humanos “son ellos”, no los otros. Porque esos otros no son como yo. La xenofobia que invade Europa revela que “el otro” es un peligro. Entendemos la ética desde la libertad. El primero es contrapuesto a comportamiento conductual, libertad es autonomía. ¿En qué se diferencia vivir desde uno mismo a vivir como me apetezca? En primer lugar por la profundidad. Por eso hay una implicación personal total cuando actúo desde la libertad; por eso se supone una libertad liberada. Es cierto que puedo elegir el mal, o un bien temporario antes que un bien más definitivo, pero eso no es algo que viene de una libertad liberada. El bien y el mal no están equidistantes de la libertad; la libertad se va liberando cuando atina a captar lo que le construye. La verdad hace libres, lo otro no hace libres. La libertad lleva a la vida; el pecado tiene una obstinación del juicio y lleva a la esclavitud. Esa relación entre pecado – mentira – muerte (Jn 8) y libertad – verdad – vida es lo que estamos diciendo. ¿Cómo es una libertad liberada? Un sujeto libre es un sujeto ético. La libertadse realiza en la dirección de la vida, del otro, del sacrificio por el otro. Spinoza dice que el conato de conservarse a sí mismo es el primero y único principio de la vida; este es el darwinismo social que expresa el Mercado. ¿Qué debo hacer? Conservarme a mí mismo. Y como otros me amenazan, debo prevalecer sobre el otro, sino soy descartado. No hay libertad porque sólo se le dice que sí al que dijo que sí al sistema. Sólo puede ser libre el que está dispuesto a que le puede ir bien o le puede ir mal; sino sólo está dispuesto a aceptar lo que se le proponga. En la adolescencia se buscan experiencias, en la juventud se apunta a entender donde quiero vivir, de qué quiero vivir y con quién quiero vivir. La respuesta a esto es fundamental, y sólo es libre el que puede aceptar que una de las condiciones es el fracaso; si el tema es el éxito, debo aceptar las condiciones que me ponen (esa es la diferencia entre un político y un estadista). El amor absoluto no puede despachar a quien no le corresponde porque dejaría de ser amor. Dios no puede imponerse sobre nadie (no es que no quiere, sino que no puede), Dios no es una proyección de los poderosos de este mundo. Dios puede todo lo que puede el amor. Por eso no puede matar, no puede avasallar con un torrente de dádivas, sino dando lugar a la respuesta libre del otro y eso es una manifestación de libertad absoluta. Ese es un verdadero sujeto humano, hay dignidad; un santo, un tipo de peso. Tiene fundamento –está fundado en dios- y libertad frente a la situación. Tiene un precio, pero está dispuesto a pagarlo (Hb 2,14-15); Ud. se pliega a la ley de hierro o queda afuera; y se prefiere vivir como esclavo a esa muerte; ¿cómo se hace? Se desafía la muerte. Eso es lo que hace Jesús, vive desarmadamente, abandonado de Dios y de los suyos, se puede vivir así, y nos libera. No es una vida impuesta desde un poder superior sino desde una propuesta de vivir desarmadamente. Es tender siempre puentes a quien le tiende a uno siempre trampas.
    3. - Desde dónde se determina la libertad. Partimos del concepto de cultura, entendida como los modos que tienen las colectividades humanas para habérselas con la realidad para constituirse como humanas. El objetivo de las culturas es trascendente a las culturas; no cabe en ninguna cultura el objetivo; aunque puede hacerse en todas. En la cultura tal como está no cabe la humanidad cualitativa. Por eso no puede haber una cultura cristiana. Me puede ir haciendo humano pero no es humana; todas las culturas tienen principios de exclusión. Puede reconocerse que tiene un estatus relativo, cuando se absolutiza, eso es lo que se propone: ser de esa cultura; si no es de esta cultura será excluido, mal mirado… La libertad se determina desde sí misma o asumiendo la libertad del sujeto, que no puede constituirse en humano sin una cultura, pero no puede ser humano absolutizándola. Si absolutizo mi cultura, el otro no tiene cabida; y eso es lo que está pasando hoy. Hay muchas culturas y sub-culturas en América Latina, pero qué pasa en nuestros países, que los de las culturas dominantes no reconocen a las demás. Sólo lo reconozco si él entra en mi cultura (esa es la trampa de Sarmiento: “eduquemos al soberano”). Todas las culturas son relativas, en la medida que me hago sujeto voy transformando las culturas; si me adapto a la cultura, no funciona nada. Hay dos posturas: o no tienen cultura (“bárbaros”) o absolutizando la cultura popular (“el pueblo”). No se constituye al margen de una cultura, pero tampoco como mero miembro de una cultura. Jesús trasgredía la cultura; y no es cristiano quien lo la trasgrede, pero desde dentro.
    4. - Un sujeto empeñado en no envejecer y perdurar indefinidamente. Es el sueño real de mucha gente rica. La mayor muestra de renunciar a la voluntad de poder es la capacidad de sacrificarse por otros. ¿Cuál el sacrificio más radical? Dar lugar a otros que vengan. El sujeto tiene edad, “enséñanos a contar los años”. Tengo que vivir mi vida y entregar el mundo a los que vengan. Es aceptar la muerte como propia. Sólo así se vive. El bien primordial del otro es que sea; recibirlo, darle lugar, acompañarlo, ayudarlo a crecer, aceptar su competencia, recibir sus aportes, y darle paso, despedirme de él. Eso es amor humano y humanizador. Ese es el verdadero sujeto, que porque ama la vida, no se la quiere guardar para sí, sino que la va gastándola, viviéndola, dando vida… Ese sabe que sólo se tiene lo que se da. La voluntad de poder que busca perpetuarse es de un ser humano y sólo, de quien ha perdido la confianza.
    5. - El sujeto se construye al enfrentar la vida. La humanidad quiere construir el mundo y a sí mismo. La técnica y el mercado son fundamentales. ¿Cuál es ese sujeto? Él cree que elige, pero lo hace entre los que le son impuestos. Por eso las masas no pueden sino acceder a bienes y servicios de baja calidad que no pueden cubrir sus necesidades. La respuesta a la pregunta de quien soy es la de un sometido a los dictados del mercado, el que sufre el peso gris de una vida insípida. Muchos se debaten entre algo de cada cosa y un poquito de felicidad; pero ¡se puede –y hay quienes lo hacen- vivir de otro modo! Hay quienes pretenden hacer algo que nace de ellos y no es expresión de lo que se dice, hace, piensa. Pretenden ser ellas, únicas. Cuando un enamorado se dirige a la persona amada, se dirige como un único a un único, en un acontecimiento único, auque diga y haga lo mismo que miles han dicho y hecho. En esa relación de mutua entrega se regalan el ser incanjeable que son. Sólo por ese amor vale la pena vivir, y ese amor no pertenece al mercado. Expresan la constitución del sujeto con dignidad humana. Y nos referimos a todo amor de relación. La separación entre amor y vida en Occidente es un planteo trágico; en los mitos de occidente se da entre jóvenes, o entre ricos; y se expresa en el abrazo. En cambio en las canciones populares latinoamericanas, el amor es dramático. Antes que ver cómo se mejora hay que ver cómo humanizar, sino no puedo ser sujeto para cambiarla, soy el problema, no la solución. El sujeto sabe que no debe esperar nada de Dios ya que el creador se ha encogido para darnos lugar, y darnos lugar en la creación y no meter la mano en la historia porque se fía de nosotros. Cada cosa es asunto nuestro, Dios sólo se encarga de todo. Quien se hace cargo de su vida, no como sacrificio, sino como encargo, no quiere descargarse en otros, porque eso es perder consistencia y así reconoce a los demás como compañeros de camino, como quienes participan de la misma trama y construyen la misma historia. Hay un grado absoluto de humanidad que es posible para cualquiera. Tengo que poder vivir humanamente, y eso no es para mañana, sino para hoy. Sólo cuando puedo vivir humanamente no soy sujeto sino objeto de la beneficencia de otro. Lo principal que me encomienda Dios es que puedo ser sujeto, y puedo estar en condiciones para revertir la situación. El ser humano es una posibilidad que Dios me da siempre; él no me pone ninguna trampa. Y sin darme cuenta de esto, no voy a poder.

     

    Está claro

    Qué nos parece

    Dónde estoy

     

    1. - El sujeto popular

     

      La juventud de principios de siglo, y el sujeto popular. En cualquier circunstancia cabe la construcción del sujeto. En esta nueva época, ¿cómo hacerlo?, ¿qué dificulta?, ¿cómo se sitúan frente a esta los jóvenes? La juventud se ha ido levantando y gira en torno al sujeto. Porque se ven parte del problema, y porque el entorno se le aparece como falto de inteligibilidad, y hasta como adverso, y se le ofrecen cosas que parecen inalcanzables. Los adultos ven que esta época llega desde fuera de A.L. y sin su permiso. Percibimos que estamos en inferioridad en el manejo de la tecnología con respecto a los jóvenes. Una serie de conquistas laborales, políticas les han sido arrebatadas. Hoy hay mano de obra esclava, cosa que parecía imposible hace 30 años, y eso causa estupor y angustia. Cada vez más, tener una edad no es competencia, que es despiadada, les pasa de largo. Esto, además del cambio de imaginario, y la carencia de instituciones colectivas y de solidaridad, hace que se vean remitidas a ellas mismas. Esto, que la mayoría vive como problemática, puede enfocarse de otro modo. (1) Unos luchan por estar ahí, lo que lleva a la funcionalización absoluta, la lucha por estar adentro del mercado del modo más intenso posible. ¿Qué hay que hacer por estar ahí? La realización propia se da al estar dentro de lo que es, donde está la gente, estar en la onda, con los motivos y estímulos vitales. Yo quiero ser miembro de los conjuntos que están en la onda, estudiar computación (lo que se estudia, lo que se come…), quiero estar donde se está. Esto no da señas de identidad; tiene publicidad y notoriedad, uno sabe a qué atenerse, y no compromete personalmente; soy uno de los que… Esto se da en todas las clases sociales, desde los ejecutivos de multinacionales, hasta el de los barrios. Estar adentro no es fácil, porque el mercado es abierto; hay que estar al día en el vestir, en los programas de computación, en los lugares que se debe estar. Y eso cuesta mucho dinero, y normalmente más que lo que se gana. Todo depende cada vez más de uno mismo, todo se contrata privadamente, lo que supone una sobreatención constante para no quedar desbordado; hay que actuar sin descanso. Otra posibilidad es pagar el peaje, pero no para entrar, sino para tener lo que pido. Este sujeto no cae en funcionalización, para el mercado sí lo es porque recurre a él, paga el peaje… (2) Otros buscan ir pasando. Todo suena a una abstracción en la que uno sacrifica el presente, que es percibido como lo único real. Hay que guardar las convenciones las posibles para hacer lo que me da la gana. De lo único que se trata es de satisfacer mis apetencias actuales, aquí existe el yo. Estas constantes tienen diversos significados según sean los viajes: uno es el de las drogas, la violencia, el fisioculturalismo, el desgano. El instinto de conservación a veces funciona como contrapeso, pero a veces la alarma prende demasiado tarde. Esto es grave, una generación sabe que va a morir de una u otra manera antes de los 25 años. Epicuro decía que hay que buscar el placer que sea más estable, el que mejor haga al sujeto. Por ejemplo buscar el placer de la naturaleza, del arte, del encuentro y hasta el placer de las buenas obras. Por eso hay cabida a muchas cosas, desde lo libidinoso al placer de lo bueno. El hinduismo propone vivir al ritmo de la vida… (3) el tercer camino es arrimarse. Hay quienes no salen de un grupo hasta que no lo echan; acercarse a grupos, e instituciones que me den cabida. Puedo identificarme con la institución, lo que es un modo de funcionalizarme; no me constituye como sujeto, pero no busca entrar en el mercado, sino eludir la voracidad del mercado. Este no constituirse como sujeto a veces no se ve porque la institución tiene prestigio, sea de multinacional, las FFAA, o sacra. Esta aura también tiene un cuerpo de viejos profesores de universidades que se creen la civilización. Esta identificación llega al colmo con muchos de la institución eclesiástica, donde muchos se identifican más con la institución que con el cristianismo. Como horizonte, todavía pervive esto, en especial el feudo del prestigio de la institución. (4) el cuarto modo es vivir con autenticidad, vivir como sujeto y con la realidad; hacer justicia al sujeto y a la realidad. El grupo minoritario quiere vivir en la realidad, la realidad del sujeto y la realidad en la que está. Es vivir en la experiencia. Este individuo quiere vivir siguiendo el impulso que siente más adentro (y sabemos que quien está más adentro de uno es el Espíritu Santo). Estas personas guardan su alma, y en su debilidad son capaces de aportes fecundos.

    Estas 4 direcciones a veces se dan mezcladas, y se ensayan varias, hasta que una queda como la voz cantante, y otras veces aparece como en diálogo o contrapunto con otra.

    1.- Si somos seres sociales, el estar en lo que se está no carece de sentido. El presupuesto de quienes hacen esto es que no se puede rechazar; ese presupuesto es que lo que tiene vigencia, alguna prestancia tiene, no todo es apariencia, o montaje. Si la gente prefiere algo, no puede estar siempre alienada y manipulada. Los maestros de la sospecha tienen razón, pero no todo es engaño, no todo está mal; eso no hace justicia a la realidad. Hay un sentido cualitativo en mucho de lo que ofertan, y no se puede negar. Para los que sienten como deseo más hondo la propensión de estar en lo que se está, se puede proponer el consumo cada vez más cualitativo. El camino es elegir cada vez más cualitativamente, busca estar cada vez más adentro, pero cómo se orienta para que dentro no pierda la brújula. Otro quiere estar donde están los que diseñan; quiere estar tan adentro que quiere ser productor de la figura histórica; no sólo actor. Esto supone un salto cualitativo para discernir lo bueno de la basura, y para estar donde se debe estar.

    No ya como si la onda fuera algo que está ahí y que cambia como por arte de magia, sino estar dentro contribuyendo para que esté en donde debe.

    2.- Estar ahí, y comprender que está matando su vida, es una reacción sana. La pregunta que se puede hacer es si lo que estoy haciendo es vivir; ¿lo que vivo me satisface? ¿Vivo humanamente? Estoy de acuerdo en que se dedique a vivir, ahora, ¿todo lo que Ud. hace es vida? Basado en la experiencia se puede ir comprendiendo que no se puede ir cumpliendo sólo el punto de vista del yo, prescindiendo de la realidad. La respuesta se da en el vivir la vida, en que la calidad humana del vivir la vida resulte, eso implica renunciar al cortocircuito del placer, vivir requiere un arte de renunciar a la satisfacción de la vida. Requiere una entrega no ansiosa, sino sabia, razonable; es imprescindible determinación y paciencia para avanzar en esta dirección, pero no olvidad que sólo se puede avanzar viviendo. Lo que se requiere es no vivir nada que no merezca la pena vivir. Claro que hacer lo valioso no es lo mismo que lo agradable.

    3.- Arrimarse; si existe la jerarquía humana, es sabio ponerse de discípulo de instituciones que gozan de prestigio. La propuesta entraña el reconocimiento de lo que la propensión tiene de sano, pero no menos que aceptar que se puede pagar el precio de la inautenticidad personal. Si quiero evitar el riesgo, dejo de ser auténtico. Llegado a ese punto, de vivir con autenticidad, es claramente positivo, eso hace justicia a la realidad. El problema puede venir con un entregarse a la acción con un corazón dividido sin reconocer la propia realidad, con sus aspiraciones y deseos. “El jesuita está para ayudar a los demás… para eso necesita ser ayudado por los demás” (Congregación general). La relación no mutua no es humana, humilla. “Se debe servir a los enfermos con tal discreción que les perdonaran que los sirvieran” (san Vicente de Paul).

     

    El sujeto popular. Acaba de escribir “la cultura del barrio”, el presupuesto es que la cuestión que tiene pendiente A.L. no es la incorporación al mercado sino la incorporación al cuerpo social, con el reconocimiento de su especificidad cultural, y étnica, con justicia y dignidad. Este problema, problematiza tanto que no está planteado. Las elites no quieren plantearse la distribución de poder. Se está dispuesto a hacer lo que sea, para no hacer esto. En qué consiste, en la flexibilización del mercado, ya que si se gana, el pueblo no tiene nada. Si se logra, no hay tiempo ni de reuniones, y se está entregado en sus manos (porque toda la familia tiene que trabajar para ganar lo mínimo necesario para vivir). ¿A qué va el punto? A que no se quiere cambiar la distribución del poder. Los que lo tienen no quieren –de una manera absoluta- que se toque. A.L. es la región de mayor desigualdad, por eso la incertidumbre, la volatilidad, si no logramos una auténtica democracia, no podemos insertarnos en el mundo de una manera positiva. ¿Y qué es lo que se nos propone? El modelo chileno. Ser hormigas que trabajan y así seremos reconocidos; (es el 3er país de más infelicidad del mundo) con la lengua afuera y sin tiempo. Los de arriba dicen que el pueblo no se puede reconocer porque 500 años no han bastado para que estén a la altura de nosotros. 1° el pueblo es el primero que sabe cual es su interés; la salud, la educación, sabe que debe crecer en empleo; ¿por qué eso no se hace? La culpa principal ciertamente no la tiene el pueblo, la gente quiere crecer, y es cierto que se debe crecer, pero no se dan oportunidades de crecer. Se debe crecer en asociacionismo, en participación; pero sabe que nadie se lo dará si no lo conquista, si no conquista su condición de sujeto. Si el pueblo no es sujeto, si delega en otros como apoderados del pueblo, no va a crecer. Pero sólo tampoco lo va a lograr, por eso debe aliarse, ser socio de otro. Las alianzas no son relaciones clientelares, sino alianzas de socios. No debe haber ninguna relación con el pueblo que no sea mutua; que ambos salgan ganando. De esa relación, ambos sacan vida. Esta propuesta se inscribe, no en ver cómo la gente llega a ser sujeto, sino en una cualificación de los sujetos populares que existen. En A.L. existen 4 culturas dominadas, la indígena, la afroamericana, la campesina y la suburbana; y dos dominantes, la criolla tradicional y la occidental mundializada; pero a su vez hay 4 tradicionales: la indígena, la afroamericana, la campesina y la criolla tradicional y 2 contemporáneas: la suburbana y la contemporánea. América tiene 3 épocas, la amerindia, la ibérica (criolla), que acaba cuando vienen las grandes migraciones. Europa considera una nueva era las migraciones, y la venida a América fue mucho mayor, y no se considera un cambio en este caso. La europea era migración de pueblos, la americana fue de plebes. Es crucial repasar la historia con los propios pobladores, para que no olviden lo que llegaron a hacer, porque es tanta la marginación, que pueden no recordarla; y es necesario recordarlo a los de arriba, para que no olviden que cuentan con ellos como socios. Si la gente que ha creado los barrios no son sujetos, ¿a quién vamos a llamar así? En A.L. el Estado ha abandonado los barrios, no hay escuelas, salud, policía, pero el abandono es sobre todo el abandono de todo. Como se les dice por todos los medios que no hay horizonte, se sienten excluidos de la esperanza, y todo eso deshumaniza. Y la subcultura de la pobreza, que es la elementarización extrema, de los que se han quedado sin nada, que se apartan de todo. Si miramos los barrios, veremos que muchos pobladores no han perdido la humanidad. Cuando el estado está totalmente esté ausente, que un 80% no se deshumanice es maravilloso. No se eche a Ud. la culpa de lo que es de otro… Mucha gente saca recursos hasta de las piedras, se ayudan, conservan el respeto a sí mismos y los demás, se siguen relacionando con los demás, aprovechan todas las ocasiones que pueden, y en medio de las tensiones, conservan la cotidianidad, la dignidad, las ganas de vivir, e incluso, la alegría, el humor y la ternura. Hay un empeño agónico por la vida, empeño que son ellos, que descansa en la pura acción reiterada, es una lucha entre la vida y la muerte. Y no se conforma con sobrevivir, busca la vida humana, es constructivo. ¿Quién es más sujeto que una persona así? Es terrible que tantos luchen entre la vida y la muerte, y también es cierto que cuando muchos impiden la vida a tantos, los que logran superarla, alcanzan una humanidad notable. Y muchos sacan de su fe en Dios, de su catolicismo popular, su fuerza para la vida. ¿Qué elementos? Primero, lo que está en el corazón de la religión del pueblo que es hablar libremente con Dios. La gente procesa sus problemas, se aconseja, comenta y agradece a Dios. Este diálogo es lo que más edifica a la persona; ya quisiéramos los curas llegar a la cuarta parte de ese diálogo o pelea con Dios, lo que es terriblemente dramático, porque es la vida real. El 2° elemento, las expresiones populares compartidas. Por ejemplo, la visita a los enfermos. No como deber, sino con cariño, visitarse, consolarse, y acompañar las fases de crecimiento, la muerte. Se encuentran, se reconocen. Muchos golpes en la vida sólo se soportan porque hay quien acompaña. El 3er elemento, un desglose de esto es la fiesta. Solo una comunidad puede celebrar fiesta; sólo la convivialidad celebra. Les entrega un grado de existencia en exceso, que es una inversión en las fuentes de la vida, y por eso logra renovación. La fiesta da vida, renueva.

  • Alcira Argumedo

    Encuentro 2004 Visión de la realidad

    Visión de la realidad

    Visión de la realidad

    (Alcira Argumedo)

    23 de agosto 2004

     ¿En qué mundo estamos parados? Es evidente que terminó una era comenzada con la Revolución Francesa, con la modernidad en la que la historia pasa a ser universal porque hasta entonces era parcial. Se van conjugando diversos medios que dan nacimiento a un nuevo instrumental tecnológico, que da cabida a una nueva edad. En los s.XV y XVI se abren las rutas comerciales, crece la ciudad, hay transformaciones culturales, se recupera la península ibérica, las armas de fuego reemplazan las flechas, los barcos se alejan de las costas, lo que lleva a la llegada a América. La revolución industrial va conjugando nuevos valores de gobernabilidad, llegando al nacimiento de las democracias liberales o constitucionales. La ética solidaria supone un paso adelante en las libertades, pero es altamente

    restrictiva en el alcance de las personas (la Constitución de los EEUU habla de igualdad, pero no esclavos e indios; Inglaterra pero no India, etc…) Se comienza el período de movilizaciones sociales donde (entre 1945 y 73) por primera vez se cuestiona la hegemonía y se plantea una ética solidaria más amplia, donde se incluye a los excluidos de los sistemas anteriores. Estas experiencias, más allá de aciertos y errores hace surgir otras cosas, la democratización de las comunicaciones, la energía es más accesible, los No alineados, las Dos Europas (distanciadas de ambas superpotencias), el movimiento pacifista, negro… se va gestando una contracultura que cuestiona el predominio de las potencias centrales. Pero este hostigamiento le permite la restauración, especialmente diseñada por Kissinger, de allí la oleada de Golpes de Estado en América Latina, es la restauración conservadora y el surgimiento de las nuevas tecnologías (informática articulada con la telecomunicación, la ingeniería genética, el área de los nuevos materiales –plásticos, fibra óptica, etc-).

    Esto tiene un fuerte impacto en los esquemas de producción. Se plantean dos interrogantes muy fuertes, pero la organización del trabajo se reorganiza, ya no es esfuerzo físico contra inteligencia, el grueso de los trabajos pasa a ser intelectual, se reemplaza la cabeza por la máquina. Es la tendencia que se va generando, y requiere un 75% menos de tiempo de trabajo humano. Se habla de que se elimina el trabajo, pero en realidad disminuye el tiempo: si para X producto se usaban 80 horas, y ahora se usan 40, se puede echar el 50%, de puede tener el 100% disminuyendo el 50% de los horarios de trabajo, o se puede echar el 60% y usar un 30% de tiempo en el trabajo…

    A principios de s.XX el trabajo humano era de 72 hs. Semanales, para pasar a ser de 40 hs. El conocimiento es a la revolución científico tecnológica lo que fue el ferrocarril en la revolución industrial. Si ese conocimiento sólo es patrimonio de una elite, la cosa no sirve. Hay que recalificar la mano de obra para que tenga acceso a las nuevas tecnologías, una socialización de saberes puede garantizar que llegue a todos. Las universidades y sistemas científicos tecnológicos deben tener fuentes de recursos estratégicos so pena de quedarse en el atraso irreversible, como fabricantes de velas cuando llega la electricidad.

    Esto fue un instrumento de poder para los que llevaron la revolución conservadora, se encuentran con que se les vuelve en contra las políticas que han impulsado. Los sistemas neoliberales se han vuelto inviables en sí mismos. La demanda agregada era considerada por el keynesianismo fundamental (por eso los salarios directos o indirectos, cuanto más altos mejor); en cambio para el neoliberalismo, el crecimiento económico proviene de la oferta, producir al menor costo posible; así, el salario es parte del costo de producción, y cuanto más bajos mejor. Ese es el objetivo de los modelos, y la destrucción del Estado.

    Pero esto fue acompañado por una inédita distribución de la riqueza (el 20% de la población mundial posee el 87% de los recursos); pero el problema es que ese 20% es un mercado excesivamente chico para la producción que llega a la sobreproducción. Sirve para apropiarse, pero no genera mercados, y el capitalismo sin mercado no funciona.

    Además, la desocupación estructural hace imposible la reinmersión en el mercado de trabajo, y ya no es algo accidental, sino que es población sobrante, que están en situación peor que los esclavos. En estos casos, los patrones necesitaban que estuvieran bien alimentados, para producir; en el caso de los sobrantes, lo ideal es que no estén. La vieja Europa, se sacó los sobrantes con la inmigración (los inmigrantes eran los bien pobres); lo que alimenta la xenofobia y el racismo. De Europa emigran 100 MM de personas; sumemos los muertos por las guerras “mundiales” y las de expansión colonial, que implican muertes de población sobrante, así en 100 años Europa expulsa 600MM de habitantes. Y donde llegan producen genocidios, como la “conquista del Oeste”, o la “campaña al desierto”, o en Australia, etc… Pero el problema es que los sobrantes se calculan en 3.500MM de personas (350 personas reciben cada año el mismo monto que 2700MM). Esto también lleva a inmigraciones que acosan los centros europeos (árabes, negros, turcos o eslavos), lo que muestra que estamos en un neo-feudalismo con murallas virtuales o reales para protegerse de los neo-bárbaros.

    De continuar las actuales tendencias, la gente sin esperanza tiende a superar las murallas. La baja natalidad y los muchos hijos en Alemania, por ejemplo van mostrando el quiebre de la muralla. El carácter del conocimiento. Se tiende a degradar la educación, acosar las universidades, que es tan irracional como aniquilar los recursos estratégicos necesarios para la subsistencia. Las nuevas formas de organización de los sistemas productivos no suponen un eslabón ignorante del producto final, sino una integración y conocimiento de todo el producto. La caída del muro, revela una declinación de los EEUU frente a diversos polos; el polo asiático y el mundo europeo (euro aparece como relación de poder); el tercer polo es el polo musulmán, que no da la sensación de que pueda tener fuerza por el momento.

    Queda el África y América Latina. Frente a la doctrina Monroe, ninguna salida es viable aislada, sino integrada en un polo común… Basta ver lo que sucedió en Argentina. Desde la dictadura militar hasta ahora, se provocó una desnacionalización de los bienes nacionales; empezando con la deuda externa (el paso de 7000 a 42.000 en 4 años); los beneficiarios de todo esto son los mismos conocido de siempre. Añadamos los subsidios a las importaciones; un ejemplo es Yaciretá que se pagó un premio de 350M de dólares de premio anual por las exportaciones (¡a Corrientes! Para Yaciretá); la patria contratista fue otro elemento; YPF vendía el petróleo a Bridas al 50% del valor y al país al 200%.

    Los grandes consumidores no pagaron tarifas (cuando se deterioran por el agobio de la deuda, empiezan las privatizaciones). Se adjudicaban pozos por 25 años por lo que se producía en 9 meses (24 años y ¼ de ganancias). Agreguemos los impuestos, totalmente regresivos, Francia y Alemania los grandes empresarios pagarían 26.000MM por lo que acá pagan 6000MM, además de las evasiones. Agreguemos las tarifas a mercados cautivos… Telefónica y Telecom ganaron un 300% más que lo que ganaron las principales operadores internacionales en todo el mundo. En esos 10 años España gana en Argentina lo que en España les hubiera costado ½ siglo. Sumemos a eso el traslado de dinero, la degradación del empleo, la salud, etc…

    En ’75 el 7% estaba bajo la línea de pobreza; en el 2002 pasa al 52%. La desocupación pasa del 3$ al 21% y un 20% de subocupación (desempleo disfrazado) y un 30% de trabajadores precarios. El salario real era en el 2002 un 70% inferior al del 74-75. La deuda externa pasó de 7.200MM a 160.000MM , y hay que añadir el producto interno per cápita, y lo pagado… Esto es, ciertamente, una catástrofe. Pocas sociedades tienen la capacidad de Argentina de salir de todo esto, por la inmensa capacidad de respuesta colectiva frente a la crisis que se fueron dando: por ejemplo los piqueteros crearon organizaciones de desocupados, lo que tiene mucho valor curativo (vivirlo individualmente, es desintegrador); al organizarse, al ingresar, el desempleo deja de ser un problema personal para ser un problema colectivo. Aunque no soluciona el problema, es muy curativo. El grado de desintegración hubiera sido mucho más grave. Los cartoneros también mostraron que la solidaridad como mucho más fuerte de la búsqueda de salidas individuales.

    Así, cuando mejoraron mínimamente, se juntaron con otros grupos para mandar ayuda a Tucumán; lo que es un ejemplo ético notable. Las empresas recuperadas (a diferencia de los micro-emprendimientos, financiados por el Banco Mundial, con un fracaso del 95%; con un éxito de más del 90%). Lograron eliminar el costo empresario, articularon la organización de procesos de trabajo, con un aliento de la creatividad que es mucha más importante que los esfuerzos individuales. Las fábricas de aluminio reciclando las latitas redujeron el costo un 10%. Esto permitiría organizar –con las universidades- un gran área de producción y servicios que permitiría revertir la desocupación de 4MM de trabajadores, con un aumento de más del 100% de sus salarios, y agregando el conocimiento científico técnico de las universidades.

    Además, impulsa un círculo virtuoso que aumenta el consumo y genera más trabajo. Se puede volver a la gestión participativa de empresas públicas (con modelo europeo) con control que evite caer en la corrupción. Se pueden revitalizar la producción naviera, aerolíneas latinoamericanas, tecnología espacial, etc. Que permitirían la integración latinoamericana que no puede ser sólo económica (el inicio original del MERCOSUR era neoliberal, lo que hacía que unos ganaran y otros perdieran; eso es lo que se debe revertir). Hay casos de aprovechamiento de los tobas con el algodón, o de campesinos con el aceite de tung (una nuez que crece en la tierra). La Universidad Tecnológica afirma que en la basura, un 30% es reciclable; un 65% es orgánica y por tanto degradable y un 4-5% es difícil de tratar.

    Una cooperativa propuso un sistema de trabajo, para vender compost, vender lo recolectado y eliminar los basureros… La Argentina está en condiciones y sin grandes inversiones. Para estas 40M empresas, las organizaciones de empresas recuperadas calculan que se necesitan M dólares por c/u , que en el total de esas 40M empresas es menos que lo que se lleva Repsol. A pesar de la catástrofe, podemos ser notablemente optimistas, especialmente por la capacidad de respuesta que dieron especialmente los sectores más golpeados.

     

    Preguntas de los participantes

     

    Pregunta por los MCS

     

    Forman parte de una estrategia de articulación de un ataque masivo que se ha hecho en América Latina.

     

    La unidad del campo popular es indispensable

     

    Se vuelve necesario superar las desconfianzas, y lo crítico que hace estar alerta. Es un proceso difícil (el neoliberalismo no fue sólo económico; es algo que se metió en muchos rincones de la vida).

     

    ¿Cómo evalúa a K?

     

    No hay una cosa unánime. Una cosa es los DDHH, la Corte Suprema, y ciertos elementos de transparencia; y otra lo económico, que no parece que sea diferente, y otra el de la seguridad (corrupción policial, política y judicial). ¿Hay una decisión política de frenar estos modelos de despojo? No hay una política activa: legislación, aportes… No es lo mismo “tomar” una fábrica que “recibirla”. Se da una política de subsidios sin respuesta; esa organización debe revertirse. Se necesita trabajo calificado, y se puede dar. No se ve la decisión política de hacerlo, y por eso no hay debate en la política sobre estos u otros temas políticos, culturales, laborales o económicos.

     

    ¿Por qué no han funcionado algunos proyectos?

     

    Porque no había viabilidad. Le podían dar créditos para comprar una máquina de coser, pero ¿cómo comercializar o producir? Si una persona hace muñecas y le piden 500, no las puede producir. Por eso los bancos (que además tenían asegurado el cobro, porque entre los pobres la devolución es del 90% a diferencia de los más ricos que es del 70%) alentaban el individualismo. Así le convenía al Banco Mundial y lo alentó. Así fue hasta el ’97 –tuvo mucho de disciplinamiento social, y la convicción de que se sale con el individualismo- con el surgimiento de los piqueteros.

     

    Hay quienes son funcionales al sistema

     

    En A.L. hay una fortísima lucha de poderes. EEUU ha perdido moral y humanamente la guerra de Irak; basta mirar el esquema de alianzas en la primera guerra y en la segunda guerra del Golfo. En A.L. hay muchos que siguen adhiriendo al viejo modelo neoliberal. Hay quienes tienen introyectado un esquema de inmortalidad del sistema (“no se puede”). Es claro que el terrorismo de estado fue reemplazado por el terrorismo económico. Todo esto forma parte de un gran debate cultural. Hay que estar alerta, porque así como al retirarse de Vietnam EEUU lanza la ola sincrónica de dictaduras militares, hay que estar atentos a lo que pase con Irak. Los imperios, antes de caer suelen recurrir a las máximas atrocidades.

Año 2005

Reino de Dios

Reino de Dios

 

Joseph Comblin

 19° Encuentro de curas 2005 (23-24 de agosto)

 Reiner Blanck, prof. en Sao Paulo, Escatología del mundo. El reino de dios es el centro de la predicación y la vida de Jesús. El condensa su vida y misión en el Reino de Dios. Pro poco después ya cambió, y los xnos. Entraron en un contexto cultural diferente. Loisy decía “Jesús anunció e reino y vino la Iglesia”. Hasta el 3er siglo todavía predomina el reino pero de un modo apocalíptico, como algo que viene, futuro. El apocalipticismo judía es muy fuerte, los elegidos y los condenados, como mirada fuerte contra el imperio romano, que es diabólico, un mundo que va a desaparecer. Y vendrá el reino de Dios.

Pero desde el s.III se producen acercamientos al mundo romano, cuando se adopta el xmo como religión oficial del estado romano, por lo que el reino de Dios es la “cristiandad”, y así se modifican todos los elementos, y el xmo es la religión oficial, la “societas cristiana”, lo que domina todavía en la mente de los jerarcas. El vat. II no fue tan fuerte para romper el reino de Constantino, y se sigue queriendo resucitar la sociedad cristiana. Esto inspira a todos los nuncios, y si se lo menciona es sólo una fórmula literaria. Esto irá avanzando, pero es una batalla muy larga, especialmente en la práctica. Eso fue lo que impulsó la alianza con Reagan, contra América Central, o con el PRI, y en Brasil y Argentina, donde los obispos creen que hablan en nombre del pueblo. Con la Reforma, desaparece la sociedad cristiana, no la mentalidad. Y aparece la Iglesia como cuerpo distinto (cuerpo luterano, católico…) y así, la Iglesia se espiritualiza, y se deja a los reyes el mundo. Eso también sigue en la mentalidad actual: “la iglesia tiene que meterse en cosas espirituales, no en política” y dejar el mundo a los príncipes cristianos. Cuando desaparecen las monarquías, la separación se confirma, y así la Iglesia refuerza su estructura institucional, normas, leyes, reglas; es cada vez más “Iglesia”. Si el Papa perdió su autoridad civil, en la Iglesia va creciendo hasta la actitud dictatorial actual. La Iglesia es el tema principal, y el vat. II quería definir la Iglesia, recién en las redacciones finales se vio que el xmo era algo más. Un buen xno es un buen parroquiano, ese es el ideal. Una Iglesia que se centra en sí misma, y así se corta la relación con los demás. La preocupación es el poder de la Iglesia, y su articulación en torno al poder político, económico, etc. El texto final del sínodo de A.L. a pesar que los obispos habían pedido que apareciera la opción por los pobres, lo que fue sacado, y aparecieron “dos opciones”: los MCS (un poder) y las Universidades (para preparar a las generaciones del poder). Los pobres no eran opción. Se habla con lenguaje religioso, pero eso es lo que está en el fondo. Mientras Lenin tomaba San Petersburgo, los obispos rusos estaban reunidos en esa misma ciudad discutiendo sobre rúbricas eucarísticas. La política de Bush es ciertamente dictatorial, pero no se ve que eso preocupe a la Iglesia, y no hay comentarios sobre las guerras preventivas.

La base militar en el Paraguay no parece preocupar a la Iglesia, ni a los gobiernos. ¿Y el reino de Dios dónde está? En la doctrina oficial está en la Iglesia, aunque hay que decir unas buenas palabras sobre los protestantes. Son las buenas maneras. Y esto está compenetrado en los católicos, y no hay fuerzas de contestación. Y se hace más, y más cerrado. Como el cónclave. Pero el reino queda fuera de las perspectivas. Es que la evolución de la teología no ayuda. Al principio, hasta el s.XVI el libro fundamental es la Biblia, aunque hay varias maneras de interpretar y leer la Biblia. Pero no es lectura, es selección; el Papa en Luján recitó el Magnificat y omitió lo de “derribó del trono a los poderosos y elevó a los humildes”, porque estaban los jerarcas (se lee seleccionando). A partir del s.XVI se empieza a leer lo que se busca en el diálogo con la filosofía griega (como la S.Th.), y la Biblia sirve para definir proposiciones que un católico debe aceptar. Y se busca la prueba de esas proposiciones en la Biblia, los Padres, la Liturgia… pero lo que importan son las presentaciones. Este modo sirvió para enfrentar a los protestantes, y después los liberales. Es el caso de Denzinguer y su selección de dogmas. La reflexión teológica es meramente deductiva, que puede servir para articular, pero no proporciona crecimiento del conocimiento. Es mera observación, y no hay crecimiento. Sólo la teología continúa hoy con lo deductivo, mientras las demás ciencias lo han abandonado. Lo más característico era el tratado De Gratia, donde había mucha controversia, y se multiplicaron miles y miles de tratados inútiles para ver la acción de Dios y la de los hombres. Hoy, se sigue aplicando el sistema deductivo, pero con conciencia de que no va más, y no se pasa al método inductivo: partir de la Biblia, y del N.T. y desde allí avanzar, debatir… Y se privilegia los textos del Concilio sobre la Biblia. Las definiciones del Concilio son el punto de partida. La cristología se transformó en un tratado que comenta los concilios y los tratados, con lo que oculta los Evangelios.

Es por eso que no se habla del Reino de Dos, porque los concilios no han hablado de eso. Lo normal es partir del mensaje de Jesús. Pero parece desorganizado, y que es necesario “organizar”. “Hijo de Dios” es indefinido en el N.T. pero el concilio de Nicea lo organizó. Si bien anuló el arrianismo, pero hoy no lo hay… Después de la resurrección, los discípulos le dieron formulación religiosa a su relación con Jesús, y cambiaron la expresión, porque no era clara. Y al cambiar la expresión, cambian el contenido. ¿Qué significa no contentarse con el lenguaje del NT y cambiar todo el sistema conceptual? Significa tener un sistema que permita   controlar, como Nicea, que fue citado y convocado por el Emperador, que quería una unión visible, y claro quienes eran los herejes. En Efeso fueron condenados los Nestorianos (y fueron a China), en Calcedonia los monofisitas (y así todos los africanos y egipcios; había que adaptar todo el modelo romano). Los egipcios le abrieron las puertas a los musulmanes porque los preferían antes que al emperador romano; y entró el Islam en una de las cunas del cristianismo. El lenguaje y gestos sencillos de los evangelios son inmediatamente comprensibles, y se refiere al reino de Dios, mientras que las reflexiones intelectuales que se hacen después ¿para qué sirven? Si pueden leer los evangelios entienden lo que Dios quiso, mientras que las construcciones intelectuales de la teología no les sirven (o sirven para dominarlos). Para que tengan la sensación de que no saben, porque el cura tiene la ciencia de la salvación (por eso hay poco interés en la formación de los laicos). Es inevitable que toda definición dogmática esté marcada por su época, pero que debe leerse y releerse con la mentalidad actual. En cambio, si se leen los Evangelios, no es para crecer en comprensión, sino para cambiar la vida. Si Jesús no quiso entrar en ningún sistema es que no quería usarlos para no entrar en un sistema de dominación. Había que hablar para los pobres, que no tienen sistema de dominación; quiso elegir el lenguaje de los pobres.

 En idioma semita, los nombres significan acción, como en nuestra tradición significan estados. Así, Reino es el estado don de un rey reina, en semita no es así. Como lo muestra el Sal 72, el reino es el movimiento de liberación, liberar a los pobres de la opresión de los ricos; por eso reino es reinar, es la posibilidad de crear un mundo nuevo; sacar a los dominados de su situación. El verbo “ser” o existe en hebreo, no se dice lo que las cosas “son”, lo que Jesús “es”, lo que el reino “es”, y Jesús nunca decía eso porque no habla así; lo que se contempla es el movimiento en marcha de liberación, en libertad para una vida diferente. Hoy día, reinar es dominar, legislar. No así en la Biblia, que si hace leyes es para defender los derechos de los pobres. En Jesús, ese movimiento ya está presente y entiende que va a continuar después que él. Es hacer lo que él hizo; en cada circunstancia será diferente pero el movimiento de liberación del mal, la opresión, del demonio, es en la misma dirección. Ha dejado de ser un puro porvenir, como la tendencia apocalíptica lo veía; la novedad de Jesús es la presencia, pero no como lo pensaban las autoridades de Israel. Los sacerdotes pensaban que el reino vendría por la celebración perfecta del culto, cuando todos celebraran dignamente. Para Jesús nada de eso tiene más sentido, todo se ha acabado: templo, culto, sacrificios; no tiene cabida la religión. Luego vuelve a reaparecer, porque es algo muy arraigado. Pero corre el riesgo de reemplazar lo verdadero. Y lo otro es mentira, como los símbolos, donde puede esconderse tanta mentira.

Con el tiempo hicieron de la eucaristía un acto cultual, religioso, pero originalmente era un acto conmemorativo, donde se recuerda el acto fundamental, comer, encontrarse, donde no hay acto religioso (después entra lo religioso, adorar, el sacrificio…) y se reintegran elementos judíos y más tarde paganos, y se construyó una religión. Eso no es ni bueno ni malo en sí, pero sí es mala si oculta lo verdadero. Un puro sistema simbólico donde se salvan con actos simbólicos que están para reemplazar el reino. Por eso los ricos suelen negarse a que lo verdadero: la defensa del pobre, la búsqueda de justicia esté presente. Jesús tampoco ofrece una ley, ni una lista de pecados, y condena a los doctores de la ley porque hacen de la ley un modo de condenar a los pobres. Jesús viene a perdonar los pecados, no a dar una ley, contra lo que se dice con frecuencia. La idea que se divulga no es así, incluso con el catecismo y la imagen de dureza negando comuniones; así la eucaristía es el sacramento de la división, cuando era el sacramento de la unión (además de que los pecados principales, nadie los confiesa). Hay un solo mandamiento, que es hacer como el samaritano. Acá la palabra amar tampoco traduce lo que significa. En occidente el amor es un mito y pasión, más cerca de los sentimientos y pasiones. En hebreo –ajab- es dar más vida; pero aun el ágape griego  no la traduce correctamente. En Jn se dice que Lázaro era el que Jesús amaba, pero la tradición posterior lo identifica con Juan, porque no era razonable que Jesús sintiera amor por uno ajeno a los Doce. No es fácil actuaren este mundo sin poder, dinero, superioridad intelectual… hay que tener poder. Y Jesús se somete a los poderes del mundo; por eso viene la venganza y lo matan; más tarde los discípulos están dispuestos a eso y sigue el mismo esquema. La Iglesia, por eso siempre puede recibir bienes, pero no puede darlos; los pobres, en cambio, es al revés. Una institución se puede mirar en la Iglesia por lo que ofrece a los pobres; y las leyes por si son leyes que defienden los derechos de los pobres. El gran desafío es dar vida a los pobres, dar esperanza. Para muchos el bautismo es el reconocimiento de ser humano, y negárselo es la opresión de decirles que van a seguir siendo inhumanos. En la casa, o en la capilla se pone en práctica la ayuda, y es en pequeños grupos (muy distinto a como dice la Congregación Romana donde muchas cosas son incomprensibles sin saber arqueología) donde se puede ir dando.

 ¿Qué decir sobre los ministerios? En el Ev el Reino de Dios se presenta como una lucha, o combate permanente (Jn 8; toda la historia humana es una lucha, con fuerzas de muerte, las elites judías, que buscan la muerte, y fuerzas de vida, con luchas lentas, duras, difíciles, con la dificultad que encuentra el mundo de los pobres de encontrar caminos de vida, en la lucha entre la vida y el pecado. Luchar contra el pecado es reconstruir, oponerse a esas fuerzas de muerte. Esta perspectiva no es clara en la mentalidad actual, es más clara en la filosofía marxista, donde la lucha es parte de su sistema. El combate de la vida contra la muerte es eje de la filosofía de Marx, que viene de la Biblia, de allí que uno diga que los antiguos filósofos eran griegos y Marx es el primer filósofo cristiano”, por eso ve desde el lado de los pobres, no desde la filosofía burguesa, y rechaza el Dios cercano a los poderes, por lo que de hecho rechaza un ídolo. Pero con la caída del muro, la filosofía marxista quedó de lado, y predomina la visión capitalista que es siempre optimista, todo es lo mejor posible y si hay defectos, se irá corrigiendo solo, y habrá felicidad para todos; eso es lo que se ve en la TV, y los MCS. Eso lo vemos como los ricos les roban a los pobres cada día, un total de un trillón de dólares al año. Y esto no se dice, en los MCS, los pobres deben ser pacientes. Todo eso es mentira, son hijos del padre de la mentira. Pero hay algunas fuerzas de vida que se resten, no se dejan destruir por la mentira generalizada, porque no es un retraso lo que genera la pobreza, sino el robo. Ese es el pecado del mundo. De ahí que el Reino de Dios es un combate constante, que encuentra una resistencia que se renueva siempre. Ese camino no es un camino fácil, sino estrecho, y sabe que a él lo matarán, como mataron a los que lo precedieron y denunciaron la mentira, como es el caso de mons. Romero. Si el Papa hubiera hablado, seguramente no lo hubieran matado, pero la jerarquía necesita hacer alianza con los poderosos. Eso parece característico de su ministerio.

¿Dónde está el Reino de Dios? Es precisamente una lucha de la vida contra las fuerzas de muerte (acá cuenta anécdotas sobre Lorscheider, Arns y los que lo sucedieron). Nuestro sistema clerical infantiliza a los laicos, y no se permiten la independencia de evangelizar; solamente el sacerdote sabe. Eso, claro, es inconsciente (como los grandes pecados, que son inconscientes). Lo que se ve es que el ministerio creado por Jesús son los apóstoles, a los que les dio la misión de ir al mundo entero y anunciar el Reino de Dios; y ¿después de los 12, qué? No se dice que tuvieran sucesores, y no parece haber querido prever para que hubiera libertad para más tarde, sobre cómo sería la sucesión de los ministerios en el porvenir. El decreto conciliar salta de Jesús a Ireneo, pero en Pablo la cosa es por carisma, no por investidura; Juan es más reservado todavía, y en la 3° carta ya se ve que hay uno que quiere ser más que otros. En Ignacio de Antioquia ya se ve una jerarquización. Pero en Roma, Clemente firma “presbítero”. Pero cuando se justificó el episcopado, se empezaron a hacer listas de obispos y Pedro, Pablo y Clemente “pasaron a ser” obispos. Pero había también muchos ministerios de los que Ireneo no habla. Pero como hubo represión contra el profetismo, que era independiente, empiezan a desaparecer. Aunque hasta el s.V eran itinerantes, como un “obispos del campo”, misioneros y autónomos. Después se empezó a organizar oficialmente la Iglesia, desde Constantino, que quería saber quien es el que manda. Así comenzó a exaltarse la figura episcopal. Constantino reunió a los obispos a Nicea. ¿Por qué sólo a los obispos y no a los profetas o itinerantes? Para que se organizara según el modelo imperial, y les dio las insignias de los gobernadores (toga, mitra, anillo…). Pero el que no aceptó fue el obispo de Roma que se veía más arriba. Así los obispos se irán transformando progresivamente en funcionarios públicos. Hasta el s.VII-VIII el pueblo elegía o participaba en la elección del obispo. Pero como nada fue definido por Jesús, todo puede cambiar en los ministerios. ¿Por qué no participan   -como antes- laicos, abades, etc en los concilios ecuménicos? Por lo menos podemos recordar que Jesús no estableció nada de todo esto. Lo que se busca es que los laicos no tengan libertad. En lugar de hacer campañas vocacionales, se debería hacer campañas de conversión a la Iglesia para que acepte las vocaciones que Dios manda. Es pedirle a Dios que se haga nuestra voluntad; es hacer de Dios un ídolo (pero como siempre inconsciente).

 En el s.II los ministerios se van sacralizando, la Eucaristía es vista como sacrificio, con lo que hace falta sacerdocio, altar, templos y todo lo que Jesús había eliminado. El obispo deja de ser un misionero para ser un hombre religioso. En el contexto cultural era inevitable que apareciera una nueva religión y el cristianismo lo fue. Tiene que ver con el contexto cultural en el que se desarrolló, pero puede cambiar, y puede no ser “religioso”. En el mundo contemporáneo las religiones no atraen mucho, sino que interesa otra cosa. Hoy las religiones que aparecen no son “religiosas”, no hay adoración a Dios, son metodologías de autoayuda, o sabidurías. Con Constantino creció mucho, porque fue religión del estado. Allí sí que debía ser religiosa y se aprovecharon todas las cosas que había en las religiones del momento. En lugar de reflexión sobre el evangelio se hace proclamación, incienso, etc es venerada la Biblia como objeto litúrgico; lo mismo las imágenes de Jesús emperador (como en Santa Sofía), Jesús es el Todopoderoso. En este contexto los sacerdotes son también parte de los poderes de Jesús; incluso en el Vat II los obispos tienen el triple poder de enseñar, santificar y gobernar. Desde Trento hay toda una espiritualidad donde el sacerdote es alguien sobrenatural, solo reservado para el culto y separado del mundo. En el s.XIX el sacerdote sacramentalizado como el cura de Ars es la imagen del hombre totalmente dedicado al culto. Hoy, esa sacralización ya no pertenece a la cultura salvo en contados sectores. JP II acentuó esa sacralización recordándolo en su carta de cada Jueves Santo. En este contexto surge el celibato, en la idea frecuente de que antes del sacrificio el sacerdote debe abstenerse de relación sexual.

En A.L. en la segunda mitad del s.XIX empezó la romanización porque era frecuente que los curas tuvieran esposa e hijos, y los hijos eran buena gente. Pero en el pontificado de Pio IX se acentuó la espiritualización y la sacralización. Ahora, la gente distingue este cura de aquel otro, ese es bueno y aquel no. No es bueno por ser cura, ha desaparecido la sacralidad. Desde Nicea, el Imperio reconoce sólo las 3 categorías de diácono, presbítero y epíscopo, y no hay más ministerio que esos tres, y lentamente los misioneros itinerantes o los profetas empiezan a desaparecer. Con esto se perdió mucho, porque esos ministerios tuvieron mucha importancia. Pero el triunfo de la Iglesia imperial fue muy formal, y en ese momento aparecen los monjes que hasta el s.XIII son los que van a dirigir espiritualmente la Iglesia; los obispos dirigen los sacramentos, pero no la Iglesia. Hasta Trento el cura no predica, el cura sólo se dirige a Dios, no a la gente. Los verdaderos evangelizadores fueron los monjes, los que fundaron todas las congregaciones, como especialmente Cluny. Ellos construyeron una sociedad cristiana en un mundo esencialmente rural, evangelizada y desarrollada por los monasterios. En el s.XIII aparecen las ciudades como lo fundamental, y aparecen los mendicantes.

Francisco de Asís se negó rotundamente ser sacerdote, porque no siéndolo podía evangelizar y podía mostrar con su modo y su palabra lo que es el Evangelio, lo mismo los demás mendicantes. Suele ser pecado de los papas destruir lo que el Espíritu manda a la Iglesia. Los mendicantes guiarán la Iglesia hasta el s.XIX. Tomás defenderá a los mendicantes contra el clero, que los acusan de usurpar los derechos del clero. Los mendicantes, siendo reconocidos ppor el Papa podían entrar a todas partes sin depender de los obispos, con lo que hubo un ministerio paralelo. Lo que los monjes hicieron en la sociedad rural, lo hicieron los mendicantes en las ciudades. Pero empapa los quiso incorporar si aceptaban la ordenación sacerdotal, y no fue posible negarse, lo que no fue bueno, porque los religiosos en parroquia no cumplen su misión propia y no se ve en qué se diferencian del clero diocesana. Así queda prisionero de las funciones sagradas y no hay espacio para evangelizar en el mundo. Por eso los primeros dominicos y franciscanos en A.L. vivieron con la idea de crear una nueva Iglesia no influida por la europea. En un primer tiempo ellos pudieron hacerlo con libertad con Carlos V, pero Felipe II –influido por Trento- no les permitió salir de sus conventos para dedicarse exclusivamente al culto.

Había aparecido en la edad media la relación misa y difuntos y había muchísimas misas que decir por los difuntos. Después surgió el liberalismo que difundió una filosofía no cristiana, así surgió un clero que fue militante, anti… anti liberal, anti masónico, un clero esencialmente defensor de la institución eclesiástica. Capaz de reconstruir el poder de la cristiandad. Con la separación Iglesia-Estado, algunos empezaron a decir que “ahora sí” la Iglesia queda libre, pero los Obispos respondieron al desafío de la separación proponiéndose reconquistar el poder, y empezaron a buscar educar a los hijos de los futuros dirigentes, el objetivo era fundar colegios para los hijos de la clase dirigente. Con esto se reconquistó buena parte de su poder, pero evangelización y justicia, nada. Así aparecieron los capellanes militares para entrar en el ejército, pero otros lo vieron como un peligro. Así se dedican las figuras del obispo y sacerdote dedicados al poder, hospitales, colegios, sindicatos, periódicos, radios todas CATÓLICAS, instituciones que contienen un poder, y que asocian a la Iglesia al poder. Con el desarrollo de la tecnología se multiplican las cosas, en una diócesis hay cientos de organizaciones, “para todos los gustos”, pero no se delega en los laicos y es el sacerdote el que gobierna.

Así todo el tiempo ocupado, aunque esté todo vacío de contenido. Así entra la burocratización, lo que genera un clero cansado y agotado por un montón de cosas inútiles. Sin que quede claro por qué las hace un sacerdote y no un laico que puede hacer la mayoría de esas cosas. Pero van apareciendo vocaciones y ministerios laicos (que no deberían aceptar la tentación de ser religiosos para conservar la libertad), que deben seguir siéndolos para ser fermento en la realidad de los pobres. Hay muchos casos de personas dedicadas totalmente a la gente y a la evangelización, que no quieren ser religiosos para mantener independencia. Pero hay que estimular a esas personas sin burocratizarlas o estructurarlas, porque para evangelizar es necesario ser libres. Por eso algunos sacerdotes se emancipan del esquema, porque es mejor seguir la voluntad del Espíritu que la de un obispo que actúa con esquemas administrativos. Al lado de un ministerio tan exaltado como el sacerdotal, hay otros que no están en el Derecho Canónico, y son los ministerios que van surgiendo porque no se puede planear la acción del Espíritu de Dios. Por eso hay que estar adentro mirando atentamente dónde va manifestándose, y siempre atento al mundo de los pobres.

Año 2007

¿A dónde va la Iglesia en América Latina después de Aparecida?

¿A dónde va la Iglesia en América Latina después de Aparecida?

Apuntes y aportes de Ronaldo Muñoz

(Encuentro de curas 2007:

 Aparecida es mucho más que un documento, es un acontecimiento eclesial latinoamericano.

Parece que en Argentina no hubo un importante movimiento previo, que los obispos no supieron cómo movilizar a la gente en torno a ese acontecimiento.

Hay un nuevo grupo de obispos misioneros. Especialmente de aquellos que tienen pueblos indígenas (Bolivia, Ecuador, Guatemala, S.E. de México). Es interesante el sincretismo que se va suscitando. Obispos incluso urbanos que se relacionan de una manera fraterna y sencilla. Probablemente gracias a ellos se dio un encuentro entre el clamor de los pobres y el Jesús de los Evangelios. Se ha superado la dicotomía entre el Jesús de la historia y el Cristo de la fe, pero podemos ubicar mucho mejor a Jesús en su historia. Ese encuentro del pueblo real con el Cristo real es muy esperanzador. Es real que los nuevos obispos tienen mucho más bajo perfil que los profetas de Medellín, y hay muchos que son más adeptos a Roma que a su Pueblo, en especial una Roma que ha sido muy coherente en el nombramiento de Obispos (el caso del Perú es emblemático, o el desmantelamiento de diócesis como Olinda-Recife). El episcopado es muy desigual y fragmentado. Por eso es admirable el diálogo franco y no solo formal. En tantos casos hay doblez, no hay franqueza, y se dice una cosa por otra. Es importante no dejarnos desanimar por lo que ocurre en los pasillos de las curias y perder de vista la capacidad de asombrarnos de la vitalidad con que el Espíritu actúa en nuestros pueblos.

 

Hagamos un pequeño ejercicio de ver – juzgar – actuar

 

Se presenta un pequeño punteo de temas de la realidad que surge de la gente (decanato S.E. de Santiago): niños, escuela, violencia, trabajo, consumismo... se constituyeron mesas (unas 300 personas con 64 mesas durante un mes)... así se llegan a los 12 puntos:

 

 

MUCHA POBREZA

 

1. En nuestras poblaciones se ve mucha pobreza, y hay mucha pobreza oculta. Nos golpean la cesantía y los salarios miserables, que no reflejan el progreso del país, y a  menudo no alcanzan para el pan de cada día.

 

MUCHA VIOLENCIA

2. En nuestra comuna hay mucha violencia: Por el ejemplo y la heridas de la dictadura. Por el maltrato en el trabajo y en la casa. Por el robo y los asaltos. Por el tráfico de drogas.

 

REALIDAD DE LA FAMILIA

3. Pocas Familias valoran la comunicación, en la pareja y con los hijos, por encima de lo material. Ya que la sociedad nos inculca cada día, que más valemos mientras más cosas tenemos. y descuidamos el afecto y los valores espirituales.

 

4. En nuestras familias, a menudo ambos padres deben salir a trabajar. Y los niños abandonados, gran parte de día en la tele o en la calle. Expuestos al ambiente consumista, y "las malas juntas", al alcohol y la droga, a la delincuencia.

 

EN FAMILIA, COMUNICARNOS MAS

5. En cada familia urge un esfuerzo redoblado por el encuentro, la comunicación serena, la escucha y comprensión mutua, la expresión del cariño, el compartir las labores domésticas.

 

CUIDAR A LOS NIÑOS

6. Los padres, tenemos que dedicar más tiempo y cuidado a nuestros niños y adolescentes. Entregarles más afecto, escucharlos, confiar en ellos y respetar sus espacios. Pero también, estar más atentos al tipo de gente con que se juntan.

 

EDUCACION APROPIADA Y DE CALIDAD

 

7. Soñamos con una educación integral que responda a la realidad de nuestros niños y jóvenes. Una educación que valore y fortalezca la labor de los profesores, y la participación de los padres y de la comunidad local.

 

POLITICA Y PODER

 

8. Vemos a la clase política más preocupada de su poder y de los intereses de los empresarios, que de las necesidades y los derechos de la gente

 

9. Nos preocupa el poder que ejercen los grupos empresariales en lo económico y lo político. Lo vemos como un abuso que crea diferencias abismantes entre ricos y pobres.

 

LAS LEYES LABORALES

 

10. Hay que rehacer las leyes laborales, con participación de los trabajadores. Para darles más garantías reales a ellos, que son la parte más débil en el actual sistema económico.

 

SER MÁS SOLIDARIOS Y ORGANIZARNOS.

 

11. Todos, nos comprometemos a ser más solidarios entre nosotros, a unirnos más y organizarnos, como vecinos y como trabajadores, adultos y jóvenes.

 

ALIMENTAR NUESTROS VALORES ESPIRITUALES

 

12. Nos comprometemos a cuidar y alimentar nuestros valores espirituales y comunitarios. Nuestra fe en un Dios que a todos nos ama, y nos quiere con más dignidad y más vida, con más amor, alegría y esperanza.

 

 

La asamblea le pidió al CELAM que le haga una mirada previa, pero no autorizó estos cambios. Estos son una alteración tendenciosa, hay una consigna de debilitar ciertos temas. El principal tema debilitado es el de la Iglesia. Veamos:

El hoy de nuestros pueblos. Es verdad que el ver es muy bueno, aunque hay omisiones. Por ejemplo el Jesús es muy joánico (pero Jn supone los sinópticos), es un Jesús lejano, y no un Jesús que invite al seguimiento. Algo semejante ocurre con la Iglesia, el DAA (Documento de Aparecida Auténtico) es honesto, e incluso destaca a nuestros mártires. En Aparecida las CEBs y otros grupos pusieron una gran “carpa de los mártires”  donde unas 30 personas día y noche acogían a la gente, y era una carpa alegre, irradiaba autenticidad evangélica. Situación de nuestra Iglesia (DAA 98-115).

 

A partir de Aparecida vamos entrando en una pista que nos invita a una renovación de la Iglesia que invita también a una reforma estructural de la Iglesia  Todo esto se manifestó allá, con los obispos rodeados de la fe del pueblo de Dios que iba al santuario con su fe, sus dolores... no estaban encerrados en un moderno seminario, ni alojados en hoteles 5 estrellas, sino en un santuario enorme, con todo el pueblo que iba, especialmente los fines de semana.

 

Veamos el rostro de Jesús, ¿qué vamos descubriendo? Y sus comunidades (las comunidades de los evangelios). Y los diferentes ministerios... Jesús no entiende la vida como escalafón. ¿por qué ser distinto implica superioridad? Eso es ideológico. Ninguno es superior, no es escalafón, no hay sacerdocio, ni potestad superior, sino que el espíritu que exalta a Jesús es el de fraternidad, hermanos igualmente hijos del mismo Padre. Con el concurso de todos se constituye la comunidad de discípulos.

 

JESÚS A QUIEN SEGUIMOS

 

1. "Discípulos y misioneros de Jesucristo, para que nuestros pueblos 'en él tengan vida", el lema-consigna asumido para la va Conferencia, quiere recoger el llamado del Espíritu a las iglesias del continente. Quiere abrirles una oportunidad providencial para renovarse profundamente, en la fidelidad a sus orígenes y - por lo mismo - en la cercanía a las mayorías abandonadas.

 

2. En efecto, la iglesia de hoy - la del Cristo viviente, animada por su Espíritu – tiene su fundamento y norma permanente en la comunidad de Jesús con sus discípulos y discípulas en su ministerio histórico, como lo conocemos por los evangelios:

a) Ese Jesús de Nazaret, "el hijo del carpintero", solidario con los pobres y marginados.

b) El que en medio de su pueblo tan desigual y segregado, es un campesino de la marginal Galilea, lejos de los ricos propietarios o comerciantes, lejos de los sacerdotes del templo; que tampoco ha podido hacerse Maestro de la ley ni ingresar a una cofradía religiosa como los fariseos.

c) Jesús, el profeta popular de Galilea y en camino a Jerusalén, errante y indefenso, pero "ungido" y guiado por el Espíritu de Dios.

d} Con su práctica tan libre de sanar y liberar, de perdonar y reunir, sembrando dignidad y esperanza; por la que pronto entra en conflicto con los pudientes y las autoridades religiosas.

e) Con su profunda sintonía y conmoción frente a la muchedumbre abandonada, y su atención tierna a cada una de las personas sufrientes que acuden a él o encuentra en su camino.

f) Siempre más conmovido por el sufrimiento que por el pecado; más preocupado por la vida y la convivencia humana que por el cumplimiento de las normas del culto y la pureza. Especialmente allí donde la vida está más disminuida o amenazada por la miseria o la enfermedad por el deprecio o la exclusión.

g) Con el gozoso anuncio - en el lenguaje de la vida cotidiana - de la justicia del reinado de Dios que llega, el que nos compromete con esa misma práctica a favor de los empobrecidos y excluidos.

h) Con su testimonio, a través de todo ello, del amor entrañable de ese Dios y Padre, el que nos demanda esa misma fe confiada a toda prueba que lo sostiene y anima a él.

i) Testimonio del Hijo que como nadie conoce al Padre, y que por eso en su sintonía comparte con los pobres y come con los pecadores, y por lo mismo puede exclamar con gozo: "Te alabo, Padre... porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a los sencillos",

j) Misión y destino del Mesías-Sirviente, como la figura profética cantada en el segundo libro de Isaías, entregado hasta el extremo, y que por esa vía traerá salvación a su pueblo oprimido y se hará "Luz de las gentes".

 

3. De ese Maestro de vida en solidaridad con los pobres y marginados, y sin otro dios que el Dios del Reino (que no es del dinero, el poder y el prestigio), somos llamados a hacernos discípulos y discípulas. Con ese Amigo que nos alegra con su compañía, y nos convoca en comunidad cálida, igualitaria y compartiendo con los necesitados, "sal y luz del mundo", estamos invitados a ser hermanos y hermanas. De ese Profeta de la revelación del Padre a los pequeños e ignorantes, estamos convocados como iglesia a ser testigos. De ese Mesías-Sirviente del reinado de Dios, estamos enviados con su Espíritu a proseguir su misión, con todos sus riesgos, en este mundo nuestro, fascinante, pero dividido e injusto. Es lo que el mismo Jesucristo nos enseña, a sus discípulos y a la muchedumbre que lo sigue, en las Bienaventuranzas que abren su discurso programático (el Sermón de la Montaña) en el Evangelio de Mateo.

 

4. Por eso Jesús comienza su ministerio público llamando a dos pares de hermanos (Pedro y Andrés, Santiago y Juan, humildes pescadores), y un poco más adelante, forma su grupo de los Doce (hombres sencillos, de diversas tendencias), "para que estén con él y para enviarlos a predicar, dándoles (su mismo) poder para expulsar a los demonios". Los Doce, como signo viviente de las doce tribus de Israel, que él proyecta renovar como pueblo de hermanos, y no como monarquía davídica, ni comunidad del templo regida por los sacerdotes.

 

5. Para Jesús, en su camino con esos Doce y un círculo más amplio de discípulos y discípulas, los va educando en la hermandad igualitaria y la oración compartida, en el perdón y el servicio unos a otros, en el compañerismo de la común misión. Al revés de los fariseos, les inculca que ellos tienen un sólo Padre y un sólo Maestro. Al revés de los sacerdotes, les muestra a un Dios que nos dice "Misericordia quiero, no sacrificios". Al revés de los gobernantes, les enseña que ocupar el primer puesto es sentir y actuar como el sirviente Por eso, precisamente, Jesús entra en conflicto con los intereses de las autoridades, así como con expectativas triunfalistas de sus propios discípulos, y termina llevado hasta la muerte aterradora de la cruz.

 

6. Por eso, con el vuelco de Pascua y el don de Pentecostés, en todo el Testamento cristiano aparecen comunidades fraternas, en convivencia sencilla y cálida, y compartiendo con los más pobres. Donde todos y cada uno pueden ser testigos y profetas, orantes inspirados y servidores, con diversidad de dones y ministerios. Lo cual no exime a esas comunidades de mezquindades y conflictos, como en todo grupo humano.

 

7. Allí se reconoce desde el principio la autoridad de los Apóstoles, de los Doce y otros varones y mujeres: sea por haber caminado con Jesús y ser de los primeros testigos de su resurrección (como Magdalena, Pedro y el Discípulo Amado:, sea simplemente por recibir del Resucitado un especial encargo de ir delante en la misión y pastorear las nuevas comunidades (como Bernabé y Pablo, Priscila y Áquila, Junia). También se reconoce el ministerio itinerante de los profetas y los maestros. Y las mismas comunidades locales se van organizando - diversamente, según regiones y culturas ­con ministerios estables de animación y coordinación, confirmados o reconocidos por los Apóstoles.

 

8. Pero, en todo el Nuevo Testamento, ninguno de esos ministerios constituye en una elite o una casta por encima del pueblo de Dios, ninguno es designado como "sacerdocio'" ni aparece detentando una facultad exclusiva para presidir la Cena del Señor. Es que el Espíritu de santidad, el que animó al Maestro Nazareno y ahora lo ha exaltado junto al Dios de la vida - es Espíritu de oración directa al "Abbá", de confianza y libertad; Espíritu de amor humilde y alegre entre hermanos igualmente hijos del único Padre; Espíritu que es padre de los pobres, consuelo de los afligidos y fuerza de los débiles. Espíritu Santo que "se derrama" en todos los creyentes: en hombres y mujeres, en ancianos y jóvenes, en judíos y extranjeros,... Con las iniciativas y el concurso de todos se construye la comunidad de discípulos, testigo y misionera, "cuerpo" visible y actuante de Jesu-Cristo en el mundo.

 

9. Todo para "renovar la faz de la tierra", conforme a la voluntad del Padre "para la vida del mundo". Y con la misma estrategia de Jesús de Nazaret el Hijo, la estrategia del Reino: desde adentro en las personas (desde el corazón) y desde abajo en la sociedad (desde los empobrecidos y excluidos). Es decir, a contramano de los poderes imperiales, mercantiles y mediáticos que dominan y manipulan este mundo.

 

 

Con Aparecida se abren puertas y ventanas que parecían cerradas desde Santo Domingo, muchas que no veremos en los próximos años, pero que se vislumbra (aún con el texto enmendado); pero no sólo con los documentos sino con el proceso vivido por el Pueblo de Dios desde que se convocó la V° Asamblea. El D.S. se tuvo en cuenta y se llevó trabajado en muchas Conferencias Episcopales. Lo que fue una ausencia importante fue lo de lo “afro”, como sí hubo presencia de la pastoral indígena.

 

Otro trabajo de las comunidades del sur de Santiago:

 

Respecto a

NUESTRA IGLESIA

 

1. Que la Jerarquía no rechace toda crítica externa como "ataque a la Iglesia", ni toda crítica interna como deslealtad.

 

2. Que en un continente donde se ensancha escandalosamente el abismo entre minorías pudientes y mayorías empobrecidas, se retorne y actualice la evangélica opción de la Iglesia por los pobres, acentuando el compromiso por la justicia.

 

3. Que sepamos reconocer la distancia o contradicción entre las actuales estructuras y prácticas "normales" de la Iglesia católica, y la enseñanza de Jesús y el estilo de la comunidades del Nuevo Testamento, mucho más afines con los valores positivos de la actual cultura democrática y con los mejores sueños de los jóvenes.

 

4. Que caminemos hacia un a Iglesia más fraterna y dialogante, y menos clerical y dogmática, reconociendo la sociedad pluralista, y estimulando la variedad de carismas y ministerios que el Espíritu Santo suscita en mujeres y varones del Pueblo de Dios.

 

5. Que en este mundo masificado y cruelmente competitivo, se reimpulse y actualice el tejer de iglesias como redes (territoriales o ambientales) de comunidades de base. Donde el discipulado compartido, el amor fraterno y la misión común, tengan rostros y nombres.

 

6. Que en la estructura de la Iglesia se abandone las prácticas "normales" de imponer la Sede romana a los obispos, y de excluir a las mujeres de los ministerios y las instancias colegiadas de gobierno pastoral.

 

7. Que entre los carismas, recuperemos el primado absoluto del amor solidario y humilde. Y entre los ministerios, la centralidad del profetismo y la evangelización, en relación con la vida y cultura de las personas y las sociedades. A cuyo servicio tendrían que estar los carismas y ministerios del pastoreo, la doctrina y los sacramentos.

 

8. Que los pastores, en todo nivel, abandonemos toda actitud y apariencia de funcionarios, ejecutivos, empresarios, gobernantes o príncipes; y nos hagamos antes que nada referentes cercanos del discipulado de Jesús como aparece en los evangelios; y especialmente los presbíteros y obispos, del seguimiento de los apóstoles como aparecen en el resto del Nuevo Testamento.

 

9. Que así como el Concilio Vaticano II restauró el diaconado permanente, caminemos como Iglesia católica hacia la restauración de "presbiterios locales", de hombres y mujeres maduros en la fe como en la vida familiar y social, propuestos/as por la comunidades. Presbiterios que aseguren la animación pastoral, el servicio solidario y evangelizador y la eucaristía dominical de esas comunidades (desde las CEBs para arriba), con el apoyo y la visita periódica de "apóstoles y maestros itinerantes" colegiados en un nivel superior.

 

10. Que los agentes pastorales nos preocupemos no sólo de "reclutar" colaboradores para los servicios de las comunidades, sino sobre todo de apoyar la vocación de solidaridad y testimonio de todo cristiano en los diversos espacios de la vida cotidiana y social: familia, trabajo y economía, educación y cultura, organizaciones sociales y políticas, etc.

 

11. Que en esa vocación común demos especial importancia al testimonio profético y el compromiso transformador frente a la escandalosa inequidad y segregación de nuestra sociedad. En países de mayoría católica, y donde una parte significativa de los que concentran el poder (económico, político y mediático) son formados en colegios católicos y "cumplen" con la misa dominical.

 

12. Que frente a niños y jóvenes (la mayoría en este continente), la Iglesia revise a fondo sus opciones en desarrollo humano y educación, convirtiéndose decididamente a los excluidos, dañados o en grave riesgo.

 

 

Año 2008

Los Apuntes del Encuentro 2008

  • Rafael Aguirre

    El Jesús de la historia y los orígenes del cristianismo

    El Jesús de la historia y los orígenes del cristianismo

    Rafael Aguirre

     (Encuentro de Curas en la Opción por los pobres

    19 y 20 de agosto 2008; apuntes tomados de las charlas)

                 Al hablar de Jesús miramos para atrás porque queremos mirar para adelante. Se dice que cada 6 horas se escribe un libro sobre Jesús..

     

                            El Jesús histórico:

     

                En el s.XVIII, la ilustración comienza la “old quest, la vieja pregunta) que acaba con A. Schweitzer con el diagnóstico: “no se puede hacer una vida de Jesús porque lo que se manifiesta es el autor. Jesús es un apocalíptico que anuncia un Reino por venir. Luego vino R. Bultmann: los evangelios son de la comunidad cristiana y apenas podemos conocer a Jesús porque son una obra de fe. Pero no interesa, porque lo que importa es la fe; Jesús es un presupuesto de la fe cristiana. En 1953 surge una nueva pregunta (second quest): en los Evangelios tenemos que encontrar algún fundamento de la fe cristológica de la comunidad; sino, sería un mito de la comunidad pospascual.El libro característico de este tiempo es Jesús de Nazareth, de G. Bornkamm. En 1985 se plantea una nueva forma de abordar la cuestión, la tercera pregunta (third quest), el libro generador es de Sanders, Jesús y el judaísmo, es una reacción contra el escepticismo. Se procura ubicarlo en el judaísmo de su tiempo, y en el contexto social, político, económico... La insistencia en que era un judío tiene que ver con que se lo había desubicado de ese marco señalando como propio (1) que le pertenece lo que es ruptura con el judaísmo; (2) lo que denota conflicto con los judíos (especialmente EvJn), (3) es fundador de una institución distinta del judaísmo. Pero Jesús no pretendió fundar una institución distinta del judaísmo. En el judaísmo del s. Iº hay muchas diferencias, sean estas dadas por las regiones: Judea, Galilea, la Diáspora... e incluso dentro de la misma Palestina hay diferentes movimientos populares. El momento clave es el año 70 en el que sólo quedarán dos lineas: el fariseismo y los cristianos. La triunfante será la linea farisea, que elabora la Misna, el Talmud y así queda hasta hoy. Los contemporáneos estudios sobre Jesús provienen mayoritariamente del mundo anglosajón; no necesariamente del mundo teológico (p.e. J. D. Crossan); el objetivo no es el debate teológico y académico sino “vender libros”. Hay también muchos autores judíos interesados en la obra de Jesús, el más conocido es G. Vermes. Hay, además, mucho aporte nuevo de la arqueología (por ejemplo, la piedra del templo de Herodes se calcula en 240 toneladas).

                Jesús aparece como un profeta que proclama el Reino de Dios ¿por qué elige eso? No habla de la nueva alianza, del nuevo mundo, del nuevo éxodo, sino del Reino. De ese modo, privilegia las relaciones humanas. Es una palabra que nace del ambiente político, pero es ambigua (también decir “Dios” lo es). El tema ha servido para las cosas más disímiles. Pero, ¿cómo lo usa Jesús? Su contexto es el campesinado galileo. ¿Cómo se usaba la categoría “rey” aplicado a Dios? (1) se decía que Dios es rey en la creación, por eso es creador; (2) se aceptaba el reino si se aceptaba el “yugo” de la ley, y también (3) en los momentos de máxima opresión (Babilonia, los seléucidas), cuando el pueblo se encuentra sometido. Así aparecen el deutero-Isaías y Daniel. En Is 52,7 (“los pies del mensajero”) se pretende animar al pueblo que está en la cautividad, animar la resistencia y la esperanza. En Dn 2 y 7 se presenta un monstruo terrible y poderosísimo, y una piedrecita, “sin intervención de mano humana” se desprende y desmorona al monstruo. ¿Qué es esto? El monstruo son los imperios que oprimieron a Israel y la piedrecita es el Reino de Dios. El apocalipsis recurre a las imágenes simbólicas para alentar la esperanza. Jesús empalma con estos dos profetas, y dice que el reino está presente. Por eso es Buena Noticia (Mc 1,14-15). En Lc 7 y Mt 11: eres el que ha de venir? Digan a Juan lo que han visto y oyen; Mt 17,20ss: danos un signo. Ya está presente pero tiene su plenitud en un futuro próximo (esta segunda parte es lo que niega el Jesus Seminar). Es innegable una dimensión futura, una plenitud que no es una catástrofe sino un cambio de la historia. Jesús espera que Dios intervenga para cambiar la historia, Jesús no es un apocalíptico. Y no hay contradicción entre el presente y el futuro, porque está presente debemos aguardarlo; se ve presente en cosas insignificantes, pequeñas. Jesús no responde a otras imágenes (como por ejemplo de los Salmos de Salomón), sino con el grano de mostaza, o la levadura que distorsiona, o el tesoro en el campo.

                En la experiencia religiosa hay um momento esencial de la gratuidad: recepción, acogida, celebración, sorpresa... No se habla de construir el reino sino de recibirlo. Sí de construir la Iglesia, la comunidad... Jesús es muy bien recibido, hace bien; y responde a la gente y sus necesidades: “oyendo lo que hacía” (Mc 3), “la fama” de Jesús. Las mujeres son grandes transmisoras de las noticias (por ejemplo en los pozos de agua), los varones en las puertas de las ciudades. A Jesús la gente lo busca siempre, y si no lo detienen es por la gente. Hay un eco popular de Jesús (si creían o no es otra cosa; veían que hacía cosas buenas; su cercanía con los pobres). Eso debería pasar con la Iglesia. Herodes, gran constructor, hacía muy dura la vida de los campesinos con los impuestos (hace un templo a YHWH en Jerusalén y otro a Cesar en Cesarea... recordar el peso de la piedra); el templo, además, era lugar del cobro de impuestos... Jesús no era un celote (en su tiempo no habían movimientos armados), pero sonaba muy mal a los oídos romanos (Lc 23,1s). Él nunca contesta a las 30 preguntas que le hacen en los evangelios: “Dios es todo, por eso devuelvan a Dios lo que es de Dios”, es dar todo. El reino de Dios es inseparable del pueblo de Dios, ni es individual, ni es universal, sino que se dirige al pueblo de Israel. Jesús es un profeta, pero es también un maestro, enseña con una autoridad que impresiona (no puede mostrar títulos, porque no los tiene [¿de dónde le viene?], su autoridad es carismática). Es importante preguntarnos por la experiencia religiosa de Jesús; él tiene una experiencia de Dios, ve y valora la realidad desde su experiencia de Dios, es contra-cultural. Jesús no huye de la realidad como el Bautista o los esenios de Qumrán, él va hacia la realidad; no va a las ciudades, está con los campesinos, enseña a reaccionar contra la realidad que les venía impuesta a los campesinos; propone valores alternativos (p.e., la riqueza no es signo de la bendición de Dios, el patriarcalismo, la familia, los niños), la no-violencia y el amor a los enemigos (la forma más gratuita y desinteresada del amor que nos identifica con Dios que es amor. Eso es lo contracultural). Es una iniciativa social sobre un horizonte nuevo que parte de la experiencia religiosa de Jesús. Jesús no llama a Dios “rey” (a pesar de anunciar el Reino) la forma es la fraternidad del abbá. ¿De qué Dios habla? Una perspectiva de cambio, pero no de una utopía; habla del futuro con sobriedad. La misericordia invita a ver la realidad desde el otro lado; fomenta una experiencia de Dios, no del Dios de la interioridad sino que te hace reaccionar al dolor, con lo que visibiliza el Reino de Dios con esperanza y resistencia pero sin crispación.

     

    Hay diferentes tradiciones sobre los hechos de Jesús. Hay cosas más “controladas”, como las tradiciones que se transmiten (1 Cor 11; 15); otras, pasadas por los discípulos de Jesús, la semejanza en las palabras es mayor que la semejanza en los hechos de Jesús. Hay también tradiciones populares en torno a Jesús en la voz del pueblo, que no se controlaban, y había un mayor margen de añadiduras. Por ejemplo, sobre los milagros se proyectó más la fe pascual que sobre las palabras. Hay tres tipos de milagros: (1) sanaciones y exorcismos. Jesús fue un sanador popular. La medicina oficial era escasa y sólo para los adinerados. (2) Hay también milagros sobre la naturaleza que están más teologizados (la tempestad calmada, la multiplicación de los panes, caminar sobre las aguas...). (3) en EvJn la teologización es todavía mayor. Sería incorrecto hacer de Jesús un mero profeta o maestro. Los milagros se realizan en un ambiente religioso o de confianza, no son apologéticos (Jesús se niega a dar un signo), no hay milagros punituivos, para castigar a alguien (la higuera que se seca en Mt/Mc refiere a la infecundidad del pueblo). Los milagros son signos del reino de Dios, son expresión de la misericordia de Jesús. Muchas veces el milagro aparece con esta palabra (“compasión”: el hijo de la viuda, el leproso, los panes...), la misericordia es lo que mueve a Jesús, no actúa por capricho.

                El reino es “de Dios”, hay que acogerlo, pero también dejarlo fructificar. Son signo de vida, de misericordia.

     

                Los exorcismos son importantes y numerosos; son signo de la llegada del reino de Dios. El estudio de los exorcismos se ha renovado con los aportes de la antropología cultural. Es claro que Jesús realizó exorcismos. A diferencia de los milagros, donde hay tendencia a que crezcan (cada vez parecen más, y más importantes), los exorcismos tienden a disminuir (no los hay en el EvJn). Se hacen a personas vulnerables (mujeres y niños), en un ambiente muy opresor. Ellas, sólo cuando daban a luz un hijo varón tenían algún peso. Ellas son las beneficiadas por los exorcismos. También los hay a varones, en lugares públicos y privados, por ejemplo Gerasa (contexto geográfico y político) y hay también alusiones genéricas a que Jesús los realizaba. Son los que reconocen a Jesús. Se parte de un presupuesto: la creencia en espíritus intermedios; daimonia es una figura personalizada que podían controlar la existencia. En las sociedades hay estados alterados de conciencia, fenómenos de enajenación en los que se pierde el control, hay trances, pérdida de conciencia, que se atribuyen a los espíritus en los que la persona no tiene control ni responsabilidad (cosa que también hoy se da en varios lugares). Afecta a personas vulnerables en situaciones de dificultado social, familiar, En toda sociedad hay normas de pureza que distinguen a los de dentro de los de fuera del grupo, que sirven para que se purifiquen, regulen los tiempos de pertenencia. Hay lugares puros y más puros, personas puras y menos puras, situaciones, alimentos, comportamientos puros o impuros.

                Una antropóloga, Mary Douglas dice que hay relación entre el cuerpo individual y el cuerpo social. Los cuerpos sociales muy duros (como el ejército) lo reflejan en los cuerpos individuales. Si se controlan las puertas del cuerpo social, también se controlan los orificios del cuerpo individual (alimentos y sexo). A veces surgen protestas ante tanta rigidez, y así aparecen el vandalismo, o las posesiones; la agresividad se dirige contra uno mismo, una protesta ante la agresión. Funciona como válvulas de escape de la sociedad que los “etiquetará” según la cultura.

                Vemos que Jesús libera de los espíritus impuros; una persona con autoridad moral, crítica, misericordiosa, libre ante las normas de pureza, un mensaje liberador que ofrece un valor alternativo frente a los vigentes. La liberación es una recuperación de la identidad, sin reinsertarlo en el mismo orden social sino liberándolos del constreñimiento del orden social o familiar. El comportamiento alterado (p.e. Gerasa) es un estigmatizado. Por eso es acusación contra Jesús que actúa con el poder de Beelzebul. La liberación recupera a los que el sistema estigmatiza recumerándolos, ofreciéndoles una alternativa a la causa del mal. Es una subversión social (el Talmud presenta esto como la causa de la cruz de Jesús); las autoridades lo acusan, y los sencillos se preguntan si será el hijo de Dios.

    Jesús practicó exorcismos. En el s. Iº se creía en los daimones, los estados alterados de conciencia. (Estas situaciones agudas-transitorias eran tan comunes como “tomar una aspirina”, según afirma un antropólogo de los EEUU). Esto parece más fácil de entender para un antropólogo agnóstico que para un teólogo. ¿Qué significan hoy? En su contexto, ponen de manifiesto el sentido liberador de los gestos y palabras de Jesús. Su estigmatización puede ser un lugar donde surja una alternativa. No aspires a poder, riqueza, sino a una sociedad alternativa. Esto es clave para entender su actitud ante el honor, el servicio, las bienaventuranzas...

     

    1. Karris dice que “a Jesús lo mataron por el modo en que comía”. Algunas comidas causan escándalo (Lc 7,33-34; Mc 2...), lo acusan de “comilón y borracho” (Lc 15; 19...). En toda cultura hay normas: qué, cómo, cuándo, con quién se come... La comida es uno de los rasgos significativos de la cultura (tanto como la lengua), un ejemplo es la comida kosher. Si quieres conocer un grupo, observa cómo come. ¿cómo se coloca la gente?, qué protocolo...En el judaísmo, las normas son importantísimas; las hay de todo tipo, el 66% de las normas de la misna y el talmud son alimenticias. Lo que está en juego es la identidad del grupo. El movimiento de Jesús tiene un carácter inclusivo, es un movimiento de renovación intrajudía, pero a diferencia de otros movimientos de renovación, como los fariseos, es de inclusión (los movimientos de renovación suelen ser exclusivistas). Jesús busca incluir a los tenidos en menos, a los rechazados. Eso está ligado a la experiencia de Dios que Jesús tiene. En las comidas se refleja el orden social. Es en las sobremesas donde hay más acciones de Jesús que cuestiona todo (p.e Lc 7, casa de Simón), Jesús acepta la cercanía de la mujer, pero también intenta que el fariseo comprenda; en 7,35-54 (principales fariseos), la pureza es que dan lo que está dentro de los platos, no que limpian lo de fuera; es compartir el plato. Es subversivo. También en Lc 15, insiste en lo mismo, en la misericordia. En c.14 buscan el honor del primer puesto, e invitan a los que pueden devolver el favor. En Lc 19, Zaqueo (tiene curiosidad por ver a Jesús, como también la tiene Herodes, pero este por diversión) el libre Jesús va a “casa de un pecador”. También come con sus discípulos. Lc 22,34: ¿quién es el mayor? Esto en el contexto de un banquete. Finalmente, en 12,35-37, el amo los servirá; es un Dios que quiere dar. Es un banquete que subvierte todo lo establecido, es una revolución, subvierte todos los valores.

                Los discípulos se siguieron reuniendo en comunidad donde recordaban la presencia; también Jesús come con los discípulos en las apariciones: “somos los que comimos y bebimos”, “al partir el pan” (Hch 2,42). La comunidad es comunidad de memoria, re-cordar (lo que pasa por el corazón), re-membrar (son miembros de un mismo cuerpo). Esto es el centro de la ekklesia expresada en los valores alternativos del Reino de Dios. La esencia de los cristianos es “comer en común” (synesthein); compartir la mesa es compartir la vida, sólo es posible si se descubrió algo nuevo. Es la experiencia de Dios que a Jesús lo mueve y promueve.

     

     

                            Los orígenes del cristianismo.

     

    El tema es de gran actualidad. (1) Después de preguntarse por Jesús vino la pregunta siguiente: ¿qué ocurre luego? (2) Además, conocer mejor el judaísmo permite conocer mejor el cristianismo como “secta” dentro del judaísmo; la separación fue lenta y conflictiva. (3) Además, los apócrifos, amplios y variados aportan mucho para conocer el cristianismo primitivo: no aportan mucho para conocer a Jesús, pero sí bastante para conocer las comunidades, sean los evangelios judeocristianos (los conocemos por citas: evangelios de los ebionitas, de los hebreos de los nazarenos) que fueron quedando marginados y su literatura se perdió; evangelios de la infancia (como de Santiago y el pseudo-Tomás) que influyeron en la religiosidad popular; apócrifos sobre la pasión, en especial el de Pedro (se sabía de su existencia, y se encontró en Egipto a fines del s. XIX), otros son los Hechos de los apóstoles apócrifos, de comunidades del s. II y III en especial de Asia menor. Un tercer grupo son los escritos de Nag Hammadi (en el desierto de Egipto, 1948), escritos en copto, pero seguramente con originales más antiguos no en copto. Reflejan un cristianismo gnóstico, son los evangelios de Tomás, Felipe, de la Verdad y de los Egipcios. (4) Influyó también lo que podemos llamar el “síndrome de la lechuza”, ave nocturna. Es como decir, estamos ante la próxima desaparición del cristianismo, en su crepúsculo. Estudiémoslo antes que desaparezca. (5) Es un estudio interdisciplinar. La antropología cultural ayuda a evitar el etnocentrismo y el anacronismo. La sociología presenta un problema, ¿es lícito usar una ciencia de la modernidad para analizar culturas pre-industriales donde no se puede hacer análisis de campo? Ayuda a plantear preguntas que no se ocurren en otros ambientes. (6) Resalta la importancia cultural de la memoria. Lugo rescata la memoria, hay legislación para rescatar la memoria; ver el cristianismo primitivo pone en juego el presente y el futuro de la Iglesia.

     

                Todo grupo social tiende a mitificar sus orígenes, es característico de los nacionalismos, o las órdenes religiosas mitificando los momentos fundacionales, del fundador, los compañeros, los escritos... Esto cumple una función que sirve para mitificar y fundar la identidad. Hechos es una idealización y simplificado, elimina los conflictos que conocemos por Pablo (conflicto con Pedro, la colecta...), el Pablo de Hechos es de la segunda o tercera generación, más pulido, amigo de Pedro... Pablo se separa de Bernabé, ¿no será un acontecimiento de mayor envergadura, que Lucas suaviza? ¿no fue una diferente manera de entender la misión?

     

                Es fundamental conocer a Eusebio de Cesarea, el primer “intelectual orgánico” de Constantino. En su Historia Eclesiástica, recopila unos 250 textos de autores antiguos cuyas obras de han perdido. Presenta una visión de la Historia de la Iglesia que ha perdurado: armonía, claridad doctrinal que a la muerte de los Apóstoles se fue debilitando por las herejías y las discordias. En los inicios suele haber un entusiasmo mayor, y se toman decisiones fundamentales, pero fuera de esto, pareciera que todo lo que vino después fue decadencia e infidelidad. Eso es simplista, y además alimenta fundamentalismos. En 1934 Ch. Bauer ha marcado un hito con su Ortodoxia y herejía en el cristianismo primitivo. Dice que había una gran diversidad en el cristianismo, Armenia, Partia, Roma, Alejandría... y que poco a poco una linea se fue erigiendo en la ortodoxa cuando antes había “varias heterodoxias”. Bauer replanteó la mirada sobre los origenes e introdujo la mirada crítica. Hubo diferentes miradas, la judeo cristiana, la paulina, la la sinóptica, la gnóstica... y se fue imponiendo la apertura, la aceptación de las diferencias, de extenderse, adaptarse a la crisis, una “proto-ortodoxia”. Otras fueron quedando marginadas como el judeo-cristianismo más radicalizado y la gnosis.

     

                El estudio de la historia representa un reto para la Iglesia y su fe. La ciencia tiene sus normas y esto debe tenerse en cuenta. Lo primero es valorar los datos; no es una ciencia exacta, los datos son limitados, por ejemplo, se ha silenciado a la mujer, a los pobres, eso hoy lo investiga también la arqueología. El conocimiento histórico es limitado; pero debe hacerse lo más seriamente posible porque tiene incidencias en el presente (p.e. el Código Da Vinci, la jerarcolatría). Si vemos el pasado como resultado de un complejo devenir, podría haber sido distinto, eso nos da una mayor flexibilidad (la visión del pasado ayuda a mirar el presente y proyectar el futuro). En el estudio del pasado nos jugamos el presente y el futuro.

     

                ¿De qué período hablamos? Desde los inicios hasta la fijación de los textos sagrados (Ireneo). Al principio, las “sagradas escrituras” son las hebreas; cuando hay escrituras sagradas ya hay identidad propia (es distinto de “canon”,, de esto recién podemos hablar en el s. IV). Plinio, Tácito y Suetonio se refieren al cristianismo como “superstitio”, que “se extiende por contagio”. Para los romanos, la susperstitio es lo contrario a la religio. La religio es una virtud cívica, del buen ciudadano, los cultos, la teología imperial; la superstitio, en cambio, es lo quer sale de ese marco, lo que sobra, molesta al buen ciudadano. Son comportamientos socialmente inadecuados. Tertuliano será el primero que hablará del cristianismo como religio.

     

                Hay textos que la comunidad cristiana ha puesto en boca de Jesús, que son proyección de su propia reflexión (como Mt 28; 16...). Jesús pretendió renovar al pueblo de Israel, y se va formando un grupo que va viendo su propiedad, se dan un modo de oración, de organización... El cristianismo es una secta escatológica con tensión y organización. Tras la pascua se produce un fenómeno conflictivo al abrirse a los paganos; esto fue lo que los diferenció del resto de los judíos (interesante que GS 5 no dice que Jesús “fundó” la Iglesia). Descubrimos la complejidad de los orígenes y el creyente descubre la presencia de Dios, lo que implica una mayor flexibilidad ante las doctrinas y la institucionalización. Es bueno darse una normatividad, pero ¿dónde se legitima esta? La referencia a Jesús es fundamental, pero no implica más. La cosa no es si Jesús fundó la Iglesia sino cómo la Iglesia puede fundarse en Jesús.

     

                El cristianismo primitivo fue amplio y permitió una unidad y pluralidad (como Gálatas y Santiago); la proto-ortodoxia recogió la diferencia y la diversidad.

    Veamos algunos rasgos. Podemos tener en cuenta 4 generaciones (ver al final un esquema de esto): [1] De la muerte de Jesús a la caída de Roma (Forming), una etapa expansiva, entusiasta (30-70). [2] De la destrucción del Templo a fines del N.T. (Storming), etapa de tensiones, la herencia de Jesús, la oposición de la sinagoga (70-110). [3] El reconocimiento de algunos escritos como Sagrada Escritura, el reconocimiento y la marginación de algunos. La institucionalización (Norming) (110-150). [4] Finalmente, la ruptura definitiva con el judaísmo (Performing), un cristianismo adulto frente al mundo (150-190).

     

    Primera generación: Es una etapa oscura. Leído críticamente podemos usar Hch como fuente; podemos ver las primeras comunidades con una mirada crítica, y el testimonio de Pablo. Hay discípulos en Galilea que podemos detectar en los Sinópticos (p.e. Q), también en Jerusalén, así se ve un antiguo relato de la pasión que se ubica en Jerusalén. En Hch 2, los primeros cristianos estaban unidos en la enseñanza y la koinônía, la fracción del pan y la oración. Hay comunión de bienes, todo está en común; hay unidad de fe y lo restante. En la sinagoga había un reparto semanal de alimentos (diario si era necesario) para los pobres; en Qumrán ocurre lo mismo, de allí que es posible que ocurriera algo semejante en el cristianismo primitivo que se veía a sí mismo como embrión del Israel escatológico. Las comunidades cristianas de Jerusalén estaban cerca de las comunidades esenias de la ciudad (como dice la arqueología); hay cristianos hebreos y cristianos helenistas (Hch 6). ¿Qué hacen los Doce ante lo de los helenistas? Eligen 7 que tengan responsabilidad sobre ellos; los 7 parecen tener sobre los helenistas las mismas responsabilidades que los 12 sobre los hebreos. Hay luego una persecución que afecta sólo a los helenistas; los 12 son un grupo con una función simbólica y ellos siguen con la misma función de Jesús: reunir a Israel. En el 42, Herodes Agripa mata a Santiago de Zebedeo; parece que va surgiendo un nacionalismo judío, y Pedro debe abandonar Jerusalén. Queda Santiago, el hermano del Señor, con lo que la comunidad refuerza su carácter judío y se vuelve más dinástico. En el 70, los cristianos no participan de la guerra y van a Transjordania (a Pella, según dice Eusebio). En 135 Adriano destruye totalmente la ciudad y expulsa a los judíos definitivamente. La comunidad de la ciudad que la reemplaza, Aelia Capitolina, es totalmente gentil.

     

                Los helenistas fueron expulsados de Jerusalén; van a Samaría y llegan a Antioquía (11,19); en 13,15 dice que había líderes de la comunidad, profetas y doctores (más carismático); en cambio, con Santiago, en Jerusalén hay presbíteros (al modo judío). Desde Antioquía comienza la misión por el Mediterráneo. En las sinagogas había gentiles que se habían acercado al judaísmo, algunos convertidos (prosélitos) y otros no (los temerosos de Dios). Estos son los primeros que aceptan la fe cristiana. Hay ahora dos centros: Jerusalén y Antioquía. Acá surge la persona de Pablo que fue el que impulsó y justificó teológicamente la misión a los gentiles. ¿En qué consiste el lugar de Pablo en los orígenes del cristianismo? Pablo fue muy discutido (ayer y hoy). Pablo es un misionero con enorme creatividad, tiene un descubrimiento de Jesucristo que lo cambia radicalmente: propone un cristianismo urbano, ya no campesino, como Jesús (en las ciudades se hablaba griego, no la lengua propia como se hablaba en los ambientes rurales). Desde Alejandro, el Mediterráneo comienza a crecer en urbanismo; había calzadas romanas por todas partes. Así como hay mares que dividen (como el Cantábrico), hay mares que unes. El Mediterráneo es uno de ellos, de allí que se hable de “cultura mediterránea”. Hay tres factores a tener en cuenta: la fe judía, la cultura griega y la urbanización romana. Las comunidades de Pablo son heterogéneas, , hay pobres (la mayoría), y gente con recursos sociales (Erasto, Gayo, Aquila y Priscila tienen movilidad social; Lidia es judía, rica comerciante de Tiatira) y el universalismo (sin imponer la circuncisión). Por tanto, son comunidades complejas. Al hablar tanto de la unidad, no implica que sean monolíticas, son heterogéneas y mestizas. Crear comunidades con tanta heterogeneidad es expresión de la creatividad del cristianismo primitivo. Pablo va más allá de la letra de Jesús. Jesús había promovido un movimiento inclusivo (de allí el escándalo), Pablo va más allá, va a los más impuros de todos: los paganos. Pero en la misma linea: la misericordia frente a la pureza. Establece iglesias domésticas: la casa (patriarcal) es donde se establece la comunidad sobre la base de la cultura greco-romana. También puede pasar que la estructura de la casa afecte las comunidades cristianas. Pablo es, finalmente, un teólogo. Hay que vincular su experiencia misionera y su reflexión. Nace de la experiencia religiosa y su vocación misionera, con lo que proclama la libertad: ni judío, si griego, ni esclavo ni... (Ga 3,28). A veces hace concesiones pero en lo de “judío y griego” no cede: la salvación de Dios en Jesús es gratuita para todos los seres humanos. La justificación viene de la fe. También Pablo tiene una reivindicación de la cruz. En 1 Cor 1-4, en Corinto, hay diferentes problemas, pero Pablo empieza reivindicando la cruz. Aceptar un Mesías muerto implica una mirada totalmente diferente, al aceptar la cruz aceptamos la revolución de los valores. Esto es una auténtica locura, pero es reconocer que Dios actúa en la debilidad de la cruz.

     

                Vimos dos Iglesias diferentes, la judeocristiana más estricta, con Santiago y con presbíteros, no misionera, centrípeta, y la de Antioquía, abierta, no judaizante, con profetas, centrífuga. ¿Cómo se entienden las dos Iglesias? La Asamblea de Jerusalén, se dan la mano en señal de comunión. Eso no implica que cambien de opinión, pero sí aceptan a la otra como comunidad. El conflicto se plantea en Antioquía que venía del cristianismo paulino; Pedro entra en duda y para Pablo así se pone en duda su cristianismo. Pablo parece perder, acá quizás viene el comunicado de la Iglesia de Jerusalén sobre la convivencia con los paganos (Hch 15,22-29).

     

    Segunda generación: ¿Cómo pudo ser ese proceso? Hay hebreos (Santiago, Pedro), helenistas (Pablo, Bernabé). En la segunda generación hay 4 grandes tradiciones. (1) judeo-cristianismo (2) un cristianismo “sinóptico”, (3) un cristianismo paulino y (4) un cristianismo joánico. Hay una rica diversidad. Del judeo cristianismo(1) viene Santiago (y los falsos hermanos), los evangelios judeo-cristianos. De los sinópticos (2), surgen de Palestina los relatos de la pasión (y resurrección), Q y de Antioquía Mc, Mt, Lc. De la tradición paulina (3) surgen las deutero-paulinas (Col, Ef), el post paulinismo, los Hechos de Pablo y Tecla. De la tradición joánica (4) el evangelio y las cartas y escritos disidentes.

                Es una etapa proto-ortodoxa en la que los diferentes “cristianismos” se van acercando y reconociendo mutuamente; es etapa de acogimiento, lo que implica mutuo reconocimiento.

     

    La tercera generación del judeo-cristianismo deviene un radicalismo moral. De los disidentes joánicos el gnosticismo (que es muy especulativo). Ambos son para conventículos radicalizados, no paralos sarkikoi sino para los pneumatikoi.

     

    La cuarta generación: Ya Ireneo habla de los 4 Evangelios, ya tenemos los textos cristianos, ya hay un cristianismo teológica y sociológicamente diferenciado del judaísmo (Ireneo, Tertuliano, Clemente de Alejandría, Marción).

     

                Un intento de recuperar la tradición de Jesús, por eso los evangelios van en primer lugar. Los evangelios son síntesis de teologías diferentes. También hay grupos de 2puros”, tentación habitual en los movimientos de renovación en la Iglesia. También hay virtudes y riesgos en la Iglesia; hay amplitud y capacidad de acogida, de acomodación, es popular. Es un riesgo que la encarnación sea vulgarización. Los cátaros y los gnósticos no se encarnan: se van olvidando elementos que eran adelantados para su tiempo (por ejemplo, el lugar de la mujer), un punto demasiado radical. ¿Leemos a Pablo desde las pastorales o a las pastorales desde las cartas auténticas de Pablo? “El NT no lo fundamenta la unidad de la Iglesia sino la diferencia de las confesiones” (E. Käsemann).

     

     

  • Marcelo González, Apunte 1

    Apunte 1 Encuentro 2008

    Grupo de Curas de la opción por los pobres-Encuentro 2008

    (Marcelo González)

     

    Apunte 1: GARCÍA CANCLINI, Néstor, Diferentes, desiguales y desconectados. Mapas de la interculturalidad, Gedisa, Barcelona, 2004 (Selección de textos)

     

    1. Transformación de los escenarios y de las preguntas en América Latina

    “Nos preguntamos cómo encajar en algo que parezca real, tan real como un mapa, esta madeja de comunicaciones distantes e incertidumbres cotidianas, atracciones y desarraigos, que se nombra como globalización. Setenta canales de televisión contratados por clave, acuerdos de libre comercio que nuestros presidentes firman aquí y allá, migrantes y turistas cada vez más multiculturales que llegan a esta ciudad, millones de argentinos, colombianos, ecuatorianos y mexicanos que ahora viven en los Estados Unidos o en Europa, programas de información, virus multilingües y publicidades no pedidas que aparecen en el ordenador: dónde encontrar la teoría que organice las nuevas diversidades.” (DDD, 13)

     

    1. 1. Insuficiencias

    a) La división del trabajo por parte de las ciencias sociales

    • La antropología insistió en las diferencias, en una comprensión de la cultura como pertenencia comunitaria y contraste con los otros.
    • La sociología subrayó la desigualdad y la cultura como lo que se adquiere formando parte de las élites o adhiriendo a su pensamiento y sus gustos. Las diferencias culturales procederían de la apropiación desigual de los recursos económicos y educativos.
    • Los estudios comunicacionales ponen el foco en que tener cultura es estar

    El problema es averiguar cómo coexisten, chocan o se ignoran la cultura comunitaria, la cultura como distinción y la cultura.com.

    “Es un asunto teórico y es un dilema clave en las políticas sociales y culturales. No sólo cómo reconocer las diferencias, cómo corregir las desigualdades y cómo conectar a las mayorías a las redes globalizadas. Para definir cada uno de estos tres términos es necesario pensar los modos en que se complementan y desencuentran. Ninguna de estas cuestiones tiene el formato de hace 30 años. Cambiaron desde que la globalización tecnológica interconecta simultáneamente casi todo el planeta y crea nuevas diferencias y desigualdades.” (DDD, 14)

     

    1. 2. Grandes marcos de pensamiento

    El modelo de la multiculturalidad buscó organizar las diferencias acentuando el rol del estado nacional y de la legislación. Las políticas educativas y de comunicación buscaban ordenar la coexistencia de grupos en territorios acotados. Creía que cada nación podía combinar sus muchas culturas y asumir las que iban llegando en un solo “caldero” o “crisol de razas”. Se buscaba una yuxtaposición de etnias y grupos al interior de una ciudad o país. Basado en el principio del “relativismo cultural” se intenta aceptar la diversidad de culturas, subrayando su diferencia y proponiendo políticas de respeto. Este marco resulta actualmente desbordado y resulta inadecuado:

    • Por la expansión de mezclas interculturales
    • Por los intercambios económicos y mediáticos globales
    • Por los desplazamientos de muchedumbres que acercan zonas del mundo que están poco o mal preparadas para encontrarse. Esto desemboca en ciudades donde se hablan más de 50 lenguas, en tráfico ilegal entre países, en circuitos de comercio trabados porque el norte se atrinchera en aduanas agrícolas y culturales, mientras el sur es despojado. Las consecuencias más trágicas: guerras preventivas entre países, dentro de cada nación, aun al interior de las megaciudades. Se militarizan las fronteras y los aeropuertos, los medios de comunicación y los barrios.
    • Ya no funciona la distribución estricta de etnias y migrantes en regiones geográficas, de barrios prósperos y desposeídos. Si nunca fue pacífica era más fácil de gobernar si los diferentes estaban alejados. Todos-patrones y trabajadores, nacionalistas y recién llegados, propietarios, inversores y turistas- estamos confrontándonos diariamente con una interculturalidad de pocos límites, a menudo agresiva, que desborda las instituciones materiales y mentales destinadas a contenerla.
    • Se pasa de un mundo multicultural de yuxtaposición de etnias o grupos en una ciudad o nación-pasamos a otro intercultural globalizado. Se trata de dar cuenta de la confrontación y el entrelazamiento que acaece cuando los grupos entran en relaciones e intercambios. Los “diferentes” son lo que en relaciones de negociación, conflicto y préstamo recíprocos.
    • Ya no se dan encuentros episódicos de migrantes que van llegando de apoco y se adaptaban; ni tienen lugar reuniones de empresarios y académicos o artistas que se veían durante una semana para ferias, congresos o festivales. Se dan miles de fusiones precarias armadas, sobre todo, en las escenas mediáticas. La telecisión por cable y las redes de internet hablan en lenguas dentro de nuestra casa. En las tiendas de comida, discos y ropa “convivimos” con bienes de varios países en un mismo día. A los mejores futbolistas argentinos, brasileños, franceses e ingleses los encontramos en equipos de otros países. Y las decisiones sobre lo que vamos a ver, dónde y quiénes van a jugar, implican no sólo mezclas interculturales: como en la televición y la música, en el deporte no solo juegan Beckham, Figo, Ronaldo, Verón y Zidane, sino las marcas de ropa y coches que los auspician, las televisoras que se pelean por transmitir los partidos, o que ya compraron los clubes. ¿Qué es lo que mantiene creíbles las identidades en el fútbol, las referencias nacionales y locales, cuando su composición es tan heterogénea, diseñada como coproducción internacional y con fines mercantiles? ¿Acaso la aceptación de extranjeros en el deporte da claves sobre ciertas condiciones que facilitan a los diferentes ser aceptados e integrados?

     

    Conclusión:

    “Es difícil estudiar este vértigo de con-fusiones con los instrumentos que usábamos para conocer un mundo sin satélites ni tantas rutas interculturales. Los libros sobre estos temas, la mayoría escritos en inglés y pensados en los formatos de la multiculturalidad existentes en los Estados Unidos, Gran Bretaña o sus ex colonias, se concentran en relaciones interétnicas o de género, pero en el actual horizonte se entrecruzan otras conexiones nacionales e internacionales: de niveles educativos y edades, mediáticas y urbanas.”

    • |En pocos años las economías de países grandes, medianos y pequeños pasaron a depender de un sistema transnacional en el que las fronteras culturales e ideológicas se desvanecen. Fábricas estadounidenses, japonesas y coreanas instalaron maquiladoras en naciones como México, Guatemala y El Salvador, que creían así aliviar el desempleo irresoluble con recursos internos. La inserción de estilos laborales y formas extrañas de organización del trabajo incrementó el ensamblado de automóviles, televisores y por supuesto de culturas. Quienes no lograban empleo o aspiraban a ganar más enviaban algunos miembros de su familia a Estados Unidos, España u otras que aceptaban indocumentados para abaratar costos de producción interna y competir en la exportación.

    Es clave prestar atención a las muy sutiles negociaciones epistémicas y morales que ocurren entre culturas, dentro de las culturas, entre individuos y aun dentro de los individuos mismos al tratar con la discrepancia, la ambigüedad, la discordancia y el conflicto.

     

    “De pronto, demasiados cambios desfiguran el paisaje” Cuando las ciencias sociales tenían mejor ordenado el mundo, se hubiera visto como eclecticismo atropellado que reuniéramos en un mismo párrafo estos hechos:

  • Marcelo González, Apunte 2

    Apunte 2 Encuentro 2008

    Grupo de Curas de la opción por los pobres-Encuentro 2008

    (Marcelo González)

     

    Apunte 2: Transformaciones religiosas en la Argentina. Miradas desde la antropología y la sociología

     

    1. La lectura de Aldo Ameigeiras[1]

     

    1.1. Las transformaciones religiosas están ligadas a tres procesos internacionales del largo alcance

    • Crisis
    • Globalización
    • Crecimiento de la desigualdad y de la marginalidad

     

    a) Atmósfera “crisis”

    Precepción de transformaciones en todos los planos y en las expectativas de gran parte de la población mundial acosada por la pobreza y el incremento de la desigulada.

    • Experieincia de la complejidad, incertidumbre y ambivalencia de los escenarios: pueden generar nuevos procesos o ser la antesala de fuertes conflictos.
    • Transformación de los sistemas de significación y de las tramas de sentido de la sociedad: tendencias a la relativización de relatos fijos, dogmáticos y autoritarios. Replanteo de marcos valorativos. Labilidad de los horizontes futuros. Lucha por el sentido.

     

    Algunos impactos:

    Las instituciones religiosas y los creyentes resultan profundamente afectados y generan una multiplicidad de respuestas.

    Se dan interpretaciones diversas de estos cambios (ciencias sociales, actores políticos y religiosos):

    • Preocupadas, asombradas, expectantes y confundidas
    • Algunos los leen como resultado de una sociedad cada vez más secularizada y más alejada de Dios.
    • Otros como fruto de un alejamiento de una iglesia o de las instituciones religiosas que se apartan siempre más de los cambios epocales y que necesitan realizar una lectura renovada de los signos de los tiempos.

     

    Estas diversidad de posiciones da lugar a respuestas diferentes que explican de algún modo:

    • La permanencia de los fundamentalismos y el reverdecer de perspectivas fuertemente dogmáticas y conservadoras
    • Profundos replanteos teológicos y pastorales

     

    b) La globalización:

    • Nuevas configuraciones de sentido: amplían el margen de lo posible replanteando las articulaciones y coexistencia simbólica. Agudizan la diferenciación entre marcos valorativos y cosmovisiones rígidas, dogmáticas o fuertemente doctrinarias; en beneficio de perspectivas más dinámicas y flexibles; marcadamente desinstitucionalizadas.
    • Descentramiento de la sociedad: Afecta a las religiones, ante todo, por la redefinición de la tradición. Pero también por desplazamientos referenciales y nuevos reposicionamientos espacio temporales.

    “De esta manera, no se habla sólo de un imaginario religioso afectado por la globalización, sino a su vez de una globalización de lo religioso presente en el imaginario colectivo” (FR, 86)

    “La creencia en lo relativo, acompañada por el desarraigo planetario, corroe las bases tradicionales del consenso de los sistemas religiosos institucionales y abre una nueva página en las relaciones entre modernidad y religión” (Pace)

     

    Esto conlleva la vigencia y consolidación del pluralismo religioso:

    • Las iglesias tienen que lidiar por la captación y retención de fieles en un campo simbólico-religioso heterogéneo.
    • Se reconoce una diversidad de culturas y universos simbólicos
    • Hay pérdida de hegemonías y perspectivas absolutizadoras

    “Un pluralismo donde no sólo se alude claramente al reconocimiento de una diversidad de culturas y universos simbólicos, sino también a la pérdida de hegemonías y perspectivas absolutizadoras. Donde tanto las religiones tradicionales como los nuevos movimientos religiosos, coexisten con nuevas formas y modalidades de creencias, con manifestaciones que revelan, junto a las religiones confesionales, las fuerte tendencia a una religión difusa, o frente a las disquisiciones o argumentaciones doctrinarias, los planteos más vinculados a las argumentaciones éticas.” (FR, 86)

     

    c) Exclusión social

    Otro proceso clave es la exclusión social relacionada con la globalización. También ésta tiene repercusiones en el fenómeno religioso, particularmente en países subdesarrollados. Desigualdad social sin precedentes, ahondamiento del abismo entre los crecientemente empobrecidos y la concentración de la riqueza.

    “Un contexto en donde pobres y pobreza conforman un marco ineludible de atención y requerimientos, de cuestionamientos y demandas, a la sociedad en su conjunto, pero también y muy especialmente, a las religiones.” (FR, 87)

     

    El agravamiento de la situación social tiene gran incidencia en la vida de la gran mayoría de los creyentes.

    “Es que para muchas mujeres y hombres de los sectores populares lo religioso emerge como un recurso simbólico fundamental en la lucha por la supervivencia cotidiana. Una apelación a instancias «trascendentes» de carácter mítico-simbólico, unidas a su bagaje experiencial, como una posibilidad concreta de autoafirmación y resguardo, como un recurso simbólico clave vinculado a la cultura popular en la cual despliegan su existencia.” (FR, 87)

     

    “Pero también una apelación directa al cristianismo en referencia a las tremendas implicancias de la desigualdad y la injusticia.” (FR, 87)

     

    “La religión popular en sus diversas manifestaciones contribuye a la reproducción de la vida, a proteger de los peligros que la acechan, pero también contribuye a dotar a la vida de un sentido extra, revalorizándola. La religión es este sentido no es sólo consuelo, estrategia de sobrevivencia, es también fuente vivificante en la cual el pobre y el indigente recuperan su dignidad, vuelven a identificarse como hombres, como hijos de Dios, como cristianos.” (Parker)

     

    “Se cuenta con los dioses, y más que con ellos con personas y discursos a los que se les imputa la capacidad de interactuar con lo sagrado” (Semán)

     

    Pero, por otro lado, una larga tradición eclesial latinoamericana ha enfatizado su compromiso y su denuncia contra la injusticia, marginación y violencia: pecado social, estructuras injustas, situaciones de pecado. Opción por los pobres. Se dio una toma de posición de agentes religiosos junto con los pobres y la defensa de los DDHH en general, por lo que fueron objeto de persecusiones y muerte. La opción por los pobres deja de convertirse para muchos en estrategia pastoral y pasa a convertirse en un posicionamiento ineludible junto a los oprimidos y marginados.

     

     

    1.2. Las transformaciones religiosas están ligadas a cambios específicamente religiosos de largo alcance:

    • Secularización
    • Reposicionamiento religioso

     

    1. 2.1. La secularización:

    Se trata proceso fundamental, ligado al surgimiento de la modernidad pero con características especiales en las actuales manifestaciones. Se entró en un profundo debate desde su consideración como pérdida de lo religioso en la sociedad moderna, pasando por los efectos de la mundialización en la religión, hasta la creciente diferenciación institucional y separación de ámbitos. Se trata de un proceso dialéctico que admite instancias de desecularizción y de resecularización. En la actualidad la S. se produce en un marco de un cierto reaavivamiento de las expresiones religiosas, al mismo tiempo que sorprendente por las transformaciones que involucra.

    “La secularización no es la desaparición de la religión confrontada a la modernidad. Es el proceso de reorganización permanente del trabajo de la religión en una sociedad estructuralmente impotente para responder a las esperanzas que se requieren para seguir existiendo.” (Hervieu Legér)

     

    1. 2.2. Reposicionamiento religioso

    Aquí se pone el acento en las nuevas manifestaciones de lo religioso que acompañan el proceso de globalización de fin de siglo. Se da un fuerte replanteo en la formas y modos de creencia, en las relaciones sociales de identificación y pertenencia con las organizaciones religiosas. En ambas, se da una creciente autonomización de los individuos y de su capacidad de elegir en torno a un variado espectro simbólico, como una mayor facilidad de acceso a la variedad de propuestas.

    “Encontramos expresiones de una fuerte religiosidad en sectores populares, con una multiplicación de creencias en diversos campos sociales, desde los vinculados a la salud hasta los referidos al trabajo. Un espectro de manifestaciones donde no puede soslayarse, tras la multiplicidad de búsquedas, tanto la existencia de cuentapropismo religioso, la religión difusa, como las acciones religiosas de carácter fundamentalista. En términos generales, una reestructuración de las creencias que responde a la necesidad de replantearlas frente a los nuevos cambios, y a una búsqueda imprescindible de sentido ante el quiebre de certezas propio de la época.” (FR, 90-91)

     

    a) Las nuevas formas de creencia

    Se verifica una búsqueda de nuevas modalidades de vinculación con lo religioso y de instancias de reestructuración de las creencias.

    “Hay una apelación a una relación directa con lo trascendente, que replantea de hecho la existencia de «mediadores privilegiados», a la vez que reconoce una diversidad importante de mediaciones posibles. La ruptura de los «monopolios» de expresión de la fe se produce en el ámbito de una ampliación importante dela presencia de lo religioso en la vida social a la vez que del surgimiento de nuevas formas de sincretismo.” (FR, 91)

     

    Resurgen nuevos sincretismos que se traducen en una reducción de tensión entre marcos valorativos y creencias diferentes en una fuerte tendencia a la dilución de fronteras rígidas e innamovibles y un aumento de la porosidad de universos simbólicos. Atravensando las expresiones de las religiones populares, se origina la emergencia de una religión difusa, que representa a amplios sectores de la población creyente. Pueden ir acompañadas de expresiones neomágicas y conllevan de hecho distanciamiento de instituciones eclesiales. Se han ido borrando las fronteras entre ciencia y religión como en la primera etapa de la modernidad, coexisten con “normalidad” distintas formas de conocimientos, aun las que resultan contradictorias. Nuevas combinaciones mágico-religiosas. Más aun la racionalidad de la práctica mágica o esotérica suele no conllevar implicancias éticas.

     

    b) Nuevos lenguajes religiosos

    “La existencia de «nuevos lenguajes» se articula, en gran medida, con un universo simbólico en el cual la «imagen» o lo audiovisual en general, como las formas de comunicación informatizada no sólo atraviesan el fenómeno religioso, sino que, además, aportan elementos de carácter globalizador.” (FR, 92)

     

    Respecto a la “puestas en escena de lo religioso” se da una puja de planteos, que contribuyen a igualar discursos y diluir fronteras. Para el espectador, todas ellas son parte de la programación religiosa, y como tales son asumidas. Tras el esfuerzo de cada uno por diferenciarse se consolida una percepción cada vez menor de los límites simbólicos entre diferentes.

     

    Respecto del contenido de los mensajes

    • Se revalida la existencia de temáticas fuertemente religiosas de contenido doctrinario o teológico
    • Se impulsa la existencia de mensajes menos doctrinarios y más involucrados con temáticas generales que hace a la vida social de la humanidad, con un contenido ético.

    Esfuerzo importante de adaptación, mejorando la naturaleza, estilo, orientación de los mensajes y asumiendo de hecho el fenómeno irreversible de la mundialización.

     

    c) Las nuevas relaciones de pertenencia

    “Con la denominación de «desinstitucionalización» o «desafiliación» nos estamos refiriendo a una progresiva independencia de los creyentes de las instituciones religiosas ante la normativa de éstas o los mecanismos de control institucional. En otras palabras, se ha creado un distanciamiento entre la búsqueda del sentido de la vida y la identificación religiosa, estrechamente ligada, aunque no exclusivamente, a las características a las que hemos hecho alusión al referirnos a la religión difusa.” (FR, 93)

     

    Este proceso tiene fuertes implicancias para las religiones tradicionales, ya que implica

    • Distanciamiento del creyentes respecto de la institución
    • Profundo replanteo de las relaciones de pertenencia institucional en general, acrecentando la demanda de cambios y transformaciones en éllas

     

    Hay una erosión de las creencias religiosas validadas institucionalmente, pero esto no lleva a la desintegración. Es una tendencia que actua sobre las instituciones religiosas y las transforma en profundidad, al mismo tiempo que provoca una reorganización global del paisaje religioso.

     

    La reacción confesional ante este fenómeno es inicialmente negativa, denunciada como peligro de vaciamiento institucional.

    “La globalización, pues, resulta, de tal modo, al mismo tiempo una condición que favorece un efecto de la secularización; la ulterior subjetivización de los sistemas de creencia y la dificultad por parte de las instituciones, que ostentan cierto capital de autoridad y de tradición en la historia, para regular dentro de límites seguros y estables sus sistemas de creencias.” (Pace)

     

    “Si bien el proceso de desinstitucionalización no se despliega de la misma manera en las distintas geografias, constituye una instancia clave en la consideración del fenómeno religioso y especialmente en lo que hace al desarrollo de la pertenencia y de la capacidad de contención y control de las instituciones religiosas en el siglo que comienza.” (FR, 94)

     

    1.3. Hay transformaciones religiosas que son características de la iglesia católica en la Argentina

    “Un contexto de crisis que encuentra a la Iglesia católica transitando por su propia crisis institucional, aunque comprometida con la búsqueda de alternativas y aportes frente a las dificultades del país” (FR, 98)

     

    Se dan algunos procesos principales:

    a) Nivel interno

    • Apreciaciones diagnósticas dispares acerca de los cambios y la crisis de fin de siglo: desviación, equívoco, confusión de la posmodernidad; o manifestaciones y signos de transformaciones que requieren interpretación y comprensión.
    • Perspectivas teológicas diferentes que se traducen en prácticas socio-religiosas y tipos de catolicismos diversos.
    • Persistencia de una tendencia tradicionalista y de movimientos que ponderan enfoques ortodoxos, conservadores e integristas.
    • Vigencia de la renovación carismática y de los movimientos eclesiales junto con las propuestas alternativas de compromiso con los pobres y la búsqueda de una perspectiva pluralista y profética.
    • Sectores que alientan una pastoral popular y reclaman mayor compromiso e identificación con los pobres.
    • Relevancia del catolicismo popular y de distintas inciativas teológicas y pastorales de trabajo con sectores populares.
    • Presencia episcopal con tradición prevalentemente conservadora y fuertemente romanizada.
    • Importante crisis en el sector presbiteral y religioso vinculado al replanteo de su perfil e identidad en una sociedad inserta en profundos cambios.
    • Importante crisis en cuanto a la pertenencia religiosa y el protagonismo de los laicos.

     

    b) Nivel externo

    • Declinación de su apreciación como institución garante de sentido
    • Búsqueda de reposicionamiento institucional ante el estado y la sociedad civil
    • Tendencia a la intervención y presión ante el estado en lo relativo a cuestiones vinculadas a la familia, la educación y temas de salud reproductiva.
    • Crecimiento en su valoración ética en la sociedad civil
    • Aumento de su confiabilidad y transparencia por el desarrollo de su trabajo de asistencia y ayuda social
    • Existencia de apreciaciones distintas, e incluso contrapuestas, con relación a su rol en la sociedad: desde los que la ven como poder social o dando sentido e identidad a la nación, pasadno por quienes consideran que siendo una fuerza ética político, debe ser una voz entre otras sin pretender ser la ideología de la sociedad, hasta los que enfatizan la necesidad de su presencia crítica y profética comprometida con los pobres y excluidos.

     

    En base a esto pueden elencarse los siguientes cambios en el catolicismo argentino a inicios del s. XXI:

    a) Cambios y desplazamientos institucionales

    • Contando con la estructura organizativa religiosa más grande del país en cuadros, recursos humanos e infraestructura, presenta algunas modificaciones en relación con el personal eclesiástico y a desplazamientos y estrategias pastorales. Mayor incidencia del clero secular sobre el religioso; desplazamiento de la vida religiosa hacia sectores populares; y desde emprendimientos educativos hacia insersiones pastorales.
    • Valorización del ámbito territorial en contraste con los planteos movimientistas: carpas misioneras, visitas de la virgen, cáritas, comedores, etc.
    • Surgimiento y expansión de la RCC: importancia de lo emotivo y sentimientos, las vivencias como dinámica pastoral general; instancia distinta de lo territorial.
    • Fuertes reclamos de sectores de la iglesia en orden a una mayor participación laical y especialmente de las muejeres.
    • Distanciamiento entre los documentos y las prácticas; entre esfuerzos de participación y responsabilidad en decisiones y tareas, y las dificultades de realizarlas concretamente.
    • El gran número de mujeres presentes y protagonistas no se refleja en lo decisional.

     

    b) De la hehemonía al pluralismo religioso

    “Uno de los hechos más imporantes en la situación religiosa en la Argentina, se vincula a la explicitación de un fuerte pluralismo religioso. Una situación en donde la presencia mayoritaria de la Iglesia Católica, traducida en las creencias y en la gravitación de sus representación histórica e institucional, convive no sólo con las Iglesias protestantes históricas, el judaísmo, el isalmismo, sino también, y muy especialmente con las Iglesias evangélicas pentecostales, y un conjunto de nuevos movimientos religiosos. Esta multiplicidad de organizaciones religiosas ha generado situaciones importantes que aluden a la coexistencia en el campo religioso, y a la diversidad de estrategias pastorales y planteos teológicos.” (FR, 104)

     

    Apreciaciones distintas

    • Expesión preocupante y problemática
    • Aceptación de la diversidad de hecho de características irreversibles

    “Nos encontramos con una presencia múltiple, tanto de organizaciones religiosas como de creencias y manifestaciones que, de hecho, no sólo han puesto fin al monopolio católico de los sectores populares, sino que, además, involucran un desafío teológico y pastoral sumamente relevante. Una realidad social, especialmente en el ámbito urbano que posee una presencia múltiple en el espacio barrial de organizaciones religiosas con presencia territorial, como de agentes religiosos de distintas pertenencias. Agentes que, por otro lado, circulan y despliegan estrategias proselitistas y pastorales tanto como prácticas de reclutamiento.” (FR, 104)

     

    c) Aspectos nuevos o actualizados del pluralismo religioso

    • Existencia de los nuevos movimientos religiosos: más que una reacción ante las carencias de las religiones tradicionales implica un fenómeno complejo emergente ante nuevos elementos presentes en la cultura y la sociedad en general: tecnología, necesidades en las relaciones sociales, vínculos interpersonales.
    • Convivencia en sectores populares de: Relevancia de la creencia religiosa, incrementada. Presencia de un fuerte catolicismo popular. Múltiples organizaciones religiosas y situaciones de cuentapropismo religioso. Religión difusa. Doble pertenencia. Aumento del proceso de individuación y autonomización de los creyentes. Crecimiento de la autoidentificación de católicos a mi manera.
    • Una población que ha incrementado su búsqueda de sentido y su sensibilidad religiosa, apelando tanto a las creencias tradicionales o nuevas como incorporando aportes provenientes de universos simbólicos distintos.

     

    “Un campo religioso heterogéneo donde se encuentran y contrastan distintas lógicas. Se puede constatar así una diversidad de bienes simbólicos, que en lo religioso, han puesto fin al monopolio del catolicismo en los sectores populares, sin bien éste continua siendo la religión mayoritaria.” (FR, 106)

     

    “Un campo religioso que implica, de hecho, replanteos importantes en las religiones tradicionales, especialmente en el catolicismo (tanto en la institución, como en la actitud de creencia y pertenencia de los creyentes), pero sobretodo un gran dinamismo en la presencia de las Iglesias pentecostales y de expresiones mítico-simbólicas-rituales, que acompañaran tanto manifestaciones de «cuentapropismo religioso» como de sincretismos y «bricolages» diversos.” (FR, 106)

     

    “En lo que corresponde a la relación entre las expresiones religiosas y la cultura popular puede visualizarse la importancia de aquellas expresiones que han podido articularse adecuadamente con esa cultura, la cual en un contexto de globalización cultural, aparece caracterizada por importantes cruces culturales. Es en este contexto donde emerge una religiosidad popular inserta en la peculiaridad de las matrices culturales de los sectores populares.” (FR, 106)

    Ciertos movimientos religiosos han tenido la capacidad de síntesis y resignificación, de encarnar los hilos de varias tradiciones religiosas.

    • Han aparecido formas espirituales y místicas que expresan nuevas modalidades de manifestación religiosa. Presencia de una mística popular vinculada a la religiosidad y al catolicismo popular. Expansión de perspectivas espiritualistas o cósmicas (new age).
    • Se ha multiplicado en el conjunto de la sociedad la relevancia del sentir, la apreciación de la importancia de lo cósmico, de una vivencia más personalizada e integrada en la naturaleza.
    • Cierta insuficiencia de las religiones históricas en captar las tendencias místicas que surgen en las sociedades industriales.

     

    d) Del catolicismo a la diversidad de catolicismos

    “Nos encontramos ante un hecho concreto explicitado en términos de una diversidad de manifestaciones de «catolicismo», de modalidades y perspectivas de consideración de éste, pero, sobre todo, de formas de vivenciarlo y de buscar su consolidación social. Para algunos, esta diversidad expresa una multiplicidad de perspectivas presentes en la Iglesia, para otros, esa multiplicidad más que expresión de una diversidad de carismas, manifiesta planteos, visiones e, incluso, enfoques teológicos distintos, que, en algunos casos, implican posiciones contrapuestas con relación a su visión del mundo y la sociedad.” (FR, 109)

     

    “Mallimaci muestra la existencia de distintos tipos de catolicismo que, de una u otra forma, pujan por ocupar un lugar central en la vida de la Iglesia. Desde el catolicismo de certezas pasando por el catolicismo de las comunidades emocionales, hasta el catolicisio testimonial de lo local y el mundo de los excluidos...que aluden a la existencia de una diversidad de expresiones y formas de vivir la catolicidad...Revelan la complejidad del laberinto católico en un momento de fuertes reestructuraciones.” (FR, 109-110)

     

    e) Reposicionamiento religioso en dos sentidos

    • Creyentes y sus posicionamientos en el actual contexto
    • La vida y el funcionamiento de las instituciones religiosas ante los acontecimientos y procesos de fin de siglo

    Nuevas formas que adquiere lo religioso en este momento histórico, tanto como los replanteos y las nuevas modalidades de creencia.

     

     

    1. La lectura de Fortunato Mallimaci[2]

     

    2.1. Autonomía religiosa: creer sin ataduras

    Las transformaciones sociales, políticas, culturales y simbólicas vividas en los últimos años han puesto nuevamente en discusión nuestras concepciones y definiciones sobre la religión y la religiosidad. Libros, investigaciones, revistas y relevamientos realizados en distintos medios académicos están mostrando la importancia de volver reexaminar, reevaluar, redescubrir lo religioso en este fin de milenio. A pesar de la que la mayoría de estos trabajos tienen origen en el ámbito nordatlántico, son un desafío para quienes investigan los fenómenos religiosos en el Cono Sur.

     

    Más aun, la globalización no está significando la imposición de una religión o creencia que expulsa, anula o sustituye expresiones religiosas locales, sino que por el contrario, está significando una profunda reestructuración religiosa donde se combinan, de forma particular y especial, las contribuciones globales con las locales. Se requiere, por lo tanto, mucha precaución, precisión y de muchos estudios de campo de parte de los investigadores.

     

    La sociología de la religión en la Argentina no escapa a esta situación, y debemos lamentar aun, que la producción científica y académica sigue siendo escasa y fragmentaria. Con la finalidad de ir creando lazos, este trabajo busca crear un marco propicio para comparar las actuales realidades religiosas de los países del Cono Sur.

     

     

    2.2. Algunos presupuestos teórico-metodológicos o como dar cuenta de una situación cada vez más compleja

    • Profunda reestructuración religiosa con combinaciones de lo local y lo global.
    • Carácter provisorio del contexto o como vivir con otras certezas: crisis estado bienestar, crecimiento heterogenedidad de la pobreza, desempleo, exclusión. Valoración de la democracia y el pluralismo como parte de la vida cotidiana. Nuevos actores. Mayor relevancia de la subjetividad e individuación. Redimensionamiento familiar. Incertezas en antiguas verdades; desencantamiento de lo anterior, necesidad de reencantar.
    • Hegemonía de la globalización neoliberal excluyente.
    • Importancia MCS como dadores de sentido y creadores de consenso y sentido común.

     

     

    2.3. El mapa religioso urbano o como no perderse en el laberinto de las creencias

    El caso argentino puede llamarse campo religioso ampliado donde los diversos actores luchan y compiten en todos los niveles por la definición legítima y verdadera de lo que es religioso. Se presenta de tres maneras:

    • Religiones instituidas de expresión pública
    • Religiones difusas
    • Religiones seculares

     

    1. 3.1. Las religiones instituidas y de expresión pública

    Se trata de prácticas religiosas cuyas mediaciones se expresan en grupos organizados con actores, especialistas unos y consumidores/creadores otros, que aparecen como tales formando parte del campo religioso instituido, donde los conflictos con el esado y la sociedad son permanentes, aunque se expresan de diversas maneras de acuerdo con el tipo dominante de esta relación.

     

    Una primera y fundamental constatación. Vivimos en Argentina una profunda transformación del campo religioso donde el monopolio católico creado, consolidado y desplegado desde 1930 hasta los años ’80 se quebró. Identidad argentina, a nivel de amplios sectores populares (por ejemplo), ya no es más sinónimo de identidad católica. Producto de transformaciones culturales, religiosas, militares y políticas, y por el surgimiento de la disidencia evangélica en los espacios públicos, en especial pentecostal. Este es uno de los principales elementos a ser considerados a la hora de analizar la situación actual. La regulación católica deja de ser la única privilegiada en la relación Estado-sociedad-grupos religiosos, surgiendo nuevos actores que diversifican sus pertenencias, produciéndose nuevas competencias en un mercado de bienes simbólicos cada vez más desregulado.

     

    En los niveles estatal y social esto está siendo expresado en cambios en las leyes, costumbres y reglamentaciones. La última reforma constitucional de 1994 eliminó la cláusula por la cual el presidente debía ser católico y, al mismo tiempo, conservó el artículo segundo de la Constitución Argentina que dice: “El gobierno federal mantiene el culto católico, apostólico, romano”. El Registro de Cultos No católicos creado en 1943 y reformado por la última dictadura militar está en vías de ser modificado por diversas leyes en el Congreso. El crecimiento de la disidencia ha implicado que que grupos anticultos y antisectas presionen a la clase política, al parlamento y los medios de comunicación para «detener la invasión de las sectas que destruyen la identidad nacional», «prohibir las sectas peligrosas» o «alertar sobre lavado de cerebros».

     

    A nivel institucional, dos son los principales mundos en disputa, aun cuando con medios, estructuras y apoyos diferenciados. Nos referimos al campo católico y al campo evangélico, traspasados ambos por experiencias de tipo iglesia, secta y mística.

     

    El mundo católico continua siendo ampliamente mayoritario e nuestro pais. No solamente por la presencia institucional, implicación de personas y movimientos religiosos, sino también por su presencia cultural, comunicacional, educativa, política, económica, social y simbólica en todo el país. La presencia católica en la sociedad no está excenta de ambivalencia y contradicciones, aspectos ligados a una religión de amplia difusión-que permea a los sectores de la vida social, caracterizada por una gran dotación de estructuras e instituciones- y en búsqueda de permanentes posiciones de fuerza para desarrollar su misión religiosa. Es un mundo, una cultura, donde su influencia política y social sigue siendo considerable.

     

    El campo católico vive, a su modo, el actual proceso de reestructuración con profundas divisiones y conflictos en su interior. Investigar el catolicismo es anlizar el conflicto al interior de un consenso construido, historizado donde las relaciones interior-exterior son constantes. La identidad, el papel en la tarea cotidiana a ser practicada en el siglo XXI es el telón de fondo de las principales disputas y autocomprensiones. El crecimiento de la pobreza y la exclusión social vuelve a mostrarlo activo, apareciendo como una de las principales instituciones con críticas públicas al actual modelo neoliberal de ajuste.

    El catolicismo integral (romano, social. De masas, que penetra todos los espacios, dogmático con su estrategia de cristianizar a la sociedad con sus diversos proyectos de humanismo integral, desarrollo integral, liberación integral, comunitarismo integral y evangelización integral), que durante décadas monopolizó el espacio eclesiástico privilegiando la relación con el estado y las clases dirigentes empresarias, militares y sindicales, hoy se ve jaqueado por dos procesos innovadores con características más o menos sectarias de acuerdo con los grupos. Por un lado, las conunidades emocionales con su relación ambigua con respecto a la modernidad (donde la Renovación Carismática es su expresión principal pero no la única), y que hoy aparecen “compitiendo por los fieles” con los grupos pentecostales tanto en los niveles medios como populares. Por otro, las redes de experiencias católicas ligadas a e insertas en sectores populares, discriminados y excluidos, que piden posturas críticas frente al estado y al modelo neoliberal, proponiendo un catolicisimo flexible en la identidad y en los dogmas e intransigente en la defensa de los derechos humanos y sociales. Catolicismo de certezas, catolicismo de emociones, catolicismo de diversidad, donde cada uno tiene su propia comprensión de lo religioso, de la modernidad, del individuo, de lo social, de lo vivencial, de lo organizativo.

     

    Proceso acompañado en los últimos años por un resurgimiento de pequeños grupos católicos nacionalistas unos, militaristas otros, intolerentes, todos los demás, que rechazan el actual proceso de pluralismo y democratización por sentir amenazada la identidad católica y argentina...

     

    La institucionalidad católica debe enfrentar diversos desafíos. ¿Cuánta emoción cuestionadora de reglas, dogmas y jerarquías está dispuesta a tolerar en su seno? ¿Cuánta diversidad podrá ser contenida? ¿Cuánta intolerancia católica podrá soportar una sociedad cada vez más pluralista?.

     

    El campo evangélico, especialmente el pentecostal, es el que más ha crecido en términos de presencia pública en los últimos quince años, tanto en Argentina como en América Latina. En tanto, no se dio en nuestro país la avalancha o crecimiento espectacular pronosticado por las autoridades eclesiásticas católicas o por los grupos anti-cultos. La seducción de lo nuevo y los datos de informantes comprometidos con la causa no deben hacernos perder de vista nuestro rigor conceptual. Hoy contamos con numerosos trabajos e investigaciones que dan cuenta del fenómeno con diversas evaluaciones. En el caso argentino no es fácil obtener cifras precisas de la magnitud del fenómeno. Los relevamientos y sondeos hablan de una cifra aproximada del 10% de la población. En los estudios etnográficos realizados en la Capital Federal y Gran Buenos Aires, «mapeamos» en barrios específicos la densidad ecológico de este crecimiento a partir de templos, casas dedicadas al culto y participación cotidiana en las actividades grupales, mostrando como el número de evangélicos iguala (y en algunos casos supera) al de los católicos practicantes cuanto mayor es la situación de pobreza y exclusión. Una vez más debemos recordar que el número de practicantes habituales en cualquier culto es ampliamente minoritario frente al gran número de fieles por cuenta propia.

     

    La tentativa de crear un nuevo movimiento social de origen evangélico hasta el momento se abortó. Contrariamente a otros países del área la creación de partidos de “hermanos” o de orientación evangélica no ha dado hasta hoy resultado en la Argentina. El objetivo de obtener al menos un diputado en las elecciones de 1995 no pudo concretarse. Parecería que un amplio número de pastores evangélicos prioriza las relaciones con los dirigentes de los partidos nacionales y provinciales por sobre la formación de sus propias organizaciones políticas, y que los fieles evangélicosno consideran necesario expresar su identidad religiosa en el campo partidario, al menos por ahora.

     

    Por el contrario, cuando se trató de temas “específicamente” ligados a la subsistencia y legitimidad del campo evangélico, si existió unidad en la diversidad. Esto sucedió en la marcha al Congreso nacional para pedir la aprobación de la nueva ley de cultos en 1993.

     

    El campo evangélico instituido puede agruparse en cuatro grandes áreas

    • La Federación de Iglesias Evangélicas Argentinas (FAIE): que reúne a las iglesias llamadas protestantes históricas.
    • La Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA): integrada por los Hermanos Libres y los Bautistas.
    • La Confederación Evangélica-Pentecostal: iglesias pentecostales más antiguas.
    • El Consejo de Iglesias y Pastores de la República Argentina (CIPRA) que agrupa comunidades pentecostales independientes, menores y recientes.

               

    Estos grupos cuentan con una amplia red de asistencia y promoción, emisoras de radio y publicaciones. Entre las principales: El Estandarte Evangélico, El Expositor Bautista, El Puente.

     

    El campo evangélico se completa con el llamado movimiento neopentecostal y de reavicamiento. No participa de ningún tipo de organización, a partir de sus campañas, actos masivos, usando los MCS alimenta, anima y revitaliza, no sin conflictos a los diversos grupos evangélicos constituidos. Salud, prosperidad y guerra espiritual, expulsión de demonios son su claves.

     

    Junto a estas dos experiencias mayoritarias existen otros grupos organizados para la práctica religiosa: Judíos, Musulmanes, Espiritistas, Testigos de Jehová, Mormones, grupos afro-brasileños como el Umbanda, tienen una presencia reconocida y pública. En los últimos años han surgido nuevos grupos organizados, especialmente con influencias orientales como Budistas, Hare Krishna, Iglesia de la Unificación, etc.

     

    El estado y los grupos dominantes buscan poner límites a estas organizaciones. Querer controlar, vigilar y regular a los grupos religiosos no legitimados históricamente, sigue siendo un de sus objetivos (intento de una nueva ley de cultos). Sectores importantes de la sociedad muestran intolerancia y discriminación ante lo extraño y diverso.

     

     

    1. 3.2. Las Religiones difusas

    Se trata de aquello que varios autores han venido definiendo como religión “difusa” o “implícita” (que en el caso argentino tiene relación con la experiencia y la cultura católicas) donde, en la búsqueda de sentido y de trascendencia, la relación con lo institucional es autónoma, mínima o inexistente: son los católicos o cristianos sin iglesia. Según estos autores la tensión con lo sagrado no se resuelve en la religiosidad orientada eclesiásticamente, sino en una religión difusa, según la forma y la creencia difundida en el cuerpo social (Cipriani).

     

    Gran parte de la religiosidad de los argentinos proviene de este catolicismo y cristianismo difuso. ¿Quién no es católico en la Argentina? Jueces, dirigentes sindicales, políticos, jugadores de fútbol, militares, empresarios, profesores, obreros, desempleados expresan, a su manera, esta indentidad difusa. Las diversas religiosidades y devociones populares, con su particular relación con lo sagrado, con lo trascendente y con lo emocional son una nítida expresión de cómo se expresa y se da sentido a lo religioso. Vírgenes, santos, patronos, héroes y heroínas locales, oraciones y fiestas religiosas remiten a un catolicismo-donde la presencia mariana es garantía de identidad religiosa- recreado, hecho a medida de los “consumidores” y con una gran distancia de dogmas, preceptos y recomendaciones eclesiásticas.

     

    Nuestras investigaciones en la vida cotidiana de hombres y mujeres “nómades” van mostrando actores y actrices religiosos que montan y remontan sus identidades a partir de la apropiación y el consumo de lo sagrado y trascendente proveniente de diversas experiencias y símbolos. Estamos en presencia de una autonomía religiosa donde el actor religioso deja de ser pasivo para transformarse en elector de sus propias creencias. Esta dinámica activa de interacción entre diversas religiosidades supone abandonar categorías que ven en el sincretismo desvíos populares de religiones ortodoxas. Ni religiones populares opuestas a religiones dominantes, ni religiones de laicos frente a la de los especialistas. Se trata de religiones híbridas (Canclini) donde las fronteras entre lo popular/masivo y lo culto/erudito se va diluyendo, deshaciendo los límites estrechos que antes separaban a los diversos grupos. Se pasa de una identidad dada, fija, previsible e inmóvil a otras creadas, móviles, imprevistas y flexibles. Estas creaciones son hechas más a partir de creencias, conceptos y sentidos próximos a “mis” necesidades y clases sociales de pertenencia que a “fidelidades cautivas”.

     

    Así es posible unir la asistencia a alguna manifestación católica de masas como San Cayetano o acompañar una peregrinación a Luján, solicitando pan, trabajo o salud con la lectura sobre energía positiva de algún autor norteamericano u oriental; participar en alguna ceremonia pentecostal (en los medios o en algún cine/teatro), en alguna ceremonia de cura o afro-brasileña en caso de problemas familiares, escuchar de vez en cuando a la predicadora de los Testigos de Jehová, sumarse a alguno de los numerosos grupos de auto-ayuda que funcionan en la parroquia, usar los recursos del o la curandera vecina, las cartas de esta o aquella astróloga, participar de un curso de yoga o control mental en la parroquia o club próximo y, por supuesto, asistir a los encuentros de preparación de baustismo de una hija o ahijada.

     

    Parecería que cada vez son menos aceptadas las creencias únicas y cautivas, al mismo tiempo que el proceso de secularización propio de la modernidad nos hace vivir en lo social, económico y político como si Dios no existiera. La secularización avanza diseminando e individualizando lo religioso en espacios locales con características propias.

     

    Otros hablan de una religiosidad flexible/fluctuante (Hervieu-Léger): experiencias que seducen mendiante la fascinación de lo sagrado. O de nebulosa místico-esotérica. Estaría respondiendo a nuevas sensibilidades propias de un sector de la sociedad postmoderna, con numerosas redes informales de tipo New Age, en busca de vida interior, desarrollos del pontencial humano, armonía, sabiduría, mística, medicinas alternativas, etc.

     

    En una cierta óptica es como si el compromiso social y colectivo utópico de los ’60 y ’70 se hubiese trasladado a la esfera individual. Una autor lo llama modelo holístico-individual: se presenta como un sistema global, holístico, al mismo tiempo interactivo, sensorial e inteligente, y aprehende de forma completa lo que antes compartía (Weil)

     

    1. 3.3. Las religiones seculares

    Se trata de analogías que ciertos procesos sociales presentan con las manifestaciones religiosas dominantes, especialmente con el cristianismo. Ritos, liturgias, jerarquizaciones, demadas de sacrificios, sacralizaciones no se dan sólo en los fenómenos considerados como religiosos, sino que se reproducen en otros espacios sociales. Una comprensión inclusiva de la relación entre lo sagrado y lo religioso, entre la experiencia inmediata de lo sagrado y la administración religiosa de lo sagrado permitirá considerar esta analogía.

     

    Se trata de dar cuenta de la diseminación de lo religioso en otros espacios sociales. Las manifestaciones religiosas en otras esferas no consideradas como tales. La sociología ya trabajó este tema para las formas políticas (socialismo, comunismos, nacionalismos asumidos como experiencias mesiánicas y milenaristas). Hoy se ha trasladado a otros ámbitos. Especialmente al mundo económico con la analogía entre Dios y el Mercado, la mano invisible y equilibradora. Hay que creer, confiar y esperar -afirman algunos economistas convertidos en nuevos gurúes- que el mercado tiene la solución.

     

    Espacios festivos y rituales de una sociedad ciudadana son presentados hpy como una experiencia extraordinaria. El individuo toma contacto con lo sobrenatural y es invitado a sobrepasar los límites naturales, a vivir en un clima de éxtasis y trance. Se crea una tensión entre el héroe o atleta, el líder del conjunto musical y los simples consumidores, espectadores; entre los virtuosos y los simples mortales; entre el carisma del campeón y la relación de fanatismo con sus seguidores.

     

    En el caso de nuestro país, festivales masivos de música, espectáculos deportivos, el culto al cuerpo, etc. aparecen como manifestaciones de vida cotidiana propias de una sociedad que excluye, asila y angustia, en la cual lo que participan de ella buscan procurarse un mínimo de vinculación con los demas miembros de la misma sociedad, pudiendo atribuirle un significad religioso.

     

    2.4. Conclusiones inciertas

    Teniendo en cuenta el contexto actual de nuestro país inserto en una globalización excluyente y dada la particular conformación de un campo religioso ampliado, es importante mostrar los principales rasgos de esta nueva situación religiosa que nos permita hacer una comparación entre países. Estos rasgos son:

     

    a) Proceso de desinstitucionalización, de distanciamiento de todo lo que significa pertenencia institucional rígida y a largo plazo, especialmente en el campo católico. Proceso de reinstitucionalización en otros grupos religiosos con fuertes contenidos emocionales, especialmente Pentecostales en el nivel popular y carismáticos en los niveles medios.

     

    b) Emergencia de nuevas experiencias religiosas que consiguen fascinar y encantar, en las cuales la comunidad emocional y la vivencia ya de la fiesta del cielo es uno de los principales referentes. Vivencia emocional que atraviesa el conjuntode los grupos religiosos, mostrando un clima de época. Existe una sed de experiencias de lo fascinante, de lo misterioso, de lo que da sentido interior, afectivo e individual.

     

    c) Quiebra del monopolio católico en sectores populares, emergencia de una pluralidad religiosa a nivel de grupos sin que esto signifique, actualmente, un pluralismo religios global, donde cualquier grupo religioso tenga las mismas posibilidades ante la ley, el estado y la sociedad. Las discusiones sobre leyes y decretos son un síntoma de esta nueva realidad.

     

    d) Reestructuración católica en varias dimensiones: oposición institucional cada vez mayor a los planes de ajuste (valiéndose de su ancestral anti-liberalismo y de la amplia red de promoción y presencia popular); politización creciente de sus cuadros juveniles; conflicto creciente entre el cairsma de función y el carisma de personas y grupos ligados a comunidades emocionales; lento pero persistente distanciamiento de lo estatal; crecimiento de un polo carismático y de otro neo-integralista.

     

    e) Lo religioso, aflojadas las amarras institucionales, estpa infiltrándose por todo los costados de la vida social y cotidiana, exigiendo de nosotros una revisión del concepto de campo religioso. Expansión en dirección de otros espacios, sea como religión “secular”, sea como presencia de especialistas religiosos en los campos de la salud, la educación, la economía, la cultura, la sexualidad y la moral. Hay que resaltar que la relación entre lo religioso y lo político sigue vigente en nuestro país. La pregunta no es si existe o no la relación sino cómo ésta se expresa.

     

    f) Crecimiento de la religión difusa, de cierta indiferencia que no implica increencia. Las mediaciones institucionales habían dirigido y controlado el campital simbólico y religioso. Hoy parecería que una parte del acervo simbolico religioso vaga libremente, a disposición de quienes quieran usarlo y apropiárselo.

     

    g) Fortalecimiento de la autonomía religiosa, de la construcción individual y subjetiva de las creencias, de la necesidad de creación de ciudadanía religiosa o no meramente de clientes o consumidores religiosos.

     

    h) Crecimiento de creencias religiosas con fuertes contenidos identitarios, de búsqueda de certezas en un momento de incertezas. Esto atraviesa el conjunto de grupos religiosos on el surgimiento de grupos que combaten la secularización y la pérdida de identidad, especialmente en los espacios públicos. Se trata de la contrafase de la globalización uniformante.

     

    En síntesis, una sociedad cada vez más religiosa, distanciándose lenta y silenciosamente del imaginario institucional dominante (un pos-catolicismo se expande de hecho) y con una creciente creación individual de sentidos, destacándose una autonomía religiosa. Estamos muy lejos del ocaso de las religiones institucionalizadas. Sus recursos sociales, culturales y simbólicos se mantienen vigentes. Por otro lado, la quiebra del monopolio católico e integralista y la diversidad ya presente no se convierten aun en pluralismo. Los signos de estigamatización y discrininación en relación con ciertas creencias religiosas, así como los conflictos que surgen en la vida cotidiana por marcar los espacios exclusivos, muestran que la ciudadanía religiosa es un proyecto inacabado. ¿Son estos los rasgos de una coyuntura transitoria o las señales de lo que será la religión en la posmodernidad?

     

     

    1. La lectura de Daniel Miguez sobre el campo religioso pentecostal argentino[3]

     

    3.1. Los cambios

    Los cambios en el campo religioso argentino a partir de los años ’80 pueden caracterizarse del siguiente modo:

    • Desde 1983 ha habido una libertad religiosa más amplia debido al fin de la dictadura militar. El costo de la disidencia religiosa es menor.
    • Grupos religiosos alternativos, aun dentro del catolicismo, han experimentado un crecimiento y aparecen dispuntando el campo religioso con las fuerzas tradicionales, de modo que se verifica una diversificación de la cultura religiosa y un consecuencia pluralismo religioso, más fuerte en el segundo cordón urbano de Buenos Aires. Ha emergido algo de mercado religioso dentro del cual las personas se comportan como consumidores, comprando entre las opciones disponibles la que mejor cuadra a sus necesidades.
    • Estas transformaciones permiten una mayor visibilidad social de grupos religiosos alternativos, que a su vez produjo una reacción en la sociedad, especialmente en los MCS, que acrecentó la conciencia de la diversidad religiosa.

    Muchas opciones religiosas están disponibles, en parte porque aparecieron nuevos grupos religiosos, pero también porque las alternativas religiosas ya existentes se volvieron más visibles. La gente se siente más libre para cambiar de una opción a otra, e incluso de crear su propio recorte combinando elementos diversos. No obstante el medio aun describen las reacciones contra la tendencia a la diversificación religiosa y los consecuentes esfuerzos de reconstruir el antiguo monopolio del mercado religioso. No todos los sectores de la sociedad aceptan esta fácilmente esta nueva realidad.

     

    El catolicismo aun ejerce una poderosa influencia en las afiliaciones institucionales: la gente en general se declara a sí misma católica.

    En lo que se refiere a la práctica, la imagen de un catolicismo dominante disminuye y la disparidad entre la afiliación institucional y la práctica actual aparece.

     

    Los Evangélicos aparecen claramente como la fuerza disidente más fuerte con un 72% de afiliados activos, en contraste con el 24% de los católicos.

     

     

    Católicos

    Evangélicos

    Protestantes

    Judíos

    Otros

    Total

    Regularmente

    24%

    72%

    36%

    8%

    36%

    25%

    Ocasionalmente

    54%

    17%|

    18%

    42%

    18%

    48%

    Nunca

    23%

    11%

    45%

    50%

    45%

    26%

    Roemers 1992

     

    La disparidad entre creencias actuales y la afiliación institucional:

    • 96% creen en Dios
    • 80% se consideran a sí mismos católicos. El 33% de estos creen en la re-encarnación, 22% en la posibilidad de adivinar el futuro y han consultado videntes. 39% creen en que las estrellas y planetas pueden intervenir en su futuro (Horóscopo). 18% piensa que gente de otros planetas pueden intervenir en sus vidas.
    • La afiliación institucional y la creencia no necesariamente coinciden. Existe una pluralidad detrás de la máscara del credo institucional. Existe la idea compartida de que los seres sagrados y fuerzas pueden intervenir en la vida cotidiana.

     

    3.2. El campo evangélico

    Los grupos religiosos disidentes que más crecieron durante los ’80 fueron esencialmente Pentecostales.

    Este crecimiento afecta

    • Al campo religioso en general
    • A la iglesia católica, provocando su fuerte reacción
    • Al campo Evangélico
    • Campo Pentecostal mismo

     

    Una tipología del campo Evangélico

    a) Iglesias históricas o iglesias protestantes principales

    Llegaron a la Argentina en la primera mitad del XIX: Iglesia reformada Holandesa, Luteranos, Metodistas, entre otras. Eran principalmente iglesias traídas al país por inmigrantes europeos y, debido a las limitaciones lingüísticas y de libertad religiosa, permanecieron esencialmente como iglesias étnicas, no teniendo un celo evangélico real y sin experimentar ningún crecimiento significativo. Diferenciándose del énfasis fundamentalista de las iglesias Evangélicas que vinieron luego, comenzaron a asumir una teología más liberal. Las diferencias entre estos grupos comenzaron a ser más marcadas en los ’60 y llevaron a considerables divisiones.

    b) Iglesias Evangélicas: las iglesias más representativas de este grupo son los Bautistas y la Plymouth Brethren. Influenciadas por el segundo desperar espiritual norteamericano, eran esencialmente grupos misioneros de origen norteamericano. Eran fundamentalistas y llenas de celo evangelista y proselitista.

     

    c) Iglesias Pentecostales:

    Experiencia del don de lenguas y el bautismo en el Espíritu, énfasis en el rol de Jesucristo como sanador, salvador y rey que vendrá de nuevo. No son pretensiones abstractas sino que implican una experiencia personal de fe en la que hay una clara presencia de lo sagrado en la vida cotidiana. Aparece en Argentina en 1910 traído principalmente por inmigrantes italianos y suecos que habían sido convertidos en USA y que luego trajeron la palabra al Cono Sur. Fue por inmigrantes casuales y no por medio de misioneros enviados por iglesias específicas que este tipo de religión entró en el país. Durante los ’30 y ’40 la presencia misionera se incrementó, pero fueron las iglesias locales las que establecieron contacto con sus pares USA y no al revés.

     

    d) Neo-Pentecostalismo: Durante las últimas dos o tres décadas una nueva forma de Pentecostalismo apareció en Argentina. Doctrinalmente: enfatizan menos en la santificación y el bautismo en el Espíritu y más en la sanación, teología de la prosperidad y guerra espiritual. Hay menos fuerza en la vida congregacional, amplio uso de los medios de comunicación y una organización eclesial más parecida al marketing.

    • En la teología de la prosperidad se pone mucho énfasis en las donaciones de los creyentes a la iglesia en orden a recibir dones de Dios.
    • La guerra espiritual (el mundo está atrapado en una guerraentre fuerzas divinas y demoníacas expresadas en forma de buenos y malos espíritus y ángeles) tiene dos niveles: el primero, más tradicional en el pentecostalismo, es el nivel “a ras de tierra”, las experiencias personales como enfermedad, mala fortuna económica, problemas familiares, son explicados como parte de la guerra. Los problemas son causados por fuerzas diabólicas y la cura consiste en exorcizar a los espíritus malos en el nombre de las fuerzas buenas, divinas. En un nivel más general, la idea es que cada región o país o subcultura está cautiva por ataduras satánicas y que para evangelizarlos, es necesario identificar a los espíritus malos y luego liberar a la región de estas fuerzas. Este segundo elemento no es siempre aplicado.

     

    3.3. Desarrollo:

    a) Durante los ’60 el campo evangélico argentino fue permeado por fuerzas divergentes.

    • Las iglesias históricas asumieron un mayor compromiso social con posiciones cercanas a la teología católica de la liberación. Este grupo se asoció con la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE).
    • En oposición a este grupo, las iglesias más fundamentalistas que cuestionaban a las anteriores por comprometerse con organizaciones seculares y ecumenismo, crearon una organización opositora, la Asociación de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA). No aceptaron completamente a los Pentecostales por considerar sus manifestaciones religiosas demasiado efervescentes. Los Pentecostales se asociaron en la Confraternidad Evangélica Pentecostal (CEP), más cercana a la segunda que a la primera.

     

    b) Durante los ’80 el campo Evangelico cambió redefiniendo los conflictos entre estas asociaciones. Estos cambios se debieron ampliamente al crecimiento del Pentecostalismo, más particularmente el de ciertos ministerios Neo-Pentecostales.

    • El primer ministerio que indujo estos cambios fue liderado por el Reverendo Cabrera: Visión de Futuro. Pastor Pentecostal por muchos años, creó este ministerio independiente en 1972. Experimentó su más grande crecimiento entre 1979 y 1985 pasando de 30.000 a 145.000 personas.
    • Los otros dos ministerios que lideraron el crecimiento fueron: Ministerio de Ondas de Amor y Paz del pastor Anibal Gimenez y Mensaje de Salvación del pastor Carlos Anacondia. Ambos conversos recientes que usaron estrategias de evangelismo de masas para desarrollar ministerios muy exitosos, especialmente entre 1986 y 1990. El ministerio de Giménez fue especialmente responsable de la visibilidad del Pentecostalismo durante la década, por su programa de radio y TV y a su hábito de mezclarse con artistas famosos. Estos no son los únicos responsables del crecimiento y no son los más grandes en el país. Pero su crecimiento explosivo y su carácter público fueron los promotores de cambios en el campo evangélico

     

    c) El crecimiento del Pentecostalismo

    En 1895 sólo el 0,7% de la población se declaraba Evangélica; de este total el 79% eran extranjeros, básicamente evangélicos de trasplante o inmigración. El 1947, los Evangélicos crecieron hasta el 2% de la población, aun debido a los Evangélicos de inmigración. En 1960 se expandieron solo hasta el 2,6% por la reducción de la inmigración. El crecimiento pequeño se debió a la conversión de gruos étnicos (aborígenes) en el sur y norte del país. Es claro que entre 1895 y 1960 el avance evangélico en la Argentina era muy escaso y que las iglesias evangélicas estaban formadas por grupos étnicos o migratorios más que por la conversión de nacionales.

     

    En torno a los ’90 la imagen había cambiando completamente. A principios de los ochenta eran el 3% y a inicios de los ’90 pasaron a ser el 10% de la población. Entre el inicio de los ’80 y el inicio de los ’90 el número de Evangélicos se triplicó.

    Para dar el ejemplo de la ciudad de Buenos Aires muestra que en 1920 había una sola iglesia, en 1950 seis, 1970 diesiceis, 1980 treinta y seis y 1992 ciento veinte.

     

    Este crecimiento se verificó principalmente entre los estratos más bajos de la sociedad (clases bajas y medias bajas) El crecimiento de los evangélicos se debió claramente a los Pentecostales.

     

    La evolución de iglesias Pentecostales inscritas en el Registro Nacional de Cultos:

    • 596 (1979)
    • 1729 (1991)

    Bautistas 15 a 33

    Adventistas 6 a 11

    Históricas 33 a 57

     

    En Buenos Aires las iglesias pentecostales se expandieron de 36 a 120 entre 1982 y 1992. Mientras que todos los otros grupos evangélicos juntos solo crecieron de 73 a 90.

    Dentro de esto los tres ministerios mencionados fueron los principales responsables .

     

    El crecimiento del Pentecostalismo y específicamente del Neo-Pentecostalismo ha creado fuerzas centrífugas y centrípetas en el campo Evangélico:

    • La reacción de ciertos grupos católicos y de los medios contra las iglesias Pentecostales en crecimiento crearon una unificación defensiva del campo Evangélico.
    • Apreciando el éxito de las estrategias evangelistas, ciertos grupos fundamentalistas han abrevado del expresivo ritual de los Pentecostales y especialmente neo-pentecostales, adoptanto incluso algunos elementos de la doctrina de la guerra espiritual.
    • Algunos grupos Pentecostales han percibido la necesidad de un mayor compromiso social adoptando elementos doctrinales de grupos liberacionistas, mientras que las iglesias históricas observando el éxito de los Pentecostales en su conexión con las clases bajas, reconocen la necesidad de recuperar cierta espiritualidad que aparece como la principal demanda de la gente a los grupos religiosos.

     

    La consolidación y crecimiento de ciertos grupos Neo-Pentecostales han creado tensiones entre las iglesias Pentecostales “tradicionales” y los nuevos tipos de ministerios.

    • Se acusa a los primeros de traicionar el habitual énfasis en la santificación y el compromiso y sobreestimar el exorcismo espectacular y el comportamiento consumista de los que va a la iglesia.
    • El Neo-Pentecostalismo acusa a los tradicionales de atarse a métodos y doctrinas anticuados.

    Estas diferencias son relevantes en el nivel de lo hacedores de políticas y los pastores de rangos más elevados. En los niveles más bajos de la organización parece darse una creciente adopción de la doctrina neopentecostal por parte de los pastores tradicionales, debido a su éxito. Pequeñas unidades de ministerios supuestamente Neo-pentecostales mantienen en gran parte las prácticas del Pentecostalismo tradicional.

     

    [1] Cfr. A. AMEIGEIRAS, “El fenómeno religioso en la sociedad argentina: crisis y transformaciones en el catolicismo a comienzos del siglo XXI”, en GRUPO FARRELL (ed.), Crisis y reconstrucción. Aportes desde el pensamiento social de la Iglesia, vol. 2: «Dimensión social y ético-cultural», San Pablo, Buenos Aires 2003, 83-114 (en adelante: FR)

    [2] Cfr. F. MALLIMACI, “A situacao religiosa na Argentina urbana do fim do milenio”, en ORO, A.-C.A. STEIL (orgs.), Globalizacao e religiao, Vozes, Petropolis 1997, 73-92 (en adelante SR)

    [3] Cfr. D. MIGUEZ, Spiritual Bonfire in Argentina: Confronting Current Theories an Etnographic account of Pentecostal Growth in a Buenos Aires Suburb, CEDLA, Amsterdam 1998 (en adelante SB).

     

Año 2009

Encuentro 2009 La “Teología India”

La “Teología India”

Apuntes de Eduardo de la Serna en el 23º Encuentro anual de

Curas en la Opción por los Pobres

 Eleazar López (11 de agosto 2009)

 Es reconfortante encontrar rincones de esperanza en la Iglesia en estos momentos, como este grupo.

Acabo de llegar de la reunión de ENDEPA, también un espacio de crear las posibilidades de que otro mundo es posible.

No soy un académico, y quiero compartir 4 puntos: 1. la importancia de lo indígena; 2. conocimiento del antes del contacto con el mundo que llegó de Europa; 3. durante el contacto; 4. el ahora.

Mucho de esto ya está escrito (libros o digital). Pero el material es el reflejo de momentos y procesos, y no necesariamente representa el presente. Por eso es interesante hacer una reflexión de lo específico del aquí. Aquí hay un modo de ver y es necesario que aparezca.

  1. - Importancia de lo indígena.

 Acá se usa ‘aborigen’, que sólo acá lo usan. No importa tanto lo conceptual, sino qué está en el corazón de las personas. Empezando por lo conceptual, ¿qué queremos decir con ‘aborigen’? Tiene que ver con estar desde el origen. Parece que se buscó una terminología que no fuera despectiva como era “indio”. Corresponde a una época: los últimos 100 años para no tener las connotaciones negativas (en México se prohibió el término “indio” reemplazado por “indígena”). Esa era la intencionalidad, pero tiene el problema de sólo encubrir la realidad del indio, porque las relaciones siguieron iguales. Lo recientemente ocurrido en Perú es un ejemplo: el argumento era que son un obstáculo al desarrollo a la economía que las transnacionales traían al país; pero a su vez era decir que no producen, que son “de segunda”. Los términos ‘originario’, ‘indio’, ‘indígena’, ‘nativo’, suplen el término ‘indio’. ¿Quién es el indio? ¿Existe realmente? Es una invención, no somos de la India. Una sociedad nombra a un grupo humano desde sus categorías, y no desde la mirada del otro. Miramos no lo que es sino lo que no es. El indio “no es”… En el pensamiento generalizado ¿qué es? El no civilizado, no igual, no yo, no persona, sin derechos, no europeo, no cristiano… no (plenamente) humano. El trascurso de 500 años al final queda, cuando a uno le preguntan qué es, y responde lo que no es. Ahí está lo terrible de una relación que destruye una identidad y ya no sabe lo que es.

No sabemos qué somos se respondió en una reunión, ni sabemos qué éramos, ni somos lo que quieren que seamos. Los formadores de curas y pastores indígenas los fueron llenando de vestidos que nos han puesto. Y ya no es tela, se ha convertido en carne. ¿Cómo encontrar una identidad que nos defina? Podemos decir lo que los demás dicen de nosotros; pero lo que decimos que somos recién empieza a decirse; empieza ahora a emerger. Los zapatistas se enmascaran para mostrar que eso es lo que la sociedad quiere de los indígenas.

Hay indígenas que rezan en latín. Al empezar el movimiento de reflexión le preguntamos a los indígenas cómo debían ser los sacerdotes indígenas, y la respuesta fue un perfecto clérigo romano. Hay un modelo que se ha impuesto violentamente. En el seminario, yo era un perfecto aristotélico. Aunque me costó, se burlaban cuando aprendí a hablar español (por ejemplo los géneros de los sustantivos o los plurales; porque las lógicas de los idiomas son diferentes). Hasta que me preguntaron, ¿qué queda de indígena en ti? Me cuestionó enormemente. ¿Qué quiero que quede? Muchos dan ese paso por no tener ya alternativa; y muchos quedan en la mitad del camino.

En nosotros bullen dos amores, el amor a la Iglesia, a la que entramos libremente, y el amor a nuestro pueblo. En la Iglesia tenemos elementos positivos y otros que no lo son tanto, y de nuestro pueblo lo mismo. Pero no hay armonía, son dos mundos que chocan. Pero esos dos amores se pueden armonizar. Existe un camino legítimo, válido. Queremos hacer lo que Agustín y otros: pensar desde nuestras raíces. Hay algunos que optarán por uno contra el otro, mientras que nosotros queremos encontrar los dos amores. Eso es parte del problema, ¿qué es lo indio?

Hemos aprendido a subsistir frente al de afuera, y respondemos lo que pregunta el sociólogo, el antropólogo, el político…

Han entrado al menos 4 conceptualizaciones para la identidad indígena:

 

(A) la “raza”, lo biológico. Es indio el que tiene sangre india, rasgos, una fisonomía que corresponde al indio. Pero, ¿quién define? Se crea un estereotipo, y entonces “este es el indio”. Y esto funcionó durante mucho tiempo. Hay libros sobre eso. Pero esto esconde un problema: que el paradigma para medir es la raza blanca. Según se parezca a la raza blanca se aumentará la dignidad. El otro extremo es el negro y el indio quedó como medio humano. Ver a un indio tan similar físicamente al blanco es raro, y entonces ya “no es indio”. Pero las características se ponen desde afuera, no da el parámetro de lo que yo pongo como humano. Por eso este criterio no basta. Si sólo es el criterio “sangre”, muchos no entran en esa categoría. Por eso se ha ido abandonando; todos somos de la especie humana. Claro que nadie puede llamarse indígena si no tiene al menos parte de los antepasados en su historia, pero el criterio no basta.

 

(B) el criterio de la clase social. En primer lugar fue fruto de una relación asimétrica, injusta, el indio es alguien al que se lo puede explotar, conquistar, negar. Es a quien se le quitó la posibilidad de llevar su vida. Es el explotado, el no tiene derechos porque se lo han quitado. Sin derecho económico, sin tierras, sin derechos sociales, no puede organizarse por sí mismo; tú no puedes decidir por tu vida, eres un “menor de edad”, sin derechos políticos, no puede gobernarse por sí mismo. Debe ser sujeto a la estructura colonial. Se le deben dar autoridades de fuera. Tampoco tiene derechos culturales, ya que llama su cultura a lo que es un modo de ser, la cultura es la que viene de afuera. Su cultura es parte de su atraso, hay que “castellanizar”. Debe funcionar con la lógica del que manda. Tampoco tiene derechos religiosos, la religión suya no sirve, no cuenta. Es la negación de su humanidad. Vale menos que los demás. En el primer encuentro de teólogos del Tercer Mundo (ASETT) explicamos esto de la teología india, y uno dice que “es muy interesante, pero ¿por qué no elevan un poco el lenguaje?” Parece que no sirve para la teología lo simbólico, es otro lenguaje. Así mirado, nadie quiere ser indio. “Si con la palabra ‘indio’ nos oprimieron, con la palabra ‘indio’ nos liberamos”. “Yo soy indio porque tú me hiciste indio”. Es cierto, y tomando conciencia de eso podemos empezar a liberarnos. Cambiar el término indio sin cambiar la relación no modifica las cosas. Es sólo suavizar la palabra. Pero el contenido “indio” se trasladó a otras palabras. Nunca se preguntó a los indígenas quién eres. Entonces no aparece la identidad indígena, porque no aparece la pregunta.

 

(C) La etnia es una palabra elaborada por los antropólogos. En ella está la categoría de pueblo. Pero la palabra “pueblo” tiene dos connotaciones, “pueblo” como masa de pobres; o como grupo con identidad colectiva, territorio… Los indígenas somos pueblos. Pero es difícil ya que los Estados se arrogaron el término. La ONU recién reconoce los derechos de los pueblos indígenas. Si aceptamos que son pueblos, eso va a modificar la composición de los estados actuales. Son pueblos a los que se les negó la existencia, se truncó el proyecto, pero un poder mayor les negó la posibilidad de desarrollar su vida desde el territorio, la identidad. Ahora que aparece el término, de todos modos no se reconoce en general el derecho pleno de los pueblos. Quizá sólo un poco en la Constitución de Bolivia. Es que eso implica ser una nación de naciones, una nación donde los pueblos diferenciados tengan cabida. Somos pueblos con identidad, proyecto, lengua, historia. En algunos quedan más elementos, en otros menos, pero somos pueblos.

 

(D) Indio como opción vital, una decisión de ser. Sólo es indio el que opta por serlo. Es una identidad asumida. Como es una cultura, es decir algo que da sentido, que plantea un proyecto. Y frente a ese proyecto uno puede optar o no. Se puede ser de sangre, ser parte de una clase, o de un pueblo; pero se es plenamente cuando se opta por serlo. Hay muchos que optan por serlo, que miran la opción como algo no sólo del pasado que se hereda sino a construir para el futuro. Y plantean esta alternativa, que es humana, a otros que no lo son pero que también la quieren adoptar. El modo de relacionarse con la tierra se convierte también como otro modo posible, y quizá el único de superar la crisis. Es un modo que es posibilidad de futuro. Es la alternativa; no el problema sino la solución. La medicina… Este es el fenómeno nuevo. Gran parte de la lucha indígena es llevada adelante también por quienes no lo son. Dentro de la Iglesia es lo que ha movilizado, son opciones vitales por la que viene una esperanza de transmitir estas propuestas a una sociedad y una iglesia en crisis.

 

Preguntas (para grupos)

 

¿Lo indígena es una perspectiva?, ¿cómo llegamos a ella?, ¿cuál es nuestra actitud?

 

 

  1. - El antes del encuentro con los conquistadores

 

No tenemos mucha información. Algo de arqueología, de mitos, etc. Los habitantes de aquí, ¿de dónde vinieron? No es como África, en ese sentido no se puede decir que hay “originarios”. ¿A partir de cuándo hay presencia en el continente? No se puede hablar de presencia humana antes de 50-60.000 años. No es seguro cómo vinieron. Lo más probable es la migración por el estrecho de Bering en la glaciación. Ha habido cada 12.500 años glaciaciones. ¿Sólo así o hubo otro tipo de migraciones? Quizá sí estando unida la Micronesia, por Australia-Nueva Zelanda, por la isla de Pascua de allí a Chile-Perú es posible que haya habido pasos. Hay vestigios. Quizá también por la ruta de Colón, por las corrientes marinas. Lo mismo desde Asia por el Pacífico. Algunos de los monumentos más antiguos de los indígenas parecen tener rasgos africanos (los Olmecas). Y otros entraron por Escandinavia y Groenlandia, como pudieron pasar los Vikingos hace más de 1.000 años. Es decir, el continente está poblado de muchas migraciones. Venimos de “muchos lados”, de “los 4 rumbos del universo”. Hay idea de que venimos de muchas partes y enlazándonos aquí fuimos formados. Si tenemos el punto de referencia de 50.000 años atrás, lo hecho en piedra es de 3.000 años. Lo anterior está marcado por el nomadismo. Y sólo unos pocos construyeron ciudades. Un primer grupo es el del norte, que no desarrollaron demasiadas civilizaciones; los de áridoamérica, los pieles rojas, muy distintos de los anteriores, construyeron civilizaciones semejantes a los mesoamericanos; los mesoamericanos del sur de EEUU casi hasta Panamá (mayas, toltecas, zapotecas, teotihuacanos, sí desarrollaron grandes civilizaciones, y desarrollaron su cultura en torno al maíz que no es una planta originaria, sino una planta domesticada desde el teozintle). Luego está el bloque de los pueblos caribeños que son los que desaparecieron en el contacto. Luego los pueblos andinos que también desarrollaron una alta civilización, en especial en torno a la papa. Luego los pueblos amazónicos, que si bien son similares, pero parecen los más antiguos del continente (cerca de 50.000 años), aunque no desarrollaron grandes civilizaciones, aunque convivieron con el hábitat. Luego el bloque guaranítico, de los más extendidos y más sabios, han clasificado especies de plantas y animales, muy detallistas en lo natural, pero tampoco desarrollaron grandes civilizaciones; y finalmente los de la zona sur…

 

Hablar del indígena no es algo idéntico, con procesos humanos diferentes, pero no uniforme. Los pueblos nómadas, que todavía lo siguen siendo (norte de México o amazónicos), no hay suficiente comprensión del nomadismo. Se los veían como los más primitivos. Los aztecas habían sido nómades, y una vez asentados veían a los nómadas como “chichimecas” (que significa ‘lengua que no se entiende’; algo semejante a “bárbaro”). Sin embargo, los nómadas aportaron elementos para entender las grandes civilizaciones. Para empezar, la sencillez de vida; ya que vive de la naturaleza, no trabaja para extraer sino que convive con la naturaleza, no la depredó. Transmite a las generaciones la sencillez de vida. Muchos de los mitos tienen su origen en los nómadas; por ejemplo allí tiene su origen el concepto “madre tierra”, dependen de la naturaleza. Considera que la madre no le va a fallar cuando necesita alimento, refugio… Así la tierra es un “sacramento” de Dios, y por lo tanto los demás seres vivos son “hermanos”. Somos parte de la gran familia humana, de la familia de la vida, y compartimos la energía de la vida con todos los demás. El nahual es la contraparte de uno en la naturaleza, ¿cuál es tu nahual? Sirve para entenderse. Cuando nacemos Dios no nos da toda el alma, parte de nuestra alma la da a alguien más en la naturaleza, una parte de nosotros está en la naturaleza, y si le pasa algo también nos pasa a nosotros Esto nos obliga a respetar la naturaleza, porque si agredo el nahual de otro, agredo a mi hermano. La concepción de Dios está ligada a la tierra, hay que acurrucarse en la tierra, se nace en ella, y la que está en más cercanía es la mujer que puede asentarse más que otros. Dios tiene que ver con el caminante. A Dios no se lo encuentra en un lugar, sino en el camino, sea persona, animal, o signo de la naturaleza, Dios circula. Entre los zapotecas el nombre de Dios tiene que ver con la que está pariendo, Dios como “viento” y mantiene la vida. Entre 6.000 y 10.000 años sobrevino el maíz, que se transformó en comestible y la base de mesoamérica, y así cambia la imagen de Dios. No se depende de él, sino que se es “colaborador de Dios”, yo puedo ayudar a Dios a transmitir la vida. Dependo de él, y él depende de mí. Hay mitos que hablan de la caída del cielo, un caos. Entonces Dios [Quetzalcóatl] y su pareja (Dios es dualidad; masculino-femenina, vida-muerte) [Tezcatlipoca] caminan uno de oriente a occidente y de modo inverso. Como no pueden sostener el cielo caído porque levantan un lado y cae el otro, crean la humanidad: 4 personas, dos al norte y dos al sur. Tezcatlipoca se transforma en árbol y los 4 seres humanos, cada uno en una rama sostienen el cielo como ahora está. El ser humano es colaborador con Dios, y es una acción constante. Siempre hace falta que colaboren con Dios para mantener el orden, social, cósmico y personal. Esto impulsó un desarrollo que culminó en las grandes civilizaciones (Tehoticuacán, etc… también algo semejante a Cuzco, Tihuanacu). Algunos hablan hasta de 600.000 habitantes en Tehotihuacán. Pero esto implica acción contra la naturaleza, y según algunos provocó desertificación y terminó con el abandono de la zona. Pero esta civilización duró unos 1000 años, desde 500 a.C a 500 d.C. Es el “período clásico”, con un decaimiento y un nuevo resurgir. Quetzalcóatl es un personaje mítico, el nombre de Dios, pero también histórico; en Tula hubo un personaje que vivió ese ideal. Quetzal es pluma; coatl es serpiente. Es el aire y la tierra. Dios es el que hace posible que se una cielo y tierra. Los primeros evangelizadores pensaban que algún apóstol había venido a explicar esto que era semejante a la encarnación, la unión del cielo y la tierra. Es levantarnos y llegar a ser como Dios. Ser como Dios que con el servicio, el trabajo desinteresado para mantener la armonía, nos hace ser como Dios. Son los pobres los que nos hacen ser como Dios. Se reunieron todos los dioses (¿muchos dioses o los atributos de un único Dios?; hay textos antiguos que hablan de que ‘creemos en un solo Dios’). Juan Pablo II en un momento dijo que Quetzalcóatl es “semilla del verbo”, y hay que construir teología a partir de esa semilla. Esta concepción, que duró mil años y llevó a esta alta civilización, llevó a un problema cuando la crisis de las ciudades. Grandes ciudades fueron abandonadas. ¿Por qué? No hay explicación (entre el 700 u 800 d.C.) pero luego, grupos menores vinieron a esas civilizaciones, entre ellos los aztecas. Ellos aportaron un elemento adicional a la concepción de Quetzacóatl, que es el tema del poder. El nuevo Dios Huitzilopochtli es ligado al colibrí (70% corazón, flores… “colibrí de la izquierda”, es el corazón) cuando iba a nacer de una virgen consagrada en el templo, Coatlicue estaba barriendo en el templo, encontró unas plumas, las guardó y quedó embarazada… cuando los hermanos se enteran deciden matarla y matar al que iba a nacer… la rodean cuando va a dar a luz, Coatlicue se preocupa, pero el hijo nace armado con escudo y flecha y convierte a los que iban a matarla a la hermana en la luna y a los hermanos en las estrellas… Este Dios que nace armado es propio de los aztecas que eran nómadas, que no pueden asentarse y sólo pueden hacerlo en un islote en el lago, donde ven un águila comiendo una serpiente, que es visto como Dios. De nuevo cielo y tierra en relación, pero ahora tensa, es el águila comiendo a la serpiente. En momento de crisis de necesitar gente con poder para poner orden, devolver la armonía. Dios, el sol, nace todos los días de la vagina de la tierra bañado en sangre, y todos los días muere para dar la vida. Nosotros somos guerreros que nacemos para dar vida… Ese es, entonces, el modo de vivir la relación con Dios. Esto les ocasionó problemas con los demás pueblos que los veían como agresores. Esto generó en los demás pueblos la idea del retorno de Quetzalcóatl, el pacífico, no a los sacrificios. Los pobres empezaron a anhelar el retorno de Quetzalcóatl lo que trajo el problema de que al ver a los españoles lo vieron como el retorno de Quetzalcóatl.

Las otras regiones tienen su propio proceso, pero este sirve como espejo para mirar lo que sucedió antes.

 

Notas:

 

Civilización se entiende en el sentido de ciudad, construcción… Son concentraciones urbanas más grandes. Los nómadas son pequeños grupo. Las ciudades son cabezas de otros lugares, “ciudades-estado”. Se lo ha llamado “imperio” aunque no corresponda a estas características (no hay emperador, por ejemplo)… En medicina, matemática y astronomía tuvieron un avance notable. Los mayas tienen 3 calendarios, el lunar (para la siembra), el solar y el de Venus (vuelve al punto cada 52 años, este es un siglo; es el límite de la vida humana).

 

La población indígena total en la llegada de los españoles se calcula en unos 60.000, que es como la actual.

El nahual es bueno saberlo para conocer el rumbo de la vida, pero no divulgarlo para cuidarlo. Tiene que ver con la fecha de nacimiento. Lo que está en el fondo es vincularte a la realidad de conjunto y relacionar allí tu ser.

 

El maíz tiene que ver con la sociedad y con Dios. Llega a Sudamérica por los encuentros entre los indígenas del norte y del sur que se daban en Panamá. Pero es una planta hecha seguramente por mujeres.

 

Preguntas:

 

Dialogar lo que llama la atención e interroga.

 

 

(12 de agosto)

 

  1. - El encuentro con Europa

 

Durante la conquista; el encuentro de dos mundos culturales, religiosos. Hay dificultad para abordar el tema, hay una historia negada; el problema es que somos parte como institución eclesiástica, lo que impide la necesaria objetividad para el análisis. Con el riesgo de mirar todo como totalmente negativo, o totalmente positivo sin asumir la realidad del conjunto. Necesitamos cierta objetividad para poder analizar.

 

El encuentro de estos dos mundos se encuentra en un contexto de crisis de ambos lados; Europa está saliendo del desastre de las Cruzadas, la Iglesia en crisis por el papado, las indulgencias, las construcciones, los principios de la reforma, las grandes reformas eclesiales y fundadores, la sucesión de pequeños reinos en Europa, el rechazo a moros y judíos, el Renacimiento, el surgimiento de la sociedad civil menos controlada por la Iglesia, la ruta del comercio a oriente para intercambiar bienes. En América también una crisis de la reconstrucción de las grandes civilizaciones. La venida original no tiene nada que ver con la Iglesia, era un camino para el intercambio provechoso para ambos lados, Europa y el Extremo Oriente; Colón cree haber llegado a las indias. Pero simultáneamente surge la idea de despojar a estos pueblos desarmados, ingenuos, que dan cualquier cosa por nada (espejitos), por tanto podemos enriquecernos y despojarlos (eso ya no es comercio, obviamente). Del comercio al despojo requería una justificación, y en vez de impulsar la relación comercial justa encuentran en la evangelización la excusa para venir. Julio II y Adriano entregan las cartas permitiendo venir “para evangelizar”. Por eso se creen con derecho de patronato para estas tierras. Así se convierten no solo en conquistadores sino también en misioneros. Cuando los papas posteriores quieren reaccionar, ya era tarde.

 

Hubo misioneros muy comprometidos, pero no pudieron hacer nada frente a esa situación. ¿Estamos implantando el Reino de Dios, la Iglesia o un modelo social determinado? Es una época de mucho trabajo teológico, y algunos lo usaron para justificar la matanza (apoyándose en Lc 14,23: “oblíguenlos a entrar”) con lo que se vuelve a las Cruzadas y la importancia de las armas.

 

Hay 4 posiciones de la Iglesia en ese contexto:

 

(1) los castrenses; muchos de los primeros que llegaron vinieron para acompañar a los conquistadores, no para evangelizar. Era para celebrar, confesar, pero a los conquistadores.

(2) la conquista espiritual; siempre el mismo proyecto. La donación papal implicaba eso. La conquista es un medio para alentar la evangelización. En su expresión más dura implicó lo que se llamó el ultimátum, un texto jurídico que leían explicando que venían de parte de Dios y por tanto les pedían ‘sometimiento pacífico. Pero si no lo hicieran, les haremos la guerra por ser rebeldes a la voluntad de Dios’ (claro que se les leía en castellano y estando engrillados); así hay toda una justificación de la guerra. Se llegó así a la “tabula rasa”, la manera de implantar la fe cristiana es arrasar con todo para empezar de cero. Nada de lo que aquí había es reconciliable con la fe. Los 12 primeros que llegaron eran expresión de esto. Los sabios de la tierra les dijeron que habían venido en vano porque “ya tenemos a Dios”, con otro nombre, pero Dios. “No, lo que tienen es el demonio, y la Biblia lo avala; la lucha de Miguel y Luzbel terminó con la derrota de este que entonces vino a América, por eso creen en eso. Además, nosotros ganamos la guerra” (con la Biblia así interpretada, ¿cómo no la verán como instrumento de dominación?).

(3) Los protectores de indios; los que se dieron cuenta que la conquista era un desastre por el método violento, y empezaban a buscar salidas. Defendamos a los indios “de los abusos” de los españoles. No es crítica del modelo, sino de los excesos. Sin estos excesos, el modelo es válido. Gran parte de los misioneros se convirtieron en defensor de los indios. Al primero obispo, Zumárraga los conquistadores casi lo cuelgan; Domingo de Benavente (Motolinía) convirtió los conventos en santuarios protectores de los indios. Pugnaban frente al rey para que lograra mandar nuevas autoridades que respetaran a los indios, creando ante el rey conciencia de los abusos. Algunos incluso consiguieron leyes de defensa de los indios, o crear “repúblicas” (misiones) de indios, que mostraban que era posible relacionarse con los indios sin mediación de los españoles que los explotaban.

(4) Los profetas, los opositores radicales: ese modelo es antievangélico. Las Casas es obviamente el principal, y Montesinos. El Papa no puede dar las tierras, es un soberano temporal y no tiene facultades para dar las tierras. La evangelización no puede hacerse por medios violentos. La guerra fue injusta. Necesitamos eliminar la colonia y devolverles la republica y en libertad, evangelizar. Hizo varios experimentos de evangelización pacífica. Incluso tuvo que renunciar al episcopado para pelear en España su proyecto, y casi lo logra ante Felipe II, pero “el oro es el medio para llegar a Dios”. Lograron cosas pero no cambiar radicalmente el planteamiento. Los pecadores no son los indios sino los españoles.

Hay un (5) sector que podríamos llamar “inculturizadores” que captaron –aunque no siempre se refleja en los escritos- que en los pueblos indígenas hay bases para una nueva iglesia. Son los que gestaron el concepto “nuevo mundo”, el “viejo” ya está agotado, acá puede gestarse la iglesia apostólica. Los 12 creían ser los apóstoles, y las culturas indígenas podían ser la base y empezaron a intentar conocer el pensamiento indígena. Pero estaba la Inquisición en el medio. “Son tan religiosos que el mejor de los novicios no le llega a los talones”, decían. Se empieza a pensar una “iglesia indiana”, preparaban cuadros indígenas, un seminario indígena de la Santa Cruz (Tlatelolco), existió durante 40 años, pero no llegó a ordenarse ninguno. El “códice franciscano” intenta explicar que después de gestado el proyecto del “real colegio de Tlatelolco” al ver los frutos empezó a haber problemas, ¿para qué enseñarles? “son capaces de mostrar lo idiotas que son los misioneros al no manejar bien la lengua y la teología”, dice el códice. Esto rompía la lógica colonial. Una iglesia hermana no cuadra, y empezaron a deshacer el proyecto. Pero si bien no produjo sacerdotes (piedra de toque de la primera evangelización que gestó una iglesia colonial; de la que seguimos siendo herederos, somos un “clon” de la iglesia central, una iglesia colonizada). Pero produjo el primer texto de teología india, la Virgen de Guadalupe: el texto del Nican Mopohua. Del lado indígena la conquista produjo una destrucción física, pero también moral de los pueblos, y algunos llegaron a la conclusión que sus dioses habían fracasado, y mataron a su dios (además de pueblos que se suicidaron, o que se negaron a engendrar hijos: “si ustedes mataron a nuestro dios, que también nosotros muramos”).

Hay también grupos que alentaban la yuxtaposición, son dos “códigos” religiosos, como que de día soy cristiano y de noche indio. Así como se pueden tener dos códigos de idioma, tenían dos códigos religiosos. Gran parte del pueblo indígena funciona así. Es lo que algunos llaman “sincretismo” desde la iglesia central. La fe cristiana es un mundo que se impone o un compromiso con el evangelio y el reino que se puede manifestar de diversas maneras. Veneramos el mismo Dios sólo que de un modo distinto, por eso puedo manifestar de diferentes maneras la relación con él.

Un avance es la sobreposición, que los mismos misioneros propiciaron, ya que “encima de lo indígena, construyeron los símbolos cristianos”. Podía mantener su culto pero delante de una imagen cristiana (e incluso, a veces la escondían detrás; como encontró Méndez Arceo en Cuernavaca al reformar el altar). Algunos pensaron que era simulación, es un mero revestimiento; pero es la aceptación de dos mundos que no son contrapuestos.

Esto llevó a la sustitución una fiesta por otra cristiana; esto implica cambiar los símbolos del pueblo por símbolos cristianos; incluso con una reformulación de la historia.

Finalmente la síntesis que hicieron los pueblos conjugando los sentimientos de ambos. El mejor resultado de todo esto es la Virgen de Guadalupe.

 

La Virgen de Guadalupe, yendo al texto Nican Mopohua (con esas palabras empieza: “aquí en orden y concierto”), con lógica indígena que intenta explicar a los no indígenas el tema. Plantea en una cruz indígena: pone 4 ciudades que se van a relacionar: Cuautitlán (lugar de las águilas, hijos del sol), y Tepeyac, lugar religioso, donde se veneraba a Tonanzi, la madre de los Dioses. Del otro lado, Tlatelolco, donde se formaban los franciscanos y México – Tenochtitla… se enfrentan 2 del lado indígena y 2 del lado no indígena. Y también pone 4 personajes: Juan Diego y del otro lado Juan de Zumárraga, el obispo. Del otro el tío Bernardino y los colaboradores del obispo. Son dos mundos enfrentados, el mundo indígena y el mundo español que la conquista puso en oposición radical. ¿Cómo devolver la armonía a este mundo? El escudo y la flecha con los que había nacido Huitzilopochtli, el colibrí de la izquierda, están por los suelos, Juan Diego camina por la noche, símbolo del mal; en invierno, donde no hay flores ni vida; camina de N a S a Tlatelolco a ser adoctrinado de un modo abstracto, donde pasaban lista (para saber ¿por qué no vino?, ¿está renunciando a la fe?; preguntas típicas de la Inquisición). En el camino se topa con el lugar prehispánico donde los antepasados veneraban a la diosa, en un cerro que simboliza la negación de vida porque es de piedras y espinas (como el islote donde nacen los aztecas); al pasar por ahí oye voces y cantos de pájaros (que no los hay en invierno y de noche), y se pregunta si es un sueño (los sueños de futuro), y ve una joven que es Tonanzin y la Madre de Jesucristo, que lo lanza a un proyecto que es un templo con la colaboración del obispo y con el pueblo, construir el templo. La situación del tío es de muerte irremediable (el tío es el vínculo con el pasado, tíos son todos los mayores; con una enfermedad mortal que viene de afuera, no una enfermedad traída por los españoles), ¿qué hacer? ¿Quedarse con el tío o cumplir el mandato de la virgen, se queda con él? Donde dice una de las frases más duras: “sólo para morir hemos nacido”. El tío-pasado sana, la propuesta es un templo que es símbolo de otra cosa; el texto usa “teocali”, casa de Dios, nombre con el que identifican la Iglesia, es un modelo nuevo de Iglesia. Para dos cosas, “para oír y remediar todos los lamentos, miserias, penas y dolores (4 elementos, propios de la lógica indígena), y para mostrar y dar toda la compasión, ayuda, auxilio y defensa”. Esto es un proyecto social, político, y por eso la Virgen de Guadalupe acompaña todas las luchas mexicanas. Esto no es posible si no intervienen los dos sujetos: el vencido y el vencedor, pero no en cuanto vencedor sino sumado para construir para “todos los moradores de estas tierras”. El obispo se resiste, y no cree. Los colaboradores menos aún, siguen a Juan Diego pero no pueden encontrarlo cuando entra en su mundo y regresan inventando historias. Es volver a analizar el mundo con las mejores utopías del mundo indígena. Guadalupe es Tonanzin, madre de los dioses y María madre de Jesucristo. Juan Diego es la “digna águila que habla” en el mundo indígena y para la Virgen, mientras que es rechazado por el ambiente de la curia [se puede ver de Clodomiro Ciller, “Para comprender el mensaje de la Virgen de Guadalupe”, ed. Guadalupe]. Hay dos corrientes, la “aparicionista” que como se manifiesta Dios, no importa Juan Diego; y una “no-aparicionista” tiene más que ver con el texto, esto pasa por una mediación humana, hubo personas en concreto que colaboraron para que se encontrara sentido al quiebre de la civilización. Juan Diego es un personaje histórico y a la vez simbólico. La tilma es el símbolo de la persona de Juan Diego. El hombre emplumado de bajo la Virgen es el ideal de divinizarse cargando al pueblo, con una mano en la tierra y otra en el cielo. El término “Guadalupe” no es original, y es imposible de pronunciar para los indígenas que no tienen ni G ni D. Cuatlayupe es la que está sobre la serpiente, o Coatlicue la madre del colibrí.

 

Todos estos primeros 50 años fue una época gloriosa, cargada de propuestas innovadores que todavía hoy iluminan caminos. Luego de esos 50 años se implantó el modelo y la Iglesia colonial, y se acabó la creatividad misionera.

 

  1. - El hoy

 Hablamos de la teología india antes y durante el contacto. Propiamente es algo que ocurre durante el contacto, ya que antes no sería “india” por ser nombre que tenían antes, aunque se aplique también al “antes”. Esta teología le dio un sentido humanizador a la vida indígena. Es difícil, en la Iglesia, hablar de teología fuera de la Iglesia y más aun siendo algo que viene de “pueblos insignificantes”. Fr. Bernardino de Sahagún cuando empezó con los estudiantes a rescatar la memoria, usó el término “teología india”, “de estos pueblos”. Aunque se cuidó, igualmente sus libros fueron quemados; pero el que más lo usó fue Bartolomé de las Casar (theologia indorum). Como ahora lo volvemos a usar, algunos se molestan que se use algo tan “católico” aplicado algo de este tipo. La teología india  acompañó el desarrollo de los pueblos, un Dios metido en su historia. Hay una concepción de un Dios de un “cerca y un junto”, un Dios que nos envuelve, que está en nuestro corazón: “Dios no vive en los templos, vive en el corazón de mi hermano el hombre”. La teología primera, originaria, “india” acompañó el proceso civilizatorio de miles de años; y durante la conquista fue espacio de resistencia, en confrontación y diálogo con la otra teología. Y perdura en la religiosidad popular indígena. Varias cosas confluyeron: el rechazo a lo indígena, la reducción drástica de la población. En 50 años hubo un despoblamiento muy grave, para 1570 solo quedaba el 10% de la población original. Por eso traen a los negros para suplir la mano de obra. Cambia la conformación demográfica, vienen campesinos pobres y comienza el mestizaje. Mestizaje que no fue resultado del amor (en 1517 sólo dos se salvaron de un naufragio y uno se casó con los indígenas, el otro era clérigo… cuando vinieron los españoles, el casado permaneció y luchó contra los españoles… pero en general pocos mestizos fueron resultado del amor). En general fue fruto de una violación, engendrando hijos sin reconocerlos a fin de ser hijos-d’algo (hidalgos). Para tener títulos no debían ser hijos de judíos, de moros ni tener descendencia indígena. La parte que los acogió y ama, la madre indígena, indica que no son reconocidos: odian al padre que no los reconoce, y odian a la madre por no ser “totalmente persona”. Son los que Octavio Paz llama “hijos de la chingada” (chingada es “violada”); esto engendra una personalidad violenta de alguien que no está orgulloso de su ser. Así se pobló con este mestizaje violento.

Durante casi 400 años la iglesia abandonó la población indígena y se dedicó a los mestizos. Ese 10% era poco importante. Los religiosos hicieron conventos, los seculares administraban parroquias, y se perdió la atención a los indios. Recién en los últimos 50 años hay un nuevo intento de relación de la Iglesia con los pueblos indios. Hace unos 100 años hay una vuelta a designar a los religiosos zonas indígenas (Panamá, Colombia, Perú, Brasil, Paraguay, Argentina) para ser presencia de la Iglesia (y del Estado) en las regiones como instrumento de integración. Pero se cometieron los mismos errores. Hacia 1950 otros misioneros participaron activamente de la misión en zonas indígenas (Marycknoll, los Oblatos, Jesuitas, Franciscanos, Agustinos, Claretianos)… hay una efervescencia de los religiosos en misiones. Antes de esta fecha todo estaba abandonado, pero no se perdió la fe cristiana. La cosa en este momento no es tan política, sino más específicamente religiosa. En un congreso en México 1940, los gobiernos decidieron que había que echar a andar programas indigenistas, a lo que se sumaron los antropólogos, y con sus más o sus menos casi todos los países de América Latina. También influyó la presencia de iglesias evangélicas… Lo que se nota es que el indígena empieza a “visibilizarse”. Su mecanismo ante la sociedad dominante fue refugiarse donde no iba nadie. Así empieza este proceso de mostrarse (en esto influyeron mucho los antropólogos). Por los ‘60 empieza a haber una presencia más estructurada de la Iglesia. En una perspectiva integracionista, llevan escuela, salud, a los indígenas (en el Concilio no se habla de los indios; en el Concilio aportó más África y Asia que América Latina), pero si hay ideas como “semillas del verbo”, etc. aportaron muchos elementos para la reflexión. En Medellín lo indígena aparece poco, ya que el tema era “el pobre”. En Puebla se habla ya más expresamente, y particularmente en el tema de la religiosidad popular, como reelaboración del pueblo que incorpora lo propio; el trasvasamiento cultural, y se dice que el indígena es el más pobre entre los pobres. Luego ya se empieza a decir no sólo que es un pobre, sino que es un “diferente”, y por eso se empezó a hablar de pastoral “indigenista”. Ya para 1974 Samuel Ruiz organiza el primer congreso indígena con motivo de los 450 años del nacimiento de Bartolomé de las Casas. Se mostró que no sólo hay indígenas que están, sino que hay indígenas que tienen que decir una palabra. Los indígenas empezaron a hablar por sí mismos, no por antropólogos ni por misioneros, sino por sí mismos; al principio de un modo tímido, y luego de modo cada vez más claro y firme. Ya para 1980 el protagonismo indígena es muy fuerte, especialmente en la zona Mesoamericana, pero también la zona andina y en Brasil. En el ‘92 la celebración de los 500 años es un nuevo momento, la presión de los que pretendían celebrar el triunfo de la civilización ante la barbarie, no impidió que se empiece a escuchar la voz de los vencidos. Es en ese contexto que reaparece la idea de “teología india”. En los Andes empezaron a hablar de “teología andina” y esto se llevó a más grupos tanto que en 1990 se hizo el primer congreso de teología india, en México (y el Celam lo vio con buenos ojos), con presencia de obispos católicos y evangélicos indígenas. Se han hecho 5 encuentros, y se prepara el 6º en El Salvador con participación de teólogos y pastores. Es un proceso que abarca a toda la Iglesia como el Celam, el CLAI y ahora también el CMI. Juan Pablo II se sorprendió por la población indígena, y en todos los encuentros continuó con relación con indígenas, fue incorporando temas indígenas en documentos del Vaticano, y tuvo gestos muy importantes. El problema es que todos esos gestos no fueron congruentes, y fue muy duro frente a quienes se comprometieron, como es el caso de Samuel Ruiz; y lo mismo ocurre con otros obispos en la misma línea. Las palabras fueron muy lindas pero no fueron acompañadas. En 1996 el card. Ratzinger reunió a todos los responsables de la doctrina de la fe de América Latina en Guadalajara, para estudiar entre otras cosas la teología india. Todo estaba preparado para pisarla; pero Ratzinger dijo ‘¿quién va a exponer?’ Iba a hacerlo un investigador, dijeron que no, que fuera un obispo. Samuel Ruiz estaba muy quemado y propusieron a Gerardo Flores (Guatemala), que consultó a los obispos que conocen el tema, y luego habló desde sus 50 años de experiencia: “no son pueblos que hablan de Dios sino que hablan con Dios, por eso nos pueden enseñar. La Iglesia puede cerrar las puertas a esas voces, pero la que pierde es la Iglesia. ¿No será una nueva primavera?”. Esto impactó a Ratzinger y entonces el CELAM empezó a acompañar y analizar. Hay una serie de temas que son neurálgicos para la congregación: método, contenido y riesgos.

El método: la teología india es una teología popular, hecha en lenguaje simbólico, y esto no les cuadra, lo ven como “artesanías”, cosas sin consistencia. No son “para el libro”, no usan una herramienta científica reconocida, como filosofías. En todo caso es materia para la teología. Javier García, un legionario de Cristo, entre otros, tiene ese planteamiento: los indios dan la materia prima y los teólogos lo procesan y elaboran la teología india católica (algo semejante hace el ITEPAL). Mons. Bartolomé Carrasco les preguntó si en oriente hacen teología así; si los místicos la hacen así… La respuesta fue que “no”. Su conclusión fue que los indígenas también tienen su método. Dar razón de la esperanza no es “razón” racional, sino que tiene que ver con vivir, lo que hemos visto y tocado… Frente a Dios el margen de misterio es amplísimo, no se lo puede cosificar. Los pueblos indígenas empiezan desde el misterio, el misterio se debe probar, saborear, tocar, ser instrumento de su acción. Puede haber un método nuevo. Pero en occidente hay una sobrevaloración del libro pero no así de la vida; la Iglesia puede tener muchos libros y no vida; los indios tienen mucha vida y no tienen libro. El libro llega después que la vida. El libro no suple a los sabios. El lenguaje es simbólico, el lenguaje de los mitos. Para algunos no parece apropiado, es lenguaje de niños… ¿y Jesús? Habló en lenguaje simbólico, que es el lenguaje más apto para el misterio. Ni lo que hay en la Biblia es historia sino interpretación creyente de la historia, ni los mitos son a-históricos ya que son interpretación simbólica de la vida.

Otro tema es la revelación. Cuando hablamos de cómo Dios los acompañó y acompaña algunos dicen que no hablamos de la fe cristiana porque la revelación terminó. Pero ¿sólo se reveló a los cristianos? Es un tema teológico de fondo. Por ejemplo, dicen que hablan de categorías –como “madre”- que no tienen respaldo en la Biblia, pero se ha ido aceptando que ningún nombre que se le ponga a Dios lo agota. Cualquier nombre también es posible. Dios “es el de los 400 nombres”.

El tema cristológico en la Iglesia está basada en la experiencia de Jesús, en él vemos al Mesías, el Verbo encarnado; en teología india se habla de la presencia del Verbo en muchas otras manifestaciones. Quetzalcóatl es semilla del verbo, se hace uno de nosotros, la mirada hoy es quetzalcoátlica. Pero una cristología hecha a partir de las semillas del verbo, no niega la otra cristología sino que la amplía. La frase “semilla del Verbo” es una categoría de los primeros padres para hablar de la cultura griega. En el CELAM ya se prepara el 4º simposio para aclarar esto.

El otro problema es el resultado: la Iglesia “autóctona”, que figura en Ad Gentes (Vaticano II), una cultura enraizada en la cultura de cada pueblo, en la medida que se nutre de las tradiciones de cada pueblo, es una iglesia con identidad propia. Esto sirve mucho en la teología indígena: iglesias con teología, liturgia, ministerios propios, como es el caso de los diáconos indígenas. Eso es visto como un modelo ajeno, y les suena ideología ajena a la tradición de la Iglesia.

Finalmente el rol de los obispos en la teología india. En la Iglesia como está organizada, el obispo es el garante de la unidad. ¿Qué rol juegan los obispos en la teología india? El celo es que no haya una intervención inadecuada de los obispos que quieren discernir antes que el proceso esté maduro. ‘Vengan y oigan, no vengan como extraños que no van a entender y van a cerrar ventanas antes de escuchar’. Lamentablemente se tomaron decisiones por escuchar a una voz que no sabe nada de teología india y no a los muchos que están metidos en el proceso indígena.

Si se cede fácil en esto, se corre el riesgo de que el proceso muera antes de madurar. Hay muchos que intuyen que esto puede ser un aire nuevo, y una primavera eclesial. En eso fue positivo el diálogo [de Eleazar] con Levada en Aparecida, después de intentos y consultas, mons. Ramazzini (Guatemala) le consiguió la entrevista “privada, no oficial”, que duró unos 40 minutos. “Ustedes que tienen la certeza que no atenta contra la fe, la teología india, dennos esa certeza a los de la Congregación”. Hay muchos que hacen teología india –aunque no todos lo llamen así- y lo hacen lejos de la iglesia. En el Foro Social la teología india salió con mucha fuerza, “Dios nos dio el Amazonas y nosotros con Su fuerza vamos a cuidar la vida”, eso es teología. Si se perdiera esta teología india” otros la harían separados de la Iglesia y perderíamos esta primavera.

Año 2010

Encuentro 2010: Encuesta Reigión

Compartimos acá material comentado y citado en el encuentro por el sociólogo Aldo Ameigeiras.
Para los que estábamos en el encuentro fue una referencia de lo trabajado y para los que no han podido estar, una manera de participarlos
.

 

Año 2011

  • ¿Adónde va la Iglésia?

    Encuentro 2011 ¿Adónde va la Iglesia?

    "¿Adónde va la Iglesia?"

    ¿Cómo se ubica "la Iglesia de los pobres" en ese "lugar"?

    Buenos Aires – Agosto de 2011

     

    Objetivos:

     

    -          Revisar algunas publicaciones que, desde diversos puntos de vista, esbozan los posibles escenarios futuros de la Iglesia.

     

    -          Identificar algunas ideas centrales que explican desde el punto de vista histórico y desde el contenido teológico la situación actual en la que se encuentra la Iglesia en algunas de su realizaciones esenciales (atiende más a temáticas referidas a LG, sin excluir a las de GS, UR, etc.).

     

    -          Identificar el punto de vista, los tipos de argumentación y los contenidos argumentales principales del diagnóstico oficial existente en la primera década del siglo XXI.

     

    -          Analizar diversas ideas de eclesiología (y sus realizaciones) debatidas en el posconcilio, aún en curso, sea desde la perspectiva histórica, sea desde la consideración de los contenidos. En ellas se contiene, en buena medida, la concreción del proceso conciliar con sus logros y deficiencias.

     

    1. Algunos escenarios futuros (a partir del hoy)

     

    • El futuro de la Iglesia. Tendencias en ejecución. Mirada sociológica
    • Escenarios de la Iglesia. Mirada teológica

     

    J. Allen, The Future Church. How Ten Trends are Revolutionizing the Catholic Church, New York 2009.

    J. B. Libanio, Escenarios de la Iglesia. Viabilidad histórica y congruencia evangélica, México 2000

    A. Dulles, Models of the Church, New York 52002.

     

    1. Una breve mirada al pasado (para entender el hoy)

     

    Construcción cultural milenaria

    • El modelo eclesiológico dominante hasta la mitad del siglo XX
    • Extinción de la importancia de la iglesia local en el segundo milenio
    • El tema de la autoridad
    • Un Concilio de transición

     

    1. Algunos diagnósticos actuales

     

    Diagnóstico oficial

    Diversos textos de J. Ratzinger (Mi vida. Recuerdos (1927-1977), Madrid 1997; “La eclesiología de la Lumen gentium”, Roma 2000; etc.).

     

    Otros

    M. Kehl, ¿Adónde va la Iglesia? Un diagnóstico de nuestro tiempo, Santander 1997, 17-19,

    H. Legrand, “Cuarenta años después, ¿dónde están las reformas eclesiológicas proyectadas en el Vaticano II?, Concilium 312 (2005) 69-86.

    V. Codina, “Sentirse iglesia en el invierno eclesial”, Cuadernos de Cristianismo y Justicia, Barcelona 2006.

    X. Alegre y otros, “Qué pasa en la Iglesia?, Cuadernos de Cristianismo y Justicia, Barcelona 2008.

    P. Hünermann, “Di-soziation der Kirche. Schwindende Möglichkeiten der Identifikation mit dem Evangelium”, Theologische Quartalschrift 190,4 (2010) 291-303. (Di-sociación de la Iglesia. Disminución de posibilidades de la identificación con el evangelio).

    P. Hünermann, “Kriterien für die Rezeption des II: Vatikanischen Konzils”, Theologische Quartalschrift 2011 (inédito todavía)

     

     

    1. Debates posconciliares en curso (algunos ya aludidos en los puntos anteriores)

     

    C. Schickendantz, Cambio estructural de la Iglesia como tarea y oportunidad, Córdoba 2005.

    Democratización (36-45) - Nombramiento de obispos (45-51)- Subsidiariedad (51-57) - Las iglesias, en plural (110-116) - Colegialidad (116-122) - Un equilibrio insatisfactorio en el Vat II (125-128) - Reestructuración práctica (139-156). Una forma estructural triádica mejor realizada. La reforma de la curia romana. Prever correctivos contra el abuso de poder

     

    1. Algunos intentos latinoamericanos

     

    L. Boff, Eclesiogénesis. Las comunidades de base reinventan la Iglesia, Santander 1980.

    L. Boff, Iglesia, carisma y poder. Ensayos de eclesiología militante, Santander 1982.

    V. Codina, Para comprender la eclesiología latinoamericana, Estella 1990, 105-119.

    1. Quiroz Magaña, “Eclesiologia en la teología de la liberación”, en I. Ellacuría – J. Sobrino (eds.), Mysterium Liberationis I, Madrid 1990, 253-272

    I. Ellacuría, “Iglesia de los pobres, sacramento histórico de liberación”, en I. Ellacuría – J. Sobrino (eds.), Mysterium Liberationis II, Madrid 1990, 127-153.

    R. Muñoz, Ser Iglesia de Jesús en poblaciones y campos. Eclesiología de base, Santiago 2002.

  • The Future Church, John Allen

    Encuentro 2011,The Future Church.

    Global, intransigente,pentecostal, extrovertida

    Notas sociológicas de la Iglesia que viene

     

    The Future Church.

    How Ten Trends are Revolutionizingthe Catholic Church

    John Allen

    New York 2009

     

    Introducción (1-12)

     

    . Una Iglesia dominada en el siglo XX por el Norte, es decir EEUU y Europa, hoy encuentra dos tercios de sus miembros viviendo en África, Asia y LA. Por tanto, en este siglo los líderes del catolicismo provendrán de todo el mundo en una medida no experimentada hasta ahora.

     

    . Una Iglesia cuya palabra clave después del Concilio fue aggiornamento, hoy reafirma oficialmente todas las cosas que la diferencian con la modernidad. Esta política de la identidad es en parte una reacción al proceso de secularización.

     

    . Una Iglesia cuyo principal interlocutor interreligioso ha sido en los últimos cuarenta años el Judaísmo, ahora se encuentra en debate con un nuevo Islam asertivo, no ya sólo en el Medio Oriente, África y Asia, sino en la misma Europa.

     

    . Una Iglesia que ha invertido una parte importante de sus fuerzas pastorales en los jóvenes, se encuentra ahora, comenzando en el Norte, con una población que envejece con las tasas más aceleradas de la historia humana.

     

    . Una Iglesia que, durante mucho tiempo, ha dependido del clero para el trabajo pastoral y el liderazgo, ahora posee laicos realizando ambas tareas en número creciente y de las más diversas maneras.

     

    . Una Iglesia acostumbrada a enfrentar determinados asuntos bioéticos durante un milenio, tales como aborto, control de la natalidad, homosexualidad, ahora debe enfrentar un nuevo mundo de investigaciones referidas a la clonación, a las mejores genéticas, etc. Su enseñanza moral está buscando hacer las paces con los avances científicos.

     

    . Una Iglesia cuya doctrina social se desarrolló en las primeras etapas de la revolución industrial, ahora enfrenta un mundo globalizado poblado de entidades desconocidas como las corporaciones multinacionales y las organizaciones intergubernamentales que no existían cuando se formularon las ideas sobre una sociedad justa.

     

    . Una Iglesia focalizada casi exclusivamente en el ser humano, se encuentra ahora en una nueva situación en la que el cosmos mismo, su sustentabilidad, requiere una nueva reflexión teológica y moral.

     

    . Una Iglesia cuya diplomacia se ha apoyado siempre en los grandes poderes católicos, ahora debe hacerse cargo de un mundo multipolar, en el cual la mayoría de los nuevos polos no son católicos, algunos ni siquiera cristianos (India, China, etc.).

     

    . Una Iglesia acostumbrada a pensar el “otro” cristiano como ortodoxo, anglicano o protestante, hoy observa el crecimiento de los pentecostales en todo el planeta, acrecentándose en apenas un cuarto de siglo de 5 al 20% del cristianismo global. Incluso la misma Iglesia católica está siendo “pentecostalizada” por el movimiento carismático.

     

    Las 10 tendencias propuestas:

     

    1. Una iglesia mundial
    2. Catolicismo evangelical
    3. Islam
    4. La nueva demografía
    5. Expandiendo roles laicales
    6. La revolución biotecnológica
    7. Globalización
    8. Ecología
    9. Multipolarismo
    10. Pentecostalismo

     

    Trends that arent’t (414-426)

     

    • No se refiere a cosas que hacen titulares, sino movimientos que trabajan bajo la superficie, lenta e imperceptiblemente.

     

    • No están listadas en orden de prioridad.

     

    • Tienen un carácter descriptico, no prescriptivo. Intenta expresar lo que está sucediendo en el catolicismo y procura comprenderlas.

     

    • Elabora unas “notas sociológicas” de la Iglesia, en analogía con las clásicas “notas teológicas” (una, santa católica y apostólica).

     

    • La lista es el fruto de una empresa subjetiva; de las que se estima serán importantes en el siglo XXI (7).

     

    • No son las tendencias normalmente sospechadas, es decir, las que aparecen en las cabeceras de los periódicos o en los talk shows, aunque varias de esas preocupaciones se incluyen en las que se proponen. Intentar comprender el catolicismo a partir de esas tendencias vistosas no permite advertir el full picture (8-9).

     

    • Estas tendencias no se dirigen en la misma dirección, a veces lo hacen en sentido opuesto, otras se potencian. El crecimiento del catolicismo del sur, la emergencia del multipolarismo o la difusión del pentecostalismo se mueven en la dirección de la inculturación, mientras que el catolicismo evangelical enfatiza modos de lenguaje tradicionales, formas más conservadoras, etc. No existe un desarrollo one-way en las tendencias eclesiales.

     

    • Aunque cada tendencia tiene su propia modalidad y lógica interna, “en un sentido, existe en verdad sólo una tendencia, la globalización” (10).

     

    • Están seleccionadas con “ojos americanos”, que solo representa el 6% de la población católica mundial y que tiene una larga historia de “parroquialismo nacional” (12).

     

    Algunos criterios para constituirse en tendencia:

     

    • Deben ser globales, no sólo ligadas a un país o región.

     

    • Tienen que tener un impacto significativo en las bases del catolicismo, indicando que hay realmente un movimiento en esa dirección, no una mera opinión de un grupo.

     

    • Debe existir la evidencia que la conducción de la Iglesia está comprometida con el asunto que cae bajo la tendencia y que tiene el potencial de influir al catolicismo como realidad estructural, institucional.

     

    • Debe tener un potencial explicativo, con el cual una variedad de sucesos, asuntos y desarrollos de la vida de la Iglesia puedan entenderse. Una categoría amplia.

     

    • Tiene que tener un poder predictivo, es decir, ayudar a entender anticipadamente hacia dónde va la Iglesia en una variedad de frentes.

     

    • No debe estar ideológicamente orientado, en el sentido que no debe implicar un juicio sobre lo que está sucediendo en la Iglesia; debe describir algo que toda persona pueda reconocer, aunque tengan diferentes opiniones sobre el asunto.

     

    • Interesantes observaciones sobre porqué importantes realidades en la Iglesia no son incluidas en el listado (mujeres, crisis por los abusos sexuales, polarización, movimientos, Juan Pablo II) (418-426).

     

    Catholicism in the Twenty-First Century (427-456)

     

    Notas sociológicas de la Iglesia que adviene: global, intransigente, pentecostal, extrovertida.

    En base al análisis de las tendencias estudiadas, éstas intentan describir cómo será la Iglesia en los próximos 100 años.

     

    Global: el multipolarismo que se observa en las relaciones internacionales, también caracterizará la Iglesia futura. Aunque los teólogos y los activistas del Norte seguirán teniendo una influencia importante, fruto de sus recursos entre otras razones, será creciente la importancia del Sud: Asia, África y LA. A nivel de las bases progresivamente será menos occidental, menos blanco. La fuerte inmigración afectará los modos de vivir del Norte. Si la demografía es destino, el catolicismo futuro es claramente más global.

     

    Un catolicismo:

     

    • Moralmente conservador en temáticas de sexualidad y vida.
    • Liberal (o progresista) en justicia social.
    • Con mayor impronta bíblica, con un tono evangélico más robusto (menos centrado en el catecismo o en el Código), con predicación y catequesis más narrativas.
    • Preocupada más con el pluralismo que con el secularismo. A nivel de las bases, el desafío proviene más de un mercado religioso competitivo.
    • Más joven y optimista. Las nuevas regiones no cargan con la historia y las tradiciones del Norte; poseen además población más joven. Son percibidas por los visitadores del Norte como iglesias dinámicas, innovadoras y esperanzadas.
    • Extraño a los europeos y norteamericanos. Bajo la influencia del sur, se dará mayor espacio a prácticas religiosas autóctonas o formas litúrgicas y expresiones teológicas, tales como la “teología negativa” asiática, más inculturadas.

     

    Intransigente (uncompromising):

     

    El catolicismo se siente en el occidente secularizado como una minoría combatida, se percibe como malinterpretada por las elites culturales hostiles a la Iglesia. En respuesta, los católicos están respondiendo como lo hace generalmente una minoría combatida: “practicando una política de identidad” (436). Refuerzan vigorosamente características tradicionales del grupo de identidad como forma de protegerse de la asimilación. Este impulso es descrito en el libro como una versión católica del movimiento Evangelical protestante; abarca amplios espacios de la vida de la Iglesia, de la teología a la liturgia y a las prácticas espirituales y afectando la educación, la salud y los servicios sociales.

     

    El catolicismo evangelical del siglo XXI será:

     

    • Doctrinalmente tradicional. Bajo amenaza, el catolicismo reacciona reafirmando su enseñanza tradicional y generando nuevos modelos de pastoral para defenderse, así en la Contrarreforma , por ejemplo. Este análisis se explicita en la expresión “dictadura del relativismo”. La Iglesia está empeñada en un tal proyecto de reducción doctrinal: Cristo como el único salvador, la Iglesia católica como la única verdad era Iglesia, una neta distinción entre el sacerdocio ministerial y los laicos, etc. Nuevos movimientos laicos y una expandida noción del apostolado laico son emergentes instrumentos pastorales.
    • Políticamente afirmativo. Deviene más audaz en el ámbito público, con un abierto activismo, con amenazas de sanciones disciplinarias a los que expresan posiciones públicas contrarias a la enseñanza de la Iglesia. Esto promete crecientes tensiones Iglesia-Estado, guerras culturales.
    • Deliberadamente diferente. Una idea clave es enfatizar las cosas que hacen al catolicismo algo aparte. Esto se refiere tanto a las prácticas individuales como al nivel institucional; tiene implicancias también para el ecumenismo y el diálogo interreligioso: una Iglesia más preocupada en defender su peculiaridad que en encontrar fundamentos comunes; más apologética que dialogal.
    • Dinámico, pero dividido. Con este espíritu, producirá muchas nuevas maneras de obras apostólicas: órdenes religiosas, revistas y canales de televisión, web sites, pequeños grupos de creyentes, proyectos de acción social, etc. Católicos que no están en sintonía emigrarán a espacios no-católicos, tales como: universidades seculares, grupos de pensamiento, organizaciones humanitarias, creando, por una parte, una informal Iglesia en el exilio y, por otra, un creciente tribalismo católico.

     

    Pentecostal:

     

    Es el grupo religioso que más rápidamente crece en el mundo de hoy; representa el 20% de todos los cristianos. Un 11% se describe como carismático en la Iglesia católica (Pew Global Forum). “Pentecostalismo está deviniendo de facto la manera de ser cristiano en el Sud.” (437). “Puede decirse que el pasado reciente del catolicismo pertenece a los liberals, su presente a los evangelicals, y el futuro pertenece a los pentecostales.” (438). Aunque el catolicismo evangelical disiente decididamente del pentecostalismo en las formas litúrgicas y en la organización eclesiástica, “ambas tendencias promueven la ortodoxia doctrinal, una evangelización explícita, una presencia católica asertiva en la vida pública, una moralidad personal estricta.” (438). Habrá tensiones entre estas dos tendencias, pero de modo importante se reforzarán una a la otra.

     

    Este catolicismo pentecostal será:

     

    • Sobrenatural. El mundo sobrenatural es tangible, cercano y una fuerza directa en los asuntos humanos. Milagros, curaciones y exorcismo devendrán parte rutinaria de las prácticas pastorales. Incluso la agenda de justicia social será incorporada en esta perspectiva; no se combatirá al G 8, se lo exorcizará.
    • Orientada a la prosperidad. Sin que se opaque el discurso contra la injusticia social, tenderá a acentuarse la lectura pentecostal del “evangelio de la prosperidad”, como bendición.
    • Emprendedorismo. Una clave del suceso pentecostal reside en el hecho que crea una constante competencia entre sus seguidores; insatisfechos en algún lugar, “siempre pueden iniciar una iglesia a su manera” (439). Crecerá la tendencia a fundar movimientos, grupos de oración, pequeñas comunidades de fe, alternativas a la parroquia, cuyo “sistema no ocupará por mucho tiempo el punto primario de referencia para los católicos.” (439).
    • Liderazgo laical. Clave del pentecostalismo es la alianza entre creyentes. Parte por este movimiento, parte por la escasez de clero el catolicismo se moverá en esa dirección; particularmente, mujeres.

     

    Extrovertida

     

    Los términos ad intra y ad extra han sido muy útiles para caracterizar procesos en la Iglesia. En el posconcilio, “el drama del catolicismo fue largamente ad intra”. En el catolicismo del futuro esas cuestiones serán letra muerta, al menos en el sentido del potencial para dar forma a la enseñanza oficial de la Iglesia y sus prácticas.” (439). Las mayores energías creadoras de la Iglesia se encontrarán mayormente ad extra. Esta es quizás la mayor ironía del catolicismo evangelical: comienza como un impulso vital ad intra, reafirmando una identidad católica tradicional, impulsa una fuerte corriente de acción hacia fuera.

     

    Un catolicismo del siglo XXI más extrovertido es el resultado de intersecciones de cuatro fuerzas: a) católicos liberales, desalentados por las reformas ad intra, se ocuparán de tareas ad extra; b) católicos evangelical tomarán las calles como expresión de una iglesia misionera; c) las preocupaciones teológicas y pastorales del Sud van primariamente en esta línea; d) una vasta gama de problemas, tales como la biotecnología o el Islam, requerirá una respuesta del catolicismo.

     

    El catolicismo del siglo XXI será definido por su teología y sus actividades en al menos cinco áreas:

     

    • Islam. El radicalismo islámico juega el rol que tuvo un día la Unión Soviética. La relación con el Islam es doble: preocupación por la competencia, la libertad de religión y la violencia, por un lado, la colaboración en la defensa de valores espirituales, morales frente a la “dictadura del relativismo”, por el otro.
    • Envejecimiento. Deberá afrontar este cambio importante, incluso en sus mismas filas. Puede constituir un “boom demográfico”: mucha cantidad en una edad en que se visualiza más apertura para lo religioso.
    • Biotecnología. La creciente importancia, complejidad y peligro del tema reclamará tiempo y energía a la Iglesia.
    • Justicia social y medio ambiente. Las tensiones en la distribución del ingreso aumentarán, de locales se harán globales.
    • Relaciones internacionales. Las tendencias globales orientan hacia el multipolarismo; se crean nuevos partnerships, con nuevos posibles conflictos. El crecimiento de China e India creará una nueva situación. Asia devendrá una prioridad, incluidas sus grandes tradiciones religiosas.

     

    El catolicismo y las grandes cuestiones del siglo XXI

    Si el acento está puesto ad extra, y dado que representa un “actor global con recursos únicos”, ¿cuáles serían las áreas en las cuales el catolicismo puede hacer una diferencia?

    Islam

    McWorld vs. Jihad

    Derechos humanos

    Guerras del agua

     

    Primera tendencia: Una iglesia mundial (13-53)

     

    • Aunque el cristianismo no es un producto europeo, después de 2000 años parece tan estrechamente vinculada a él como el hinduismo a India y el sintoísmo a Japón. Adonde Europa fue, llegó el cristianismo, donde Europa no se afincó, el cristianismo, en general, no penetró. Lo que hace único al siglo XX es que la estrecha identificación entre occidente y el cristianismo se ha desintegrado. Al comienzo del siglo XX sólo el 25% de los católicos vivían fuera de Europa y EEUU, al final del siglo el 65,5% de los católicos viven en Asia, África o LA. “En un sentido geográfico, el siglo XX ha girado «al revés» al catolicismo.” (15). Lo cual no significa que hoy estas regiones ejerzan una influencia equivalente en los asuntos de la Iglesia (en la elección papal de 2005 había 19 votos de cardenales italianos, lo mismo que los de Asia y África juntos, siendo que en Italia viven 55 millones de católicos y en aquellos continentes 237). Dada la lentitud de los procesos eclesiales debe suponerse que tomará tiempo hasta que se refleje en el liderazgo eclesial la composición demográfica de la Iglesia. El escenario que puede preverse no es el reemplazo del Norte por el Sur, sino que ideas, movimientos y controversias se irradiarán desde múltiples centros en el Norte y en el Sur. A juicio de Allen éste es “uno de esos raros casos” en que una idea teológica, la formulada por Rahner en 1978 acerca de la cesura en la historia de la Iglesia (por primera vez, de hecho, una iglesia mundial), “está abierta a una verificación empírica, y los números confirman a Rahner.” (16). Esta tendencia cruza todos los aspectos de la vida de la Iglesia: la doctrina, las formas litúrgicas, la visión política, el estilo pastoral.

     

    • Al comienzo del siglo XX había 266.5 millones de católicos; 200 millones en Europa y Norteamérica; 55 en AL. “El perfil cultural y étnico de la Iglesia en 1900 no era terriblemente distinto al que existía durante el Concilio de Trento en el siglo XVI.” (Allen, 17). En 2000 hay mil cien millones de católicos; 350 millones en NA y Europa; 720 en AL, Asia y África; casi la mitad vive en AL. “Esta es la transformación demográfica más rápida del catolicismo romano en sus dos mil años de historia”. (Allen, 17). Esta tendencia demográfica está cambiando el mapa de la Iglesia católica. Nigeria tiene hoy el seminario más grande del mundo, 1100 seminaristas, un quinto de todo EE.UU. Asia inició el 1900 con 1.2% católicos del total de su población; hoy representa el 3%; India de 2 millones a 17; entre 1985 y 2005 la población católica de Corea se ha duplicado: 11%, 5 millones. En 2005 había más bautismos en Filipinas que en Francia, Italia, España y Polonia juntas. En 2010 habrá más cristianos que budistas en Asia (2007: cristianos 350 mill; budistas 372 mill). “Todo esto significa que la historia global del catolicismo está creciendo, no declinando”. (Allen, 19). La crisis que se detecta en el occidente debe ser completada con la vitalidad que se observa en otras partes del globo. (Allen, 19ss.).

     

    • En el año 2000 los diez países con más población católica

     

    1. Brasil: 149 millones
    2. México:         92
    3. EEUU: 67
    4. Filipinas:       65
    5. Italia: 56
    6. Francia:        46
    7. Colombia:      38
    8. España:        38
    9. Polonia:        37
    10. Argentina:     34

     

     

    En el año 2050 conforme a las proyecciones del UN Population Division

    1. Brasil:          215 millones
    2. México:         132
    3. Filipinas:       105
    4. EEUU: 99
    5. República Democrática del Congo: 97
    6. Uganda:        56
    7. Francia:        49
    8. Italia: 49
    9. Nigeria:        67
    10. Argentina:     46,1

     

    Por primera vez tres países africanos formarán parte de las naciones católicas más grandes del mundo; desaparecen dos europeas (España y Polonia), y siete pertenecen a regiones más al Sur de Europa y NA.

     

    • Causas del crecimiento del catolicismo. Ningún fenómeno social importante tiene una sola causa (P. Berger). 1) Crecimiento de la población: se mantiene la proporción, fuertes pérdidas en el norte, dramático crecimiento en el sur. 2) Control local: cuanto más una iglesia es percibida como local, mayor es su potencial de crecimiento de largo término. 3) Circunstancias locales: “Coke and Pepsi of global religion” en África (400 millones de musulmanes y 400 de cristianos; cada uno con el 40% de la población), India, China, Corea… 4) Absorción de las culturas indígenas: aunque es cierto el colonialismo occidental, no obstante el cristianismo ha tenido más suceso que el Islam en este proceso (que exige una mayor “arabización”). (Allen, 20-23).

     

    • Perfil del catolicismo del Sud: muy variado, pero con cualidades comunes. 1) Conservadores en la moral personal (sexualidad y bioética), liberales (en el sentido norteamericano) en el terreno económico, político, militar (críticos del capitalismo, del papel de EE.UU., pro-palestinos, pro-ONU, más “verdes” y anti-belicistas). Por ejemplo, se habla de un “consenso latino” en temas de justicia social en AL (Brackley). 2) Milagros, curaciones, posesiones, apariciones, en general, la percepción de lo sobrenatural: “actitudes frente a lo sobrenatural son quizás la línea divisoria fundamental que separa los climas religiosos del sud y del norte.” (Allen, 26). Temática de la religiosidad popular. 3) Pluralismo, no secularización. “El problema del sud es más la credulidad que el escepticismo acerca de lo religioso” (Allen, 28), un mercado religioso altamente competitivo, menos enfrentado a una secularización enraizada. 4) Problemas de crecimiento, no de declinación. 5) Un rol político importante. En algunos países no occidentales la Iglesia es la única fuerza social significativa. 6) Juventud y optimismo. En varias regiones del sud la Iglesia es joven en un doble sentido: demográfica y culturalmente (No AL). (Allen, 23-32).

     

    • What it means. Near-certain consequences: 1) Liderazgo desde el Sud, aunque el norte seguirá teniendo un megáfono más grande. 2) Un nuevo temario, como poligamia o brujería. 3) Un desplazamiento desde el ad intra hacia el ad extra, influenciado por la agenda del Sud. 4) Acentuación de la ortodoxia, particularmente en temas de bioética y sexualidad. 5) Mayor apoyo para una posición de “izquierda” en economía, justicia y guerra. 6) Ministerios urbanos. En 2008 por primera vez la mayoría de la población vive en ciudades (3.3. billón); en 2030, 5 billón; el 81% en naciones en desarrollo. 7) Diversidad y uniformidad. El balance correcto: una tensión importante del siglo XXI. (Allen, 32-42).

     

    • Probable consequences. 1) Tensiones permanentes con los EE.UU. 2) Momentos difíciles para movimientos de reformas. 3) La “misión al revés”, la redistribución del clero, del sur hacia el norte. 4) Complicaciones en el diálogo ecuménico e interreligioso, comeback of apologetics. En lugares donde el cristianismo es minoría, sufre persecución a menudo (India, países musulmanes, Medio oriente). (Allen, 42-47).

     

    • Possible Consequences. 1) Un papa del tercer mundo. 2) Reconsideración del celibato sacerdotal. En algún momento del siglo XXI puede ser aprobado un experimento limitado con los viri probati. 3) Redistribución del clero. Dos tercios de los católicos viven en África, Asia y LA, pero con un tercio de los sacerdotes. Y, de hecho, la movilidad es hacia el norte, cosa desaconsejable desde una perspectiva meramente organizacional. 4) Un impulso para los católicos liberales desde la India. En 2050 India tendrá unos 50 millones; entre los veinte países con más católicos, parecido a Alemania. Teólogos liberales del Norte encontrarán alianzas estratégicas con colegas que, además, hablan el inglés. (Allen, 47-51).

     

    • Long-Shot Consequences. 1) El primer concilio ecuménico de Manila o Nairobi para dar respuesta a una completamente nueva situación histórica, sociológica y cultural. 2) Una venta de liquidación en el Vaticano y en otras diócesis. Simplificación del estilo de vida. 3) Unión entre católicos y anglicanos en el Sud. (51-53).

     

     

     

    Cuarta tendencia: La nueva demografía (141-177)

     

    • Las tasas de fertilidad nunca habían bajado tan rápido, tan abajo, tan comprehensivamente. La declinación es un fenómeno universal.

     

    • 2.1. de hijos por cada mujer fértil es considerado el nivel de reemplazo; en 1950-1955 era de 5.02; hoy de 2.65.

     

    • En la segunda mitad del siglo XXI se tocará el punto más alto de la población: 9. Mil mill.

     

    • Un proceso nítido de des-población ha comenzado claramente en Europa y Japón. No en EEUU por otras razones. (Un ejemplo: Italia tenía un millón de nacimientos en 1960; hoy el promedio anual es poco más de la mitad. Con la tasa de fertilidad actual (1,28) la ONU proyecta que, en el 2050, habrá perdido un quinto de su población actual, de 57 millones).

     

    • Claro contraste entre el Norte y el Sur: la mitad de la población mundial está bajo la edad de 24 años, pero el 90% de ellos en el Sur del mundo.

     

    • Causas múltiples. “Capitalism is the best contraception”, Ben Wattenberg. (Allen, 145ss.).

     

    • Del campo a la ciudad, revolución industrial.

     

    • Menos mortalidad infantil, más longevidad, cambios en la forma de vida de la mujer, acceso al trabajo, contracepción, TV, cultura de consumo, etc.

     

    • El temor de la infertilidad. Pocas fuerzas tienen tanto poder para modificar el curso de la historia como el crecimiento y/o la distribución de la población. “Demografía es destino”, A. Comte. (Allen, 148).

     

    • Si la declinación de la fertilidad es un producto de la modernidad, no sorprende que aparezca primero en Europa. En 1957 cuando se fundó la Unión Europea las 27 naciones que ahora son miembros tenían una tasa de fertilidad por encima del 2.1; hoy ninguna la tiene. La UNPD estima que la población europea caerá para el año 2050 de 728 a 590 millones de personas. El proceso no es homogéneo; Francia superaría en población a Alemania en algún momento, Inglaterra crecería el 15% para 2050.

     

    • EEUU: se pronostica un crecimiento continuo; llegaría a 400 millones en 2050 (actualmente: 300), convirtiéndose en el tercer país más poblado, después de China e India. Esto se debe en parte a la alta tasa de fertilidad de la población hispana, 2,3. El último año que la población White non-Hispanic American tuvo suficientes hijos para reemplazarse a sí misma fue en 1971. Los hispanos son el 15% de la población; serían el 23% en 2030. Su edad promedio, 27; la de los whites, casi 40. (Allen, 150). Importancia de la inmigración: entre 1991 y 2000 EEUU admitió 9,1 millones de inmigrantes, más que todo el resto del mundo junto. La inmigración hispana, la más importante del país, se estabilizará y decaerá en algún momento del siglo debido al envejecimiento de la población mexicana; también su tasa de fertilidad en EEUU está en decrecimiento.

     

    • Asia: en los próximos 40 años Japón perderá un cuarto de su población, posee hoy 128. Sud Corea y Singapur muestran panoramas semejantes. Más llamativo es el caso de China: en 1960 tenía una tasa de fertilidad de 6,1, hoy es 1,8 según Naciones Unidas. La explosión de una clase media y una rígida one-child policy ha causado este declinamiento. (Allen, 151).

     

    • América Latina 561 millones en 2005; 782 millones en 2050. Brasil y México representan el 20 % del catolicismo mundial. Brasil: tasa de natalidad 6.1 en 1969, 2.1 hoy; México: de 7.0 a 2.3, abajo del nivel de reemplazo, como Uruguay y Chile, por ejemplo. Próximamente también Argentina (en 2015) y Colombia se encontrarán en esa situación.

     

    • África, aunque hay muchas diferencias entre países, es el continente menos impactado por la declinación de la fertilidad. Entre los diez países con tasas más altas de fertilidad, ocho están en África. Una comparación entre países con cantidad de población semejante: En 2004 Nigeria tenía 137 millones, Japón, 128. En 2050 Nigeria tendrá 205 y Japón entre 120 y 112.

     

    • África del norte crecerá un 68% hasta 2050, los subsaharianos 132%, de 700 millones actuales a 1.600 millones.

     

    • Las políticas de salud, pensiones y de inmigración serán temas de la mayor importancia. Si Europa quiere conservar-reemplazar su fuerza laboral, deberá acoger 3,2 millones de inmigrantes por año; hoy admite 376 mil.

     

    • Los obispos americanos son más pro-inmigración que los europeos. Esta tendencia se acentuará. Los nuevos inmigrantes en los EE.UU. son católicos, en Europa, musulmanes. “Para poner la trayectoria en términos simples: Europa será más pequeña y menos católica, EE.UU. será más grande y más católica.” (Allen, 166).

     

    • Desde el punto de vista doctrinal, este panorama demográfico parece que favorecerá posiciones conservadoras dentro de la Iglesia católica. Por otra parte, “una conexión entre compromiso religioso y alta fertilidad no es mera especulación” (Allen, 167). Es razonable pensar que ésta (tener hijos a una tasa de fertilidad superior a la de reemplazo) figurará en las «políticas de identidad» del catolicismo del siglo XXI.

     

    Tercera tendencia: Catolicismo “evangelical” (54-94)

     

    • En el mundo occidental, “el catolicismo ha pasado de ser una cultura mayoritaria a percibirse a sí misma como una minoría cultural combatida; y responde como las minorías combatidas siempre lo han hecho: con una «política de la identidad» basada en la reafirmación de sus creencias y prácticas tradicionales, en la agudización de las fronteras entre ella misma y la cultura circundante.” (Allen, 55).

     

    • El término «evangelical» le parece al autor el mejor para describir esta tendencia. El protestantismo respondió a los desafíos del siglo XVII y XIX (ciencias empíricas, estudios bíblicos modernos, modos seculares de vida cotidiana, etc.) de una triple manera, que cruza las fronteras denominacionales: liberalismo, evangelicalismo, pentecostalismo. Estas tendencias tienen su analogía en el catolicismo. Aunque tienen importantes diferencias teológicas, los evangelicals protestantes y católicos, “comparten una psicología religiosa fundamental”, que, a menudo, “los hace más semejantes entre sí, que con cualquier otro miembro de su denominación.” (57). El autor prefiere el término «evangelical» al de conservadores. Es secundario el asunto. Un buen ejemplo es, a su juicio, Benedicto XVI: su visión del cristianismo occidental es el de una “minoría creativa”, que debe poseer un sólido sentido de su propia identidad, fundado en una opción personal, y un profundo grado de cohesión interior, y con una irradiación contracultural y un mandato evangelizador-misionero explícito de cara a la sociedad. Según Allen, esto no puede ser caracterizado simplemente como conservador.

     

    • Es “hijastro de la secularización”, con una cuidada estrategia de resistencia a ella, particularmente para que dicha secularización no se reproduzca al interior de la Iglesia. Expresiones, típicas del pontificado de Juan Pablo II, son las jornadas mundiales de la juventud, las reuniones de Rímini del movimiento Comunión y Liberación, etc.

     

    • El proceso de secularización se verifica prevalentemente en Europa. “El Vaticano es una institución europea, de tal manera que las tendencias culturales europeas ejercen un impacto desproporcionado en los asuntos cotidianos de los oficiales vaticanos” (59). Además, porque se piensa, con razón o sin ella, que los procesos europeos (por ej. la España de Zapatero), tendrán un gran efecto en otras partes del mundo. De hecho, constata Allen, algunos cardenales reconocen que Europa fue un asunto clave para la votación en la elección del conclave de 2005. (60). “La crisis de fe de Europa es ciertamente real”. Diversos indicadores.

     

    • Secularización no es un movimiento homogéneo y coherente. Diferencias en Europa según regiones. «Believing without belonging»; «belonging without  believing»; «patchwork religion», «cafeteria Catholicism»; etc.

     

    • Una clara percepción de una “inquisición secular”; de la indiferencia a una hostilidad expresa. Un ejemplo: la discusión sobre la inclusión de la palabra cristianismo en la constitución de Europa. En 2007 Benedicto acusó a Europa de una “apostasía de sí misma”.

     

    • El crecimiento del catolicismo evangelical puede advertirse en cuatro áreas de la vida de la Iglesia: 1) Las guerras litúrgicas. El problema de las traducciones a las distintas lenguas. El indulto sobre la misa tridentina. 2) En el campo educativo: diversas tensiones, como el discurso de Obama en Notre Dame que muestra la presión por la identidad católica en estas instituciones. La orientación de la Congregación de la Educación Católica es evidente. 3) La identidad sacerdotal, reforzando sus características tradicionales, su vinculación al sacrificio, su diferencia con el sacerdocio común de los fieles, etc. “Independientemente de los debates históricos y teológicos, el celibato es la forma más visible de la Iglesia católica  tiene para subrayar la diferencia entre sacerdotes y cualquier otro, y cuando esta distinción es vista como en peligro, cualquier cambio en la disciplina es poco probable.” (71).

     

    • Claridad teológica: cristología, eclesiología. Dominus Iesus. Teólogos con problemas: J. Dupuis, R. Haight, J. Sobrino, P. Phan, etc. En eclesiología, la interpretación del Concilio, Communionis notio, etc.

     

    • ¿Tienen futuro los católicos liberales? Junto al impulso evangelical, éste es uno de los modos de responder a la modernidad. “Sólo las sectas tienen el lujo de una consistencia rígida.” (73). Como los hay en las otras tradiciones religiosas, siempre existirá ésta en el catolicismo. Todavía representa una fuerza importante en el catolicismo de hoy (creyentes en general, sacerdotes, laicos, religiosos, teólogos). No existe una clara distinción entre evangelical y liberales; las fronteras no son siempre tan definidas, a veces católicos reflejan elementos de ambas, etc. Probablemente, en el futuro, desilusionados por las reformas ad intra, se concentren en el aporte cristiano a la sociedad, ad extra.

     

    • What it means. Near-certain consequences: 1. Nuevas energías y quizás nuevo crecimiento. Grupos que afirman una clara identidad parecen tener una mejor oportunidad de expansión y revival. (75). Esto se observa en diversos indicadores, como el número de vocaciones, por ejemplo. En la medida en que el catolicismo cambia hacia una afirmación más estricta de su identidad, razonablemente debe esperarse una membresía inicialmente pequeña pero más comprometida, que producirá nuevas energías y puede conducir, con el tiempo, a un nuevo crecimiento. (76). 2. El peor de los tiempos, el mejor de los tiempos para reformadores. El siglo XXI un “período de catacumbas” para movimientos liberales; se reducirán en miembros e influencia ad intra, pero crecerá su audiencia externa. Múltiples actores sociales estarán interesados en apoyar estos movimientos. 3. Un cambio ad extra. También por el influjo de las iglesias del Sur. 4. Percepción del catolicismo como “derecha”. En la medida también en que los asuntos de sexualidad definen más la percepción pública de la Iglesia; la oposición a la guerra de Iraq pasó casi desapercibida. 5. Colisiones entre la Iglesia y el estado. Traerá, por ejemplo, una creciente presión en orden a revisar los privilegios financieros de la Iglesia. 6. Sin disenso en los cargos pagos de la Iglesia (periódicos, revistas, etc.). 7. Obispos como maestros más agresivos.

     

    • Probable consequences. 1. Migración de católicos liberales. Aunque esto sea saludado por conservadores, no dejará de tener consecuencias negativas. Los candidatos al sacerdocio carentes de una pluralidad de visiones saldrán mal equipados para enfrentar un mundo en el cual tendrán acceso a las ideas antes ocultadas. Además esta emigración puede situar a la izquierda en una mejor posición para influir en la sociedad y participar en coaliciones de diverso tipo. 2. Dudas sobre el diálogo. El tipo de diálogo será diferente, sospechando sincretismos, en lugar de auténticos compromisos. La apologética constituirá el “modo central” con el cual el catolicismo responde a las diversas tradiciones cristianas y otras religiones. 3. Un nuevo lenguaje para la reforma. Crecerá el escrutinio de las autoridades eclesiales sobre el debate teológico. 4. Un mayor tribalismo. El catolicismo del Norte tiene una división interna muy seria. Normalmente se la plantea como izquierda y derecha, pero la situación es más compleja. “Una más precisa descripción… sería de «tribalismo» refiriendo a las variadas subculturas católicas que salpican el paisaje: tradicionalistas litúrgicos, communio-católicos, reformadores progresistas, carismáticos, activistas de paz y justicia, etc.” (Allen, 84). Tienen entre ellos una “pequeña interacción”. “Las tendencias descritas en este capítulo parecen más bien exacerbar estas líneas de división.” (Allen, 84). Este creciente tribalismo es “probable” más que “near-certain” porque, a juicio del autor, depende de cómo se gestione en los próximos años. “Hay una simplificación ideológica en todos lados…” (Finn). 5. Un impulso pro-americano en la diplomacia vaticana. De cara a las nuevas tendencias (secularización, islam, etc.) ya hay signos de este impulso; ejemplos concretos: el viaje de Benedicto XVI a EEUU en abril de 2008, la recepción de Bush en el vaticano, luego, y el trato más cálido de muchos católicos americanos a Obama.

     

    • Possible Consequences. 1. Obispos en el banquillo. Jurídicamente perseguidos por sus posiciones conservadoras. 2. Retorno a la disciplina de abstinencia y ayuno, como forma expresiva de reconexión con la propia tradición. 3. Un revival en vida religiosa. ¿Cómo explicar las impresionantes bajas en el personal eclesial desde el Vaticano II? Dos hechos parecen claros: el crecimiento se verifica en el Sur, en el Norte crecen las órdenes que aparecen como más tradicionales. En el Norte las órdenes religiosas están más a la izquierda que los cleros diocesanos y que muchas instituciones católicas; resistirán el embate conservador y probablemente sus parroquias se conviertan en lugares de encuentro de católicos liberales. 4. Espacio para reformas no-doctrinales. La crisis de abusos de niños ha dejado a la luz un déficit en el sistema de gestión, tanto de personal como de finanzas. 5. ¿Un mercado más pequeño para los movimientos? Una iglesia más evangelical en sus parroquias y ministros puede satisfacer las expectativas de un público que se reunía en torno a los movimientos. Si la Iglesia entera se parece más a los movimientos…“Bajo este escenario, los movimientos pueden devenir víctimas de sus propios éxitos.” (Allen, 91). Llegaron para quedarse, pero probablemente no experimentarán en el XXI el crecimiento que tuvieron en el siglo XX.

     

    • Long-Shot Consequences. 1. Cisma en el norte. El tribalismo descrito augura la no existencia de un cisma formal. Un número creciente de católicos de izquierda afrontarán “un exilio interno.” Poseen, no obstante, una importante red institucional de escuelas, publicaciones, organizaciones, etc. 2. Un ecumenismo a dos partes. “Al menos en el Norte, el ecumenismo del siglo XXI puede estar dirigido más por afinidad ideológica y teológica que por la afiliación denominacional, conduciendo a dos movimientos ecuménicos paralelos” con los ortodoxos y los surgidos de la Reforma. (Allen, 93). 3. ¿Millones de católicos Amish? A partir del lema básico: la deliberada elección de ser diferente frente a las tendencias culturales (en el Norte postmoderno secularismo), qué forma concreta tomará esta diferencia. “Unos pocos miles de católicos viviendo como Amish será una curiosidad; millones, sin embargo, sería una revolución.” (Allen, 94).

     

    Décima tendencia: Pentecostalismo  (375-413).

     

    “Cuando se escriban las futuras historias del cristianismo, el último siglo veinte probablemente será conocido como la era de la «explosión pentecostal». De menos del 6% del mundo cristiano a mitad de los 70’, los Pentecostales terminaron el siglo representando casi el 20% del mundo cristiano… (…) el número total mundial de pentecostales es de alrededor 380 millones. Eso convertiría al Pentecostalismo en la segunda más grande «denominación» cristiana en el mundo, estando detrás sólo del catolicismo romano. Hoy hay más pentecostales que todos los ortodoxos, anglicanos y luteranos juntos.” (Allen, 378). Si a estas cifras se suman las versiones del pentecostalismo surgidas al interior de las grandes iglesias cristianas, el número puede ascender hasta 600 millones, “más de un cuarto de todos los cristianos.” Algunos expertos creen que el pentecostalismo es la religión más beneficiaria de la globalización, quizás incluso el modo de expresión espiritual mejor adaptada a la era global”. (378). En el caso de los católicos carismáticos, el total estimado por The World Chistian Database: 120 millones en el mundo; lo cual representa un 11% de la población católica mundial. Es necesario hablar de pentecostalismos en plural dada la gran diversidad grupos. “Pentecostalismo es la nueva aparición más importante en la escena del mundo religioso en los últimos 100 años.” (379). Al menos dos tercios de los pentecostales están en el mundo en desarrollo, algunos creen que el pentecostalismo está emergiendo de hecho como el modo de ser cristiano en el Sud.” (379). Los mayores centros: Chile, Guatemala, Nigeria, Ghana, Sud África, Corea, Filipinas y China. Si bien se ha desarrollado en ambientes pobres, también ha mostrado capacidad para insertarse en clases medias urbanas, por ejemplo en Rusia. Según algunos “es la expresión más visible de una serie de reconfiguraciones religiosas profundas asociadas con la globalización…” (379). Información: http://pewforum.org/Christian/Evangelical-Protestant-Churches/ Spirit-and-Power.aspx

    Cf. la cita de D. Tombs, “The Church in a Latin American Perspective”, en G. Mannion – L. Mudge (eds.), The Routledge Companion to the Christian Church, New York 22010, 306-325, 312: “En los pasados cuarenta años en general la membrecía de las Iglesias protestantes se ha duplicado en Panamá, Venezuela, Paraguay, Chile; triplicado en la República Dominicana, Nicaragua y Argentina; cuadriplicado en Puerto Rico y Brasil; quintuplicado en El Salvador, Costa Rica, Perú y Bolivia; y sextuplicado en Honduras, Colombia y Ecuador. Aproximadamente un tercio de los guatemaltecos son ahora protestantes. Dada la actual tasa de crecimiento, es probable que Brasil pueda tener una mayoría protestante en 2030.”

     

    • El perfil pentecostal. Tiene una eclesiología de baja intensidad, que enfatiza la capacidad ordinaria de los creyentes para conectarse con las realidades espirituales sin mediaciones sacramentales o clericales, junto a un fuerte impulso misionero orientado a que otros experimenten la potencia del espíritu en sus vidas cotidianas. Creencia en los dones del Espíritu, como el hablar en lenguas, profecía o la oración para una curación milagrosa; una lectura literal de la Biblia; firme creencia en la curación divina de la enfermedad, en la posibilidad de una revelación divina directa; énfasis en los espíritus malos, creencia de que Jesús retornará durante el tiempo de sus vidas; creencia en una salvación, “rapto” en el cielo, antes del fin del mundo; creencia en que los milagros ocurren como en los tiempos bíblicos; firme compromiso “evangelizador”, misionero, en orden a la conversión de otros; énfasis en Cristo como el único camino de salvación; una moral conservadora en temas como homosexualidad, sexo extra matrimonial, aborto, divorcio, consumo de alcohol, etc.; alto porcentaje de asistencia a los servicios religiosos. Quizás el elemento más controvertido del panorama pentecostal es el así llamado «evangelio de la prosperidad» entendido como la fe en que Dios recompensa a aquellos que tienen fe suficiente con prosperidad material y salud física.” (Allen, 382). El informe de Pew Forum de 2006 citado afirma que ésta es la característica más definidora de todos los pentecostalismos.

     

    • Catholic losses. El crecimiento no se explica por las tendencias demográficas generales; gana miembros de las otras tradiciones religiosas, particularmente del catolicismo y, en especial, en América latina. En un trabajo del Celam de fines de los noventa se afirmaba que se perdían 8500 católicos por día. Una encuesta de Latinbarometro de 2005 informa que el 71 % de los latinoamericanos se consideraban a sí mismos romano-católicos en 2004, en 1995 eran 80%. De continuar esta tendencia se especula que solo el 50% lo será en 2025. (Allen, 386). En África representan el 12%, 107 millones; en 1975 cerca del 5%. Simplificando, “uno puede poner la frase de esta manera: en el Norte globalizado, los insatisfechos se secularizan, en el Sud, normalmente devienen pentecostales.” (Allen, 387). Una opinión interesante: esta conversión puede ser valorada como un “desarrollo positivo”, “para muchos puede ser el descubrimiento de la religión por primera vez”; “en un sentido práctico, no es una «pérdida» del catolicismo, porque la mayoría de esa gente nunca fueron católicos practicantes” (Moreira de Cunha) (Allen, 388). “Algunos datos sugieren que al menos en LA el crecimiento explosivo se ha enfriado.” (Allen, 387). Un intento de explicar este último fenómeno: el “carácter perfeccionista” de los pentecostales, pensando en su alta moral y demanda social, “is simply too much for some people.” (Allen, 388). Además, el crecimiento del movimiento carismático al interior del catolicismo puede frenar el paso al pentecostalismo.

     

    • Explicando el crecimiento. 14 causas; probablemente todas tengan algún mérito para explicar el fenómeno. 1) Influencia Norteamericana (dinero disponible). 2) Política norteamericana consciente (como apoyo a la difusión de un capitalismo de mercados libres). 3) Ausencia de cuidado pastoral (algo que el catolicismo ha hecho o no ha realizado explicaría el fenómeno). 4) Carencia de sacerdotes, unida a una visión pasiva del rol laical. 5) Una explicación liberal: la iglesia es demasiado jerárquica, lenta para adaptarse en sus enseñanzas y distante (sería un referéndum popular contra los defectos de la Iglesia católica). 6) Una explicación conservadora: culpando a la teología de la liberación (la coincidencia histórica de los dos sucesos, aproximándose a la política, ha dejado un vacío espiritual). 7) El déficit de «éctasis» de un catolicismo impregnado por las formas religiosas de la modernidad. 8) Salud. 9) Un vehículo para el empoderamiento de mujeres. 10) Mayor capacidad de inculturación debido a la flexibilidad doctrinal. 11) Una respuesta a la urbanización. (red social en un mundo nuevo de olvido y soledad). 12) Moralidad personal. (dando a la gente un sentido de moralidad personal y de capacidad de superación). 13) Ventajas económicas. (conciencia en la capacidad de cambiar sus vidas mediante un trabajo duro. 14) Competencia entre las diversas iglesias y ofertas religiosas, basadas en la libertad para abandonar una y fundar otra.

     

    • What it means. En una sociedad globalizada la diversificación religiosa es irreversible. El pentecostalismo aparece como la forma ideal de religión de un mundo globalizado: empodera a los individuos para obrar fuera de las instituciones, le provee un sentido de comunidad en un mundo atomizado y urbano, es perfectamente posmoderno privilegiando la experiencia sin sanciones doctrinales, no tiene una casta clerical que exija subordinación, estimula aptitudes de gobierno participativas, es portable en un mundo móvil. “Por al menos la próxima mitad de siglo, el “otro” cristiano más importante para la Iglesia católica será el pentecostali smo”. (Allen, 398). Esto influirá en los más diversos aspectos de la vida de la Iglesia.

     

     

    • Near-certain consequences: 1) Otro favor para los apologetas. 2) Ecumenismo horizontal. 3) Ecumenismo político (una alianza pragmática en determinadas cuestiones morales). 4) Empuje pastoral. 5) Atención pastoral para los que abandonan la Iglesia.

     

    • Probable Consequences. 1) Otro favor para la inculturación. Siendo una red global, su «localización» es intensa también. Exigirá también un desarrollo de la teología del Espíritu, con todas sus implicancias. 2) Un Comeback de los exorcismos. 3) Empoderamiento de mujeres católicas, ya que hay un implícito igualitarismo en los pentecostales, basado en parte en la creencia en la directa «revelación». 4) Un Comeback de comunidades de base. 5) El servicio de la música, “el portal de ingreso al movimiento”.

     

    • Possible Consequences. 1) La línea de falla del siglo XXI. Por más de 40 años, desde la clausura del Vaticano II la línea de falla ha sido entre conservadores y liberales (progresistas). Aunque la realidad es más compleja, todos saben que estos conceptos reflejan aspectos importantes en la manera de concebir diversos tópicos de la vida de la Iglesia. “Bajo la influencia del catolicismo evangelical esos debates devendrán, en el siglo XXI, de manera creciente, letra muerta, al menos en términos de la política oficial. La línea de falla más consecuente del futuro más probablemente correrá entre un catolicismo pentecostal y uno no-pentecostal.” (Allen, 410). No es una distinción que se corresponda con ideologías, hay de los dos en ambos lados. Tiene que ver con la oración, la liturgia, la interpretación de la Biblia, la relación entre institución y carisma, la actitud ante lo sobrenatural, etc. “El drama del próximo siglo dependerá en la medida en que el catolicismo se sienta compelido a elegir entre una opción pentecostal y una no pentecostal, o si puede crear una solución «ambas/y»”. (Allen, 410). 2) Presiones pro-israelíes, dado un sentimiento análogo en el mundo pentecostal, no percibido todavía en los movimientos carismáticos católicos.

     

    • Long-Shot Consequences. 1) ¿Perecerá la parroquia? “Por su naturaleza, el pentecostalismo subvierte el modo tradicional de organización eclesiástica, especialmente aquel basado en vínculos territoriales.” (Allen, 412). La movilidad geográfica y el modelo pentecostal pueden alentar formas de organización no territoriales (designación del personal, prelaturas personales, etc.). “En un sentido, este escenario es una aplicación específica de la cuestión más básica planteada antes, que es, cuán lejos irá el catolicismo en la dirección de una «pentecostalización»”. (Allen, 413).

  • Escenarios de la Iglesia, João Batista Libanio

    Encuentro 2011, Escenarios de la Iglesia

    Escenarios de la Iglesia

    Viabilidad histórica y congruencia evangélica

    João Batista Libanio

    Ed. Dabar, México 2000

     

    Introducción

    Análisis de coyuntura

    Modelo

    Escenario

     

    Escenario de una Iglesia de la institución

    Descripción

    Plausibilidad del escenario

     

    Escenario de una Iglesia carismática

    Descripción

    Plausibilidad del escenario

     

    Escenario de una Iglesia de la predicación

    Descripción

    Plausibilidad del escenario

     

    Escenario de una Iglesia de la praxis liberadora

    Descripción

    Plausibilidad del escenario

     

    Conclusión

     ------------------

    Introducción

     Análisis de coyuntura: se enfoca fundamentalmente al momento actual y recurre al pasado en la medida en que en él se encuentran explicaciones de la situación presente; trata de entender cómo se encuentra en determinado momento la estructura fundamental de un cuerpo social, en este caso la Iglesia.

     

    Modelo: se escoge un eje central y en torno a él se organizan los elementos principales del cuerpo social; capta la estructura básica y la distingue de los otros elementos; ofrece un instrumental teórico para entender lo que sucede; colabora en la comprensión de la realidad, la simplifica para interpretarla mejor. Funciona como hipótesis de trabajo. Sus límites son también evidentes.

     

    Escenario: se orienta más a las prospectivas que al momento presente. Es claro que el futuro será plausible en la medida en que el presente lo avale. Procura describir con objetividad tanto el comportamiento de las fuerzas dominantes como la reacción previsible de las otras fuerzas sociales. En un segundo momento ofrece elementos críticos de su viabilidad histórica y de su congruencia evangélica. Un escenario no se escoge. Se impone. Se tiene que vivir dentro de él. Los análisis ayudan a elaborar las estrategias de resistencia, en el caso de que triunfe un escenario adverso, o a organizar a las propias fuerzas victoriosas.

     

    Escenario de una Iglesia de la institución

     Descripción:

    Algunas características generales

    “Predominará la tradición romana del segundo milenio de la Iglesia, excluyendo el pequeño lapso de tiempo en torno al Concilio Vaticano II. Predominará la tradición garantizada por la autoridad.” (9).

    Referencia histórica.

    Elementos internos de la Iglesia

    La teología

    La exégesis

    La catequesis

    La liturgia

    Los movimientos laicales

    Los movimientos y las CEBs

    “Cristianos de presencia” y “cristianos de mediación”

    La jerarquía episcopal

    El clero del altar

    El clericalismo

    Los seminarios

    Crecimiento del número de seminaristas

    La vida religiosa

    Las vocaciones

    Cuestiones éticas

    La iglesia del silencio

    Las CEBs

    Exodo y retorno

    Relación con el mundo exterior

    El ecumenismo

    El diálogo interreligioso

    Privatización de la religión

    El estado laico y neutro

    Convivencia pacífica con el sistema

    Apoyo al sistema

    Los pobres

    La batalla cultural

    El desafío de los medios

    Enfrentamiento del fenómeno religioso

    Plausibilidad del escenario

    Positiva

    Sintonía con la modernidad

    Tradición longeva

    Reacción ante las postmodernidad

    Negativa

    A contracorriente de la modernidad

    El peso de la conciencia democrática

    La influencia de la postmodernidad

    Evaluación teológica

     

     

    Escenario de una Iglesia carismática

    Descripción

    Características generales: “Pasaremos a un escenario casi opuesto. En lugar de la institución, triunfará el carisma. En lugar de la ley objetiva, la subjetividad. En vez del clima controlado por las normas litúrgicas, la exuberancia de la emoción. Será el escenario en el que dominará el clima religioso”. (51).

    El fenómeno religioso

    Resistencia de la Iglesia institucional

    De la religión perdida a lo religioso omnipresente

    Crisis de la militancia

    Mística y subjetividad

    Militancia y subjetividad

    Acentuación del fenómeno religioso

    Elementos internos de la Iglesia

    La lectura de la Escritura

    La teología

    La catequesis

    La liturgia

    Los movimientos de espiritualidad

    Referencia histórica

    El laico y la espiritualidad

    La disciplina canónica

    La vida religiosa

    La moral

    Relación con el mundo exterior

    El ecumenismo

    El diálogo interreligioso

    Poco interés en el mundo

    Los pobres

    El mundo de la publicidad

    Valoración del clima religioso

    Plausibilidad del escenario

    Positivo

    Clima religioso favorable

    Negativo

    Conflicto con la tecnociencia

    Problema con la Iglesia institucional

    Ambigüedad del fenómeno religioso

     

     

    Escenario de una Iglesia de la predicación

     Descripción

    Centralidad de la Palabra: “La Iglesia es institución. El primer escenario describió su triunfo. La Iglesia es Espíritu. El segundo escenario captó su expresión en el carismatismo. La Iglesia es palabra. Este nuevo escenario girará en torno a la palabra. La palabra se relaciona con el aspecto doctrinal, el acontecimiento, la predicación, la enseñanza. En este escenario la catequesis, la teología, la evangelización y el anuncio misionero ocuparán el papel central. Se buscará, para el fiel, la profundización de su fe por la vía del saber. A los de fuera, se les anunciará la revelación de Dios. Para los que abandonaron la Iglesia, se pensará en una nueva manera de evangelizarlos.” (75).

    De la Iglesia de cristiandad a la Iglesia evangelizadora

    Elementos internos de la Iglesia

    Misión y evangelizacón

    El estudio de la Biblia

    El estudio de la teología

    Fides et ratio

    La evangelización de la esperanza

    La catequesis

    La liturgia

    Los movimientos laicales

    Apostolado de la inteligencia

    El fenómeno religioso y carimático

    El diálogo religioso

    La espiritualidad

    La vida religiosa

    Las vocaciones

    La teología moral

    El derecho canónico

    Relación entre verdad y amor

    Relación con el mundo exterior

    Confrontación con el neoliberalismo globalizado

    Los medios de comunicación

    Retos pastorales

    Plausibilidad del escenario

    Positiva

    La sociedad del saber

    El mundo de la informática

    Pluralidad de las ofertas religiosas

    Negativa

    Oposiciones de los grupos espiritualistas

    Confrontación con la postmodernidad

    Obstáculo de las instituciones eclesiásticas

    Apreciación teológica

     

     

    Escenario de una Iglesia de la praxis liberadora

     Descripción

    Características generales: La Iglesia en América latina desde los tiempos de Medellín ha reforzado y profundizado su opción por los pobres. En este escenario, continuará en esa línea con todas las modificaciones que trajeron los nuevos tiempos. Influirá en las expresiones dogmáticas de la fe, a las que dará nueva comprensión. Las dejará intactas en la ortodoxia, mas formulará nuevas interpretaciones. Trasladará la centralidad de la moral de lo sexual y familiar hacia el campo social. La introducción del pobre en la Iglesia, producirá cambios profundos en su organización. Las pesadas estructuras parroquiales serán sustituidas por las ágiles comunidades de base. Se situará más decididamente al lado de los oprimidos, auscultará sus ansias de liberación y alimentará la fe en ese proceso. Será la Iglesia de la praxis, de los pobres y de la liberación que desde la década de los 60 ha tratado de encontrar su carta de ciudadanía en nuestro continente.” (104).

    Elementos internos de la Iglesia

    La lectura popular de la Biblia

    La teología de la liberación

    La utopía y los conflictos paradigmáticos

    La Iglesia de CEBs (con CEBs y de CEBs)

    Red de comunidades

    La catequesis

    La inculturación

    Conflictos en el modo de entender la evangelización

    El sincretismo

    Las celebraciones

    Las liturgias afro

    Mayor presencia del laico en la liturgia

    Los movimientos

    El papel del laico

    El clero y su formación

    Vida religiosa

    Las vocaciones

    La Doctrina Social

    La moral social

    Relación con el mundo exterior

    El mundo económico

    Aspecto político-ideológico

    La cultura del individualismo

    La relación con los medios

    Tensión con el mundo religioso

    Relación con la religiosidad popular

    Plausibilidad del escenario

    Positiva

    La tradición de Medellín y Puebla

    La iglesia de los mártires

    Los pilares de la Iglesia de la liberación

    El vigor de las CEBs

    Negativa

    La crisis de las izquierdas y del socialismo

    La postmodernidad

     

    Conclusión

              La historia nunca está cerrada, pero tampoco abierta arbitrariamente hacia cualquier posibilidad. Toda posibilidad necesita encontrar puntos de apoyo. Si en un juicio crítico deseamos un escenario, nos toca favorecer las condiciones de su viabilidad. En el momento presente, me parece que los dos primeros escenarios gozan de mayor probabilidad, aunque personalmente juzguemos los dos últimos como más afines con la propuesta evangélica.

     

     

     

     

     

     

     

  • Texto 3 – Materiales sobre Iglesia

    Encuentro 2011, Materiales sobre Iglesia

    Texto 3 – Materiales sobre Iglesia

     En el año 2002 se ha publicado el diario escrito por el teólogo, luego cardenal, Yves Marie Congar. La importancia de su autor, el eclesiólogo más influyente en la época del Vaticano II, le otorga a dicho texto biográfico un significado peculiar. En una de las múltiples expresiones llamativas, el cardenal Congar afirma: “estamos asistiendo al enfrentamiento de dos eclesiologías”. Es verdad que esta frase puede parecer exagerada cuando se la lee cincuenta años después de su formulación, en el fragor de las discusiones conciliares. Pero este lenguaje revela lo que, para los ojos de algunos testigos y protagonistas autorizados, estaba aconteciendo en el Concilio Vaticano II. El párrafo al cual pertenece dicha frase se expresa así:

     

    “Las secuelas del pontificado de Pío XII están siendo cuestionadas. Y más allá de ellas, el régimen que ha prevalecido a partir de la reforma gregoriana, sobre la base de la identificación entre Iglesia romana e Iglesia católica universal: las iglesias están vivas, están ahí, representadas y reunidas en el Concilio: reclaman una eclesiología de la Iglesia y de las iglesias, y no sólo de la monarquía papal con el sistema jurídico que se ha dado para que la sirvan”.

     

    La breve caracterización es elocuente: se trata de un régimen con una larga historia (“a partir de la reforma gregoriana”, siglo XI), cuya base es la “identificación entre Iglesia romana e Iglesia católica universal” y que se ha concretado en una eclesiología, no “de la Iglesia y de las iglesias”, sino de la “monarquía papal” con su “sistema jurídico” correspondiente.

     

    J. Ratzinger escribía lo siguiente recién finalizado el Concilio: "La extinción del sentimiento de la importancia de la Iglesia local es sin duda, una característica sobresaliente de la teología de la Iglesia latina del segundo milenio."[1] Esta problemática, dicha «extinción», la encuentro muy precisamente descrita y caracterizada en un texto de Ratzinger de 1964, publicado años después: el occidente es una iglesia local, se invierte el rol y la importancia del patriarcado y el cardenalato, un cambio de época.

     

    …la comunidad ciudadana de Roma incorpora a todo el orbis latino en el escaso espacio de su urbis. Todo el occidente es, por decirlo así, sólo una iglesia local y única y comienza a perder más y más la antigua estructura de la unidad en la variedad, hasta que acaba por desaparecer por completo. El ejemplo más elocuente de este proceso es el cambio en la manera de entender el oficio patriarcal y la inversión de las relaciones entre patriarca y cardenal, en que se concreta. El cardenalato es una institución local romana… El patriarcado es una institución de la Iglesia universal que designa a los obispos de las iglesias principales, llamados originariamente «primados»… Ahora aparece a ojos vistas el cardenalato como un oficio de la Iglesia universal (precisamente porque la Iglesia universal está identificada con la iglesia urbana de Roma); el patriarcado se convierte en título de honor que otorga Roma; y finalmente, desde el siglo XIII, el cardenal está por encima del patriarca, de suerte que éste sube de honor cuando lo hacen cardenal: la dignidad eclesiástica urbana está por encima del antiguo servicio de la Iglesia universal, fenómeno que aclara sin duda el cambio de época.[2]

     

    Uno puede preguntarse, qué conclusiones y qué tareas para la Iglesia actual se siguen de esta lúcida constatación.

     

    La noción de autoridad, clave para la organización de la eclesiología

     

    Si se mira el asunto con un poco de perspectiva histórica, se advierte que “la tutela del principio de autoridad había sido el punto clave de la eclesiología postridentina; la apologética católica había atribuido la causa de todos los males de la época moderna a la negación por el protestantismo del principio de autoridad; y, finalmente, esta posición había sido recibida por el magisterio romano (Pío IX, Quanta cura) y codificada en el proemio de la constitución Dei Filius del Vaticano I.” (Ruggieri).

     

    Caracterización del modelo:

     

    prioridad de la iglesia universal

    sobre las iglesias locales,

     

    prioridad de los ministros

    por sobre la comunidad,

     

    prioridad de la estructura monárquica del ministerio por sobre la estructura colegial,

     

    prioridad del ministerio sobre los carismas,

     

    prioridad de la unidad sobre la diversidad.

     

    Estas ideas han demorado centurias en consoli­darse. Constituyen un humus cultural profunda­mente arraigado en las personas, los procedi­mientos, las lógicas y prácticas institucionales.

     

    El proceso de transición hacia un “nuevo mo­delo” requiere tiempo, supone retrocesos y no tiene garantizado su éxito. En esta perspectiva, el Concilio no puede ser sino una corrección de rumbo, una indicación.

     

    Al respecto, en 1999, ha escrito Walter Kasper: "La verdadera controversia durante el Concilio se refería a la determinación de la relación entre el episcopado y el ministerio petrino. En esta cuestión el Vaticano II quiso completar el Vaticano I. A causa de que durante el Concilio no se arribó a una solución de la controversia, en el texto final están dos afirmaciones diversas, una al lado de la otra. Recién mediante la Nota explicativa praevia pudo el papa Pablo VI lograr la aceptación de gran parte de la minoría conciliar y alcanzar así un amplio consenso. Las controversias de entonces están sin resolverse verdaderamente hasta hoy y continúan teniendo repercusiones."[3]

     

    Encuentro muy acertadas unas observaciones de H. Pottmeyer: un concilio de transición (de una eclesiología universalista, juridicista, jerarcológica, centralista a una eclesiología de la communio). En atención a la minoría del Concilio, en los textos conviven dos eclesiologías. “Se dio un gran paso, pero el objetivo que tenía ante sus ojos la mayoría de los padres conciliares, no fue alcanzado. Esta es la causa decisiva que explica por qué la reforma estructural está a medio camino y por qué las instituciones posconciliares transmiten una impresión contradictoria. Pero fidelidad al Concilio, a todo el Concilio, exigida hoy por los críticos del desarrollo posconciliar, significa: no persistir en el dilema de dos eclesiologías, sino, de manera consecuente, realizar la transición que la mayoría del Concilio aspiraba”.[4] Si se atiende a la evolución del segundo milenio, el Concilio puede representar, nada más pero nada menos, “el comienzo de un correctivo”.[5]

    una observación de C. Duquoc: a pesar de la inversión del interés de la eclesiología del Vaticano II (en relación con la preconciliar), sólo el movimiento centralizador sigue siendo operativo, pues sólo el poder jerárquico supremo ha sido definido jurídicamente en su ámbito; la deseada participación del conjunto de los creyentes en la vida y en la orientación de la Iglesia no se traduce en un ejercicio concreto, su evocación de manera difuminada carece de la formulación de unas verdaderas reglas de juego.[6]

     

    Existe también en este último punto una demanda ecuménica: “el principio del primado de jurisdicción no es aceptable para la comprensión luterana si su organización no prescribe la inclusión, vinculante jurídicamente, en la estructura de communio de la Iglesia.”[7]

     

    [1] J. Ratzinger, El nuevo Pueblo de Dios, 206.

    [2] Ibid., 153-154 (cursiva mía).

    [3] “Zur Theologie und Praxis des bischöflichen Amtes”, 41.

    [4] H. Pottmeyer, “Kirche – Selbstverständnis und Strukturen. Theologische und gesellschaftliche Herausforderung zur Glaubwürdigkeit”, en id. (ed.), Kirche im Kontext der modernen Gesellschaft. Zur Strukturfragen der römisch-katholischen Kirche, Regensburg 1989, 99-123, 121 (cursiva mía).

    [5] K. Lehmann, “El peso de la prueba para las «proposiciones infalibles»”, en K. Rahner, La infalibilidad en la Iglesia, 308-338, 312.

    [6] Cf. C. Duquoc, «Creo en la Iglesia», 65. Además de las fórmulas canónicas ya aludidas por J. Huels y R. Gaillardetz sobre la elección de los obispos, cf. las propuestas de cambio en las normas, de modo que éstas reflejen mejor en las estructuras jurídicas de la Iglesia las enseñanzas del Vaticano II sobre el rol de los laicos: J. Coriden, “Lay Persons and the Power of Governance”, The Jurist 59 (1999) 335-347, 345ss.

    [7] Bilaterale Arbeitsgruppe der Deutschen Bischofskonferenz und der Kirchenleitung der Vereignigten Evangelisch-Lutherischen Kirche Deutschlands, Communio sanctorum. Die Kirche als Gemeinschaft der Heiligen, Paderborn 2000, nº 198.

  • Ser Comunidad, Ronaldo Muñoz

    Encuentro 2011 Ser Comunidad

  • Iglésia y el Servicio Desde las Bases, Ronaldo Muñoz

    Encuentro 2011 IGLESIA Y EL SERVICIO DESDE LAS BASES (Esquema)